arrow

Dominion - Precuela del exorcista

Terror. Thriller El Cairo, 1949. Lankester Merrin ha abandonado el sacerdocio y malvive como puede gracias a su reputación como arqueólogo. Un coleccionista privado lo contrata para que robe una imagen sagrada de un templo cristiano recién descubierto en África Oriental. Cuando Merrin acude al lugar, descubre que los hechos inexplicables que rodean el hallazgo podrían tener un origen sobrenatural. (FILMAFFINITY)
Críticas 36
Críticas ordenadas por utilidad
escribe tu crítica
3
10 de enero de 2015 1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Muchos admiramos 'El exorcista', aquel film de 1973, que tenía a un joven William Friedkin a la cabeza del que terminó siendo el film más aterrador de la historia. Protagonizado por Linda Blair, Max Von Sydow, Ellen Burstyn y Jason Miller, 'El exorcista' contaba la historia de Regan Macneil, una joven que comenzaba a ser víctima de extraños sucesos, como la levitación de objetos o hechos más allá de la ciencia, y que, al final, resultaba estar poseída por el Diablo. Llena de escenas memorables, como el "spider-walk" (la escena de la escalera), la cabeza que giraba 360º, o la escena del exorcismo final, 'El exorcista' se convirtió en un clásico del cine de terror, que consiguió desequilibrar las emociones del por aquel entonces inocentón público que acudió a presenciar el largometraje.

Warner Bros. no iba a desaprovechar el tirón de taquilla de uno de sus filones más exitosos de todos los tiempos (como lo fue 'El exorcista'). Por ello, en 1977 llegó la primera secuela del film: 'Exorcista II: El hereje'.
Sin Friedkin en la dirección y sin Burstyn, Von Sydow o Jason Miller en el reparto, 'Exorcista II' se convirtió en una nefasta secuela de algo que podría haber quedado como una obra maestra solitaria con tan solo una primera entrega. 'Exorcista II' no fue el éxito que Warner Bros. esperaba, y las críticas tampoco acompañaron. Pese a ello, el estudio decidió seguir adelante con una tercera entrega.

'Exorcista III' llegó años después, basada en el libro de William Peter Blatty (autor de la novela que dio pie a la película original) 'Legión'. Nos contaba la historia del padre Karras, a quien vimos de vuelta tras los sucesos de la primera entrega. Volvió Jason Miller al reparto, en una bizarra tercera entrega que mejoraba a 'Exorcista II', pero que ni de lejos llegaba al nivel de su primera entrega.

Visto que 'Exorcista III' fue un éxito algo mayor que la segunda entrega, Warner decidió arriesgarse con una cuarta entrega, que no seguiría la historia post-Regan, sino que se iría al mismo África junto al padre Merrin, en una precuela a la que titularon 'Exorcista: El comienzo'.
'Exorcista: El comienzo' tiró por los suelos lo poco que se había conseguido con la tercera entrega, convirtiéndose en una pretenciosa e innecesaria precuela del film de culto original. Con Stellan Skarsgard a la cabeza del reparto, 'Exorcista: El comienzo' resultó ser una película con demasiadas limitaciones, debido al medio de Warner de "convertirla en una película demasiado independiente". Por ello, el corte que vimos en los cines no fue el que originalmente estaba pensado, que es el caso que nos ocupa.

'Dominion' se tituló la versión de 'Exorcista: El comienzo' que iba a verse originalmente. Y es que, visto que la precuela no resultó ser lo que se esperaba, Warner decidió mostrar al público la idea que originalmente se tenía para el film, surgiendo así 'Dominion'. ¿Es esta "versión prohibida" una mejora notoria de 'Exorcista: El comienzo'?

La respuesta es un claro y rotundo no. Pese a que sí mejora 'El comienzo', 'Dominion' no deja de ser una forzada precuela de algo que, repito, podría haber quedado en la cumbre del terror con tan solo una primera entrega. Pero ya sabemos que Warner mira más por su recaudación que por su público, ofreciéndonos, muchas veces, semejantes bazofias.

Prueba de ello es, aunque poco tenga que ver, la saga original de Batman. En 1989 comenzó con 'Batman', de Tim Burton, un más que exitoso film que adaptaba al Hombre Murciélago a la gran pantalla. Debida su brillante recaudación, y las buenas críticas cosechadas, Warner contó con Burton para 'Batman vuelve', que se estrenó dos años después. 'Batman vuelve' era una obra maestra, pero a Warner le pareció demasiado "grotesca", y puesto que vieron una oportunidad de recaudar más dinero tintando a Batman de un tono más infantil, patearon a Burton fuera del proyecto, y contrataron a Schumacher para las conocidas 'Batman forever' y 'Batman & Robin', que terminaron por arruinar la saga.

Lo mismo ha pasado con 'El exorcista'. Las ansias de Warner por aumentar la recaudación les llevaron a hacer películas como 'Exorcista II', 'Exorcista III' y 'El comienzo'. Pero el público no cae tantas veces en la misma trampa, y 'El comienzo' es una buena prueba de lo que no se debe hacer, así como también lo es 'Dominion'.

'Dominion' es una cinta que jamás debió realizarse. Es completamente innecesaria, completamente pretenciosa y tremendamente aburrida. Skarsgard, protagonista del film, consigue levantar un poco los "ánimos" de 'Dominion', aunque el film estuviese de por sí condenado al fracaso.
3
28 de septiembre de 2017 1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Si no te gustan las películas de terror y te encantan los dramas por acontecimientos personales traumáticos del pasado, en donde los personajes se comen la cabeza con mucho "bla bla bla" sin fundamento con la temática del demonio y el exorcismo. Que carezca de acción alguna, sustos y de absolutamente todo de lo que debe disponer una buena película de terror, esta quizás te guste.
De terror desde luego yo puedo asegurar que no es.

Si yo tuviera que elegir entre una habitación con una cucaracha en su interior y otra con este diablo de la peli tan mustio y ridículo, creo que me iba a meter en la habitación del diablo sin pestañear. Aunque muy posiblemente este diablo si me matara, pero de aburrimiento.

La película no está mal hecha escenicamente y los actores trabajan bien en lo que les ha tocado. Pero reitero que no es peli de terror y desde luego no es una película que merezca pertenecer a la saga del exorcista.

No le pongo calificación de muy mala o mala porque las hay mucho peores que esta.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Añado en spoiler.Ejemplos del mal que hacen estos pedantes a quienes no les gusta el cine.
Ejemplo de crítico de cine al que no le gusta el cine de terror y en realidad no se ha enterado de mucho:

"En lugar de sustos baratos, Schrader nos da una visión escalofriante de un buen sacerdote que teme que la bondad quizá no sea suficiente. (...) Puntuación: ★★★ (sobre 4)."
Roger Ebert: Chicago Sun-Times

El señor Ebert no ha entendido que el sacerdote no teme que la bondad sea insuficiente. No trata de eso la película.
Lo que le ocurre al sacerdote es que, después de vivir en sus carnes uno de los muchísimos ejemplos crudos y terriblemente injustos en los que cualquiera dudaría de que haya algún Dios posible, le viene una crisis de fe. Y por eso deja de ser sacerdote.

La trama de la película trata sobre la evolución de la fe de este cura (en este caso porque se llama padre Merrin, pues ese. Si fuera el padre Pedro también valdría): Desde los motivos por los que la perdió. Como después de haberla perdido, la recupera al darse cuenta que si existe el diablo automaticamente tiene que existir Dios. Y como vuelve a abrazar por tanto la fe cristiana cuando considera que él tendrá que ser el que le encare al diablo.
4
1 de octubre de 2011 Sé el primero en valorar esta crítica
He preferido hacer la crítica de la versión prohibida ya que esta mejor realizada que la versión que salió en el cine, aunque aun así, deja mucho que desear a pesar de tener pequeños detalles pasables, que no comentaré aquí.

Desde los primeros minutos la peli apesta a telefilm, los actores dejan que desear, es decir, se dejan ver pero podrían ser mejores.

Esta totalmente desaprovechada, el lugar donde se ambienta, es complicado para dar ambiente de terror por así decirlo, es algo que juega mucho en su contra a mi parecer y que el director o ha sabido plasmar el terror adecuadamente.

En los demás apartados, como guión, sonido etc, muy floja también, parece mentira que desde el Exorcista la original, haya incluso caracterizaciones peores años después de su estreno, y mucho peores el resto de aspectos, siendo la original insuperable.

En definitiva, no es innecesaria ya que te cuenta la historia del exorcista Lankester Merrin y esta bien narrada dentro de lo que cabe, que ya es algo, pero esta desaprovechada en muchos niveles, e incluso a veces no llega ni a entretener.
3
18 de octubre de 2012 Sé el primero en valorar esta crítica
Película que narra el inicio del tormento espiritual, que consume en la vejez, al padre Merrin en la dirigida por William Friedkin (1973).

Encontramos una buena idea desaprovechada por falta de profundidad en la descripción de la lucha interna de Merrin; debido a un guión poco consistente de William Peter Blatty (aunque mejor hilvanado que la el de la secuela dirigida por Renny Harlin), evidente falta de posproducción a causa de los problemas con los que se encontró Schrader y escasa tensión psicológica ocasionada por un cierto desapego del director que pese a contar con buenos elementos para profundizar en la fe y la naturaleza del mal. En cuanto a los actores principales: Gabriel Mann (padre Francis) se lo cree y Stellan Skarsgård _ lamentablemente - no termina de convencer ni en esta película, ni en la secuela de Harlin.

Me ha gustado el paralelismo de la muerte del toro con Apis Hijo de Isis (como vaca fecundada por un rayo del Sol, dios relacionado con la fertilidad de los rebaños), que al comer carne infectada cae de rodillas al morir y se esconde el sol. También que como el demonio que los acosa no es Satán, no ahonda en la herida del pecado carnal aunque
éste continue cuando Merrin recupera la fé y la escenificación del martirio de San Sebastian (el Apolo cristiano) condenado a morir asaeteado y tema recurrente de la iconografía católico - homosexual que enlaza con la forma en que es filmado el rostro de la muerte del padre Francis. En definitiva filme flojo e irregular que mezcla con naturalidad encuadres brillantes junto con acabados de aprendiz, en el que los guionistas dejan claro que todos los demonios (vengan de donde vengan) son iguales para juzgar al dios católico y donde el andrógino demonio/deidad egipcia resulta poseer un rostro con un parecido asombroso a la fusión de Paquirrín con Jessica Alba.
3
22 de julio de 2018 Sé el primero en valorar esta crítica
Paul Schrader se encarga ésta vez de cargarse el muerto a los hombros y de intentar lidiar con un guión bastardo y una industria implacable.

En primer lugar, Paul Schrader sólo tiene en su haber dos filmes de cierto renombre, (El Beso de la Pantera y American Gigoló) el resto se ve de lejos que es un tipo curtido en el cine de encargo.

Y ésta película no deja de ser eso: la patata caliente que nadie quiere coger porque hagas lo que hagas va a ser siempre destrozada con la película original. Si a eso añadimos la falta de insipiración en la historia y la ausencia o nula labor de dirección, maquillaje y efectos... El cóctel molotov te estaña entre las manos.

En primer lugar: la historia intenta acercarnos a los orígenes del padre Lankester Merrin en el El Cairo, 1949.. allí se suceden muertes y eventos inexplicables pero predecibles a tutiplén. Merrin se debate entre la Fe y el ateísmo y se intenta introducir una especie de Cluedo: ¿Quién es el asesino?
En términos generales, la película no es un desastre absoluto pero el hecho de recurrir una y otra vez a los mismo codas y golpes de efecto, matan cualquier posibilidad o interés en la cinta. Porque el verdadero mal que residen en ella no es tanto Satanás o Belcebú, el primigénio y más lamentable problema es la diabólica obsesión de los productores por vendernos la misma mierda una y otra vez: da igual lo que intenté contarte el guionista, al final la película tiene una obsesión total por ir hacia el final, y cuando éste llega, no sabes si reir, llorar o simplemente levantarte de la silla y darle una patada al televisor.

El clímax final está chafado por el lamentable trabajo en el maquillaje. Sí, que te dejen en una mina casi sin luz y con el demonio rondándote por ahí puede dar cierto canguelo pero en el fondo y siendo honestos: Izabella Scorupco con o sin maquillaje cutre es lo suficientemente explosiva para pasar un mal trago ya sea en una mina a oscuras perdida de la mano de dios o en tu cutre sofá cama de los domingos.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    arrow