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España España · West Coast
Críticas de Dabi
Ordenadas por:
58 críticas
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8
18 de diciembre de 2015
290 de 311 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Room" es una sorpresa, en el mejor de los sentidos. Yo soy de los que suelen quedarse frío ante esas películas que la mayoría de la gente considera "emotivas". Es algo que ni me enorgullece ni me avergüenza, simplemente es así. Soy bastante difícil de emocionar, y casi todas las películas que suelen ir de ese palo me parecen sensibleras, ñoñas o manipuladoras. Rara vez me encuentro con una excepción, y aún más raro es que me golpee con tanta contundencia y con tanta aparente facilidad desde el minuto uno. "Room" lo ha hecho, y de qué manera, y llevo todo el día preguntándome por qué. ¿Por qué ha conseguido lo que otras tantas han intentado hacer sin éxito? Y hablo por mí, claro está. Muchos tal vez la vean y piensen lo que yo suelo pensar: sensiblera, ñoña, manipuladora. Pero en este caso yo no soy uno de ellos.

“Room” podría analizarse desde un enfoque técnico y formal y probablemente saldría más perjudicada, pero creo que eso sería un error. Cinematográficamente hablando, no hay grandes travellings, innovadores movimientos de cámara o ambiciosos planos secuencia. Sí que hay un montaje tenso y vibrante (especialmente en la primera mitad) y un gran diseño de la habitación, que se convierte en un microcosmos elaborado al detalle, con un aire viciado y sofocante y un austero uso de la iluminación. Los diálogos no son intelectuales, existenciales o particularmente ingeniosos, pero los monólogos interiores de Jack desprenden ingenuidad y una entrañable y trágica inocencia. No hay ampulosidad ni melodrama, y si los hay, yo no me doy cuenta. La banda sonora es sencilla, pero está empleada con gusto y no es excesivamente machacona. La construcción de personajes no es pintoresca ni rompedora, pero sí es profunda. Joy no es una madre perfecta. Ella también se estresa, se enfada, grita y se desquicia, pero quiere y protege a su hijo por encima de todo, como cualquier madre. Y Jack no es un querubín adorable salido de Disney Channel. Él se asusta, es irracional, pilla berrinches y se plantea cuestiones cuando algo se sale de lo que él entiende como normal. Es feliz en la habitación, porque no conoce otra cosa. La dinámica que se genera entre ellos vertebra toda la película desde el principio hasta el final. Es genuina, pura, cálida, sutil y alejada de aspavientos y está llena de matices y veracidad, una tridimensionalidad que se multiplica gracias al superlativo trabajo de los dos actores protagonistas, que se dejan la piel en sus papeles y consiguen que me implique de lleno en un guion inteligente y que en su mayor parte huye con bastante dignidad de efectismos, cosa que es bastante loable dado el carácter de la historia.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
Dabi
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6
23 de diciembre de 2015
152 de 168 usuarios han encontrado esta crítica útil
"La chica danesa" se va a ganar muchísimos detractores, estoy convencido. Lo tiene todo para ello. Si cualquier temática queer te incomoda por la razón que sea, obviamente la vas a odiar. Si no te gustan los dramas de época, la vas a odiar. Si la ves como un intento de propaganda, la vas a odiar. Si te dan coraje las películas que parecen buscar el Oscar constantemente, la vas a odiar. Y si el mínimo asomo de cursilería te echa para atrás, también la vas a odiar. Es fácilmente odiable, lo puedo entender. Por todo eso, es muy posible que su nota media acabe siendo bastante baja, pero mirad por dónde, yo no la he odiado, a pesar de encontrarle unos cuantos peros.

Esos peros están casi todos en el guion. ¿Es empalagoso? Pues un poco, para qué vamos a mentir, pero lo cierto es que me lo esperaba mucho más melodramático de lo que es. Y es que, teniendo en cuenta la historia real en la que se basa, no podemos esperar algo que no sea un drama. Bastante contenidos están, si me preguntáis a mí. De hecho, creo que están demasiado contenidos, no en cuanto a cursilería, de la que a ratos va bastante sobrada, sino a profundidad. Creo que un tema tan complicado y que tantas ampollas levanta como la transexualidad merecía un tratamiento más arriesgado, más atrevido. Sin embargo, "La chica danesa" opta por construir un drama al uso, tremendamente automático, academicista incluso, sensible en algunos momentos y sensiblero en otros, muy básico en su ritmo, con un montaje muy flojo y un manejo del tiempo bastante pobre (la historia real transcurre en casi veinte años y aquí parece que pasan un par, como mucho). Es un guion hecho para emocionar y contentar a todo el mundo, para que nadie salga del cine demasiado escandalizado u ofendido. Y no me parece mal si lo que buscas son premios y premios de academias de cine rancias y encorsetadas, pero a mí me falta algo más de desarrollo, de incisión. El guion es, en definitiva, correcto en su inercia y enormemente inofensivo.

¿Por qué le he dado la nota que le he dado entonces? Bueno, pues porque creo que el cine lo constituyen muchos elementos, y el guion es solo uno de ellos. Si fuera una novela, probablemente le daría un 4, pero tengo que tener en cuenta muchas otras cosas. La dirección de Tom Hooper, por ejemplo, es exquisitamente elegante, como ya lo fue en "El discurso del rey", trabajo, dicho sea de paso, muy superior a este en todos los aspectos. Su intimismo y sus primerísimos planos funcionan en "La chica danesa", y son mucho más adecuados en una historia como esta que en un musical épico de las proporciones de "Los miserables", película en la que Tom Hooper se veía más perdido y más superado por las circunstancias. La banda sonora del ya veterano Alexandre Desplat es igual de exquisita y adecuada. Todo lo técnico, en resumen, funciona con bastante buen gusto.

Y luego tenemos a los dos actores principales. Eddie Redmayne (al que aún no entiendo qué coño le pasó en "Jupiter ascending") era la principal razón por la que quería ver la película, y no me ha decepcionado en absoluto. Para empezar, hay que reconocer que el tío se atreve con todo. Si enfrentarse a un personaje como el de Stephen Hawking el año pasado ya fue una decisión valiente, Lili Elbe no se queda atrás, y lo más maravilloso de ambas interpretaciones es la sutileza y el sumo equilibrio que poseen, porque ambas eran muy fáciles de parodiar, por un lado, y de sobreactuar, por otro. En el caso de Lili Elbe, otro actor podría haber caído en el histrionismo o en la hiperfeminización, pero Redmayne se mantiene contenido, asentado en el papel y tremendamente convincente, dando un carácter sobrio y limpio a un personaje tan interesante. Y si Redmayne está brillante, su compañera Alicia Vikander le aguanta el tipo sin problemas, cosa que no me esperaba en absoluto. La suya es una interpretación de fuego y entrañas, desdoblada, rota, pero que siempre proyecta desde una naturalidad trágica y con la que es fácil empatizar, hasta el punto de erigirse en el mismísimo centro de la película, llegando a eclipsar en algunas ocasiones a Redmayne y reivindicando a Gerda Weneger como una mujer fascinante y tan digna de admiración como Lili. Ambos actores están, en definitiva, sensacionales por separado y aún mejores en las escenas en las que trabajan juntos, compenetrándose a la perfección.

En resumen, "La chica danesa" es un trabajo que funciona mucho mejor en la pantalla que sobre el papel, gracias a un equipo muy competente que ha puesto mucho empeño en darle vida a un guion lánguido y no demasiado inspirado. Como he dicho, el cine es un medio audiovisual en el que convergen más elementos que el guion, pero es igualmente cierto que si no hay un buen guion, hacer una gran película es misión imposible. De esta manera, "La chica danesa" se queda a mitad de camino. Aceptable, pero no notable.

Puntuación: 6,2
Dabi
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1
15 de noviembre de 2014
138 de 147 usuarios han encontrado esta crítica útil
Yo es que soy imbécil, todo hay que decirlo. Veo una media de 2.5 en esta página, un 2% en Rotten Tomatoes, un 3.2 en IMDb y a Nicolas Cage encabezando el plantel de actores y aun así decido verla. Si eso no es masoquismo y coprofagia cinéfila, que venga Dios y lo vea.

Para empezar, tengo que reconocer que Nicolas Cage nunca deja de sorprenderme. Cuando vi El motorista fantasma, pensé que no podía caer más bajo. Pero claro, luego sacó la secuela. También la vi, y dije: "Bueno, al menos ya sí que sí, esta vez ha tocado fondo". Pues no. Resulta que este año me ha vuelto a callar la boca, porque Left behind es probablemente la peor película de Nicolas Cage, y eso es un mérito en una filmografía que incluye cosas como Next, Bangkok dangerous, The wicker man y los ya mencionados horrores de El motorista fantasma.

Y es que Left behind es una película incómoda de ver en todos los sentidos, imposible de salvar en ningún aspecto. Los efectos especiales dan puto asco, alcanzando el nivel de vergüenza ajena de sidazos como Ultraviolet. La dirección es pésima, con planos totalmente faltos de gusto, encuadres risibles y movimientos muy antiestéticos. El montaje es atroz, especialmente en la escena del desvanecimiento del niño. Tuve que repetir esa escena un par de veces porque no me podía creer lo que acababa de ver. En cuanto a la banda sonora, está fatal empastada y muy mal metida, desde el rollo megahappy del principio hasta los violines épicos del final, pasando por esa extraña y desafortunada musiquita de acción tensa cuando se encuentran con el otro avión de frente. Ni eso lo han sabido hacer bien. Y no me hagáis hablar del photoshop de la foto de familia que sale nada más empezar este engendro.

Las interpretaciones son ridículas. Sí que es cierto que no se podía hacer mucho con esos personajes, pero eso tampoco es excusa. Da la sensación de que Nico ya ni siquiera lo intenta. Se le ve tan apático, tan acabado que me da hasta penita. El resto del casting oscila entre lo inexpresivo y lo sobreactuado, pero lo cierto es que nadie se salva. Nunca he visto a tanta gente llorando mal en una misma película. Debe de ser un record.

El guion, además de ser soso, panfletario, carente de emotividad e impersonal, es nivel galáctico de retraso. Vamos por partes, por favor:

-Para empezar tardamos cuarenta minutos en meternos en el argumento. Antes de eso tenemos algo así como un drama romántico, un drama muy malo, dicho sea de paso. La chica resuelta conoce al tío guapo en un aeropuerto y parece ser que se enamoran un poquito y tal, y la chica resuelta tiene un padre piloto que es Nicolas Cage que no le hace caso y prefiere tirarse a una azafata. Todo muy original. Ah, y Nicolas Cage se va a un concierto de U2 a Londres. No sé qué pasa que cada vez que alguien se va a un concierto de U2 en una película se acaba liando parda.

-La madre de la chica resuelta es la madre de Marty McFly, y resulta que ha envejecido tal y como se la imaginaron los maquilladores de Regreso al futuro. Minipunto para ellos. La chica resuelta le dice a su madre algo así como "había una loca en el aeropuerto que me ha recordado a ti", para sacar el tema de la discordia religiosa en la familia. Todo muy sutil.

-Por fin se desvanece la peña. Locurón. La gente flipa, como es normal, aunque otros prefieren ponerse a robar carteras. La maldad atea, ahí mismo. También hay un par en una moto que le mangan la mochila a la chica resuelta en uno de los robos más tristes que he visto en mucho tiempo.

-Toca empezar a hablar de la compañía circense que se ha montado en el avión, porque no se salva ni uno. Para empezar tenemos a un señor chino que habla de altas velocidades y de agujeros de gusano así por la cara, porque es CIENTÍFICO. Probablemente por eso Dios lo haya dejado ahí. Señor chino, se ha equivocado usted de película. Interstellar se proyecta en la sala de al lado.

-Una madre loca que ha perdido a su hija y piensa que es una conspiración de su marido, así que se saca una pistola del chocho y empieza a amenazar a la peña. Luego va a suicidarse, pero por suerte el tío guapo le dice que su madre no sé qué y que no le haga eso a su hija y tal, todo muy oportuno, así que la madre loca se calma un poco. De la pistola que se ha sacado del chocho no se vuelve a hablar.

-El piloto es Nicolas Cage. Repito, el piloto es Nicolas Cage. Pobre gente, qué putada.

-Una yonqui rubia que dice que la droga le ha sentado mal y que todo lo que está viendo es por la droga pero en plan mal, y se agobia. Siento decírtelo, rubia, pero es real. Estás en un avión con Nicolas Cage. Pero tranquila, el tío guapo te ayudará a sentirte mejor. Luego resulta que ella sabe lo que pasa porque todos los niños hablaban de ello en el campamento al que iba ella de pequeña. Vaya infancia de mierda, normal que sea una yonqui.

Sigamos en la sección spoilers por falta de espacio:
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
Dabi
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8
10 de diciembre de 2011
132 de 150 usuarios han encontrado esta crítica útil
Aunque es cierto que "We need to talk about Kevin" puede echar para atrás a muchos en los primeros minutos de su metraje, a mí me enganchó desde el principio. Esta primera parte es bastante caótica, difícil de digerir y de hilvanar si, como yo, la empiezas a ver sin tener ni idea del argumento. Pero creo que es un caos necesario, la forma de una madre de organizar en su mente los recuerdos más traumáticos de su vida. A partir del minuto 30 o 40 (no lo recuerdo bien), comienzan a ordenarse los hechos de forma cronológica, y la historia arranca con más fuerza.

Las interpretaciones (realmente hay solo dos personajes importantes en toda la película) son brillantes. Tilda Swinton está mejor que nunca, y Ezra Miller aporta el carisma necesario. Dado que la cinta se centra en la introspección de estos personajes y tiende a evitar el morbo, el gore innecesario y los efectos de sonido, es a ellos a quienes hay que agradecerles que funcione tan bien.

La fotografía es completamente impresionista. El color rojo se utiliza de forma abundante, rozando el abuso en numerosas ocasiones. El rojo es la sangre, es la angustia, es la locura de él y es el miedo de ella. Es una conclusión fácil de sacar, dada la precisión de las imágenes. Por su parte, la banda sonora recoge grandes canciones (la mayoría curiosamente alegres) que ejercen un potente e interesante contraste con el hilo argumental.

Conclusión: De lo que llevamos de año, ha sido una de las películas que más he disfrutado. Sí que al principio los flashbacks están demasiado desordenados y eso desubica mucho, pero lo recupera finalmente. El final es tal vez un poco decepcionante, menos apoteósico de lo esperado, pero aún así, "We need to talk about Kevin" es una película con una fuerza psicológica suficiente como para recomendarla encarecidamente.

Puntuación: 8,6
Dabi
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5
14 de enero de 2017
151 de 200 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Figuras ocultas" es el enésimo producto de ese género tan común en esta última década de "películas sobre injusticias raciales en Estados Unidos que son lanzadas a las pantallas en el momento adecuado para competir en la temporada de premios", uniéndose así a cintas como "12 años de esclavitud", "Selma", "El mayordomo", "Concussion", "Precious", "Fruitvale station", "Chi-Raq", "Criadas y señoras", "Lincoln", "Fences" (también de 2016 y, dicho sea de paso, muy superior a "Figuras ocultas" en todos los aspectos) y alguna más que me dejo por ahí. La calidad de estos productos es variada, desde la notable "12 años de esclavitud" hasta la, en mi opinión, horrenda "Chi-Raq". "Figuras ocultas", la a priori interesante historia de tres mujeres afroamericanas que fueron capaces de superar las barreras raciales en la NASA en el clima opresor de los años 60, trata prácticamente todos los tópicos de este subgénero, siendo el resultado bastante mediocre, si me preguntáis a mí.

Dirigida con el piloto automático puesto (no hay absolutamente nada en el apartado técnico que sea digno de mención) por Theodore Melfi, quien ya demostró su gusto por el melodrama facilón hace un par de años con "St. Vincent", "Figuras ocultas" es inocua, correcta y uno de los productos más predecibles que ha salido de Estados Unidos en años. Las mujeres negras, todas muy buenas. Las mujeres blancas, todas unas zorras. Los hombres blancos, todos unos cabrones prejuiciosos. Y los hombres negros un poquito capullos, pero no tanto como los blancos. El único hombre blanco bueno, interpretado por Kevin Costner, encarna la ya de por sí trillada y racista figura del salvador blanco que tan omnipresente era en la literatura colonial y que ha sido reciclada mil veces en el cine e interpretada por actores como Anthony Hopkins en "Amistad", Sandra Bullock en "The blind side", Brad Pitt en "12 años de esclavitud" o Emma Stone en "Criadas y señoras". Conocemos el trasfondo, pero el guion se empeña en recordárnoslo cada veinte segundos con escenas demasiado descaradas en su intencionalidad por subrayar la discriminación (por poner un ejemplo, en cierta escena del primer acto la protagonista entra en la sala y lo primero que le dicen es que tire la basura porque la confunden con una criada). "Figuras ocultas" no es, por tanto, una película que se preocupe por dar sutileza a la historia ni matices a sus personajes.

A pesar de eso, la película se disfruta, sobre todo porque se beneficia de un tono relativamente ligero en su mayor parte, aunque la banda sonora sea a menudo demasiado machacona. Se beneficia también de un puñado de buenas actuaciones. Taraji P. Henson está estupenda, al igual que Octavia Spencer. Janelle Monáe, una mujer con un increíble talento musical que ya ha demostrado en sus álbumes (que aprovecho para recomendar encarecidamente), es una más que grata sorpresa en el plano interpretativo. Mahershala Ali, Kevin Costner y Kirsten Dunst cumplen pero no pueden brillar debido a la poca sustancia que se les da a sus personajes. Y Jim Parsons hace de un Sheldon Cooper racista, sin más.

En resumen, "Figuras ocultas" es una película que vi hace dos días y olvidaré dentro de tres, principalmente porque sus intenciones son claras, y ser memorable no es una de ellas. No es mala en el sentido estricto de la palabra. Desde luego es mejor que "El mayordomo". Es "entretenida" (sea lo que sea lo que signifique eso), agradable, inofensiva, políticamente correcta y con mucha falta de incisión o de la más mínima originalidad. Estoy seguro de que a la Academia le encantará y la nominarán a más de un Oscar para sentirse moralmente superiores y fingir que ya no hay racismo en Hollywood, como si engañaran a alguien. En fin.

Puntuación: 5,1
Dabi
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