arrow
Haz click aquí para copiar la URL
España España · Tromaville
Críticas de Erizio
Ordenadas por:
202 críticas
<< 1 3 4 5 10 41 >>
2
12 de diciembre de 2007
73 de 115 usuarios han encontrado esta crítica útil
El chaval protagonista, de nombre Ceniza (o Cenizo, que es muy descriptivo además), se dedica a andar 800 capítulos con la misma ropa y su Pikachu que va fuera de la pokeball porque su entrenador no tiene ninguna autoridad, por interminables bosques en busca de los gimnasios que deben estar en la otra punta del universo porque madre mía tardan más que en Campeones. Resulta que en cada capítulo el tipejo, que se supone que tiene mucha prisa por conseguir las 8 medallas (sí, 8, así que toca hacer 8 veces el infinito recorrido para ir a otro gimnasio), se para en cada capítulo a por alguna cosa, como ir a un concurso de no se sabe qué, o ayudar a un entrenador que en realidad debería ser su rival, o pegarse con un Pokémon al que luego no capturará, o yo qué sé. Y encima siempre aparecen dos subnormales acompañados por un Doraemon sin bolsillo dando el coñazo, que quieren al Pikachu de las narices. Después de soltar su odioso lema que parece perfecto para el experimento ludóvico (porque hace potar, más que nada), sacan una máquina que parece la hostia y que han fabricado en un solo capítulo, pillan al Pikachu, el Cenizo se va a tomar por culo a buscarle y luego resulta que haciendo el ratoncillo amarillo un ataque eléctrico con un poco más de ganas, se carga toda la maquinaria y el Team Rocket despega de nuevoooooo. Al final todo acaba de puta madre para los protas (el Cenizo va acompañado por una tía más tonta que Abundio y por el que dobla a Naruto que se dedica a preparar la comida, que es lo que debería hacer siempre en lugar de atormentarnos con su voz de idiota), y los otros panolis acaban chamuscados y a punto de ser matados por su jefe, que es el Padrino y tiene a Mewtwo, pero las luces apagadas porque si no, no se entiende como les deja vivir.

La serie consigue que la gente llegue a odiar los adictivos videojuegos de la franquicia por la total monotonía que produce, su argumento mínimo, lo clónico de los capítulos, lo anti-carismático de los personajes, y muchos factores más. Salvo la canción del principio, que al final uno la tararea, pero no me puedo creer que un chaval que va de entrenador Pokémon, jamás capture a ninguna salvo cada 500 capítulos, que no deje evolucionar sus bichejos porque si no, no serán tan monos, y que después de que alguno evolucione, lo acabe dejando por ahí en una reserva natural. Encima sólo usa al Pikachu, que es una mierda de bicho que no puede hacer nada contra varios tipos de Pokémon (aunque en la serie chamusca a todos los de tipo tierra y tipo roca, y entonces te vas al Roca tú), y el único interés es ver animados a tus Pokémon preferidos, como Scyther (porque este es el más guay), o Mewtwo en un cameo.

Ah, y la serie sigue y sigue temporadas y temporadas, con algún acompañante nuevo, otro que ya no está y que luego vuelve, y el Cenizo que sólo se cambia la gorra, pero que vamos, que debe tener ya la ropa pegada al cuerpo para siempre, y unas rastas que te cagas. Total, una basura.
Erizio
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
4
13 de agosto de 2007
64 de 99 usuarios han encontrado esta crítica útil
La serie esta era una mierda, pero trae recuerdos entrañables. Cada semana la seguía, a saber por qué razón. Y la cosa es que, mirando hacia atrás, me doy cuenta del surrealismo que inundaba cada uno de los episodios...

Ya no es sólo que estuvieran metidos en líos de drogas, crímenes y sexo cada dos por tres, es que te encontrabas a los treintañeros preadolescentes picados en episodios de hora y media con una competición de paintball en horario de clases; buscando papeles a ver si averiguaban el código Da Vinci, y acabando con lo menos tres personas en el hospital con heridas graves; el grupo de amiguetes de fiesta, una que se tomaba una pasti y ya parecía que se hubiera escapado de un frenopático (y por supuesto acababa atropellada por el único coche que circulaba en ese momento y en ese lugar); los profesores implicados en la vida de los alumnos hasta límites enfermizos, metiéndose incluso en sus trapicheos con drogas, armas y demás, únicamente para ayudarles; borracheras que siempre acababan con alguien ejerciendo de psicópata eventual, conduciendo grúas y soltando coches encima de sus amigos; explosiones, momentos esperpénticos al borde de la muerte, ridícula cámara lenta en las escenas de ¿acción?, líos amorosos entre todos los personajes habidos y por haber que duraban menos que pasados por "Dónde estás, corazón", y vamos, lo típico de las series de Écija, uséase interpretaciones sonrojantes que producían el atragantamiento por carcajada, diálogos infumables hasta para el que se lía los porros con papel de periódico, capítulos de interminable duración (con anuncios ya te tirabas hasta el día siguiente por la madrugada) en donde apenas pasaba nada, y todas esas cosas.

Pero si por algo recuerdo esta serie con añoranza, no era por lo entrañable de sus personajes (a mí me caían simpáticos, y quise ser como Quimi), sino por lo inverosímil, subnormaloide, esperpéntico y varios calificativos que vienen a decir que dejaba descolocado a cualquiera, que aparecía en algunos episodios: desde un dinosaurio recién salido de la GameBoy Advance que devoraba a uno de los profesores, hasta una aventura de Luismi con Lara Croft, y creo recordar que también había contactos con extraterrestres y cosas así, que te hacen preguntarte qué les daban a los guionistas en lugar de dinero o bocadillos, porque la cosa tiene narices. Si eso es el supuesto retrato realista de la juventud española, apaga y vámonos, porque yo nunca he conocido a gente tan suicida, destructiva, histérica, valleinclaniana, y desde luego tampoco he visto dinosaurios, extraterrestres, personajes de videojuego, ni he sufrido ningún ataque zombi.

Total, que la serie es una bazofia inmunda, que al recordarla trae buenos recuerdos y parece mejor de lo que es, pero que mejor no sacarla del baúl de los recuerdos, porque puede hacer llorar de la vergüenza ajena.
Erizio
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
2
24 de diciembre de 2007
41 de 53 usuarios han encontrado esta crítica útil
Después de la decepcionante primera parte, que se supone que debía recuperar el espíritu aventurero, pero en el que las aventuras brillaban por su ausencia y todo se reducía al Nicolás viajando por todas partes y descifrando enigmas subnormaloides, nos llega una segunda parte que, oye... si no es por que sale Ed Harris en lugar de Sean Bean, ni me entero de si es la primera o la segunda parte... Clónica, pero que ríete tú de la oveja Dolly, la leche.

Yo no digo que la peli sea difícil de creer, porque no seré yo quien diga que todas las cuevas perdidas de la mano de Dios están repletas de tesoros. Pero si para llegar a estos tesoros antes deben pasar por 200 pasos anteriores resolviendo extraños enigmas, bastante anacrónicos, faltos de conexión entre ellos perceptible al cerebro humano y que nada tienen que ver conque Nicolás limpie el nombre de su tatarabuelo, pues me empiezo a cabrear. Si hay una persecución en la que uno se dice «¡Por fin algo de acción!», y se acaba aburriendo como una ostra porque aparte de poco emocionante, está llena de detalles ridículos como lo de los bidones esos que no se a qué vienen, y encima la mitad del corre que te pillo es a una velocidad inferior a la de un patinete eléctrico, pues apaga y vámonos. Pero eso no es lo peor, lo de la persecución (una de las 2 escenas con acción repartidísimas en la peli), es incluso perdonable. Es bastante peor el que Nicolás Cague y la Helena de Troya tengan más facilidad en entrar en el palacio de Buckingham y sitios por el estilo, que yo en mi propia casa un día de cogorza. Por ahí sí que no pasó, más aún si después ni les persiguen incesantemente ni nada por el estilo. De hecho, ni les persiguen.

Además de esta gilipollez que cabrea sobremanera, tenemos lo típico: chistes para niños de 3 años, a Nicolás poniendo muecas (lo mejor con diferencia, el Cague es ya una leyenda viva, ha superado a Jim Carrey, pero por mucho), un personaje graciosillo que merece morir, un montón de personalidades del cine humillándose por unos milloncitos de dólares, un argumento subnormaloide, una música patriótica que parece de las obras clónicas de Hans Zimmer, y que va acorde con los vomitivos discursos pro-América que no se los traga ni Peter, un presidente de los Estados Unidos que es muy majo y aventurero él (casi como Bush), y un final que eleva la irrisión hasta la enésima potencia. Ah, bueno, y el romance de relleno que no falte, no.

Perfecta cinta para ponerles a un grupo de terroristas suicidas. Después de verla, ya la vida no importa, pero por sus huevos que si vuelan por los aires se llevan por delante a un montón de anormales patriotas hasta la médula. Tan tonta y falta de garra como su precuela (bueno, no, bastante más) o la peli del Da Vinci. Más interesados en dar lecciones de falsa historia que en hacer una entretenida cinta de aventuras.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
Erizio
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
5
17 de agosto de 2011
83 de 138 usuarios han encontrado esta crítica útil
Lo primero es lo primero: tengo que decir que de la obra de Robert E. Howard no he leído nada, aunque siempre he tenido ganas. De Conan he visto las dos películas con Chuache (la segunda mejor obviarla) y la caquita de serie de dibujos. Y me leí algún cómic hace la tira y más, con lo cual poco recuerdo guardo. Este prólogo sirve para decir que no me voy a poner en plan "herejía esto, herejía aquello", porque no tengo ni guarra de cómo es. Y me la suda aún más si la descripción de Howard era de un tipo más fibroso y en los cómics salía más musculado, y si tenía los ojos azules y Momoa no. Yo voy a lo que he visto, una salvajada de peli de acción divertidísima, entretenidísima y con un prota carismático. Y ahí queda.

Una peli por la que no daba ni un duro, especialmente por lo que ha tardado en estrenarse, las infinitas revisiones de guión, etcétera. Y quizá sea por eso que me ha sorprendido gratamente, porque iba con las expectativas por los suelos. Pero es que no deja lugar al aburrimiento, desde el primer minuto hay acción a saco, y no de la más coreografiada, que también, sino de la que incluye decapitaciones y sangre por doquier. No es una peli gore, porque vísceras como tal, no, pero tiene ese aquel de no cortarse un pelo que había en los ochenta. Y encima es acción de la bien realizada y montada, que te enteras de todo lo que pasa en pantalla. Una mezcla, además, entre el cine de acción moderno y la espada y brujería clásica. Una gozada para los amantes de la acción.

El argumento no es especialmente ofensivo contra un nivel de inteligencia normal. Una máscara que da poderes tremendos se divide en varios trozos para que nadie lo use. Bueeeno. Un tipo la quiere, y se carga de paso la aldea de guerreros donde vive Conan, que de chaval ya es la polla con cebolla. Es el único superviviente, y jura venganza contra el notas que hizo eso, pero antes se hace pirata, ladrón y de todo hasta crecer y convertirse en Khal Drogo afeitado. Por cierto, Jason Momoa está genial, tiene química con todo el resto del elenco, es un tío que destila carisma, y tiene gracia cuando la tiene que tener, aligerando la pinícula, así que a ver si le va bien al chaval. El resto es casi una excusa para ver un festival de espadazos dado por un Conan que quizá se hayan pasado un poco con su superheroicidad, vamos, que es un tipo que solo se puede cargar a un ejército sin problemas.

[CONTINÚA EN EL SPOILER, SIN ÍDEMS, QUE JOER, SÍ QUE ME HA SALIDO LARGA]
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
Erizio
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
1
25 de diciembre de 2007
46 de 64 usuarios han encontrado esta crítica útil
El 1 que le doy no significa que provoque vergüenza ajena, sino que podéis pasar de esta doble movida como de la mierda, que todos sabemos que somos muy masoquistas y cuando aparece una bazofia que no sea serie española (valga la redundancia), nos lanzamos hacia ella como si fuera un imán para las cucharas, o una luz fluorescente para las moscas. Voy a explicar por qué se puede pasar de esta tontería:

- Death: No es más que un resumen fatalmente realizado de los primeros 24 capítulos de la serie original. No te aporta nada, no explica las millones de incógnitas, el montaje es más lioso que la habitación de un informático, y aparte de repetir escenas una y otra vez (que ya se repitieron hasta la saciedad en la serie), se centran en los aspectos humanitariamente psicológicos y tópicos de cojones de los protagonistas. Puedes haber visto la serie hace 1 año, que este resumen te deja igual.

- Rebirth: No es más que la primera mitad de "The End of Evangelion", lo que significa que si después ves "The End", te tragarás repetido 40 minutos, que pueden ser mejores o peores, pero los ves repetidos.

Vamos, que te ves la serie y luego "The End", y te quedas completamente igual. Pero en serio, no hay nada nuevo, nada de nada, cojones.
Erizio
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
<< 1 3 4 5 10 41 >>
Preguntas más frecuentes | Política de privacidad / condiciones de uso | Configuración de privacidad | Ir a Versión MÓVIL
© 2002-2020 Filmaffinity - Movieaffinity | Filmaffinity es una página de recomendación de películas y series, y es un medio totalmente independiente cuya principal prioridad es la privacidad y seguridad de los datos de sus usuarios.
All Rights Reserved - Todos los derechos reservados