Elvis
6.8
24,043
Drama. Musical
La película explora la vida y la música de Elvis Presley (Butler) a través del prisma de su relación con el coronel Tom Parker (Hanks), su enigmático manager. La historia profundiza en la compleja dinámica que existía entre Presley y Parker que abarca más de 20 años, desde el ascenso de Presley a la fama hasta su estrellato sin precedentes, en el contexto de la revolución cultural y la pérdida de la inocencia en Estados Unidos. Y en el ... [+]
18 de diciembre de 2023
18 de diciembre de 2023
7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Con un estilo extremadamente controvertido y perfectamente reconocible, para bien y para mal, como ciertos desodorantes, a leguas de distancia, Baz Luhrmann ha desarrollado lo que casi viene siendo un género en sí mismo, una especie de ópera desbocada, irreal y desmedida capaz de encapsular lo que le eches: adaptaciones literarias, musicales, dramas de época o, en este caso, biopics. Pomposo para algunos, trepidante para otros, efectista para todos, Luhrmann y su estilo no suele dejar indiferente a nadie y, todo sea dicho, nadie suele dejar de ver cada nueva propuesta que trae (otra cosa es que repita).
Aunque, a decir verdad, no tengo claro que podamos decir con propiedad que “Elvis” es una adaptación biográfica de la vida de Elvis Presley. Está claro que su figura está presente en toda la obra y juega un papel importante, pero el auténtico protagonista de la película es Baz Luhrmann (pensábais que iba a decir el Coronel Parker, ¿eh?) y su ansia narcisista del aplauso, de poner en valor su mano para el detalle y la escenografía por encima de cualquier otra consideración. Cada línea de diálogo, cada ecualización, cada instrucción al iluminador son un grito al espectador para llevar su atención a cómo las cortinas de la esquina maridan cromáticamente con el pintalabios de la madre de Elvis que, a su vez, dibuja con las cejas una pirueta alineada con la pose lánguida de su hijo.
Aunque, a decir verdad, no tengo claro que podamos decir con propiedad que “Elvis” es una adaptación biográfica de la vida de Elvis Presley. Está claro que su figura está presente en toda la obra y juega un papel importante, pero el auténtico protagonista de la película es Baz Luhrmann (pensábais que iba a decir el Coronel Parker, ¿eh?) y su ansia narcisista del aplauso, de poner en valor su mano para el detalle y la escenografía por encima de cualquier otra consideración. Cada línea de diálogo, cada ecualización, cada instrucción al iluminador son un grito al espectador para llevar su atención a cómo las cortinas de la esquina maridan cromáticamente con el pintalabios de la madre de Elvis que, a su vez, dibuja con las cejas una pirueta alineada con la pose lánguida de su hijo.

Austin Butler
Como de costumbre con Luhrmann , “Elvis” es un ejercicio de ritmo frenético, de empezar fuerte y mantener una especie de doble tempo sostenido hasta los créditos finales. Como “John WIck”, pero en biopic en lugar de masacres. Sólo por eso, es un producto que merecería la pena. Además, no escatima en interesantes explicaciones sobre las raíces de la música del Rey del Rock ni en su evolución continua y constante reinvención. A cambio, es muy complicado separar la elegía, la exaltación del genio, del rigor biográfico. Luhrmann elige la figura del Coronel Parker, polémico representante de Elvis, como narrador omnisciente y desarrolla la acción en base a la relación entre ambos, con una estructura Salieri-Mozart similar a la de “Amadeus”, admiración, odio, coacciones y desfalcos. El espectáculo es muy disfrutable a nivel musical y argumental, pero resulta imposible saber cuánto hay de licencia y cuánto de recreación sustentada documentalmente. La película ofrece todas las versiones de cada controversia y, aunque a unas les dan un tratamiento más generoso que a otras, “Elvis” no se llega a mojar nunca.

Buena elección del reparto. Me gustó mucho Austin Butler tanto en la caracterización como en la interpretación y la escenificación de sus números musicales. Su Elvis me convence. Tom Hanks también muy carismático, aunque es imposible valorar su interpretación con las toneladas de material de caracterización que necesita.
Evidentemente, “Elvis” realza la figura del artista blanqueando sus sombras y excusando sus vicios bajo la coartada de su amor al público y a la música. Tan poético como falso, pero se agradece pues, por un lado, sabíamos a lo que veníamos y, por otra parte, ¿qué ganamos exhibiendo el lado promiscuo y enfermo (que cualquiera puede imaginar) de uno de los grandes talentos de la Música con mayúscula?. Es más, diría que, en tiempos de niñatos afectados y reguetoneros genéricos, es una película necesaria y que hasta se queda corta. Que se queda corta en cuanto a alabanzas, ojo, no en cuanto a metraje. Nuevamente, Luhrmann demuestra ciertos problemas de gestión de la narrativa y muchas dificultades para sintetizar (no digamos ya para la elipsis), termina necesitando cuatro secuencias para lo que otros directores cuentan en un plano fijo. Por suerte, los números musicales alivian los momentos más plúmbeos (“Australia” no tuvo tanta suerte).
Yo creo que es recomendable y respeta la memoria de Pressley. Es verdad que todo está pasado bajo el tamiz de Luhrmann y que puede tener momentos estomagantes, pero cumple de sobra con expectativas.
Evidentemente, “Elvis” realza la figura del artista blanqueando sus sombras y excusando sus vicios bajo la coartada de su amor al público y a la música. Tan poético como falso, pero se agradece pues, por un lado, sabíamos a lo que veníamos y, por otra parte, ¿qué ganamos exhibiendo el lado promiscuo y enfermo (que cualquiera puede imaginar) de uno de los grandes talentos de la Música con mayúscula?. Es más, diría que, en tiempos de niñatos afectados y reguetoneros genéricos, es una película necesaria y que hasta se queda corta. Que se queda corta en cuanto a alabanzas, ojo, no en cuanto a metraje. Nuevamente, Luhrmann demuestra ciertos problemas de gestión de la narrativa y muchas dificultades para sintetizar (no digamos ya para la elipsis), termina necesitando cuatro secuencias para lo que otros directores cuentan en un plano fijo. Por suerte, los números musicales alivian los momentos más plúmbeos (“Australia” no tuvo tanta suerte).
Yo creo que es recomendable y respeta la memoria de Pressley. Es verdad que todo está pasado bajo el tamiz de Luhrmann y que puede tener momentos estomagantes, pero cumple de sobra con expectativas.
28 de junio de 2022
28 de junio de 2022
18 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil
No profundizan en el personaje, solo y exclusivamente en su carrera, en muchas ocasiones de obstáculos gracias a su manager.
Y para remate es que no canta él.
En cuanto llegué a casa me puse en Amazon music a escuchar a Elvis el auténtico
Yo esperaba estar escuchando a Elvis cantar y resulta que canta el protagonista de la cinta que, lo siento muchísimo, pero nada que ver. Elvis... solo hay uno.
La película no te llega
Y para remate es que no canta él.
En cuanto llegué a casa me puse en Amazon music a escuchar a Elvis el auténtico
Yo esperaba estar escuchando a Elvis cantar y resulta que canta el protagonista de la cinta que, lo siento muchísimo, pero nada que ver. Elvis... solo hay uno.
La película no te llega
18 de septiembre de 2022
18 de septiembre de 2022
10 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
Qué lástima, hacía semanas que no veía un producto cinematográfico, y ayer, con buena compañía, pensé que con "Elvis" no fallaría, un biopic musical, entre la música y la biografía fácilmente se puede augurar un buen resultado final.
EN LO ESENCIAL "Elvis" es un producto de nuestro tiempo: Se han gastado dinero en la producción, en la tecnología, en los efectismos. La película es un bombardeo de estímulos sonoro-visuales que te aturden la sensibilidad, te golpean inmisericordemente la mente y los sentidos, te someten a un frenetismo dañino sobre tu equilibrio. Es lo usual ahora en las producciones caras, atiborre de imágenes y sonidos constantes, planos en exceso cortos que saltan de unos a otros a una velocidad de infarto, perfección en las tomas con colores intensos, extremación del dinamismo en las acciones.
- Bueno, es una forma de narrar, hay gente a la que le gusta...
No hablo de gustar. Hablo de la técnica usada. Esa técnica es útil para sobreestimular al espectador medio, de "llenarle" por el tiempo que ha pagado, de darle una experiencia cinematográfica. A mí me sigue interesando el ser humano que discierne, que es capaz de mantener una sensibilidad en la vida, que es capaz de encontrar el valor o el disvalor de las cosas...
EN LO ESENCIAL "Elvis" es un producto de nuestro tiempo: Se han gastado dinero en la producción, en la tecnología, en los efectismos. La película es un bombardeo de estímulos sonoro-visuales que te aturden la sensibilidad, te golpean inmisericordemente la mente y los sentidos, te someten a un frenetismo dañino sobre tu equilibrio. Es lo usual ahora en las producciones caras, atiborre de imágenes y sonidos constantes, planos en exceso cortos que saltan de unos a otros a una velocidad de infarto, perfección en las tomas con colores intensos, extremación del dinamismo en las acciones.
- Bueno, es una forma de narrar, hay gente a la que le gusta...
No hablo de gustar. Hablo de la técnica usada. Esa técnica es útil para sobreestimular al espectador medio, de "llenarle" por el tiempo que ha pagado, de darle una experiencia cinematográfica. A mí me sigue interesando el ser humano que discierne, que es capaz de mantener una sensibilidad en la vida, que es capaz de encontrar el valor o el disvalor de las cosas...

- A pesar de todo, usted puede encontrar una historia interesante, unas actuaciones sobresalientes...
Pues no, ni una cosa ni otra. La historia esta contada desde la perspectiva del "coronel", hasta el punto de que casi (o sin casi) parece éste el protagonista. La narración está más interesada en el espectáculo fílmico antes que en cualquier otra cosa, la veracidad de la historia se percibe nula, aún sin conocerla a fondo. Se nota en demasía que han tomado cuatro notas de la biografía de Elvis Presley y con ellas han construido una obra que nada tiene que ver con la realidad.
Las actuaciones tampoco merecen especial mención. Al ser todo un corta y pega de escenas brevísimas, al ser todo tomas cortas que apenas mantienen una mínima calma, la filmación se queda en constantes impresiones fotográficas que restan valor a cualesquiera interpretaciones. Es cierto que la presencia de Tom Hanks tiene una fuerza especial, hay una cualidad peculiar en su presencia que procede de su capacidad para asentarse ante la cámara. En cuanto al personaje de Elvis, no nos transmite en ningún momento el carisma que el sujeto real tuvo que tener.
Pues no, ni una cosa ni otra. La historia esta contada desde la perspectiva del "coronel", hasta el punto de que casi (o sin casi) parece éste el protagonista. La narración está más interesada en el espectáculo fílmico antes que en cualquier otra cosa, la veracidad de la historia se percibe nula, aún sin conocerla a fondo. Se nota en demasía que han tomado cuatro notas de la biografía de Elvis Presley y con ellas han construido una obra que nada tiene que ver con la realidad.
Las actuaciones tampoco merecen especial mención. Al ser todo un corta y pega de escenas brevísimas, al ser todo tomas cortas que apenas mantienen una mínima calma, la filmación se queda en constantes impresiones fotográficas que restan valor a cualesquiera interpretaciones. Es cierto que la presencia de Tom Hanks tiene una fuerza especial, hay una cualidad peculiar en su presencia que procede de su capacidad para asentarse ante la cámara. En cuanto al personaje de Elvis, no nos transmite en ningún momento el carisma que el sujeto real tuvo que tener.

Austin Butler
- No se puede ser tan exigente en las observaciones, el cine es un arte mucho más sencillo.
Pienso que se trata fundamentalmente de tener criterio para valorar un producto visual. Si nos quedamos en las apreciaciones vagas, en los "me gusta", en el efecto adrenalínico, en los efectos sensoriales inmediatos... entonces nos convertimos en meros consumidores de cualesquiera productos, sobre todo los insustanciales que inundan las carteleras, y que nos definen como seres sin capacidad de discernir.
- Quizás haya otra manera de ver este trabajo, con otra perspectiva, con otras referencias...
Lo que he expuesto es objetivo, no cabe la discusión. Aún así no he querido entrar en otras cuestiones, como el tema racista que se expone...
- Hay una buena crítica hacia la segregación de la raza negra...
En primer lugar el tono de la obra es de comedia, eso implica en muchas ocasiones una manera facilona de hacer crítica sin profundizar en nada. La vida de Elvis parece marcada por la muerte del "doctor" Luther y de R.Kennedy más que por cualquier otra cosa. Los que lo "salvan" también son diversos grupos de congregaciones negras. Le debe todo a BB King, incluso la música que hizo. Parece que el bueno de Elvis era un cero a la izquierda y el sector negro le dio todo lo que fue. No se habla de su talento, de su carisma, de su estilo personal, del rock and roll blanco al que también le debe y mucho... qué quieren que les diga, todo me suena a racismo antiblanco que tan en boga está hoy en día, y con eso no quito importancia a la cuestión racista fanática padecida en EEUU.
- Pero a Elvis lo influyeron el Gospel y el Rytm'n blues...
Entre otras cosas, no lo olvidemos, no hay más que escucharlo. En el tema de la censura sobre su manera de bailar, no creo que fuera "que bailaba como un negro", sino por sus movimientos sexuados. En EEUU la tendencia retrógrada de los sectores más carcas venía apoyada, entre otras cosas, por el cine anterior, tan puritano él. Pero sobre todo fueron ciertos poderes fácticos del Estado, como políticos y periodistas, los que se encargaron de atacarlo, sabiendo que los grupos más extremistas se tragarían el anzuelo. Al final, como siempre, las cuestiones racistas vienen creadas y azuzadas por intereses del propio Estado.
- Vamos, que hasta el contenido lo ve manipulador...
Completamente. No percibo nada inocente en su planteamiento. Con tomar medias verdades no estamos contando la verdad, con atacar simplonamente el racismo no estamos haciendo un favor a la creación de un mundo más justo. Pero el cine hace mucho que se utiliza como arma arrojadiza...
- Total, que no ve usted mucho que salvar...
Así es. Le pongo un 3 por los 5 minutos finales, el recuerdo al mito, lo demás me ha resultado una pérdida de tiempo.
Pienso que se trata fundamentalmente de tener criterio para valorar un producto visual. Si nos quedamos en las apreciaciones vagas, en los "me gusta", en el efecto adrenalínico, en los efectos sensoriales inmediatos... entonces nos convertimos en meros consumidores de cualesquiera productos, sobre todo los insustanciales que inundan las carteleras, y que nos definen como seres sin capacidad de discernir.
- Quizás haya otra manera de ver este trabajo, con otra perspectiva, con otras referencias...
Lo que he expuesto es objetivo, no cabe la discusión. Aún así no he querido entrar en otras cuestiones, como el tema racista que se expone...
- Hay una buena crítica hacia la segregación de la raza negra...
En primer lugar el tono de la obra es de comedia, eso implica en muchas ocasiones una manera facilona de hacer crítica sin profundizar en nada. La vida de Elvis parece marcada por la muerte del "doctor" Luther y de R.Kennedy más que por cualquier otra cosa. Los que lo "salvan" también son diversos grupos de congregaciones negras. Le debe todo a BB King, incluso la música que hizo. Parece que el bueno de Elvis era un cero a la izquierda y el sector negro le dio todo lo que fue. No se habla de su talento, de su carisma, de su estilo personal, del rock and roll blanco al que también le debe y mucho... qué quieren que les diga, todo me suena a racismo antiblanco que tan en boga está hoy en día, y con eso no quito importancia a la cuestión racista fanática padecida en EEUU.
- Pero a Elvis lo influyeron el Gospel y el Rytm'n blues...
Entre otras cosas, no lo olvidemos, no hay más que escucharlo. En el tema de la censura sobre su manera de bailar, no creo que fuera "que bailaba como un negro", sino por sus movimientos sexuados. En EEUU la tendencia retrógrada de los sectores más carcas venía apoyada, entre otras cosas, por el cine anterior, tan puritano él. Pero sobre todo fueron ciertos poderes fácticos del Estado, como políticos y periodistas, los que se encargaron de atacarlo, sabiendo que los grupos más extremistas se tragarían el anzuelo. Al final, como siempre, las cuestiones racistas vienen creadas y azuzadas por intereses del propio Estado.
- Vamos, que hasta el contenido lo ve manipulador...
Completamente. No percibo nada inocente en su planteamiento. Con tomar medias verdades no estamos contando la verdad, con atacar simplonamente el racismo no estamos haciendo un favor a la creación de un mundo más justo. Pero el cine hace mucho que se utiliza como arma arrojadiza...
- Total, que no ve usted mucho que salvar...
Así es. Le pongo un 3 por los 5 minutos finales, el recuerdo al mito, lo demás me ha resultado una pérdida de tiempo.
24 de julio de 2022
24 de julio de 2022
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ahí se ve. El que antes meneaba tanto la pelvis luego no podía ya ni con los cojones. ¿Cómo llegó hasta ese punto?. Bueno, es lo que esta y otras tantas películas han intentado contarnos (con mayor o menor acierto). ¿La culpa fue del coronel? ¿de la sociedad? ¿del propio Elvis?, seguramente fue un cóctel explosivo de todos estos ingredientes. De lo que no cabe duda es que Elvis ES el Rey, que tuvo una vida apasionante, que hizo muchísimo más que mover las caderas (algo que esta película se olvida de contarnos), que su contribución al mundo de la música y a la cultura popular es incalculabe... y que cualquiera de sus muchísimas actuaciones tenía más emoción, más luz, más vitalidad, más magia, más poder, más fuerza, más alegría, más impacto... que esta o cualquiera de las adaptaciones de su vida.
Ah, mención aparte se merece Tom Hanks. De enseñar a bailar a Elvis (el jovencito Forrest Gump) a ser una caricatura ultramaquillada que lo explota hasta la saciedad.
Ah, mención aparte se merece Tom Hanks. De enseñar a bailar a Elvis (el jovencito Forrest Gump) a ser una caricatura ultramaquillada que lo explota hasta la saciedad.
16 de agosto de 2022
16 de agosto de 2022
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Atípico biopic sobre el rey del rock, en el que el mayor protagonismo recae en el personaje del manager, en apariencia solo para cargar de maquillaje a Tom Hanks y que le nominen a un Óscar.
Digo atípico porque parece una narración del infortunio de Elvis dentro del mundillo artístico. Sí, se habla de sus éxitos, pero no ocupan tanto metraje como sus desdichas, sus ansiedades y su infelicidad. La vida de Elvis Presley como un drama sin final feliz, porque no podía haberlo. Está claro que no han querido hacer una hagiografía, pero se han ido al punto de intentar que sintamos pena por él. A fin de cuentas, era un chico de pueblo sin estudios y sin capacidad para abstraerse de un entorno depredador, una vez se convirtió en una máquina de hacer dinero. No es ni con mucho el único exponente de ídolo de barro, aunque sin duda es el más icónico.
Sin ser seguidor de su música, aunque apreciándola en lo que vale, el ritmo ágil y dinámico apenas me ha hecho perder interés, a pesar de las casi dos horas y media. No se abusa de los números musicales, cosa buena, y aprovecha para abordar temas del momento como la discriminación racial en los USA de los años 50. Lejos de lo que dicen otros, el manager que compone Tom Hanks se me hace molesto, con esa prótesis que apenas le deja mover la boca mientras habla. Será fiel a la realidad, no lo niego, pero acabé saturado de Hanks.
Digo atípico porque parece una narración del infortunio de Elvis dentro del mundillo artístico. Sí, se habla de sus éxitos, pero no ocupan tanto metraje como sus desdichas, sus ansiedades y su infelicidad. La vida de Elvis Presley como un drama sin final feliz, porque no podía haberlo. Está claro que no han querido hacer una hagiografía, pero se han ido al punto de intentar que sintamos pena por él. A fin de cuentas, era un chico de pueblo sin estudios y sin capacidad para abstraerse de un entorno depredador, una vez se convirtió en una máquina de hacer dinero. No es ni con mucho el único exponente de ídolo de barro, aunque sin duda es el más icónico.
Sin ser seguidor de su música, aunque apreciándola en lo que vale, el ritmo ágil y dinámico apenas me ha hecho perder interés, a pesar de las casi dos horas y media. No se abusa de los números musicales, cosa buena, y aprovecha para abordar temas del momento como la discriminación racial en los USA de los años 50. Lejos de lo que dicen otros, el manager que compone Tom Hanks se me hace molesto, con esa prótesis que apenas le deja mover la boca mientras habla. Será fiel a la realidad, no lo niego, pero acabé saturado de Hanks.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana




