Haz click aquí para copiar la URL

Vino para robar

Comedia Sebastián y Natalia son dos ladrones profesionales que se conocieron mientras intentaban, cada uno por su cuenta, robar una importante pieza de arte de un museo. Ahora tendrán que trabajar juntos en contra de su voluntad, para llevar adelante un robo mucho más complejo. Tienen que sacar de la bóveda de un banco mendocino, una valiosa y única botella de Malbec de mediados del siglo XIX. No pueden fallar, ya que su vida depende de ello. (FILMAFFINITY) [+]
1 2 3 >>
Críticas 11
Críticas ordenadas por utilidad
5 de agosto de 2013
14 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
El cine nacional tenía el casillero vacío en comedias romántico-policiales donde el eje transcurriera sobre robos espectaculares, con ladrones de guante blanco y el protagonismo de una pareja pícara, elegante y cool, al estilo de Grace Kelly-Cary Grant en ‘Atrapar al ladrón‘ o de Audrey Hepburn-Peter O’Toole en ‘Cómo robar un millón de dólares‘. Desde el prisma del humor, que fue el punto fuerte de sus dos películas anteriores ‘Cara de queso‘ (2006) y ‘Mi primera boda‘ (2011), el realizador argentino Ariel Winograd trae ahora a la pantalla todos esos condimentos, con la carismatica dupla local de Valeria Bertucceli y Daniel Hendler, apuntalando un producto esencialmente entretenido.
Con espíritu lúdico, aunque también algo frío y maquinal, ‘Vino Para Robar‘ ya juega desde el título con los dobles guiños, donde el verbo y sustantivo complementan sentidos que se bifurcan en sucesivas vueltas de tuerca con simpáticos ladrones que hacen de su oficio algo superior: no buscan billetes (de hecho los descartan) sino el valor simbólico que sustenta un objeto de arte o una antiquísima botella de vino.
El guión se complica progresiva e intencionalmente hasta el absurdo y la incredulidad, pero no pierde coherencia intrínseca, a medida que se aleja de explicaciones realistas y terrestres. Todos los artificios son posibles y se permite mostrar algunos trucos de balas y sangre de utilería o accidentes fingidos que se mezclan con posibles datos verdaderos hasta no discernir los unos de los otros.
Un espíritu internacional y clásico caracteriza a la película que puede gustar a dos puntas, tanto localmente como más allá de llímites geográficos. Con su material evanescente y ágil ‘Vino para robar‘ pone en movimiento un relato que reúne a dos estafadores con encanto y mucho oficio. La historia comienza en un museo metropolitano con el robo de una máscara y termina en la bóveda del Banco Hipotecario de Mendoza. Participan en el juego, la dupla Bertuccelli-.Hendler junto a Martín Piroyansky, un desternillante asistente cibernético; un millonario coleccionista mafioso (Juan Leyrado); el dueño de un viñedo en quiebra (Mario Alarcón) y un inspector sorprendente (Pablo Rago) de participación breve pero clave.
Para alcanzar su puesta fluida y congruente, Winograd contó con un equipo técnico muy sólido en fotografía, sonido, vestuario, maquillaje y -por supuesto- dirección de arte. Es sorprendente la destreza narrativa con la que el director concibió a los robos (en una secuencia, Hendler se desplaza por el interior de los circuitos de aire acondicionado como Bruce Willis en ‘Duro de matar‘, lo que justifica los créditos de los dobles de riesgo que vemos al final).

Repleta de citas, ‘Vino para robar‘, se nutre tanto del espíritu lúdico de la saga 007, como de las realizaciones de la comedia clásica de mediados del ‘50 y ‘60 con heroína independiente, elegantisima y tramposa, aunque en el fondo noble, a la que pone el cuerpo Valeria Bertuccelli , quien sigue sorprendiendo con sus múltiples matices de comediante. Ella consigue la química necesaria entre un Hendler con mucho oficio que se refugia en la inexpresividad a lo Buster Keaton. Otros personajes secundarios (como el de Pablo Rago) en el rol de
inspector o el del dueño del viñedo no tienen el desarrollo ni el interés que Winograd supo lograr en sus filmes anteriores, mientras que el actor Alan Sabbagh, se destaca fugazmente en el rol de gerente bancario que alterna la materialidad de su profesión con el culto de un gurú new age.
Con el apoyo institucional de la provincia de Mendoza, en la que transcurren varias escenas clave, el film aprovecha los paisajes y sus posibilidades cinematográficas. Pero no se queda en la mera promoción turística y se pone más bien al servicio de la comedia, con los personajes entrando y saliendo de hoteles cinco estrellas, el banco, la bodega y la mismisima Fiesta de la Vendimia que se integra al rodaje de una secuencia de suspenso.
Frívola, ingeniosa y elegante, la película denota aspiraciones de masividad y exportación. Contada con acierto y brillantez, la trama se parece a un vestido de alta costura para el que se añora un futuro de contenidos algo más anclados en el aquí y ahora.
rouse cairos
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
26 de julio de 2013
9 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ariel Winograd sorprendió a todos hace unos años con el más que modesto éxito de su tercera película, “Mi primera boda”. Es cierto que el film contaba con dos caras conocidas y convocantes, como las de Daniel Hendler y Natalia Oreiro, pero también es verdad que logró hacer una comedia divertida al mejor estilo americano. Ahora, con “Vino para robar”, el realizador redobla la apuesta.

Con Mendoza como escenario principal y logrando un papel protagonista, y los rostros de, otra vez, Daniel Hendler, y Valeria Bertuccelli, el film es un gran homenaje al cine clásico de Hollywood. Una película sobre ladrones y un inminente boquete a un banco para robar un vino añejo que vale más de lo que uno puede pensar, cargada de nostalgia, nostalgia que se percibe en la música (con un par de excepciones que la hacen un poco uniforme), en escenas musicalizadas románticamente con la melodía de un piano, en el vestuario, especialmente de la protagonista femenina, cuyo guardarropa parece salido del de Audrey Hepburn, y hasta en el auto que ella conduce, un Citröen.

“Vino para robar” es una película divertida, ambiciosa pero cero pretenciosa, que pone en evidencia que en nuestro país se puede hacer cine de género y al mejor estilo hollywoodense. Las referencias a éste están servidas sobre la mesa, no sólo desde citas a planos, o vestuarios, y caracterizaciones, sino incluso mencionadas, como las de James Bond, “Bonnie and Clyde”, “North by Northwest” de Hitchcock y hasta la francesa “Rififi”.

Si de algo peca la forma en que se está promocionando el film, es del hecho de que desde el trailer parece que ya vimos todo lo que esta película tiene para ofrecer, que está todo servido en bandeja en sólo unos minutos. Y si bien parte de esto es cierto, cabe resaltar que “Vino para robar” no es sólo una película sobre un robo a un banco, sino sobre personajes que no terminan de confiar el uno en el otro, o que, mejor dicho, no quieren hacerlo pero no les queda otra que terminar confiando.

Juan Leyrado está impecable como el villano de turno, Pablo Rago está correcto en un personaje que al principio parece no aportar demasiado pero luego seremos testigos de que sí, de que es imprescindible en la historia, y el pequeño gran Martín Piroyanski, como el compañero del protagonista, que aporta un gran conocimiento tecnológico y mucho humor. Daniel Hendler está tan bien como siempre, en general sus personajes se le parecen y no falla. Valeria Bertuccelli sorprende quizás porque su personaje ya se encuentra alejado de la malhumorada y sarcástica Tana Ferro que a veces parece que la vemos en casi todas sus películas, y no sólo está más linda que nunca, sino que su personaje logra por momentos ser adorable aún sin quererlo.

A grandes rasgos, “Vino para robar” es una película entretenida, colmada de nostalgia, y con un guión que transita por los rincones de un género poco visto en nuestro país, y sale de él airoso.

Escrita para elespectadoravezado.com.ar
enjoyjessica
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
11 de noviembre de 2013
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Primero y principal muy Yankee, segundo algo que me esta empezando a molestar del cine argentino últimamente es que los directores en este caso Ariel Winograd repiten muchos actores de sus películas anteriores y esto lo digo por todos los directores argentinos les va bien en una película con dichos actores y vuelven a usar los mismos.
Igual no quiero decir con esto que aquí hay malas actuaciones ni mucho menos sino que son repetitivos.
Bueno ahora si la película, comedia hasta por ahí humor argentino, entretenida y llevadera siempre, no me aburrió tampoco me deslumbró pero me agrado, buenas actuaciones deValeria Bertuccelli, Daniel Hendler, Martín Piroyansky.
Un director que logra hacer películas entretenidas como la anterior Mi primera boda, pero me gustaría verlo en un Drama por que creo que lograría algo bueno.
El trama del film es bueno como dije antes a pesar de ser una comedia, en la intriga termina atrapando, pero tiene un final típico y poco sorprendente.

Para ver con amigo, pochoclera.
6 estrellas
alekhan
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
19 de noviembre de 2013
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Si piensas en una película de robos con tintes de humos argentino, así es.
Entretenida siempre, es lo que tienen el cine iberoamericano, en cualquier momento te saca una sonrisa.
Debe de tener un buen presupuesto pues las escenas y los decorados son geniales. la fotografía excelente.
Se sigue muy bien, pues va resumiendo parte de la trama y no deja ni un cabo suelto.
De esas películas que sales del cine contento y comentado las cosas buenas.
Por cierto, mi primera cinta del festival de cine iberoamericano de Huelva.
http://www.festicinehuelva.es/index.asp#spv=0
Piny
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
9 de diciembre de 2013
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Qué bueno que viníste!!! como diría un argentino -con acento incluido-; porque me alegraste el día y me quitaste las penas!!! Excelente representación de la auténtica y genial comedia argentina, con dos protagonistas de gran personalidad y carácter -un elegante Daniel Hendler y una fabulosa neurótica Valeria Bertucelli- que llenan la gran pantalla y realizan un trabajo magnífico; un James Bond 007 a la argentina donde la acompañante femenina tiene más gracia y salero. Todo ello rodeado de unos encantadores secundarios que perfeccionan al grupo creando un ambiente seductor y fascinante. Con una exquisita fotografía y una música acorde, del mismo nivel, no encontramos ante un guión fresco, ligero, inteligente y perspicaz, unos diálogos absorbentes y cautivadores, con rapidez y rodamiento independiente que no necesitan de esfuerzo para captar las emociones e inquietudes del público asistente; una terapia fantástica y estupenda para un enredo chaplinero que gusta y emociona, de gran aroma y sabor -joven y delicioso-, que cautiva y deleita y de fabulosa afinidad para con el espectador -a pesar de su larga duración- ; con favorables y oportunos giros en la sinopsis que la convierten en una cinta maravillosa, cómica, alegre y bailable tanto por su buen hacer como por su buen ritmo y sintonía. Un magnífico conjunto, completo trabajo muy elaborado que eleva sus aspiraciones a lo más alto y que recomiendo con gran tenaciad; da igual cuales sean tus gustos, siempre es buena idea relajarse y lograr olvidarse de todo..., y no todas las películas lo consiguen...,aprovecha cuando éso se da!!!

http://lulupalomitasrojas.blogspot.com.es/
lourdes lulu lou
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
1 2 3 >>
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    arrow