arrow
Haz click aquí para copiar la URL

As Young as You Feel

6,1
44
votos
Año
1951
País
Estados Unidos
Director
Reparto
Género
Comedia
Sinopsis
Cuando la empresa en la que trabaja decide jubilarlo, John Hodges sufre una auténtica conmoción, pues a sus 65 años cree que todavia puede ser util. Además, en su casa nadie se preocupa por él; por otra parte, las tradicionales actividades de las personas de su edad no le gustan. Así las cosas, decide hacerse pasar por Harold Cleveland, un directivo de su empresa, y emprender un viaje de inspección para realizar cambios en una filial. ... [+]
Críticas ordenadas por:
7 de marzo de 2014
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Desconocida e irregular comedia que sin embargo, trata un tema no extraño en nuestra sociedad, y es el desplazamiento laboral que se hace del adulto mayor. Aunque la idea es loable, y de tener un reparto calificado, el director se queda corto en su puesta en escena de un abuelo que es jubilado por su empresa y que, de manera valiente y arriesgada, decide hacerse pasar por el incomprensiblemente desconocido mandamás del conglomerado para cambiar una ley interna empresarial y recuperar su sencillo empleo. Y aunque, por obvias razones argumentales, el rol de Monty Woolley es eje central de la historia, se siente un desafortunado desaprovechamiento de los personajes que le acompañan, y más, si cuenta con la colaboración de las experimentadas Thelma Ritter y Constance Bennett, la bella Jean Peters o la preciosa Marilyn Monroe, en uno de sus papeles antes de que naciera la leyenda. Al final, esperas mucho más de lo que el producto te ofrece, pero igual, te relaja el momento y te saca una que otra sonrisa camuflada a sabiendas que no quedará para el recuerdo.
cineclasico73
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
6 de octubre de 2017
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Comedia emotiva, divertida y con su vertiente social que resulta amena y directa porque está muy bien construida y expresa su mensaje con naturalidad huyendo de la afectación y del artificio.
Suavecita, amable y distendida nos invita a permanecer con una media sonrisa prendida en el rostro durante toda la proyección.

Gran labor de H: Jones en labores de dirección.
No vamos a descubrir ahora la altura cinematográfica de M. Wooley pero sí es de justicia reconocer una vez más su dominio ante la cámara y su mérito interpretativo.
Asimismo debe destacarse la presencia de M. Monroe en el reparto.

Es de las películas que apetece volver a ver pasado algún tiempo.
ABSENTA
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
27 de octubre de 2017
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuando ha vivido de manera activa, positiva y con un alto grado de conciencia, el hombre mayor (en la tercera edad) tiene a su favor un gran bagaje de experiencias, conoce a la gente, intuye, presiente, es perspicaz, inspira confianza, se le respeta… y por todos estos valores, si tiene un aceptable estado de salud, puede desempeñarse con alta eficacia en muchísimas labores: como vendedor, asesor, consultor, tramitador, en el manejo de muchos tipos de máquinas, en la vigilancia, la investigación… y, sobre todo, en cualquier profesión que haya desempeñado a lo largo de su vida, siempre que no haya sido de aquellas que reclaman un alto esfuerzo físico.

Decisión errada en muchos países, que no se tome en cuenta a estas personas que, en algunos casos, son tanto o más activas que muchos jóvenes que, a los 20 años de edad, resultan lamentables con su pasividad y su falta de ideas creativas. Mi conclusión es que, debería evaluarse a cada persona en razón de sus condiciones físicas, su personalidad, sus aptitudes y su disposición anímica, y no por otras cosas.

A sus 65 años, John R. Hodges es un buen ejemplo del hombre de espíritu que, además de manejar con gran pericia una máquina en Imprentas Acme, también toca la flauta en la sinfónica de su ciudad… y cuando le llega la ocasión, es capaz de demostrar que conoce tanto de economía y del bien decir como el mejor experto.

Por esta razón, no comprende que, por seguir las frías normas del estado, a sus ¡tan sólo 65 años!, se le envíe a casa con el cartel de “Jubilado”, esperando que se vaya a un parque todos los días a chismosear con los demás viejitos que estorban en la casa. Entonces, a Hodges se le ocurre una loca idea, cuando se entera de que, prácticamente, nadie sabe como se llama el presidente de la corporación a la que pertenece la empresa Acme.

En adelante, una fresca, dulce y ejemplarizante comedia va a desenvolverse, con un puñado de personajes muy bien extraídos de la vida real, y es bien probable que cada quien se sienta identificado con alguien, pues, hay aquí personajes tipo de los que siempre se hayan en cualquier empresa.

En todo sentido, “NUNCA ES TARDE”, es un filme pensado especialmente para los más mayorcitos, y esto llevó a que, el grueso del público -menores de 30 años-, lo tuviera bastante relegado… ni siquiera la preciosa, Marilyn Monroe, quien aquí tiene un simpático rol de secretaria, consiguió animar a los que, prejuiciosamente, piensan que todo lo de los “viejos” es bastante aburrido.

Pero, ¡hay que ver esa frescura y vitalidad de Monty Woolley, haciendo de las suyas como músico, seductor, estratega… y como “presidente” de ocasión para convencer a los empresarios de que ciertas normas es hora de echarlas al cesto de la basura!, ¡Hay que ver a Constance Bennett (Lucille), sintiendo que todavía es tiempo de recobrar la alegría y de gozarse la vida como es debido!… ¡Y hay que ver a Thelma Ritter (Della), añorando los viejos tiempos cuando se la conocía como “La Bomba de la Canción”!

Por donde se mire, la historia que escribiera Lamar Trotti, con base en una historia del recordado Paddy Chayefsky, resulta regocijante y deliciosa; y demostrando que lo aprendió todo en sus tiempos como editor, el director Harmon Jones, da prueba, en su opera prima, de un gran manejo del ritmo cinematográfico, haciendo que su filme pase como un avión de combate bien dispuesto a dar en el blanco.

Para reflexionar, una muy válida pregunta que hace el admirable Hodges:
“¿Crees que lo que haces con tus manos o tu cabeza te ennoblece?”

Esto es, diversión asegurada.
Luis Guillermo Cardona
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
27 de diciembre de 2018
Sé el primero en valorar esta crítica
Terminando de ver “As Young as You Feel” (1951) de Harmon Jones con Monty Woolley, Thelma Ritter, David Wayne, Jean Peters, Constance Bennett, Marilyn Monroe, Russ Tamblyn, entre otros. Comedia sobre un adulto mayor que tras cumplir 65 años y trabajar toda una vida en una imprenta, es despedido, por lo que él usará una triquiñuela para mantenerse en el puesto; sin embargo, su resolución provocará problemas a sus superiores y a su familia. Desconocida e irregular comedia que trata un tema no extraño, y es el desplazamiento laboral que se hace del adulto mayor; sin embargo, el director lo narra de manera cómica y ágil, y no explora de lleno el tema relativamente tabú, que es el envejecimiento. Por lo que en el fondo es una decepción en términos del desarrollo temático, y se decanta por “la comedia buenista de enredo” Eso sí, sobresalen los momentos de Albert Dekker con su secretaria, nada más y nada menos que Marilyn Monroe… pero el filme es de lucimiento para el gran Monty Woolley como John R. Hodges, el hombre “tan joven como se siente” del título, que se niega a jubilarse. Pero también hay momentos para que otros brillen en la comedia, como Thelma Ritter como la nuera, y David Wayne, como el novio de la nieta de Hodges, que es también su compañero de trabajo; pero otros están desaprovechados, como la misma nieta, Jean Peters, su padre Allyn Joslyn, y el cameo de Russ “Rusty” Tamblyn, que no deja de ser curioso. Pero hay otros personajes que se nota están hechos para “mover la trama”, como Constance Bennett que se enamora de John; Clinton Sundberg como el compañero de trabajo; y hasta el mismo Minor Watson como el verdadero Harold P. Cleveland. Por tanto, la película es extraordinariamente agradable, pero deja por fuera cualquier reflexión crítica. Y es que no es justo que el guión de Paddy Chayefsky, haya dejado muy liviano un tema tan importante, desde el punto de vista social; y que el sistema de estudio haya ignorado el propósito y el mensaje. Como dato, el nombre “Consolidated Motors” se dice 61 veces durante esta película; pero el filme queda como una de las primeras producciones en las que Marilyn Monroe apareció, tanto que le dio exposición, pero ella no era protagonista, sino parte del reparto. Fue 1 año antes, que Monroe comenzara su 2ª relación contractual con Twentieth Century Fox, iniciada sólo por 1 año, en 1946; y este fue su primer trabajo bajo el nuevo contrato; al tiempo que fue durante la producción que Marilyn Monroe conoció a su futuro esposo, Arthur Miller. Y se cuenta que después de trabajar con ella, Constance Bennett dijo: “¡Ahora hay un gran futuro detrás de ella!” Es por ello que esta película tiene la importancia capital que tiene, porque el nombre de Marilyn significa mucho en la historia del cine. Un filme divertido, sí; pero muy inocente; tal vez demasiado. No es causal que “Todo lo que tiene que hacer, es mirar su foto”
RECOMENDADA.
NO tendrá nota en Lecturas Cinematográficas
http://lecturascinematograficas.blogspot.com/
Alvaro Zamora Cubillo
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
Preguntas más frecuentes | Política de privacidad / condiciones de uso | Configuración de privacidad | Ir a Versión MÓVIL
© 2002-2021 Filmaffinity - Movieaffinity | Filmaffinity es una página de recomendación de películas y series, y es un medio totalmente independiente cuya principal prioridad es la privacidad y seguridad de los datos de sus usuarios.
All Rights Reserved - Todos los derechos reservados