arrow
Haz click aquí para copiar la URL

Viudas del Jazz

6,3
21
votos
Año
1942
País
Estados Unidos
Director
Reparto
Género
Musical | Jazz
Críticas ordenadas por:
13 de marzo de 2015
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Nefasto título en español para “Orchestra Wives”, una película intrascendente y previsible a la mayor gloria del rey del swing, Glenn Miller – bastante soso como actor, por cierto – y su orquesta (Gene Morrison y su banda en el film). El título original hace alusión, naturalmente, a las esposas de los músicos de una banda de swing, a su soledad y sacrificio de tener que viajar constantemente en gira durante meses, de costa a costa por las ciudades de los Estados Unidos, en ocasiones en tren y otras veces en el autocar de la propia banda, por ese motivo he titulado esta reseña como “la orquesta en la carretera”. En aquella época, no existía la televisión y la forma de darse a conocer además de la radio y los discos, era dando conciertos los fines de semana en que la gente solía asistir a bailar.

La película de Archie Mayo, un director poco destacable, tiene una trama nada original, en la que asistimos al enamoramiento de una fan con un miembro de la banda, el trompetista Bill Abbot (George Montgomery) y la joven Connie Ward (Ann Rutherford). La inadaptación de la nueva esposa con el resto de cónyuges, los chismes, rencillas, celos e infidelidades que acontecen en este tipo de historias sentimentales. No cabe duda que el argumento es un mero pretexto para disfrutar de las maravillosas melodías de Glenn Miller y su orquesta muy famoso por aquella época.

Resulta curioso que no incluya en la película sus éxitos más sonados: “In the Mood”, “Strings of Pearls”, “Moonlight Serenade” o “Pensilvania 65000”. Tras realizar esta película Miller se alistó en el ejército donde actuaba con su banda para las tropas. El 15 de diciembre de 1944, partió en un avión monomotor desde el aeródromo de Twinwood, 50 millas al norte de Londres. Se dirigía a París, para iniciar su gira artística, desapareciendo en extrañas circunstancias, recomiendo consultar Wikipedia. En todo caso, siempre nos quedará su música personal e intransferible, las melodías inolvidables de uno de los músicos más grandes del siglo XX. Recomiendo “Risas y lágrimas” (The Glenn Miller Story, 1953) de Anthony Mann, un estupendo biopic sobre Miller encarnado por James Stewart, donde sí interpreta todas sus mejores melodías.
Antonio Morales
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
5 de septiembre de 2011
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
No entiendo el título en castellano de Orchestra Wives. Porque en la película mal llamada Viudas del jazz no hay ninguna viuda. Lo que la película quiere contar son las relaciones e historias consecuentes de las mujeres, novias, queridas o amantes de los miembros de una orquesta de jazz, por cierto que si en la película se llama orquesta de Gene Morrison, en realidad se trata de la orquesta de Glenn Miller, los cuales todos ellos participan en la película. Glenn Miller, jazz y aunque no sea más que soft jazz lo que el director afamado de big band mandaba tocara sus chicos.

Dejamos aparte el dichoso y engañoso título. La película cuenta los avatares de las rubias y morenas chicas de la orquesta no tan ficticia, por ser tal real. Trucamos de nombres y de Miller pasa a ser Morrison. El director, Archie L. Mayo, autor de tantas y variadas películas de estilos más variados aún. Eficaz, como siempre, vale para un siete, un descosido y para lo que le echen. La película en sí, no llega a ser ramplona, sino correcta. Historia inocua, ingenua y blanca. Orquesta de blancos para un jazz soft. Las chicas de la orquesta, muy monas. En la orquesta toca el piano un César Romero galán de la época en B/N. En cuestiones interpretativas, poco más que decir, menos comentar. Flojita la cosa. La historia se ve, incluso se deja ver, que ya es mucho para una trama tan sosica. No da para más.

Argumentalmente no pasa de los tejemanejes de novias, músicos, esposas, vodevilescos e interesados embrollos sentimentales y demás convivencias que el on the road de una orquesta provoca en esas relaciones conyugales. El guionista no se rompió mucho la cabeza.

Los temas musicales son clásicos de Miller en la piel de Morrison. Dicho sea de paso, Miller lo hacía mejor dirigiendo (orquestas) que actuando (en películas). Tiene un par de frases, quizá tres. Miller a tus zapatos. Los temas. Chatanooga choo choo, Serenade in blue, At last. Estilo tan trivial como el de bastantes de las composiciones de Miller. Tex Beneke, a veces, como cuando Miller le daba solos de sus arreglos. Es el saxo y voz de la banda. Hay algún tema cantado con gracia de la época (algo cursi pero efectiva) por parte de los Mordenaires. De aledaño al jazz, los Nicholas Brothers, un par de bailarines negros que no lo hacían nada mal, tiene un air dancing bastante majo.

Así pues, el jazz también tiene cabida en películas menores, incluso casi olvidables. El interés, Miller, rubias y poco más. Poquico más.
cassavetes
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
Preguntas más frecuentes | Política de privacidad / condiciones de uso | Configuración de privacidad | Ir a Versión MÓVIL
© 2002-2020 Filmaffinity - Movieaffinity | Filmaffinity es una página de recomendación de películas y series, y es un medio totalmente independiente cuya principal prioridad es la privacidad y seguridad de los datos de sus usuarios.
All Rights Reserved - Todos los derechos reservados