Traidor en el infierno
7,5
7.059
Bélico. Drama
Durante la Segunda Guerra Mundial, en un campo de prisioneros alemán, unos seiscientos sargentos americanos comparten el barracón 17. En Nochebuena, dos de ellos se disponen a fugarse, pero son descubiertos y ejecutados por soldados alemanes que estaban al acecho. Los prisioneros empiezan a sospechar que en el barracón hay un traidor que informa a los nazis y llegan a la conclusión de que ese traidor es el sargento Sefton, un hombre más ... [+]
7 de noviembre de 2012
7 de noviembre de 2012
16 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuando oigo mencionar esas supuestas teorías que vienen a asegurar que nuestra personalidad se va determinando por los acontecimientos que desde la niñez conforman nuestra vida, suelen venirme a la mente grandes humanistas que lo han sido a pesar de haber vivido experiencias a priori terribles y traumáticas en manos de otros seres humanos. Ello supone aseverar casi con total seguridad que la elección de nuestro camino a seguir no depende si no de nosotros mismos y que conductas basadas en el odio, como la misantropía o la misoginia, u otras de diversa índole como el racismo, pueden ser si así lo pretendemos rechazadas en nuestro fuero interno sea cual haya sido nuestra experiencia vivida.
Tómese como ejemplo a Billy Wilder. Un joven judío de origen Austriaco que residente en Berlín en tiempos de la llegada del nazismo hubo de abandonar Alemania para recalar en Estados Unidos, con un devenir posterior profundamente marcado por el holocausto pues su propia madre falleció a manos del horror alemán en el campo de exterminio de Auschwitz. Bajo estos parámetros no resultaría en principio descabellado que Wilder desarrollara una personalidad huraña, desconfiada, y muy crítica con respecto a la naturaleza humana, pero muy lejos de ello retrató en sus películas al ser humano con altísimas dosis de humanismo y casi siempre desde una perspectiva condescendiente y cómplice, sin juzgar de modo inquisidor sus acciones, utilizando de manera maestra el humor y también en ocasiones el cinismo para desarrollar sus historias.
Tómese como ejemplo a Billy Wilder. Un joven judío de origen Austriaco que residente en Berlín en tiempos de la llegada del nazismo hubo de abandonar Alemania para recalar en Estados Unidos, con un devenir posterior profundamente marcado por el holocausto pues su propia madre falleció a manos del horror alemán en el campo de exterminio de Auschwitz. Bajo estos parámetros no resultaría en principio descabellado que Wilder desarrollara una personalidad huraña, desconfiada, y muy crítica con respecto a la naturaleza humana, pero muy lejos de ello retrató en sus películas al ser humano con altísimas dosis de humanismo y casi siempre desde una perspectiva condescendiente y cómplice, sin juzgar de modo inquisidor sus acciones, utilizando de manera maestra el humor y también en ocasiones el cinismo para desarrollar sus historias.

Y como muestra determinante de hasta que punto creía Wilder en las personas y por ende en la humanidad, en Traidor en el Infierno llega a hacer lo impensable teniendo en cuenta sus antecedentes personales y la fecha (1953) de la que data dicho film: humaniza al nazi. Evidentemente la Alemania perdedora habría de ser tratada durante décadas como una apestada por las múltiples películas sobre la contienda que surgieron tras el final de la guerra, y la figura del nazi configurada como la encarnación del mal sin un solo matiz que lo moldeara como un hombre capaz de tener el más mínimo sentimiento. Wilder sin embargo no nos los presenta así en esta película, no son témpanos de hielo, meros monstruos cargados de odio, si no seres humanos con capacidad para el dialogo o la sonrisa, todo ello en un escenario tan cerrado y aparentemente hostil como un campo para prisioneros de guerra donde están recluidos unos seiscientos sargentos americanos.
Desarrollando una trama basada en la sospecha de que en uno de los barracones hay un traidor, que pasa información a los alemanes dirigentes del campo, la película es desenfadada con muchos momentos puramente cómicos tanto a nivel de situaciones como de personajes. Diría que es una película menor dentro de la apabullante filmografía de Billy Wilder pero ese marcado carácter humanista que tiene el film y la sonrisa que mantienes durante casi todo el metraje, unido a un suspense más o menos convincente la hacen bastante interesante y recomendable para ver cuando ya se ha profundizado en la obra de Wilder y se ha disfrutado de su larga lista de películas maestras.
Desarrollando una trama basada en la sospecha de que en uno de los barracones hay un traidor, que pasa información a los alemanes dirigentes del campo, la película es desenfadada con muchos momentos puramente cómicos tanto a nivel de situaciones como de personajes. Diría que es una película menor dentro de la apabullante filmografía de Billy Wilder pero ese marcado carácter humanista que tiene el film y la sonrisa que mantienes durante casi todo el metraje, unido a un suspense más o menos convincente la hacen bastante interesante y recomendable para ver cuando ya se ha profundizado en la obra de Wilder y se ha disfrutado de su larga lista de películas maestras.
https://corazonesenelprecipicio.blogspot.com
12 de abril de 2009
12 de abril de 2009
15 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
El humor es uno de los más bellos regalos que nos ha dado la vida. Semejante, pero opuesto al humo que se escapa por cualquier rendija, el humor se mete por cualquier rescoldo y toma las tristezas y frustraciones, las infamias y crueldades, y todas las tragedias y calamidades, y les extrae con una fineza exquisita y con una magia increíble, una alegría y una esperanza que parecieran impensables. El humor ve la luz donde hay densa sombra; ve la alegría donde otros sólo ven tristeza; y ve una resplandeciente y oculta felicidad donde pareciera que únicamente hay lugar para el dolor.
Este es un poder y un talento de inigualable valor que poseen muy pocos y especiales seres en este planeta tierra. Por eso, los Comediantes se vuelven inmortales y quizás nunca reciban en la tierra todo el reconocimiento que merecen, por una sola y sencilla razón: porque son ellos los más felices al ser también los que más comprenden.
Cervantes, Quevedo, Shakespeare, Twain, Carrasquilla … Keaton, Chaplin, Lloyd, Laurel & Hardy, Langdon… Capra, Cukor, Wilder, Benigni… son apenas un ejemplo de aquellos que merecen nuestro eterno aprecio, pues, de fuentes como éstas es que emana la miel de la existencia.
Este es un poder y un talento de inigualable valor que poseen muy pocos y especiales seres en este planeta tierra. Por eso, los Comediantes se vuelven inmortales y quizás nunca reciban en la tierra todo el reconocimiento que merecen, por una sola y sencilla razón: porque son ellos los más felices al ser también los que más comprenden.
Cervantes, Quevedo, Shakespeare, Twain, Carrasquilla … Keaton, Chaplin, Lloyd, Laurel & Hardy, Langdon… Capra, Cukor, Wilder, Benigni… son apenas un ejemplo de aquellos que merecen nuestro eterno aprecio, pues, de fuentes como éstas es que emana la miel de la existencia.

William Holden
“STALAG 17” (los títulos para España y Latinoamérica –“Traidor en el Infierno” e “Infierno 17”- no dan cuenta del amable desarrollo de esta historia), es una graciosa farsa que se desenvuelve en un campo de concentración nazi donde están confinados los más simpáticos americanos que hayan podido tomar como prisioneros. ¡Dios los cría y ellos se juntan!
Sefton (el oscarizado William Holden), es un habilidoso sargento que se las ingenia para conseguir recursos de sus compañeros, mientras él les ofrece cosas que hacen más grata su permanencia en aquel feo barracón. Tras un intento de fuga de dos de sus compañeros, sucede una desgracia que hace presumir que entre los hombres que allí conviven, hay un delator al servicio de los nazis. Todos apuntan el dedo hacia Sefton y éste recibe de ellos un “merecido” regalo. Pero, Sefton, no parece conforme y monta su propia guardia a ver si puede ver las cosas como realmente son.
Basado en la obra de Donald Bevan y Edmund Trzcinski, Billy Wilder, ha hecho un filme lleno de optimismo y de muy buena comedia, con personajes encantadores como Schulz, el alemán buena gente; “Chimpancé” el obsesivo enamorado de la actriz Betty Grable; o Shapiro, su polifacético aliado en toda suerte de bromas.
Sefton (el oscarizado William Holden), es un habilidoso sargento que se las ingenia para conseguir recursos de sus compañeros, mientras él les ofrece cosas que hacen más grata su permanencia en aquel feo barracón. Tras un intento de fuga de dos de sus compañeros, sucede una desgracia que hace presumir que entre los hombres que allí conviven, hay un delator al servicio de los nazis. Todos apuntan el dedo hacia Sefton y éste recibe de ellos un “merecido” regalo. Pero, Sefton, no parece conforme y monta su propia guardia a ver si puede ver las cosas como realmente son.
Basado en la obra de Donald Bevan y Edmund Trzcinski, Billy Wilder, ha hecho un filme lleno de optimismo y de muy buena comedia, con personajes encantadores como Schulz, el alemán buena gente; “Chimpancé” el obsesivo enamorado de la actriz Betty Grable; o Shapiro, su polifacético aliado en toda suerte de bromas.

Peter Graves
Pero, con todo, queda planteado el drama y la crueldad de la guerra, la cual no brota de un sólo lado, sino de cada bando que asume su parte en el conflicto.
Con cierta dosis de intriga inteligente y con unos personajes que, en medio de la tragedia, consiguen emanar vida y esperanza, “STALAG 17”, se convierte en un calificado filme que nos hace pasar un rato inolvidable.
Billy Wilder, llegó muy alto en el conocimiento de la esencia humana.
Con cierta dosis de intriga inteligente y con unos personajes que, en medio de la tragedia, consiguen emanar vida y esperanza, “STALAG 17”, se convierte en un calificado filme que nos hace pasar un rato inolvidable.
Billy Wilder, llegó muy alto en el conocimiento de la esencia humana.
22 de diciembre de 2011
22 de diciembre de 2011
11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
Desde que ví esta película hace muchísimo tiempo la tenía en mi lista de preferidas intocables y sagradas. Y ahora me la han regalado con una advertencia: "Ya no te gustará tanto. Ha envejecido mal".
No me lo creí, claro. Para empezar, porque odio las frases hechas y prefiero cocinarme las mías aunque salgan a medio cocer, y esta vez tampoco tenían razón. Acabo de verla y me ha parecido tan estupenda y deliciosa como en mis recuerdos. O tal vez será pasión personal porque nada me resultaría más atractivo que tener a William Holden a mi disposición un par de horitas. Aunque sea en el barracón del campo de prisioneros donde le dejé hace mil años. Ahí seguía, sin envejecer, con su chupa de cuero, el puro en la boca, la mirada seductora y cachonda, la palabra justa y sarcástica, el humor negro e inteligente... El tipo más listo, guapo, práctico y escurridizo de la pandilla. El superviviente nato. El tío capaz de conseguir todo en un lugar donde no hay nada. El zorro astuto entre el rebaño de ovejas asustadas. Inconfundible.
No me lo creí, claro. Para empezar, porque odio las frases hechas y prefiero cocinarme las mías aunque salgan a medio cocer, y esta vez tampoco tenían razón. Acabo de verla y me ha parecido tan estupenda y deliciosa como en mis recuerdos. O tal vez será pasión personal porque nada me resultaría más atractivo que tener a William Holden a mi disposición un par de horitas. Aunque sea en el barracón del campo de prisioneros donde le dejé hace mil años. Ahí seguía, sin envejecer, con su chupa de cuero, el puro en la boca, la mirada seductora y cachonda, la palabra justa y sarcástica, el humor negro e inteligente... El tipo más listo, guapo, práctico y escurridizo de la pandilla. El superviviente nato. El tío capaz de conseguir todo en un lugar donde no hay nada. El zorro astuto entre el rebaño de ovejas asustadas. Inconfundible.

Bueno, tal vez si esperas ver "una de guerra" al uso, no te gustará. Pero en los primeros minutos, el narrador ya te dice que no es una película bélica sino que trata sobre las cosas que pasan cuando tienen que convivir obligadamente varios hombres juntos en un espacio pequeño y hostil como un campo de prisioneros. Los hombres en cuestión son sargentos y los hay de todo tipo, condición y carácter. Y las situaciones son también muy variadas, desde las trágicas o dramáticas, hasta las cómicas o disparatadas. Un pellizco amargo por aquí, una historia de violencia por acá, una carcajada, una sorpresa, un misterio por resolver, una pantomima, un toque épico o patriótico, chistes, reflexiones profundas… Muchas cosas para estar ambientada en el pequeño barracón de un cenagoso campo de prisioneros perdido en algún sitio. Y todas caben y están perfectamente ensambladas y te saben a poco. Aunque a lo mejor si te fijas y quisieras sacarle punta podrías ver algún signo de envejecimiento. Esa pareja de graciosos cansinos agotadores, por ejemplo, bajarían la moral de la tropa, el tono de la película y la paciencia de espectador, si el resto de ella no fuera tan magistral, interesante, estupenda y deliciosa. Cosas de Billy Wilder que era un genio con sentido del humor. Y que, como esta película, no tiene más edad que la que tienen los clásicos. O sea, inmortales…
14 de abril de 2008
14 de abril de 2008
13 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿ Por qué hay tanta diferencia en las votaciones ? Por supuesto no es una obra maestra como ponen unos, ni es un fiasco total como ponen otros. Los que la ponen como mala película les aconsejo que la vuelvan a ver. Lo digo por experiencia; cuando la ví por primera vez me ocurrió lo mismo que con AVANTI: me decepcionó bastante, y no sé concretamente que fallaba para que una película de mi director favorito me dejara un poco chafado, para eso estan los críticos de cine. Yo solo sé que cuando volví a verla me encantó, y hasta entendía a los dos payasos y sus payasadas. Desde luego es ridículo decir que no es tema para tratar en broma, pues lo fácil es hacer una película seria sobre algo triste de la historia, y aunque no es tan buena como SER O NO SER, estoy seguro que a E.LUBISTCH le hubiese gustado.
27 de noviembre de 2007
27 de noviembre de 2007
33 de 58 usuarios han encontrado esta crítica útil
Primero que nada, tengo que aclarar que soy admirador del trabajo de Wilder. Y si bien no tengo un director favorito (no hay uno del cual me gusten todas sus películas, al menos todavía no lo descubrí), pero si tendría que elegir uno, quizás Billy Wilder sería ese. Esto lo aclaro, más que nada, para que no se considere que Wilder es un director que desprecio.
Por qué esta introducción? Porque esta película es sencillamente un espanto. Es tonta (muy tonta), burlona, sin ninguna gracia. No sé a quien hace reir, no sé a quien emociona (es un drama esto? Por favor!), no sé dónde está el suspenso. La película no la soporté más que media hora, los personajes son tan ridículos y me causaban tanta vergüenza ajena que la tuve que dejar de ver. Es de esas películas en las que solo te reís de lo malo que es todo!
Sobre el promedio de 7.9 que tiene esta película no me queda más que atribuírselo a una teoría que deslice en otra crítica (de Gilda, por si alguno la quiere leer): La teoría de la sobrevaloración clásica. Parece que cuanto más vieja es la película, más tonterías le perdonamos, más errores les perdonamos, mejor la calificamos. Por qué? Cuál es la razón? Stalag 17 es un espanto de película, y es un espanto en 1953, en 2007 y lo va a ser en 10 años! Las películas no son como el vino señores, por ser más viejas no necesariamente son buenas. Vuelvo a repetir algo que dije en la crítica de Gilda: si se estrenara hoy una película de la misma calidad que Stalag 17, que diría la crítica? Que diría la nota de Filmaffinity?
Por qué esta introducción? Porque esta película es sencillamente un espanto. Es tonta (muy tonta), burlona, sin ninguna gracia. No sé a quien hace reir, no sé a quien emociona (es un drama esto? Por favor!), no sé dónde está el suspenso. La película no la soporté más que media hora, los personajes son tan ridículos y me causaban tanta vergüenza ajena que la tuve que dejar de ver. Es de esas películas en las que solo te reís de lo malo que es todo!
Sobre el promedio de 7.9 que tiene esta película no me queda más que atribuírselo a una teoría que deslice en otra crítica (de Gilda, por si alguno la quiere leer): La teoría de la sobrevaloración clásica. Parece que cuanto más vieja es la película, más tonterías le perdonamos, más errores les perdonamos, mejor la calificamos. Por qué? Cuál es la razón? Stalag 17 es un espanto de película, y es un espanto en 1953, en 2007 y lo va a ser en 10 años! Las películas no son como el vino señores, por ser más viejas no necesariamente son buenas. Vuelvo a repetir algo que dije en la crítica de Gilda: si se estrenara hoy una película de la misma calidad que Stalag 17, que diría la crítica? Que diría la nota de Filmaffinity?

Si no me creen lo de la sobrevaloración clásica los invito a leer una crítica que figura acá: dice que la película es decepcionante, y le pone un 8! Si, y el fundamento del 8 es por ''el director y Holden''. Si no me quieren creer...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Yo también me sumo a la sobrevaloración clásica y le pongo un 2, solamente por Billy Wilder!
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