arrow

Sonata de otoño

Drama Charlotte es una famosa concertista de piano que ha estado tan volcada en su carrera que no ha visto a su hija Eva en siete años. Eva, que vive con su marido, un pastor protestante, y con una hermana gravemente incapacitada, mantiene con su madre una relación de amor-odio. Después de tantos años, Charlotte decide ir a visitarlos, pero el encuentro pronto se convertirá en un tenso duelo entre madre e hija. (FILMAFFINITY)
Críticas 65
Críticas ordenadas por utilidad
escribe tu crítica
10
6 de abril de 2012
35 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
No sé por qué razón ocurre pero cuando un renombrado director tiene varias obras maestras reconocidas, siempre hay otras excelentes obras que no son valoradas de la misma manera, casi menospreciadas. Y eso es lo que ocurre con “Sonata de otoño”. Imitada y venerada por muchos cineastas se trata de un excelente ejercicio de estilo, con un guión impecable y que como pocos describe a sus protagonistas hasta lo más profundo de su ser. Además se trata, al menos en mi parecer, de una película de visión obligada para todo/as los que no solo quieran dirigir o escribir sino dedicarse al mundo de la interpretación. Según narra Ingmar Bergman en sus memorias (“Imágenes”, editada por Tusquets) durante el rodaje se ocupó de controlar en todo momento la interpretación de Ingrid Bergman, obsesionada por hacer una obra maestra y esperando ser dirigida por un director de actores. Su director inconscientemente dejó en un segundo plano a Liv Ullmann, actriz con la que mantuvo una larga relación además de haber trabajado con ella en bastantes ocasiones. Solo con el paso del tiempo Ingmar Bergman empezó a darse cuenta de la magnitud del resultado de “Sonata de otoño” y a apreciarla objetivamente, como él mismo reconoce. Sería imposible pormenorizar el amplio arco interpretativo que contiene, eso sí, impresionantemente bien fotografiado por su habitual colaborador y genial Sven Nykvist. Como señala Manuel Alcalá en su magnífico estudio (más que crítica) editada por Reseña en “Cine para leer, año 1979”: La luz atemperada por un virado prodigioso a la gama de ocres y rojizos recuerda el ambiente de un Vermeer de Delft o los contrastes de un George La Tour”. El plantel de actores secundarios es muy sólido, destacando Lena Nyman en el papel de Helena, base fundamental para que las dos protagonistas puedan abrirse en canal y mostrar sus almas, convirtiendo su labor en un perfecto trabajo “de cámara” (por cierto las piezas musicales están muy bien elegidas) y logrando unas interpretaciones que ya son básicas dentro de la historia del cine. Apabullante y denso el recital interpretativo que en ella se ofrece. Liv Ullmann logra una de sus mejores y más difíciles actuaciones con el personaje de Eva, hija atormentada de Charlotte, una renombrada pianista, encarnada por Ingrid Bergman en una de sus más complejas y sobrecogedoras interpretaciones. Creo que se deberían incluir en una hipotética lista de las diez mejores actuaciones para la gran pantalla. Una obra maestra por muchas razones más pero que por falta de espacio es imposible desgranar. Como le ocurre a toda gran obra.
9
4 de junio de 2010
25 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
Bergman, en un principio, quería hacer la película, o la mayor parte de ella, en completa oscuridad y que un foco iluminase a las dos protagonistas, una idea sobresaliente que no pudo ser, es una pena porque habría creado una atmósfera insoportablemente psicológica, si no lo había hecho ya antes.

La película sólo trata del abandono en la infancia y el posterior rencor y deterioro emocional, Bergman escribe de una forma precisa, el reproche 'in crescendo' de hija a madre es sórdido, triste, terrorífico (teniendo en cuenta que el único recurso descriptivo son las palabras).

En esta película Bergman mitifica "su plano". Cada director suele tener preferencia por un tipo de plano, a Haneke le encantan los planos estáticos largos, a Kubrick los planos generales y la utilización del zoom, pues bien, el plano de Bergman es el plano en profundidad; consiste en enfocar a una persona en primer plano, en este caso sería Ingrid Bergman, que es la persona atormentada/culpable, se encuadra a la segunda persona con un plano medio, que es la persona atormentadora/conciencia, la primera persona está fija, sufriendo, la segunda está detras moviéndose y castigando, logrando así atormentar, de paso, al inocente espectador. Y es que Bergman es un mago a la hora de aunar imagen y texto. En el filme el monólogo de Ullmann va aumentando de crudeza como también lo van haciendo los planos y la colocación de los personajes, (la extenuación a la que llegan las protagonistas se ve reflejada cuando Ingrid está tirada en la alfombra) el genio sueco sabe de sobra cuando el espectador está psicológicamente conmocionado y, lejos de la indulgencia, amplía un poco más el primer plano de Ingrid a la vez que a su espalda se escucha un reproche más sórdido que el anterior. De entre todas las películas que he visto de Ingmar en ésta es donde hay menos clemencia.
Resumiendo, impresionante y muy turbadora, si hubiese añadido el mencionado foco estoy seguro de que el número de suicidios en los últimos 32 años habría aumentado.
9
7 de abril de 2006
27 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil
Inmejorable actuación de Liv Ullmann y de Ingrid Bergman en un drama familiar que te pone los pelos de punta ante el bloqueo emocional de la protagonista (encarnado en la que hace de hermana, Lena Nyman) y la reacción de su madre.

El filme pone encima de la mesa una buena reflexión sobre las relaciones madre-hija. Sin embargo, creo que a Bergman se le va la mano con la dicotomía entre la buena madre que se queda en casa con sus hijos y la mala madre que decide perseguir su sueño laboral. Pero los extremos sirven para eso, para ver las cosas más claras.

A ver para cuándo a alguien se le ocurre hacer algo parecido entre un padre y un hijo, al estilo de "Carta al padre" de Kakfa.
10
4 de agosto de 2008
21 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil
Anteriormente escribí una crítica para Filmaffinity de la película Sonata de Otoño de Bergman, exactamente fue mi primera crítica, y después de casi un año escribiendo críticas de las películas que desde entonces he visto considero que mi crítica a la película Sonata de Otoño no estaba al nivel de la película y menos para mí ya que considero que es una de mis mejores películas y por supuesto una de las mejores de Bergman.
La primera vez que Ingrid Bergman colaboraría con Ingmar, y todo ello estará unido con la increíble interpretación de Liv Ullmann.
Fue la segunda película de Bergman que veía y desde ese momento me enamoré del cine de Bergman y en especial de las interpretaciones de Ullmann.
Con ese carácter intimista y de cámara es una obra más de Bergman basada en las relaciones entre las personas, sus pasiones y sus sentimientos más variados puestos esta vez en boca de una madre y su hija.
Bergman analiza una vez más las taras familiares e influencias de los actos en la infancia y juventud en nuestras personas, vemos como una hija ha quedado marcada por el orgullo, vanidad de su madre, una famosa pianista egocéntrica y egoísta incapaz de ser madre en esta vida.
Ingrid Bergman
La relación entre ambas es como un “crecendo” musical, comienza poco a poco hasta que los sentimientos reprimidos de la hija explotan una noche echándole todo en cara a su madre.
La interpretación de Ullmann supera todo lo visto hasta ahora, esos monólogos largos tan bien construidos e interpretados me dejaron sin habla la primera vez que la vi.
Ullmann es una de esas musas de Bergman con una cara de pan tierno y una mirada inocente y tierna, tal como demuestra en esta película pero cuando Ullmann explota, explota y te deja con la piel de gallina y sin habla, es una actriz con tal riqueza que sabe dar intensidad a sus silencios, sus monólogos interiores tal como demostró en Persona son impresionantes y en el momento en el que hay que poner el grito en el cielo sabe dejar a todos sin habla y con los pelos de punta, es una actriz calculadora y constructiva dando a sus personajes un toque misterioso.
De Ingrid Bergman que se puede decir, es simplemente lo que a lo largo de estos años ha ido demostrando y cuando llega a esta película la combinación entre Ingrid, Ingmar y Ullmann nos dejan con la boca abierta.
Ingmar Bergman & Ingrid Bergman
Con un guión genialmente elaborado y constructivo Bergman nos vuelve a introducir en los sentimientos y emociones de las personas captando con su cámara hasta el más mínimo detalle de las frases y de los silencios.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Hay dos momentos escalofriantes en la película, el primero y que supera lo visto hasta ahora es la discusión larga entre madre e hija por la noche mientras que beben vino, el monólogo el Ullmann es…demasiado.
El otro momento donde se ve que no solamente con palabras se dice todo es cuando la madre dice a la hija como ha de interpretar el nocturno op. 28 número 2 de Chopin, esas caras de la madre cuando toca y la hija cuando escucha, son ejemplos de auténticos monólogos interiores capaz de expresar mucho con sus silencios y sus miradas, un momento magistral.
5
4 de mayo de 2012
21 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil
Creo que Bergman tiene su momento de mayor esplendor y cima artística entre los años 1953 y 1968, para mí sus mejores trabajos, los más innovadores, originales, atrevidos, bellos... después de ese periodo entra en una etapa en la que parece revisar los argumentos de sus obras anteriores intentando llevarlas un poco más lejos a base de fuertes golpes de efecto sobre el espectador.

"Sonata de Otoño" es una víctima de lo que acabo de exponer. "Como en un Espejo" ya trataba el abandono de una hija enferma por parte de un padre artista, aquí es al revés, la madre es la artista y la hija enferma abandonada son dos hijas (siendo una de ellas la enferma).

La película contiene brillantes actuaciones, grandes dialogos, una puesta en escena deslumbrante y dos grandes titanes juntas: Ingrid Bergman y Liv Ullman; pero a nivel de guión es más de lo mismo... Esta sensación la he tenido con muchos de los títulos (ojo, no todos) de Bergman a partir de los años 70 (casi con la llegada del color a su obra). "Gritos y Susurros" es una extensión de "El Silencio" adornada de época, "Sonata de Otoño" de "Como en Un Espejo", etc.. Si no has visto su cine anterior, disfrutarás de esta película como si se tratase de una obra maestra, pero si estás bien empapado de Bergman te puede sonar un poco al mismo plato con distinto condimento.
Halvar Björk
Quizás Bergman se vuelve más crudo con el paso de los años y sus películas se tornan más directas, más sobrias, menos crípticas y más dañinas, pero me quedo con la mágia de los títulos más clásicos... concretamente a partir de "Un Verano Con Mónica"... ahí empieza un ritmo ascendete e innovador película tras película que alcanza sus cotas más artísticas más y altas en obras como "El Séptimo Sello" o "Fresas Salvajes", más profundas y arriesgadas en "Los Comulgantes" o "El Silencio", y más innovadoras y psicológicas en "Persona" o "La Hora del Lobo"... y con el fin del Blanco y Negro se cierra la que es, para mí, la mejor etapa del director (sin desmerecer maravillas posteriores como "Secretos de un Matrimonio" o "Fanny y Alexander").

De todas formas no quiero quitar mérito a este gran trabajo, ya que ésta es tan sólo una apreciación personal. Mi problema es que creo que el brillante curriculum de Bergman pesa mucho sobre su propia obra.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    Últimas películas consultadas
    Granjeros espaciales (Miniserie de TV)
    MiniserieDocumental
    Singapur2023
    --
    arrow