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España España · Sevilla
Críticas de JLZM
Ordenadas por:
40 críticas
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6
16 de julio de 2014
58 de 70 usuarios han encontrado esta crítica útil
Dwight es un vagabundo que subsiste vagando por las calles y alimentándose de los restos de comida que encuentra en contenedores de basura. Solo se tiene a sí mismo y a su destartalado coche azul en el que duerme. Su tranquila existencia se ve alterada cuando se entera que una persona a la que conoció en el pasado ha sido liberada de prisión, este hecho le altera sobremanera e inmediatamente emprende una cruzada personal contra esta persona en busca de su muerte. ¿Quién es esta persona? ¿Qué pasó en el pasado para que Dwight le guarde tal odio?

Siendo la venganza un tema recurrente y de largo recorrido en el cine, tratado a través de cientos de perspectivas y enfoques, cabe preguntar qué nos puede aportar Jeremy Saulnier en esta producción de cine independiente sobre el tema. La película cuenta con varios puntos a favor:
-El director juega con la ventaja de no ofrecernos la historia que origina la venganza del protagonista, no sabemos qué le mueve. Conforme la trama avanza vamos obteniendo los datos paulatinamente, de este modo, se genera en el espectador una intriga e interés que permanece latente durante todo el metraje. Primero por no saber qué causa la venganza y, una vez que lo sabemos, por ver si el protagonista es capaz de llevarla a cabo.
-El protagonista, ese Dwight encarnado notablemente por Macon Blair, irradia carisma. Estamos acostumbrados al implacable asesino, al tipo duro en busca de venganza y en ‘Blue Ruin’ el protagonista se aleja drásticamente de ese cliché. Dwight no es más que un hombre desesperado que actúa impulsivamente y comete errores frutos de los nervios y la mala planificación. Es un hombre marcado por lo ocurrido en el pasado, hace tiempo que sólo vive por y para vengarse; siente que su vida carece de valor y no le importa arriesgarla para cumplir su objetivo.
-Hay que reconocerle a Jeremy Saulnier su capacidad de crear tensión. Hay un par de escenas en las que el espectador no puede despegar los ojos de la pantalla, se intercalan las escenas pausadas propias del cine independiente con otras en las que la tensión va in crescendo hasta puntos asfixiantes. Muchas de estas situaciones son provocadas por la torpeza en momentos claves de Dwight. La película está impregnada por un aire sucio, violento y sórdido que le otorga mucha personalidad.

Suena a tópico pero las personas que no tienen nada que perder son las más peligrosas. Cuando nada te ata a la cordura es cuando aflora la verdadera libertad, una libertad en su vertiente más autodestructiva; aquella que te permite lanzarte al vacío sin miramientos. El autocontrol es un último resquicio de humanidad que rechazamos cuando ya no hay seres queridos ni bienes materiales a los que agarrarte, el rechazarlo nos convierte en libres pero nos conduce a la perdición. La venganza es irracional, un bucle de dolor y heridas sin cicatrizar que nunca son sanadas, la ansiada consecución no supone más que un goce momentáneo que da paso al mayor de los vacíos; pues a ese desgraciado hombre solo le queda su vendetta. En un momento del film Dwight destruye una foto suya del pasado, se ve irreconocible. No hay ni rastro de la persona que un día fue. Sabe que ha sido consumido por el odio y la rabia, no es capaz de reconocerse en aquella foto donde sonríe con amigos. Esos tiempos nunca volverán y prefiere no recordarlos, muy significativa esa escena.

Hay un tema que me preocupa: está siendo habitual en la gran mayoría del actual cine independiente que nos llega de Estados Unidos el adolecer de falta de ritmo, en mayor o menor medida. Hay una incipiente corriente en la que para transmitir profundidad, trascendencia y reflexión parece necesario la ralentización de la trama en exceso buscando rizar el rizo en cuestiones de fotografía, planos que se alargan hasta la extenuación, sensación real del paso del tiempo y recursos similares. Esto me parece algo peligroso pues, aunque hay ejemplos de cómo un ritmo lento puede beneficiar a una película en casos como ‘Blue Valentine’ (Derek Cianfrance, 2010) o ‘Flores Rotas’ (Jim Jarmusch, 2005), es cierto que en manos equivocadas puede provocar una ralentización innecesaria de la trama provocando la desconexión del espectador o incluso aburrimiento, como ocurre en otras producciones de corte independiente como ‘Ain´t them bodies saints’ (David Lowery, 2013) o ‘Martha Marcy May Marlene’ (Sean Durkin, 2013). Y, aunque no se llega al extremo del aburrimiento en el caso que nos ocupa, sí es cierto que en algunos momentos puntuales se está a punto de traspasar la sutil línea que separa la reflexión del tedio. Es una lástima que películas con poderosos recursos para atraer al espectador acaben provocando la sensación de que podían haber dado más de sí, con una diferente concepción del tempo y evitando el ensimismamiento.

Pese a este último dato negativo ‘Blue Ruin’ es una película muy interesante. Dentro de la característica estética del cine independiente sabe conjugar elementos propios de las tragedias griegas con enfrentamientos familiares y crímenes pasionales, siempre con la venganza como telón de fondo. Un duro Thriller, con mucha fuerza y varios momentos para el recuerdo. Recomendable.

@ZarcoJL
www.cinefagosmuertos.com
JLZM
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4
8 de abril de 2009
50 de 66 usuarios han encontrado esta crítica útil
La tarde se presentaba mal: odio la semana santa, mi chica en una despedida de solteras (cosa que no me hace ni puta gracia), 10 euros en la cartera y mucha resaca...!Aleluya¡ me llaman los colegas para un cine, ¿Quien quiere ver the fast and the furious? Cinco contra mí, me toca joderme.

En fin, resulta que Brian y Toreto necesitan unir sus fuerzas para luchar contra un enemigo en común, un personaje conocido como Braga, quizás, en verano Tanga.
Este "argumento" no es mas que una excusa para poner en pantalla coches, tias buenas con boquita de piñón y tios fuertes diciendo bravuconadas.

Lo mejor: que a mis amigos les pareció la mejor película de la historia del cine, incluso mejor que Underwold, que ya es decir.
Lo peor: Que mis gustos son muy diferentes a los de mis amigos.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
JLZM
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9
20 de octubre de 2008
43 de 61 usuarios han encontrado esta crítica útil
Vi esta película por el simple hecho de ser de Aranofski (eso ya le hace a una película ganar muchos puntos) , mi pasión por este loco de ideas sensatas afloró cuando vi la "fuente de la vida", luego una a una he ido viendo sus películas , hasta toparme con la más gloriosa , y para mí está entre las 5 mejores películas que he visto en mis cortos 18 añitos.
Qué decir de una película en la que se sobrepasa la frontera humana para convertirse en presos de uno mismo, con la demencia en sus cabezas intentando completar ese círculo vicioso que poco a poco acaba, como todos sabemos, en la autodestrucción.
La historia habla de Harry un chico que junto a su amigo negro y a su novia (la bella Jennifer Connely), consumidores habituales del polvo blanco (entre otras drogas), intentan hacerse un huequito en ese mundo vendiendo droga para hacerse ricos.
Por otra parte, está la solitaria y viuda madre de Harrry con pocas motivaciones en su desgastada vida, donde su obsesión por la televisión y la nostalgia por el pasado le harán caer en un mal , quizás, peor que la propia droga.
El colofón a la pelicula lo ponen los últimos 10 minutos de metraje que nos hacen sentirnos mal, muy mal, y que deja marcado como ningún otro final lo ha hecho.....

Pero aparte de la historia, la dirección es asombrosa: desde los giros de cámara, los planos, las secuencias de pantalla partida, dan una sensación de novedad y frescura (sobre todo, en la época en la que se rodó la pelicula) que nos aleja un poco de lo rutinario y nos da a entender que estamos ante una película diferente (a pesar de esto, reconozco que lo novedoso de la dirección es algo que no gusta a todos).
Si este impresionante cartel lo redondeamos con una banda sonora DE LUJO (aiiiiii que temita..los bellos de punta todavía) , unas actuaciones IMPRESIONANTES (como olvidar a la SEÑORA Ellen Burstyn, hace el mejor papel de su vida), y le añadimos que es cine "independiente" con muy pocos fondos se entiende que esta película muchos (Entre los que me incluyo) la consideremos "de culto".
Si dios nos ha dado la vida es, entre otras cosas, para que veamos esta película, saludos.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
JLZM
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3
25 de enero de 2009
26 de 34 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pues sí señores, Aranofsky ha cagado una pelicula, el mojón ha sido de tal magnitud que se ha salpicado a sí mismo. Me explico, la inverosimilidad del guión viene, en parte, por sus aires de pretenciosidad, no pretendas que la película trate de complicados cálculos matemáticos con el fin de resolver los patrones de la bolsa y en la película lo más que aparece son ecuaciones elevados al número pi, señor Aranofsky, no es creible.
Es un pequeño detalle, lo reconozco, pero me jode que mi director predilecto con "Requiem por un sueño" y "La fuente de la vida" halla realizado esta película que tan poca justicia le hace a un director de su nivel.
Y es que estéticamente no es atractiva, lo que le hace perder muchos enteros, la locura de su protagonista no es atrayente ni erradia intriga (Como en Requiem por un sueño), sino que mas bien aburre. Toda la película está rodeada por un halo tan confuso que ni el mismo título está bien puesto a mi parecer,¿Pi?,ajam.....donde quedan la bolsa,los agentes del gobierno,el viejo maestro,la secta judia (si... yo también pienso igual que tú). Mucha carne para tan poco cocido.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
JLZM
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7
2 de enero de 2015
21 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil
Estábamos deseando. Han pasado casi dos años desde la última entrega de ‘Black Mirror’ y, como si de un regalo navideño se tratase, el bueno de Charlie Brooker nos trae una buena ración de sus distópicas perversiones en estas fechas tan señaladas. La cuestión es que no hemos debido de ser muy buenos este año pues estamos ante un regalo pútrido, y no me refiero a la calidad que atesora el producto, sino a que, una vez más, la sociedad no se libra de la mordaz y afilada crítica del polifacético autor británico. Si algo ha hecho ‘Black Mirror’ es derribar barreras entre dos mundos que cada vez se acercan más como son las series y el cine, así que en esta ocasión nos enfrentamos a un capítulo, por llamarlo de algún modo, de más duración de la habitual y en el que dentro se engloban tres historias independientes que tienen relación con la trama principal que conforman; se cambia el formato típico de la serie para este capítulo especial dirigido por Carl Tibbets.

Supongo que la mayoría conocerá ‘Black Mirror’ pero debo hacer una breve introducción con el único fin de recomendarla encarecidamente a aquellos que aún no hayan tenido el placer de haberla experimentado. Surge de la mente de Charlie Brooker , un guionista/productor de gran relevancia en el Reino Unido a raíz de crear la serie ‘Dead Set’, donde ya se atisbaba parte de la temática que más tarde explotaría en la serie que nos ocupa, pero fue a partir de ‘Black Mirror’ donde adquirió notoriedad a gran escala. No es para menos. Cada capítulo es independiente del resto, tanto la historia como los actores, solo hay algo en común: la trama está contextualizada en futuro (muy cercano en ocasiones) antiutópico donde la malsana relación del hombre con las tecnologías es el leitmotiv de cada una de las historias. Todo esto insuflado de un ambiente enfermizo, retorcido y onírico. Para el que les escribe de lo más impactante que se ha hecho nunca en televisión, tanto por la crudeza de sus historias como por la capacidad de reflexión que produce en el espectador. Ciencia ficción de la buena.

El argumento principal de este ‘White Christmas’ no lo voy a desvelar porque no enriquecería su visionado, pero sí voy a centrarme en diferentes aspectos de los tres segmentos que lo conforman. El primer segmento nos introduce en la historia de un asesor que desde su casa ayuda a ligar a personas inseguras. A través de la pantalla de su ordenador es capaz de ver, oír y comunicarse con dicha persona , de este modo le va orientando sobre cómo actuar y qué decirle a la chica en la que se haya fijado para, finalmente, cortejarla; pero en esta ocasión algo se tuerce… ¿Acaso ven improbable que en un futuro cercano aparezcan esta clase de “expertos en ligar? Porque a mí no me parece una idea muy descabellada, es el siguiente paso de esta sociedad donde las tecnologías influyen tantísimo para encontrar pareja. Es muy triste que lo primero que hacemos hoy día al interesarnos por una persona, hay que reconocerlo, es acudir a su twitter, facebook o instagram para sacar información de ella. Vivimos en un mundo de apariencias donde pretendemos demostrar y causar buena impresión exponiendo una pose distorsionada de nosotros mismo, prostituyendo nuestra imagen y nuestras relaciones haciéndolas públicas. Como si fuera necesario hacer saber que estamos bien, que estamos en una relación; acabamos perdiendo la calidez, el contacto, las emociones. Si algo está haciendo la tecnología con nuestras relaciones es convertirlas en frías y fútiles, mecanizando el instinto, perdiendo la espontaneidad, tornando el proceso en monotonía desde un primer instante.

La segunda historia sería imposible destriparla sin soltar spoilers (no me gusta fastidiarle la experiencia a nadie) pero su crítica es más sutil, no es tan directa, y eso me gusta porque caben más interpretaciones. Hace referencia a la esclavitud contemporánea, la esclavitud a las tecnologías. No podía ser de otro modo. Parafraseando a uno de nuestros antihéroes preferidos , Tyler Durden, “Lo que posees te acabará poseyendo”.

El tercer segmento es crucial en la historia en común que tiene este especial y, antes de hablar sobre esta parte, os debo de introducir un concepto interesantísimo y uno de los grandes aciertos de esta nueva edición de ‘Black Mirror’: El bloqueo. En las redes sociales está la posibilidad de bloquear a una persona, de este modo le impides relacionarse e interactuar contigo, es como si no existiera, ¿Se imaginan el mismo concepto aplicable a la vida real? Charlie Brooker sí, en la realidad que nos presenta todo el mundo tiene la capacidad de “bloquear” a las personas que quiera. De este modo, la persona bloqueada, pasa a ser vista como una mera silueta de interferencias para quien le ha bloqueado y viceversa. Impidiendo también la comunicación entre ellos. Pues bien, en el tercer segmento un hombre es bloqueado por su mujer haciendo que no pueda comunicarse ni ver tanto a ella como a su hija recién nacida; muy cruel. Uno de los segmentos más emotivos y desalentadores. Me parece curioso que la visión de Charlie Brooker del amor y las relaciones siempre sea tan pesimista y dañina, haciendo que sus personajes lleven una carga tan grande, como si el amor siempre terminase cobrándose su peaje.

Estas tres historias son afluentes de un río mucho mayor en el que acaban desembocando.

Sigue en Spoiler por falta de espacio, sin desvelar contenido.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
JLZM
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