Bananas
6,5
15.317
Comedia
Fielding Mellish (Woody Allen) es un torpe y tímido catador de productos que, abandonado por su novia, la sensual y atractiva Nancy, decide cogerse unas vacaciones y pasarlas en la pequeña República de San Marcos. Pero lo único que consigue es verse envuelto en un sinfín de líos burocráticos en un país dominado por la guerrilla. Todo se complica aún más cuando, después de la conquista del poder por los guerrilleros, su líder se vuelve ... [+]
6 de noviembre de 2011
6 de noviembre de 2011
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Fielding Melish (Woody Allen) se aburre de su vida simple tras conocer a Nancy, quien le adentra en el mundo de la subversión y la protesta. Así, se ve envuelto en un conflicto civil en San Marcos, un país latinoamericano (inventado, claramente).
Una película que, como todas las dirigidas por Woody Allen se alimenta de la sátira y, fiel al estilo de los clásicos del cine mudo como Chaplin o Buster Keaton, no hace más que basar su humor en el ensalzamiento de lo patético del personaje principal.
Una obra divertida como todas las de este caballero rídiculo y feo a la par que brillante, que consigue, desde los créditos iniciales envolvernos en una atmósfera alegre y enérgica.
Una película que, como todas las dirigidas por Woody Allen se alimenta de la sátira y, fiel al estilo de los clásicos del cine mudo como Chaplin o Buster Keaton, no hace más que basar su humor en el ensalzamiento de lo patético del personaje principal.
Una obra divertida como todas las de este caballero rídiculo y feo a la par que brillante, que consigue, desde los créditos iniciales envolvernos en una atmósfera alegre y enérgica.
22 de diciembre de 2015
22 de diciembre de 2015
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Una de las primeras películas de Woody Allen (1971), la tercera que escribe, la tercera que dirige, la tercera que actúa y la segunda que escribe, dirige y actúa. Segundo guión escrito al alimón con Mickey Rose.
Su título asocia a las peyorativamente llamadas "repúblicas bananeras" con la frase 'to go bananas' (volverse loco), razón por la cual en español es 'La locura está de moda'.
Sátira política de la Revolución Cubana, con múltiples guiños y alusiones, por ejemplo, a 'Tiempos modernos', de Chaplin, y 'El acorazado Potemkin', de Eisenstein, y clara influencia de los hermanos Marx en la introducción de capítulos cómicos, como viñetas, sin relación con la historia. Una escena de gente haciendo fila para ser fusilada influyó a su vez en The Monty Python y 'La vida de Brian'.
Crítica nada sutil del apoyo gringo a las dictaduras militares, como la que será derrocada por la guerrilla en un país ficticio llamado San Marcos.
Su título asocia a las peyorativamente llamadas "repúblicas bananeras" con la frase 'to go bananas' (volverse loco), razón por la cual en español es 'La locura está de moda'.
Sátira política de la Revolución Cubana, con múltiples guiños y alusiones, por ejemplo, a 'Tiempos modernos', de Chaplin, y 'El acorazado Potemkin', de Eisenstein, y clara influencia de los hermanos Marx en la introducción de capítulos cómicos, como viñetas, sin relación con la historia. Una escena de gente haciendo fila para ser fusilada influyó a su vez en The Monty Python y 'La vida de Brian'.
Crítica nada sutil del apoyo gringo a las dictaduras militares, como la que será derrocada por la guerrilla en un país ficticio llamado San Marcos.

Woody Allen & Louise Lasser
El sueño que narra el protagonista (una delicia de payaso) a la sicoanalista, es simplemente genial. Allen era más que ingenioso, hilarante, irreverente, divertido… antes de intelectualizarse y aburguesarse. El capítulo del juzgado, por ejemplo, me hace reír sin piedad, como intentaría una imitación reciente cuyo título es 'El dictador'.
De pronto aparece aquí Sylvester Stallone, muy joven, haciendo un papel mínimo de asaltante en el metro.
En comparación con 'La rosa púrpura del Cairo', Bananas es imperfecta, pero ambas tienen en común, entre otras cosas, una duración de 82 minutos.
De pronto aparece aquí Sylvester Stallone, muy joven, haciendo un papel mínimo de asaltante en el metro.
En comparación con 'La rosa púrpura del Cairo', Bananas es imperfecta, pero ambas tienen en común, entre otras cosas, una duración de 82 minutos.
17 de febrero de 2017
17 de febrero de 2017
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Lo mejor: Ver cómo un grupo revolucionario clandestino pide comida para subsistir
Lo peor: El hilo conductor está cogido por los pelos
‘Bananas’ es la segunda película que dirigió, escribió y protagonizó Woody Allen. Al igual que en ‘Toma el dinero y corre’, Woody Allen interpreta a un fracasado lleno de inseguridades. Bueno, la verdad es que Woody Allen siempre se interpreta del mismo modo, pero es en estas películas en las que podemos ver el germen del Woody neurótico que conocimos más tarde. La película no tiene mucha enjundia, pues al igual que la primera, se trata de una sucesión de gags. En ‘Bananas’ Allen se arriesga un poco más y deja de lado el formato documental, que le permitía separar más los gags y olvidarse del hilo conductor. No obstante, la narración es algo atropellada y confusa en algunos momentos. Pero que no cunda el pánico, ‘Bananas’ es una película divertidísima que gustará a los más fanáticos de Woody Allen y a los amantes de un humor que nada entre lo inteligente y lo absurdo.
Lo peor: El hilo conductor está cogido por los pelos
‘Bananas’ es la segunda película que dirigió, escribió y protagonizó Woody Allen. Al igual que en ‘Toma el dinero y corre’, Woody Allen interpreta a un fracasado lleno de inseguridades. Bueno, la verdad es que Woody Allen siempre se interpreta del mismo modo, pero es en estas películas en las que podemos ver el germen del Woody neurótico que conocimos más tarde. La película no tiene mucha enjundia, pues al igual que la primera, se trata de una sucesión de gags. En ‘Bananas’ Allen se arriesga un poco más y deja de lado el formato documental, que le permitía separar más los gags y olvidarse del hilo conductor. No obstante, la narración es algo atropellada y confusa en algunos momentos. Pero que no cunda el pánico, ‘Bananas’ es una película divertidísima que gustará a los más fanáticos de Woody Allen y a los amantes de un humor que nada entre lo inteligente y lo absurdo.
6 de junio de 2017
6 de junio de 2017
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El mordaz lamento de Pagliaccio en Que tal, Pussycat? (1965), el atrevido irreverente e innovador Woody en Lily la tigresa (1966) o el desamparado emocional Virgil Starkwell en Toma el dinero y corre (1969), abren la puerta de la evolución a Fielding Mellish (Woody Allen) en Bananas (1971), un personaje probador de máquinas imposibles, sanitarios de temporada y en tiempo libre conquistador sin demasiado éxito, arrepentido por no haber orientado su pasado en algo más provechoso y mejorar las perspectivas en algo más apropiado a sus intereses como donante de esperma para la fecundación artificial.
El oscuro destino emocional de Fielding al verse rechazado por Nancy (Louise Lasser), encuestadora y activista a favor de los derechos civiles en la República de San Marcos, decidirá, desorientado y afligido tomarse unas vacaciones para poner en claro sus ideas viajando a un destino que su travieso subconsciente le ha permitido escoger...
Woody Allen utiliza el recurso del documental, característica distintiva que comienza a ser habitual en sus películas, para mostrarnos un directo ágil y verista, cámara en mano, en el derrocamiento de un presidente y el nuevo responsable de la pequeña república General Emilio M. Vargas (Carlos Montalván) entrevistado por el carismático Howard Cosell entre la inoperante multitud acostumbrada a estos eventos.
El oscuro destino emocional de Fielding al verse rechazado por Nancy (Louise Lasser), encuestadora y activista a favor de los derechos civiles en la República de San Marcos, decidirá, desorientado y afligido tomarse unas vacaciones para poner en claro sus ideas viajando a un destino que su travieso subconsciente le ha permitido escoger...
Woody Allen utiliza el recurso del documental, característica distintiva que comienza a ser habitual en sus películas, para mostrarnos un directo ágil y verista, cámara en mano, en el derrocamiento de un presidente y el nuevo responsable de la pequeña república General Emilio M. Vargas (Carlos Montalván) entrevistado por el carismático Howard Cosell entre la inoperante multitud acostumbrada a estos eventos.

Woody Allen
La continuada serie de gags enlazan las evoluciones del involuntario Fielding en su lugar vacacionl la República de San Marcos, personaje que resultará de interés para ambos bandos por diferentes motivos, mientras tanto, los golpistas son vistos como descerebrados y los rebeldes como héroes de la resistencia, aunque todo no es lo que parece...Allen reutilizará la gastronomía y el sexo gestual como significativos recursos en nuestro aventurero, para conseguir las ansiadas relaciones con la sensual guerrillera Yolanda (Natividad Abascal) en alegre intercambio de rebeldes fluidos amorosos al ritmo de la melodiosa y monumental Obertura 1812.
El recurso del primer plano en Bananas es significativo por cuanto su tratamiento supone una clara evolución en los contenidos compositivos de sus películas. La técnica en el rodaje de sus propuestas parece agilizarse en su evolución cinematográfica desde el cine de comedia, que derivará progresivamente hacia la profundidad de los personajes en constante evolución dramática en sus proyectos de futuro, personajes que serán intimistas, sin abandonar la vis cómica.
El recurso del primer plano en Bananas es significativo por cuanto su tratamiento supone una clara evolución en los contenidos compositivos de sus películas. La técnica en el rodaje de sus propuestas parece agilizarse en su evolución cinematográfica desde el cine de comedia, que derivará progresivamente hacia la profundidad de los personajes en constante evolución dramática en sus proyectos de futuro, personajes que serán intimistas, sin abandonar la vis cómica.

Woody Allen
Bananas no deja de ser una ridiculizada parodia y aguda propuesta crítica hacia el producto televisivo de moda: retransmisiones en directo, de cualquier contenido, desde cualquier lugar, con cualquier evento. La avidez del espectador se cuela hasta la noche de bodas de nuestros protagonistas: Fielding y la reconquistada Nancy, elevando a la categoría de lo absurdo premeditado la narración en directo (fans incluidos) para presenciar la consumación cual combate de boxeo, retransmitido por nuestro particular narrador.
Desde un lugar, fuera de campo, el productor Charles H. Joffe, siempre creyó con verdadero agrado en el cine del neoyorquino Woody Allen del que siempre esperamos nuevas propuestas cinematográficas.
Desde un lugar, fuera de campo, el productor Charles H. Joffe, siempre creyó con verdadero agrado en el cine del neoyorquino Woody Allen del que siempre esperamos nuevas propuestas cinematográficas.
22 de junio de 2017
22 de junio de 2017
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La verdad que la película tiene buenos momentos de humor, crítica social y entretenimiento. Hablando con amigos considerar que Woody Allen no se moja al hablar de las injerencias en la republicas bananeras, pero hay que trasladarse al año 1971 y hacer al análisis en ese contexto, practicamente en plena guerra fria, precisamente por esa valentía al hablar de todos los involucrados , le doy un 7 y no un 6, ya que en cuanto a entretenimiento, Woody realizó peliculas mucho mejores con el paso de los años ( estoy viendo su filmografía estos días ).
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