8 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil.
No desentona mucho con la primera parte y eso es lo mejor que se puede decir de ella, porque la primera parte fue bastante buena. Nuevamente persecuciones, accidentes, carreras, en fin, a quemar adrenalina. Todas las escenas de acción y de coches (casi todas), perfectamente filmadas. No es una película de la que haya que esperar buen argumento y buenas actuaciones; es un film únicamente visual, que puede gustar (que no deleitar) a todos, pero especialmente a los amantes del mundo de la velocidad. La recomiendo, pues se pasa un ratillo agradable. Como aspecto negativo solo citaría su música, ruidosa y cargante.
Es entretenida, con buenos golpes, un curioso y electrizante principio, pero un pelín larga. Me quedo con la buena química que desprende la pareja protagonista y con la apuesta por hacer algo desenfadado y sencillo, sin buscar tres pies al gato. Me ha gustado la chica protagonista y no me ha gustado la aparición de Will Ferrell, en el papel más exagerado del film.
A mi me ha gustado. He pasado un rato agradable. De acuerdo con que los thrillers sobre asesinatos en la Casa Blanca están muy vistos, pero eso no debe quitarle méritos a esta película policiaca, que sin complicarse demasiado la vida, propone un hilo argumental aceptable. Si a esto le añadimos que los dos intérpretes lo hacen bien (Diane Lane es una de las mejores actrices de siempre, muy infravalorada), y que el elenco de secundarios, empezando por Alda, es importante, pues nos encontramos con un film a considerar. Lo recomiendo.
Es evidente que no es una obra de arte y que hay muchas películas bélicas, y en concreto de aviones, mejores que ésta, pero tampoco se la debería de considerar como del montón, y es posible que sea una más de otras muchas escondidas con el paso del tiempo, y que sin duda se deberían sacar más a menudo del cajón de los olvidos.
Las escenas con aviones, para tener el tiempo que tiene la película, están bastante bien, pero cualquier comparación con lo que podría hacerse hoy en día es pura especulación.
Sí que es cierto que es una película que busca lo que busca, y querer ver el aspecto dramático de la guerra con tantas muertes de compañeros, en la cara de Cliff Robertson, es como pedir peras al olmo. No es por tanto una película de actores, sino de aviones.
Trece años después de verla por primera vez, visiono de nuevo esta película que en su día, me encantó. Tenía muchas ganas, lo confieso. Y como casi siempre que esperas algo con mucha ilusión, te llega el desencanto. Me ha gustado, incluso por encima de lo normal, pero no es una obra magistral. Muchas películas, con el paso del tiempo, ganan y acaban por ser valoradas mucho más que en su estreno. El aceptar esta máxima, ha de llevar a comprender que puede pasar también exactamente lo contrario. Creo que esta película, con el paso de los años, ha perdido la frescura que destilaba en los noventa. Recuerdo entonces que se hablaba de sus efectos especiales, que ahora consideraríamos normales. ¡Ojo!, eso no quita que la película sea mala. Es una historia conmovedora, curiosa, muy bien interpretada por Tom Hanks, y que contiene escenas memorables y que sí pasarán a la historia. Pero repito, el film en su conjunto no es tan excepcional.