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Destiny of the Shrine Maiden (Serie de TV)

Serie de TV. Animación. Acción. Drama. Romance Serie de TV (2004). 12 episodios. En una pequeña ciudad japonesa rodeada por la naturaleza silvestre hay un gran instituto llamado Otobashi Gauken, que fue fundado con la intencion de que el alumnado se relacionase con el medio ambiente. La historia empieza con Kurusugawa Himeko, una alumna normal y corriente que estudia en el Otobashi Gakuen. Pasa los días con sus dos amigas, Himekawa Chikane y Ogami Soma. Chikane es la hija de una ... [+]
Críticas 3
Críticas ordenadas por utilidad
23 de marzo de 2011
4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Seguramente si la hubiera visto por primera vez hoy en día no le pondría una nota tan alta, pero este fue el primer anime "yuri" que vi. ("Yuri" es un subgénero que se centra en las relaciones chica-chica, que he de admitir me pone bastante).

En la zona de abajo, con spoilers, cuento por qué me divirtió tanto el primer episodio.

También comentar que después de ver el anime, estuve investigando sobre el manga en el que está basado (que está compuesto sólo por dos "takobon"/tomos), y me pareció una auténtica m*erda. Este es uno de los escasísimos ejemplos en el que me gustó más el anime que el manga original.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
FJ García
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19 de enero de 2019
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Kannazuki no Miko es un anime que puede resultar desconcertante a quien no tenga muy claro qué va a ver: una serie corta de demografía shōnen que mezcla de forma irregular drama escolar, mitología sintoísta, mecha y romance.

La trama sigue a Chikane y a Himeko, dos chicas de 16 años que son las reencarnaciones de dos poderosas miko (sacerdotisas sintoístas) y que por ello tienen la misión de detener a Orochi, el típico ente maligno que quiere destruir el mundo. El grupo de las Cabezas de Orochi prepara su regreso mientras las chicas intentan despertar a Ame no Murakumo (sí, el argumento se inspira vagamente en la conocida historia del dios Susanoo no Mikoto y la serpiente de ocho cabezas Yamata no Orochi, aunque no hace falta tener ningún conocimiento previo sobre este mito para entender la serie). A priori, la premisa no parece mala.

Sin embargo, se incluyen elementos que no pegan en absoluto con todo el rollo mitológico sintoísta, como la estética del grupo de villanos (una idol, una mangaka, una loli nekomimi vestida de enfermera, una especie de monja, un tío cachas con cadenas...) y, sobre todo, los mecha (robots gigantes pilotados, tipo Mazinger o Gundam). De hecho, en todo momento da la sensación de que esa tecnología no encaja en una historia de fantasía épica; y resulta evidente que si los mecha hubieran sido reemplazados por cualquier tipo de criatura mitológica japonesa (oni, tengu, dragones o cualquier otro tipo de kami o yōkai, como invocación o transformación), el resultado habría sido mucho mejor.

Por otro lado, Kannazuki no Miko está considerada una serie anime legendaria dentro del género yuri. Claro que muy probablemente se deba a que fue una de las primeras en mostrar una relación lésbica tan explícita ya que, aunque el manga yuri nació en los 70 (junto al shōjo), su popularización no se produjo hasta el presente siglo (la primera revista salió en 2003), y lo mismo puede decirse del anime, salvo por el hecho de que las primeras series de TV con contenido yuri no aparecieron hasta los 90. Claro que ser una pionera no la hace buena en absoluto.

El yuri (como el yaoi) es un género que tiende a repetir ciertas fórmulas y Kannazuki no Miko cumple con casi todo lo esperable (muchos de los tópicos ya estaban bien asentados en el manga), excepto por un problemático asunto que abordaré más adelante. A grandes rasgos, lo que se plantea es un simple triángulo amoroso de resolución predecible (cuadrado si contamos a Otoha, un personaje menor que no pinta nada). Evidentemente, las secuencias del opening y del ending no ayudan a mantener ninguna intriga, y por mucho que el guion pegue un par de giros locos que nos hagan dudar de cómo van a acabar las chicas, desde el primer capítulo está claro que Sōma sobra más que Kōga en InuYasha.

Asimismo, Kannazuki no Miko es un shōnen por lo que, lejos del realismo del josei y de la delicadeza del shōjo, el contenido yuri está más enfocado a contentar a chavales de instituto y, por supuesto, lleva una dosis considerable de fanservice. No quiero decir con esto que no pueda haber un yuri bueno de demografía shōnen, porque los hay, como Yagate Kimi ni Naru, sino que Kannazuki no Miko va a lo fácil y a lo obvio y, por lo tanto, no es el caso.

Con un guion tan extraño, los personajes son lo único que podría haber salvado la serie (además todo el peso de la historia recae sobre ellos). Desafortunadamente nos encontramos con que son simples y poco interesantes. Himeko es una cría chillona, vulnerable, dependiente y sumisa, que se pasa toda la serie detrás (y a la sombra) de alguien. Chikane es el prototipo de chica perfecta y misteriosa del manganime, de familia rica, con aire kudere y un claro ejemplo del cliché "even the girls like her", es decir, que su atractivo resulta irresistible incluso a las otras chicas (las que están de relleno por el instituto) independientemente de su orientación sexual (como en Utena). Además, la química entre ellas no está muy conseguida en la primera mitad de la serie y su relación pasa por algunos momentos especialmente desagradables en la segunda mitad.

Por otro lado, el tercero en discordia, Sōma, es un simple arquetipo de héroe shōnen apartado del papel de protagonista y convertido en un personaje unidimensional que sólo está ahí para proteger a Himeko e intentar en vano crear cierta incertidumbre respecto a si esta acabará con él o con Chikane (es decir, esto es un yuri).

Además de unos pocos personajes más de importancia nula, como Makoto que aparece y desaparece a conveniencia del guion y la prescindible familia adoptiva de Sōma, también tenemos a las Cabezas de Orochi que forman el grupo de villanos de la serie. A simple vista parece una cuadrilla ridícula con unas motivaciones cuestionables que va a dar más vergüenza que miedo, y no nos equivocamos. Su trasfondo (que podría haber dado para mucho) se explica en una escena de apenas 40 segundos y no se le da importancia. Eso sí, tras esa revelación queda claro que para haber sufrido tanto son muy poco callados y taciturnos, y muy gritones e insoportables.

Pero el principal problema que tengo con este anime es lo mal llevada que está la relación entre Himeko y Chikane. Esta última tiene un desarrollo inconsistente y desagradable que desemboca en unas interacciones con Himeko abusivas (un contenido excesivamente turbio para un anime de demografía shōnen que, sin embargo, está muy suavizado respecto al manga). Esto no sería un problema si esta serie tratara sobre violaciones y dependencia emocional, abordado además de forma trágica y realista; o si esto fuera una deconstrucción del género yuri. Desafortunadamente, Kannazuki no Miko intenta hacer pasar una relación tóxica por una historia de amor bonita y eso no cuela. Y aunque se da una explicación al final, esta no resulta del todo convincente y, por supuesto, no quita todo lo truculento. Si acaso, el que se intente justificarlo, lo hace incluso más lamentable.

(Continúa sin spoilers)
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
Manospondylus
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6 de febrero de 2018
0 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Kannazuki no Miko fue esa serie que sirvió para curarme de aquel espanto llamado Yami to Boushi, fue una curiosa mezcla de elementos, en primer lugar destacaba la parte mas fantástica basada en el folclore japones, en segundo lugar teníamos a los mechas (esos robot gigantes pilotados por personas) y en tercer lugar se daba el Yuri (genero que trata el romance entre las mujeres). Algunos dijeron en su momento que esto tenia más bien poco de Yuri y que las escenas de acción con los mechas no eran muy buenas, diría que si tiene bastante Yuri de por medio porque en el fondo toda la trama gira en torno a la historia que hay entre Himeko (protagonista florero) y Chikane, en cuanto a las peleas con Mechas, pues sin duda no es el fuerte de este anime, sencillamente se limitan a cumplir y dar algo de acción a la historia

No es el mejor anime que se ha hecho, pero tampoco el peor, aun así gana puntos si vemos lo que el genero del Yuri nos ha ido ofreciendo a lo largo de su historia, ya había algún ejemplo dentro de este genero que nos ofreció algo de acción con Mechas (Izer One), pero no ahondaba tanto en lo que a las relaciones románticas de los personajes principales se refiere, en cambio Kannazuki no Miko si fue capaz de ir más allá en este sentido.Cabe decir que este anime es la adaptación de un manga (cómic japones) y que por una vez se podría decir que la versión animada supera en muchos aspectos a la versión en papel, sobretodo porque la historia esta mejor contada y el fanservice esta hecho con mejor gusto, el manga abusa mas de esto ultimo y a veces es un poco hentai

En resumen, si buscas algo medianamente interesante dentro del Yuri esto es lo mejor que puedes ver, por ahí hay otros animes que tampoco están mal pero debido a que no se consideran oficialmente Yuri (es mas subtexto) no terminan de ser un referente del genero con todas las de la ley, Eso si, si buscáis un anime de Mechas mejor olvidaros de este, aquí hay Mechas pero son un elemento más secundario
AWesker
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