arrow
Haz click aquí para copiar la URL
Críticas de Juanjo Iglesias
Ordenadas por:
94 críticas
1 2 3 4 5 10 19 >>
7
2 de agosto de 2011
172 de 208 usuarios han encontrado esta crítica útil
El 5 de Agosto, 20th Century Fox estrena en España la precuela de “El planeta de los simios” (1968). Rupert Wyatt ha logrado con éxito, poner en antecedentes este clásico de la ciencia ficción, con su obra “El origen del planeta de los Simios”. Una emocionante aventura de género ambientada en nuestros días, de la que se sirve, para explicar el nacimiento de la civilización de los simios en un laboratorio de la ciudad de San Francisco.

Según palabras del director, fue un auténtico reto dirigir esta cinta, en parte por la gran competencia de directores más experimentados, que deseaban realizarla. Para convencer a la compañía rodó un corto de dos minutos sin apenas medios, donde supo captar la esencia de las relaciones entre los simios y los humanos. Y este es el punto fuerte del que disfrutamos en su visionado. Sus personajes sensibles e inteligentes, nos van guiando por una historia épica, en busca de la libertad y de respeto por la naturaleza, que aunque con un concepto de cine comercial, posee una emotividad admirable y capacidad narrativa para tenernos atados a la butaca durante todo el metraje. Los límites de los derechos humanos, conceptos como la igualdad o la libertad y sobre todo la premisa fundamental del cine, que es causar emociones en el espectador, quedan perfectamente patentes en los lances de la película.

El problema del cine comercial es que recurre siempre a los temas y situaciones más obvios, estamos de acuerdo que el amor, la amistad, la libertad y demás son lo más importante y me he pasado la película emocionado y alucinado, pero creo que nunca llegará a ser un clásico, porque le falta esa complejidad y ese toque de autor que la convierta en algo especial. No obstante es una buena película a la que le auguro gran éxito en taquilla y postreras versiones.

James Franco (Howl, 127 Horas) en el papel del científico que investiga un fármaco para la cura del Alzheimer, Andy Serkis, (Gollum, King Kong) en una actuación sobrecogedora en su papel de Caesar, el simio protagónico y líder de la rebelión y Freida Pinto en su papel de veterinaria, son los personajes principales y con los que nos emocionaremos sin duda.

Tiene un ritmo trepidante, casi de thriller, que no decae hasta la última parte, para prepararnos un magnífico final que, como digo, huele a trilogía. El Golden Gate como campo de batalla se presenta espectacular.

La técnica “Performance Capture” ya utilizada en films como Ávatar, se presenta admirablemente mejorada por haber sido implementada fuera de un estudio, otorgando un realismo a los simios espectacular, pero sobre todo por haber logrado que el simio Caesar, adquiera una complejidad de interpretación escalofriante.

La música de Patrick Doyle, con orquestas a mi parecer fulgurantes y barrocas apoya a las escenas de forma épica, sin su aportación, la cinta perdería mucha de su intensidad.

Para pasarlo en grande y recordar aquello que bien reza la publicidad: “Don´t fuck with Mother Nature”.
Juanjo Iglesias
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
7
26 de febrero de 2011
17 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil
Bedevilled es un juicioso Slasher multigénero, dirigido por el debutante Jang Cheol Soo. Se basa en lo más mórbido y sombrío que puede inspirar el amor. Es una cinta incómoda, desagradable, cáustica y bien realizada. He pasado un par de horas en tensión con esta historia de venganzas consumadas, terror a la luz del sol y adustos personajes.

Fue presentada en el festival de Cannes de 2010, donde recibió estupendas críticas. Recibió el Premio del Público en el Festival de cine Fantástico de Austin y compitió en la sección oficial de largometrajes en el festival de Sitges.

Cuenta como Hae-Won, una joven cosmopolita de Seul, viaja a la pequeña isla donde viven sus abuelos, en parte huyendo del miedo que le ha provocado ser testigo de un intento de asesinato y en parte respondiendo a la llamada de una antigua amiga de la infancia.

El director consigue una cinta sorprendente a base de crear tensión psicológica desde todos los puntos de vista posibles. Utiliza un ambiente rural lleno de prejuicios, violencia, miedo y aislamiento, un grupo pequeño de personajes ajenos por completo al estilo habitual de un slasher, que aparte le aportan originalidad, y que sirven para presentar las actitudes más machistas y conservadoras que se puedan imaginar, un espacio opresivo como es una pequeña isla, de la que únicamente es posible salir en un barco fletado una vez por semana y todo ocurre en apenas unos días.

No juega nunca al susto fácil y tiene la virtud de moverse con soltura de un género a otro, mezclando con inteligencia el terror y el drama. En cuanto a drama emociona y entristece, en cuanto a terror, da dolor de estómago y es una delicia, para los que amamos este género.

La fotografía de Kim Gi-Tae, es interesante por muchas razones, para empezar utiliza la clave alta y todo en cuanto a la luz es lo contrario a lo que debería ser, siempre es de día, luce el sol y no juega nunca con sombras, todo es claridad. Esto le aporta dramatismo a su lado más slasher y credibilidad a su lado más dramático. Deja bellos planos del mar o la luna que crean tensión mediante un buen montaje, que adquiere su mayor expresión en la yuxtaposición del plano de una mujer y la isla. La cámara en mano no hace más que intensificar esa intención de crear tensión.

Está llena de detalles, con una flauta y una canción crea un hilo conductor entre los dos personajes principales muy bello.

La música apoya las escenas, pero sobre todo tiene el valor de ser contraposición a la historia por su dulzura, belleza y esperanza.

Una interesante vuelta de tuerca al terror asiático.
Juanjo Iglesias
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
9
22 de abril de 2010
15 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
Obra maestra del cine francés, que junto a "Las Diabólicas" hacen de H.G. Clouzot uno de los más grandes directores del siglo XX. Fué rodada en Bouches-du-Rhône, Nîmes, Gard y Saint-Gilles, (Francia) en 1955. Obtuvo la Palma de Oro al mejor actor en Cannes (Charles Vanel), el Oso de Oro en Berlín, y el premio a la mejor película en los Bafta.

La acción dramática transcurre en alguna parte de la América española sudamericana, y está dividida en dos partes:

La primera, muy del estilo del Neorrealismo italiano, nos describe concienzudamente la pobreza, miseria y abandono de las gentes de un pueblo llamado Las Piedras, de cómo los nativos y un amplio grupo de inmigrantes europeos e incluso canadienses, se ven abandonados, sin trabajo y sin ninguna posibilidad de prosperar, salvo algún lacónico trabajo para comer y beber un trago, mientras que los norteamericanos con una punible actitud explotan un yacimiento pretolífero y viven con todo tipo de comodidades. Destacar la preciosa y valiosa ayuda que le otorga a Clouzot, el haber acometido un inconcluso documental antropológico titulado Brasil, base para profundizar en ese ambiente de pobreza y desesperanza sudamericana. Me llama la atención en esta primera parte, un curioso detalle del guión, sobre un amuleto que porta el personaje de Montand, con un claro significado de esperanza, que recuerda a aquella esfera de cristal, que simbolizaba el "Rosebud" de la obra de Orson Welles.

Esto nos lleva a la segunda parte, que se convierte en una maravillosa cinta de acción, rodada con pulcritud y eficiencia absolutas; nos coloca a los cuatro personajes en dos camiones cargados de nitroglicerina, con la misión de transportar por tempestuosos caminos la tan peligrosa carga. Logra pintar retratos psicológicos de los personajes de una profundidad deliciosa, las situaciones convulsas son continuadas, sin descanso y de una imaginación terrible. La cámara sitúa al espectador en el lugar indicado, para "sufrir" tanto como los protagonistas, consigue un alto nivel de expresividad, gracias a su situación más que a su movimiento, es pura artesanía cinematográfica y logra crear ambientes de tensión inimaginable. Es muy complaciente ver una película de acción de tantísima calidad, armada sencillamente con un gran actor como Yves Montand y un desvencijado camión. Tiene un ritmo precioso y ese "don" especial que muy pocas películas logran y la fotografía y la música respaldan con excelencia tan crudo viaje.

Se convierte en un delicioso "Tour de force", en fuente de inspiración para multitud de películas y cierta base para lo que es ese género o subgénero llamado "Road Movie". Es un viaje poético y metafórico con un profundo tono existencialista.

Los personajes evocan de alguna forma a los protagonistas de "El tesoro de Sierra Madre" de Houston, con actuaciones estelares. Ninguno de ellos desmerece un ápice la película, en especial Yves Montand.

Imprescindible.
Juanjo Iglesias
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
9
12 de octubre de 2010
12 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Jennie", se estrenó en Estados Unidos, el 22 de Abril de 1949. Se encargó de dirigirla William Dieterle que ya había triunfado con cintas como "Esmeralda la Zíngara" bajo la tutela del afamado productor David O. Selznick. Recibió un Oscar a los Mejores efectos especiales y el premio al Mejor actor para Joseph Cotten, en el Festival de Venecia. Jennifer Jones sería la protagonista que acompañara al siempre magistral Cotten, en esta nubosa y delirante fábula.

Nace con un aire de obra menor, de historia intimista, pero la unión entre O. Selznick y Dieterle la convierte en algo muy grande. O. Selznick, con su visión ampulosa del cine le aporta magnificencia y Dieterle con una brillante dirección le otorga la suficiente intimidad y credibilidad.

Narra la historia de un pintor arruinado y sin inspiración, qué sagazmente instigado por un marchante, descubre que su pintura no tiene éxito porque carece de alma. Así decide vagar por Central Park en busca de inspiración, cuando conoce a una niña vestida con ropas antiguas. Una niña que esconde un gran secreto...

Con este argumento romántico, gótico y onírico, se nos dibuja una maravillosa historia sobre el amor, la libertad y el alma del ser humano. Está repleta de virtudes.

La primera es el reparto; el inefable virtuoso J. Cotten, protagonista en infinitud de películas y actor de suma importancia para gente como Welles o Hitchcock, encarna al pintor protagonista y una vez más, con esa exquisita interpretación basada en la educación y el saber estar, me vuelve a convencer de todo lo que veo. Cotten tenía la gran virtud de saber transmitir hasta las últimas consecuencias cada uno de sus personajes. La protagonista Jennifer Jones, interpreta a esa mujer con absoluto rigor y dulzura. Los personajes secundarios están magistralmente interpretados por Ethel Barrymore, Sir Cecil Kellawey y Lilian Gish.

Otro punto importante es la fotografía, de la que se encargó Joseph August. Realizada en blanco y negro, adquiere unos matices y una texturas bellísimas, que le aportan esa magia y ese color a cuento de hadas del que habla el guión. Podríamos decir que la fotografía tiene mucho que ver con la de Ciudadano Kane, en esencia. Utiliza el sepia y el color para dar énfasis a ciertas escenas.

El guión nace de una historia muy inverosimil, pero posee la gran virtud que necesita el cine, hacer creíble lo increíble. El tiempo y el espacio, el pasado, el presente, lo posible y lo imposible, la vida y la muerte, se unen todos en esta bella encrucijada, para hacer una historia romántica y onírica inolvidable.

La música capta también ese halo de misterio. Se decidió introducir el "Preludio a la siesta de un fauno" de Debussy como leiv motiv, para las misteriosas apariciones de Jennie. La música es de Dimitri Tionkim, ("Horizontes Perdidos") y la canción que canta Jennie, es de un joven Bernard Hermann.

Una delicia de película y obra de culto donde las haya.
Juanjo Iglesias
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
7
20 de agosto de 2011
11 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
Maravilloso documental que me ha dejado con una enorme sonrisa en la cara. LEMMY con mayúsculas es lo que vemos en esta producción de Greg Olliver y Wes Orshosky, que profundiza en la vida del que para algunos es el inventor del heavy metal, pero que para mí es un gran tipo que eligió como forma de vida el más puro y salvaje Rock n´Roll. Un rebelde, un renegado, del que aquí disfrutamos en su forma de mito y en su forma más humana.

Nos desvela que tras esa apariencia de indomesticable y bronco rockero, motero amante del cuero y los tatuajes, hay un tipo capaz de ser entrañable y sobre todo y para mi más importante, capaz de marcar su propio destino.

Mientras vamos disfrutando del rock primario, potente y desenfrenado de sus Motorhead o el menos primario pero más punk, de sus espaciales Hawkwind, las escenas apasionadamente turbadoras se suceden sin más prejuicio que el propio de la rebeldía como estado natural. Entre otras, destacaría la que, entre cervezas, conversa con Billy Bob Thornton.

Un tipo apasionadamente interesado por coleccionar cuchillos o uniformes de oficiales nazis, que en su aseo tiene un pez que canta aquello de “Don´t Worry, be happy”. Un tipo apasionado por los Beatles, Little Richard, Elvis y Jerry Lee Lewis, que rockeaba en los 50, para el que como bien define Dave Grohl, la integridad y la sinceridad son lo más importante.

Me parece una figura turbadora la de Kilmister, por haber convencido al mundo del Rock, de que hace su música desde el corazón, y mucho más, y esto es lo más importante que nos cuenta el documental, de que vive su vida de la misma manera, con su corazón y a su manera. Esto es mucho decir, en el mundo falso, absurdo e interesado en el que vivimos.

El ritmo narrativo no decae en ningún momento y la dirección mejora a otros documentales por un montaje más vivo, menos esquemático, en el que hay entrevistas y escenas de archivo pero hay una sabia elección de escenas que presentan al personaje en su estado más natural.

La inclusión de su hijo aporta al documental un tono dramático que viene a reforzar la idea romántica del personaje. Me interesa la idea de que una estrella del rock, ávido consumidor de bourbon y drogas sintéticas, que lo ha vivido y follado todo y que ha abandonado la idea del amor en el único sentido que lo tiene, que es el de la pareja, por el maldito rock n´roll, nos espete que las únicas personas importantes en su vida han sido su madre, su abuela y su hijo. Es algo tan evidente que abruma, pero tiene una belleza especial verle los ojos al contarnos esto.
(sigue sin spoiler)
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
Juanjo Iglesias
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
1 2 3 4 5 10 19 >>
Preguntas más frecuentes | Política de privacidad / condiciones de uso | Configuración de privacidad | Ir a Versión MÓVIL
© 2002-2019 Filmaffinity - Movieaffinity | Filmaffinity es una página de recomendación de cine y series basada en la afinidad entre sus usuarios.
Filmaffinity es un medio independiente, y su principal prioridad es la privacidad, mantenimiento y seguridad de los datos de sus usuarios,
información que no comparte fuera de la web con ninguna entidad y/o empresa, bajo ninguna circunstancia.
All Rights Reserved - Todos los derechos reservados