Anatomía de un asesinato
1959 

8,0
20.894
Drama
Frederick Manion (Ben Gazzara), un teniente del ejército, asesina fríamente al presunto violador de su mujer (Lee Remick). Ella contrata como abogado defensor a Paul Biegler (James Stewart), un honrado hombre de leyes. Durante el juicio se reflejarán todo tipo de emociones y pasiones, desde los celos a la rabia. Uno de los dramas judiciales más famosos de la historia del cine. (FILMAFFINITY)
17 de marzo de 2024
17 de marzo de 2024
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Un abogado en crisis profesional y personal recibe el encargo de salvar del presidio y/o silla eléctrica a un teniente que ha asesinado al violador de su esposa. Cuando empiece a trabajar en el caso intentará hacer creer al jurado que todo fue fruto de un arrebato irresistible del teniente al conocer el maltrato y la posterior violación sufrida por su mujer, cuestión la de la violación que se pone en entredicho por declaraciones y actitudes sospechosas de la pareja.
Reconocido drama judicial que se apoya en dos pilares fundamentales. La elección de actores y el guion.
Cuando James Stewart es tu protagonista muy mal lo tienes que hacer en todo lo demás para que la película no sea por lo menos notable, si además la protagonista femenina del film es una elección tan acertada como esa mezcla de juventud, ingenuidad y sensualidad de Lee Remick, tienes una pareja protagonista perfecta. Realmente encajan perfectamente ambos en su papel con dos actuaciones para el recuerdo. Del resto del elenco destaco a George Scott como el fiscal, o al abogado en la vida real Josep Welch como un agradable y juguetón juez.
Reconocido drama judicial que se apoya en dos pilares fundamentales. La elección de actores y el guion.
Cuando James Stewart es tu protagonista muy mal lo tienes que hacer en todo lo demás para que la película no sea por lo menos notable, si además la protagonista femenina del film es una elección tan acertada como esa mezcla de juventud, ingenuidad y sensualidad de Lee Remick, tienes una pareja protagonista perfecta. Realmente encajan perfectamente ambos en su papel con dos actuaciones para el recuerdo. Del resto del elenco destaco a George Scott como el fiscal, o al abogado en la vida real Josep Welch como un agradable y juguetón juez.

Pero es que si algo está por encima de las actuaciones es el guion. Consigue hacer partícipe al espectador en todo momento del drama. No sabemos ni vamos a saber nunca toda la verdad de lo sucedido pues las piezas pueden encajar todas de una forma pero también de la totalmente contraria. Lo que anima a revisitar y reflexionar sobre la película en revisitas posteriores. Excelente guion con un final irónico hasta el extremo.
Si algo puede fallar es quizás que le sobren unos 10-20 minutos de duración, con recortes aquí y allá se habría hecho más llevadera sin resentirse en nada la historia, y que la dirección de Preminger es sobria, sin grandes alardes ni trucos técnicos, aunque no es una historia que los precise.
Película para recordar.
Si algo puede fallar es quizás que le sobren unos 10-20 minutos de duración, con recortes aquí y allá se habría hecho más llevadera sin resentirse en nada la historia, y que la dirección de Preminger es sobria, sin grandes alardes ni trucos técnicos, aunque no es una historia que los precise.
Película para recordar.
12 de abril de 2024
12 de abril de 2024
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Primero debo decir que soy de las personas que literalmente detestan, odian y aborrecen todo lo que tenga que ver con abogados, litigios y jueces, sin embargo cada vez que puedo vuelvo mi mirada ante esta poderosa y vibrante adaptación de la novela escrita por Robert Traver por parte de un Otto Preminger en estado de gracia.
L razón principal por la que tengo a esta magnifica película en el pedestal mas alto dentro del cine sobre juicios es porque es una de las mejores obras que resumen en poco mas de dos horas y media el complejo mundo que rodea el trabajo de un abogado, sus entresijos y sobre todo la difícil tarea de sacar a la luz la verdad de los hechos.
Y si bien hay mucho títulos posteriores e incluso series que se centran en este difícil oficio, es admirable contemplar la forma en que el director apoyado en un estupendo e inteligente guion (obra de Wendell Mayes) logra contar una apasionante historia y al mismo tiempo hacernos entender como funciona un proceso judicial.
L razón principal por la que tengo a esta magnifica película en el pedestal mas alto dentro del cine sobre juicios es porque es una de las mejores obras que resumen en poco mas de dos horas y media el complejo mundo que rodea el trabajo de un abogado, sus entresijos y sobre todo la difícil tarea de sacar a la luz la verdad de los hechos.
Y si bien hay mucho títulos posteriores e incluso series que se centran en este difícil oficio, es admirable contemplar la forma en que el director apoyado en un estupendo e inteligente guion (obra de Wendell Mayes) logra contar una apasionante historia y al mismo tiempo hacernos entender como funciona un proceso judicial.

Además se brinda en todo momento un respeto, primero hacia sus personajes, porque a pesar de que el eje central es el cometimiento de un crimen realizado a sangre fría, en el relato jamás se opta por el camino del morbo o peor usarlo como herramienta de sensacionalismo (jamás se muestra lo que sucede y destacar el correcto uso de una terminología que es elegante y directa de los implicados).
Y segundo hacia el espectador porque al igual que el propio jurado nos sentimos parte de la presentación de los hechos por parte del abogado defensor y de la parte acusadora, y por tal motivo podemos ir sacando nuestras propias conjeturas de cada testimonio, y prueba respectiva.
Además destacar una puesta en escena exquisita, tan exacta y precisa, y si uno se fija un poco mas podrá encontrar detalles impresionantes que enriquecen el film, a nivel jurídico, como narrativo, porque el interés del caso que se lleva a cabo avanza en un continuo "in crescendo" en el que es imposible no dejar de poner atención.
Y segundo hacia el espectador porque al igual que el propio jurado nos sentimos parte de la presentación de los hechos por parte del abogado defensor y de la parte acusadora, y por tal motivo podemos ir sacando nuestras propias conjeturas de cada testimonio, y prueba respectiva.
Además destacar una puesta en escena exquisita, tan exacta y precisa, y si uno se fija un poco mas podrá encontrar detalles impresionantes que enriquecen el film, a nivel jurídico, como narrativo, porque el interés del caso que se lleva a cabo avanza en un continuo "in crescendo" en el que es imposible no dejar de poner atención.

James Stewart, Lee Remick & Ben Gazzara
Por si fuese poco, hay un reparto cumplidor en el que un colosal James Stewart nos regala un recital arrollador como el inolvidable abogado "Paul Biegler", un ser con principios y honestidad dispuesto a dejar su vida en el estrado por la verdad y la justicia.
A su lado se dejan ver la preciosa Lee Remick, un inquietante Ben Gazzara, Arthur O'Connell (espectacular monologo sobre el significado de un jurado) Eve Garden, un siempre "odioso" (pero espectacular como siempre) George C. Scott y en un pequeño cameo el mismísimo Duke Ellington, que de paso compuso la banda sonora.
Un autentico "bocato di cardinale" audiovisual.
Exquisito. Grandioso.
A su lado se dejan ver la preciosa Lee Remick, un inquietante Ben Gazzara, Arthur O'Connell (espectacular monologo sobre el significado de un jurado) Eve Garden, un siempre "odioso" (pero espectacular como siempre) George C. Scott y en un pequeño cameo el mismísimo Duke Ellington, que de paso compuso la banda sonora.
Un autentico "bocato di cardinale" audiovisual.
Exquisito. Grandioso.
28 de septiembre de 2024
28 de septiembre de 2024
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La vi por primera vez el 17 de septiembre de 2011 que le di 6 puntos y una crítica bastante lamentable (la pongo en el spoiler), donde me retracto y modifico.
Realmente está muy bien planteada, de como una defensa en un caso difícil, puede salirse bien. Aunque no es la primera película que trata un caso difícil como "12 hombres sin piedad" o "Testigo de cargo". Aquí vemos el proceso de un juicio desde el principio y es lo más interesante, de como poco a poco se va quitando la telaraña, aunque desde el principio se ve lo que hay detrás.
La postura de la acusación y la defensa, esa lucha, es muy buena y son unos diálogos supremos. De como "juegan" unos contra otros para ganar.
James Stewart hace un buen papel, y Lee Remick también, aunque es poco creíble hoy en día, ver el caso de una mujer violada que habla y actúa como si se hubiera dado un golpe sin importancia, y no hay señales de heridas emocionales. Es quizás, el punto que cojea, pero desgraciadamente, en aquella época, violarte era algo casi superficial, es más la agresión que el acto en sí.
Realmente está muy bien planteada, de como una defensa en un caso difícil, puede salirse bien. Aunque no es la primera película que trata un caso difícil como "12 hombres sin piedad" o "Testigo de cargo". Aquí vemos el proceso de un juicio desde el principio y es lo más interesante, de como poco a poco se va quitando la telaraña, aunque desde el principio se ve lo que hay detrás.
La postura de la acusación y la defensa, esa lucha, es muy buena y son unos diálogos supremos. De como "juegan" unos contra otros para ganar.
James Stewart hace un buen papel, y Lee Remick también, aunque es poco creíble hoy en día, ver el caso de una mujer violada que habla y actúa como si se hubiera dado un golpe sin importancia, y no hay señales de heridas emocionales. Es quizás, el punto que cojea, pero desgraciadamente, en aquella época, violarte era algo casi superficial, es más la agresión que el acto en sí.

James Stewart & Ben Gazzara
También esta película, gracias a que la censura ya no tenía tanto poder, pudieron meter palabras nunca antes dichas en una película, o relatos explícitos sobre la penetración. Que hoy en día no nos sorprenden, pero antes, no se podía decir o hacer nada explícito. Tanto es así que un estado de EEUU prohibió la película, aunque hicieron una demanda y se revocó la prohibición.
Esta historia está basada en un caso real que sucedió en 1952, y que utilizaron el mismo argumento para declararlo inocente.
Por último, destacar a Saul Bass, que hizo los créditos, que ya es su sello particular.
Esta historia está basada en un caso real que sucedió en 1952, y que utilizaron el mismo argumento para declararlo inocente.
Por último, destacar a Saul Bass, que hizo los créditos, que ya es su sello particular.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Mi anterior crítica:
2 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Mucho ruido y pocas nueces. Al principio, ponen algo de misterio, con la intuición que va a pasar algo... y no pasa nada. Luego llega todo el jolgorio e intuyes que algo esconden, pero tampoco esconden nada.
Creo yo que esta película es un poco de "mucho ruido para pocas nueces". Mirándolo de otro sentido, digo yo, que la moraleja que podría ser esta película, es que lo sencillo, a veces, lo queremos complicar tanto para que parezca lo contrario, que es como la acusación, cada dos por tres tiraba por tierra una verdad por unos pequeños detalles. Ahí es donde le veo la gracia a la película."
2 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Mucho ruido y pocas nueces. Al principio, ponen algo de misterio, con la intuición que va a pasar algo... y no pasa nada. Luego llega todo el jolgorio e intuyes que algo esconden, pero tampoco esconden nada.
Creo yo que esta película es un poco de "mucho ruido para pocas nueces". Mirándolo de otro sentido, digo yo, que la moraleja que podría ser esta película, es que lo sencillo, a veces, lo queremos complicar tanto para que parezca lo contrario, que es como la acusación, cada dos por tres tiraba por tierra una verdad por unos pequeños detalles. Ahí es donde le veo la gracia a la película."
5 de enero de 2025
5 de enero de 2025
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Este clásico del cine judicial es, sin duda, una obra maestra del género, que eleva el drama de un juicio a una reflexión profunda sobre la verdad, la justicia y la naturaleza humana. Bajo una narrativa aparentemente sobria y meticulosa, se despliega un guion que desentraña cómo las emociones, la moralidad y la manipulación convergen en el sistema legal. Aquí, no importa tanto lo que ocurrió, sino lo que se puede argumentar, lo que convierte cada intercambio en un duelo intelectual apasionante.
La historia sigue a un abogado que, con mezcla de idealismo y pragmatismo, se enfrenta a un caso tan complejo como los dilemas éticos que lo rodean. Su astucia y humanidad se contraponen a un entorno donde las apariencias pesan tanto como las pruebas. Las actuaciones son brillantes, con personajes que encarnan distintas facetas de la ética y el poder, enriqueciendo cada enfrentamiento verbal y haciendo que la tensión traspase la pantalla.
La dirección, equilibrada y precisa, transforma la austeridad visual de la sala de juicios en un escenario cargado de intensidad, donde cada palabra adquiere un peso monumental. La música, sorprendentemente sofisticada, añade una dimensión emocional que intensifica la experiencia, sin desviar la atención del conflicto central.
La historia sigue a un abogado que, con mezcla de idealismo y pragmatismo, se enfrenta a un caso tan complejo como los dilemas éticos que lo rodean. Su astucia y humanidad se contraponen a un entorno donde las apariencias pesan tanto como las pruebas. Las actuaciones son brillantes, con personajes que encarnan distintas facetas de la ética y el poder, enriqueciendo cada enfrentamiento verbal y haciendo que la tensión traspase la pantalla.
La dirección, equilibrada y precisa, transforma la austeridad visual de la sala de juicios en un escenario cargado de intensidad, donde cada palabra adquiere un peso monumental. La música, sorprendentemente sofisticada, añade una dimensión emocional que intensifica la experiencia, sin desviar la atención del conflicto central.

James Stewart, George C. Scott & Lee Remick
No solo es una lección de cine, sino también una obra que plantea preguntas universales sobre los límites de la verdad y la subjetividad de la justicia. Una cumbre del género que, décadas después, sigue siendo un referente insuperable.
31 de julio de 2025
31 de julio de 2025
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Esta especie de subgénero de películas en las que la trama se establece en torno a la celebración de un juicio, son siempre muy valoradas por el público, el interés de juzgar a un ser humano, la incertidumbre del fallo y los discursos de abogados y fiscales, siempre se siguen con interés.
Y ésta es, para mí, una de las mejores muestras de cine de juicios, junto con la magnífica y grandiosa DOCE HOMBRES SIN PIEDAD y a la altura de clásicos como TESTIGO DE CARGO, YO CONFIESO o ¿VENCEDORES O VENCIDOS?
Últimamente este subgénero ha tenido muestras muy notables, como ANATOMÍA DE UNA CAÍDA o la última de Clint Eastwood, JURADO NÚMERO DOS y no hace tanto LOS SIETE DE CHICAGO, del siempre apreciable Aaron Sorkin.
En cualquier caso, esta película lo tiene todo: investigación por parte del abogado (magnífico Stewart, como siempre), violación ambigua y personajes todavía más inciertos que la situación, morbo, magníficos secundarios (Lee Remick y Ben Gazzara, en los mejores papeles de su vida, y un impagable Arthur O'Connell, sin olvidar al malvado fiscal encarnado por el increíble George C. Scott).
Y ésta es, para mí, una de las mejores muestras de cine de juicios, junto con la magnífica y grandiosa DOCE HOMBRES SIN PIEDAD y a la altura de clásicos como TESTIGO DE CARGO, YO CONFIESO o ¿VENCEDORES O VENCIDOS?
Últimamente este subgénero ha tenido muestras muy notables, como ANATOMÍA DE UNA CAÍDA o la última de Clint Eastwood, JURADO NÚMERO DOS y no hace tanto LOS SIETE DE CHICAGO, del siempre apreciable Aaron Sorkin.
En cualquier caso, esta película lo tiene todo: investigación por parte del abogado (magnífico Stewart, como siempre), violación ambigua y personajes todavía más inciertos que la situación, morbo, magníficos secundarios (Lee Remick y Ben Gazzara, en los mejores papeles de su vida, y un impagable Arthur O'Connell, sin olvidar al malvado fiscal encarnado por el increíble George C. Scott).

James Stewart & Lee Remick
Todos estos mimbres (historia, guión, actores perfectos) en manos de un director como Preminger nos hacen tener la suerte de poder disfrutar con un verdadero clásico, en el que todo gira en torno a unas bragas, un culpable-inocente y una víctima dudosa.
Por cierto, los créditos de Saul Bass son de los mejores de la historia del cine.
Magnífica e imprescindible.
Por cierto, los créditos de Saul Bass son de los mejores de la historia del cine.
Magnífica e imprescindible.
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