Cara a cara
1976 

7,3
1.844
19 de octubre de 2012
19 de octubre de 2012
7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una cinta que desde el punto de vista dramático alcanza niveles épicos y esto especialmente gracias a la brillantísima interpretación de Liv Ullmann, quien aprovecha un guión traumático y crudo para dar una cátedra histriónica de principio a fin, especialmente en un monólogo tan conmovedor como perfectamente logrado. La trama en un inicio es sencilla y aparentemente sin gran ambición, después un evento violento detona una serie de recuerdos y emociones ocultas, en medio de sueños y reminiscencias de infancia con arrebatos que rayan en la locura, de una forma tan intensa y poderosa que asombra. La dirección está muy cuidada aunque no hay un concepto sobresaliente en ese aspecto, más allá de la acostumbrada minuciosidad y perfeccionismo de Ingmar Bergman. Algunos elementos secundarios al final tienen poco aporte y algún detalle simbólico no es del todo claro, pero aún así la fuerza e impacto de la historia es excepcional. Altamente recomedable.
21 de febrero de 2012
21 de febrero de 2012
6 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Jenny (Liv Ullmann) entra en una crisis existencial enorme debido a diversas situaciones que la hacen caer en un estado paranoico. Cara a Cara es un relato cruento, que escudriña en la vida de esta mujer, redescubre sus miedos, sus pasados y frustraciones vivenciales.
En un inicio, se muestra la vida de esta mujer como normal, va a su trabajo, se reencuentra con sus abuelos con los que va a vivir por una temporada, habla con sus colegas y demás.
Ahora bien, la entrada de Tomas (Erland Josephson) en su vida y la situación que sucede con la hermanastra de este la cual es su paciente, María (una genial Kari Sylwan que tan solo sale en un par de escenas) hace que se perturbe un poco la existencia de Jenny.
Esto hace que ella entre en un estado caótico existencial que la hace incluso pensar en un suicidio, momentos en los cuales Liv Ullman saca su mejor repertorio como actriz, demostrando su versatilidad y genialidad para meterse en un papel.
En un inicio, se muestra la vida de esta mujer como normal, va a su trabajo, se reencuentra con sus abuelos con los que va a vivir por una temporada, habla con sus colegas y demás.
Ahora bien, la entrada de Tomas (Erland Josephson) en su vida y la situación que sucede con la hermanastra de este la cual es su paciente, María (una genial Kari Sylwan que tan solo sale en un par de escenas) hace que se perturbe un poco la existencia de Jenny.
Esto hace que ella entre en un estado caótico existencial que la hace incluso pensar en un suicidio, momentos en los cuales Liv Ullman saca su mejor repertorio como actriz, demostrando su versatilidad y genialidad para meterse en un papel.

Liv Ullmann & Ingmar Bergman
En este filme, Bergman juega con los sueños, con fantasmas que atormentan, con remordimientos, nos da una lección sobre la vejez y el amor a esta edad, con algunas secuencias que rozan lo surreal, todo dentro de ese mundo onírico que desarrolla.
En fin, una película densa, perturbadora, con actuaciones sobresalientes, diálogos y situaciones geniales, donde el director repasa la fuerte crisis sufrida por una mujer, que le sirve para a su vez, hacer un repaso de su vida.
En fin, una película densa, perturbadora, con actuaciones sobresalientes, diálogos y situaciones geniales, donde el director repasa la fuerte crisis sufrida por una mujer, que le sirve para a su vez, hacer un repaso de su vida.
17 de marzo de 2021
17 de marzo de 2021
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una psiquiatra después de cierta experiencia presenta transtornos de depresión y comenzarán a aparecer sombras del pasado exponiendo que dicha ocurrencia sólo fue un detonador. Con un entorno ajeno e insensible a su situación, normal si se entiende que ninguna persona es capaz de salvarla, nos dejan a solas con Liv Ullman.
La actuación de Ullman me pareció magnífica, expresa concisa y efectiva las emociones, algunas simples y comunes expuestas con marometas para representar lo complicado que pueden ser las respuestas y sentimientos de cualquiera.
La actuación de Ullman me pareció magnífica, expresa concisa y efectiva las emociones, algunas simples y comunes expuestas con marometas para representar lo complicado que pueden ser las respuestas y sentimientos de cualquiera.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
No pude evitar pasarme a leer críticas de otros usuarios antes de escribir la mía. Esta es la primer película que ví de su larga filmografía y a pesar de resultar abrumadora en sus puntos claves de trama me gusto lo suficiente para ver más de su trabajo, siendo sincera apenas he visto 8 películas suyas, pero entiendo la posición de otros usuarios sobre si se repite en su cine, cosa que no me extraña después de tantos proyectos me sería más extraño que no vagara en el mismo callejón de ideas.
Por otro lado, no coincido con que busque exponer problemas de clases privilegiadas. Si sus personajes tienen ciertas cualidades, pienso, es porque en ese lugar se hace más sencillo presentar el escenario. Pero las problemáticas de la persona afectan de la misma y quizá peor manera a otros.
Ciertamente se le puede acusar de "faroleo" en los diálogos, pero no me parece que lo convierta en un mal o aburrido cine, si se puede encontrar belleza en un diálogo será en la literatura o el cine, sólo en la ficción; qué sí, qué seguramente no fluirá de esa forma en la realidad, pero se entiende que es ficción y es válido buscar exponer discursos menos banales, más aún si se piensa en el año de estreno de la película y el contexto social, y o la posición respecto a los temas abordados.
Por otro lado, no coincido con que busque exponer problemas de clases privilegiadas. Si sus personajes tienen ciertas cualidades, pienso, es porque en ese lugar se hace más sencillo presentar el escenario. Pero las problemáticas de la persona afectan de la misma y quizá peor manera a otros.
Ciertamente se le puede acusar de "faroleo" en los diálogos, pero no me parece que lo convierta en un mal o aburrido cine, si se puede encontrar belleza en un diálogo será en la literatura o el cine, sólo en la ficción; qué sí, qué seguramente no fluirá de esa forma en la realidad, pero se entiende que es ficción y es válido buscar exponer discursos menos banales, más aún si se piensa en el año de estreno de la película y el contexto social, y o la posición respecto a los temas abordados.
16 de febrero de 2025
16 de febrero de 2025
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
La psiquiatra Jenny Isaksson (Liv Ullmann) se traslada temporalmente con sus abuelos, durante la ausencia de su marido y de su hija por tres meses, y recuerda o sueña con sus padres. Cuatro generaciones superpuestas. En el trabajo se hará cargo de una compleja paciente, María, y en sus relaciones se verá enredada en la seductora amistad de Tomas Jacobi (Erland Josephson), también médico.
La cámara y las vivencias se mueven entre la angustia y la supuesta felicidad, a veces lentamente, otras rápidamente, de modo histérico en sentido propio. "¿Quiero? ¡No quiero! No sé lo que quiero". "Yo siempre estoy bien, no podría irme mejor". "¿Eres feliz?... "Bueno, a ti te lo puedo decir porque comprendes estas cosas... también tenemos nuestros problemas... ¿sabes? Es tan complejo... pero en conjunto... sí...sí, creo que puedo decir que soy más o menos... feliz... reconozco que en el fondo estoy agradecida... no tanto por lo que hay entre él y yo sino... porque aún soy dueña de mí misma, ... porque sé que estos sentimientos me pertenecen, y porque vivo mi vida con coherencia, tomando todo lo que hay a mi disposición...".
La cámara y las vivencias se mueven entre la angustia y la supuesta felicidad, a veces lentamente, otras rápidamente, de modo histérico en sentido propio. "¿Quiero? ¡No quiero! No sé lo que quiero". "Yo siempre estoy bien, no podría irme mejor". "¿Eres feliz?... "Bueno, a ti te lo puedo decir porque comprendes estas cosas... también tenemos nuestros problemas... ¿sabes? Es tan complejo... pero en conjunto... sí...sí, creo que puedo decir que soy más o menos... feliz... reconozco que en el fondo estoy agradecida... no tanto por lo que hay entre él y yo sino... porque aún soy dueña de mí misma, ... porque sé que estos sentimientos me pertenecen, y porque vivo mi vida con coherencia, tomando todo lo que hay a mi disposición...".

Gunnar Björnstrand
La obra de Bergman es continua. Ullmann y Josephson habían sido Marianne y Johan en "Secretos de un matrimonio" (1973). Ahora protagonizan estos secretos inconscientes con un tono surrealista y onírico más cercano a "Persona" (1966), entre el deseo y el dolor, entre la memoria y la disociación, entre lo consciente y lo inconsciente.
"Cuando fui a recoger a María había dos hombres en su casa... uno de los dos intentó violarme... al principio pensé que era ridículo... luego... casi sin darme cuenta deseé desesperadamente que lo hiciera... pero a pesar de mi deseo, no podía recibirlo...".
Aparece una vez más el miedo a la muerte y la culpa. Sueña con vestido rojo, sueña consigo misma viéndose a sí misma, muerta, muerta pero viva. Y grita mientras se clava la tapa al ataúd, muerta pero viva. "¡Papá! ¡Mamá!... contigo debería estar todo en orden... ¡éramos tan felices cuando estábamos los tres unidos!... Pero la niña... encerrada en su cuarto, angustiada por un terrible remordimiento de conciencia...".
"Cuando fui a recoger a María había dos hombres en su casa... uno de los dos intentó violarme... al principio pensé que era ridículo... luego... casi sin darme cuenta deseé desesperadamente que lo hiciera... pero a pesar de mi deseo, no podía recibirlo...".
Aparece una vez más el miedo a la muerte y la culpa. Sueña con vestido rojo, sueña consigo misma viéndose a sí misma, muerta, muerta pero viva. Y grita mientras se clava la tapa al ataúd, muerta pero viva. "¡Papá! ¡Mamá!... contigo debería estar todo en orden... ¡éramos tan felices cuando estábamos los tres unidos!... Pero la niña... encerrada en su cuarto, angustiada por un terrible remordimiento de conciencia...".

Liv Ullmann
"Tomé somníferos, es cierto, pero no hicieron efecto". Jenny, María. Psiquiatra, paciente. Mirar desde fuera, mirar desde dentro. Indagar en las profundidades del alma, del deseo. Conocerse es lo primero para poder liberarse, aunque duela.
Cronológicamente, "Face to face" es la producción número 45 de las algo más de 60 de Bergman —incluyendo dirigidas y escritas— y no figura habitualmente en su "Top Ten". Pero es sin duda una obra madura del sueco, con presencia de la mayoría de los elementos de su cine: matrimonio, sexualidad, mujer, deseo, convenciones sociales, psiquiatría, angustia, trauma, disociación, culpa, sueños, miedo a la muerte, relaciones y patrones familiares. La actuación de Liv Ullmann es sublime, como si se tratara de un monólogo teatral bien acompañado.
Cronológicamente, "Face to face" es la producción número 45 de las algo más de 60 de Bergman —incluyendo dirigidas y escritas— y no figura habitualmente en su "Top Ten". Pero es sin duda una obra madura del sueco, con presencia de la mayoría de los elementos de su cine: matrimonio, sexualidad, mujer, deseo, convenciones sociales, psiquiatría, angustia, trauma, disociación, culpa, sueños, miedo a la muerte, relaciones y patrones familiares. La actuación de Liv Ullmann es sublime, como si se tratara de un monólogo teatral bien acompañado.
18 de marzo de 2025
18 de marzo de 2025
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
En 1976, en el ecuador de la mejor década de la historia del cine, Ingmar Bergman es ya un creador reconocido mundialmente y se ha convertido en un género en sí mismo, un estilo de cine denso, psicológico, filosófico, psicoanalítico, magnético, desolado, duro, maduro, cargado de momentos actorales en primeros planos mirando fijamente a cámara mientras dicen su desasosegante texto que hielan la sangre, y con algunos trazos de cine de terror en torno a su obsesión con los sueños de los personajes de su obra. “Cara a cara al desnudo” es una pieza magistral dentro de su filmografía que recoge cada uno de esos elementos anteriormente referidos, pero, sobre todo, que nos regala una de las mejores interpretaciones que se hayan visto en una pantalla de cine gracias a su musa Liv Ullmann en un momento pletórico.
Esta majestuosa actriz interpreta a Jenny, una psiquiatra sueca que trata a una paciente que la obsesiona mientras constata su absoluta soledad con un marido siempre de viaje ausente y una hija en un campamento de verano. Por eso ha decidido pasar su verano sin vacaciones habitando en casa de sus abuelos, ya decrépìtos, lo cual la hará enfrentarse a la terrible tragedia de ver envejecer a quien se ama y a la sombra de la muerte acechando, mientras que los relojes de la casa continúan su imparable avance (reiterativa y maravillosa metáfora bergmaniana presente en sus mejores obras).
Esta majestuosa actriz interpreta a Jenny, una psiquiatra sueca que trata a una paciente que la obsesiona mientras constata su absoluta soledad con un marido siempre de viaje ausente y una hija en un campamento de verano. Por eso ha decidido pasar su verano sin vacaciones habitando en casa de sus abuelos, ya decrépìtos, lo cual la hará enfrentarse a la terrible tragedia de ver envejecer a quien se ama y a la sombra de la muerte acechando, mientras que los relojes de la casa continúan su imparable avance (reiterativa y maravillosa metáfora bergmaniana presente en sus mejores obras).

Ingmar Bergman, Liv Ullmann & Erland Josephson
En una fiesta conoce a otro médico por el que se siente atraída y que resulta ser hermanastro de su paciente, algo que hará que se unan en una espiral de enorme complejidad que irá agravando los evidentes problemas mentales que ya arrastraba Jenny desde su orfandad temprana y del ambiente inflexible en el que creció. En algunas escenas, totalmente inolvidables una vez vistas, nos traumatizaron sus gritos desesperados y la sangrante realidad de lo que relatará mirando a cámara fijamente en esos planos insuperables que sólo podía concebir el minimalismo del maestro Bergman.
Un guión complejo, alambicado, denso, perturbador, maravilloso, como todos los de Ingmar Bergman que, durante sus 136 minutos de metraje, nos llevará de la mano incluso con sus clásicas e insuperables escenas de puro cine de terror al mostrar los sueños de su protagonista y las alucinaciones en cuyo territorio comienza a habitar mientras se desmorona su salud mental ante la cámara.
Un guión complejo, alambicado, denso, perturbador, maravilloso, como todos los de Ingmar Bergman que, durante sus 136 minutos de metraje, nos llevará de la mano incluso con sus clásicas e insuperables escenas de puro cine de terror al mostrar los sueños de su protagonista y las alucinaciones en cuyo territorio comienza a habitar mientras se desmorona su salud mental ante la cámara.

Liv Ullmann
Como no podría ser de otra forma, abruma por su belleza la dirección de fotografía de su inseparable Sven Nykvist, que utiliza con motivos narrativos los colores rojos como ya experimentara Bergman en su obra maestra “Gritos y susurros”.
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