Cate y sin posibilidad de ir a recuperación. Cate por copiar. Directamente a repetir curso. Esto es un plagio. Ahora lo explico:
En primer lugar tenemos el evidente plagio de “La Momia”.
Los productores pensaron:
- Bueno, como el bicho aquel molo tanto, pues ahora lo repetimos aquí en la ciudad y nadie se percatará de la similitud.
Raimi estaba un poco preocupado:
- Pero aquello era un desierto… y estamos hablando de Nueva York.
- Pero chico, por eso no te preocupes… colocamos un poquito de arenilla por aquí y otra por acullá y solucionado.
Pocos meses antes, iban a empezar la gira de presentación de su Arañita número dos.
Estaban los Raimi Brothers sentados en su asiento de primera clase en un avión de la American Airlines tomándose un daiquiri con la sombrillita y todo y poco después de retirar las suntuosas bandejas de comida aérea aparecieron los primeros títulos de crédito en su pantallita táctil de “Bruce Almighty”. Como los chicos siguen considerándose unos tíos modernos y sobre todo pseudos-intelectuales decidieron ponerla con subtítulos en amhárico (es lo que tiene volar en primera clase; con la de veces que yo he intentado ponerme una peli en Tigriña con subtítulos en amárico). Puede ser que así, les gustara ese engendro de película y mirándose los dos dijeron al unísono:
- Cuando los productores nos den la pasta para hacer otro hombre araña lo hacemos moverse por la ciudad con su nuevo poder como lo hace el Jim Carrey cuando se percata de su nuevo poder.
Y aquí decidieron copiar también a “Priscilla, reina del desierto”. Era la segunda peli que pusieron después de la de Carrey. Ya sabemos que a horas vespertinas la intelectualidad de las películas es mayor. Y como ellos son cultos que te cagas estaban absortos en su pantallita táctil. Y esta vez fue Iván, quien dijo:
- Oye, y si cuando hagamos malote al mono araña le pintamos los ojos como a Priscilla.
El viaje en avión era muy largo, porque iban a Yibuti a promocionar su segunda araña. Y poco antes del desayuno, pudieron ver una tercera peli. Estaban muy contentos, ya que tendrían la posibilidad de votar tres películas en Filmaffinity.com y mientras Iván pensaba en la nota que iba a poner e la tercera película: “El fantasma de la ópera”. Sam, que ya tenía claro que le iba a poner dos estrellas porque se estaba aburriendo mucho y además el aseo seguía ocupado y él meándose, le dijo a su hermano:
-Tío, tío, tío… se me acaba de ocurrir una cosa maravillosa. Al pavo de James Franco le quemamos la mitad de la cara, que como ya sabemos que no aporta mucha expresividad pues da lo mismo.
-Como el “Dos caras” de Batman…
-Pues también... aunque yo pensaba en el fantasma de la ópera
-Nada, hermano, no podemos ponerle una máscara igual que la gente se dará cuenta.
-Vale, vale, tienes razón… ¿y si desde el principio le ponemos una máscara como la de Robocop que se abra a su antojo?
-¡Jo, que noche! Hermano mío.
(continua en el spoiler)
spoiler:
Y la noche o el día en el aire mientras iban camino a Yibuti seguía. Sam, que estaba en ventanilla porque quería ver las luces desde el aire como su hombre araña miraba allá bajo. Y en eso, que mientras ponían el desayuno comenzó “Regreso al futuro II”. Y pequeño y grandísimo Michael J. Fox flipaba con su monopatín volador. Iván tocó el hombro de Sam para llamarle la atención:
- Ya la voté –contesta Sam sin volverse de la ventanilla.
- No. No es por eso. Creo que no deberíamos haber matado al duende
- ¿Por qué?
- Mira como mola el J. Fox con su monopatín.
- Oye, y si al llegar a Yibuti hacemos unos apaños al guión y unos retoques para que el James Franco pueda ser el duende en el futuro… piensa que como el estreno mundial del hombre araña II no se verá hasta dentro de dos días en Yibuti tenemos tiempo.
- ¿No quedará un culebrón?
- ¿Tu quieres cobrar una tercera parte? Venga, llama ahora al equipo y que cojan un vuelo a Yibuti… pero en turista ¡eh! Que si no, tendremos que abrocharnos los cinturones cuando lleguemos al Ritz.
En Yibuti el tiempo era soleado y paseando, paseando vieron que había una obra de teatro en la Calle Amplia. Entraron muy contentos porque les había costado muy pocos francos yibutianos.
Y dentro, se les iluminó la cara viendo a Liza Minnelli bailotear con una silla.
- Al Araña lo vamos a hacer bailotear con una silla. ¿Qué te parece? –preguntó Sam.
- Que no. Recuerda que la araña es el sosete de Maguire.
- No te preocupes coño, que yo soy un director de actores que te cagas. Que la Dunst parezca una pava en mis pelis no es culpa mía… es de esa Coppola que seguro hacen guarradas para que no ponga esa cara de estreñida que pone en mis pelis.
Fue terminar “Cabaret” que empezó otro espectáculo: Gira mundial de Bustamante. Los Raimi estaban tan cansados que decidieron quedarse un poco más en el teatro. Los demás, salieron por patas al escuchar su primera canción. El Busta, estaba tan agradecido, que nada más terminar su gran espectáculo se les acercó balbuceando y llorando. Ambos hermanos se quedaron perplejos.
- Que sentimental que es el tío, ¿no?
- Y si hacemos que la Araña llore para hacerlo más humano, vamos.
- Vale, pero si sólo llora él, los demás van a quedar muy duros.
- Pues que lloren todos. ¡Que son actores, coño!
Regresaron al hotel cuando anochecía. En el hall del Ritz, había una boda muy bonita. Ambos se quedaron unos minutos. Iván empezó a apuntar cosas sin parar en su libreta Moleskine:
- Casamos a Parker y a Mary Jane –le dijo Iván.
- Nos es mala idea. Y el anillo que se lo de su abuela que se parece que te cagas a la de “Titanic” y su dobladora en español es al misma.
- ¡Mola! Y si en alguna escena dejamos caer al anillo y que Spiderman ponga la misma cara y mueva igual las manos que Frodo en el “Señor de los anillos”.
- Tío, vamos a hacer una película que te cagas y llena de homenajes a nuestros maestros.
Spider-man: una gran película basada en “hechos reales”.