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Críticas de: helen
helen |
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(Madrid, España)
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| 1231 | Películas valoradas |
| 98 | Críticas |
| 7 | Listas |
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| Media de sus votaciones:
6,5
(ver sus estadísticas)
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Despertando a Ned (1998)
Kirk Jones
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| 9 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
23 de Febrero de 2008 |
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El argumento es muy simple: El primer premio de la lotería recae en un pueblecito irlandés de 52 habitantes, todos ellos –menos uno- obsesionados por descubrir al afortunado. ¿Qué ocurre cuando el ganador muere y los vecinos quieren cobrar el premio? Qué además de quedar 51, las situaciones que se suceden son de un humor negro muy fino. Kirk Jones (que haría después La niñera mágica) llega al cine y besa el santo con esta encantadora fábula moral. Intenta juntar el tono de Fuenteovejuna y la trama de Te puede pasar a ti, y obtendremos, en 1998, Despertando a Ned.
La película empieza con el gag perfecto. Los habitantes de Tullymore viven una existencia sencilla y tranquila, bendita mediocridad. Pero todas las semanas juegan a la lotería. Un sueño que, una vez parece milagrosamente cumplido, no es tan fácil de materializar. El medido guión, escrito también por Kirk Jones, conjuga perfectamente un argumento bien construido, subtramas inteligentemente integradas (el romance entre Maggie, madre soltera, y Fig, un porquero a quien ama, pero al que no se atreve a acercarse por el olor, o la amistad entre el hijo de Maggie y el joven sacerdote sustituto del párroco-) ironía y mucho humor del bueno.
Gran parte del encanto del filme son sus actores. Los veteranos Ian Bannen y David Kelly componen unos personajes simpáticos y entrañables. Son dos héroes. No son jóvenes, musculosos y guapos. Pero son héores. La química entre los dos amigos es natural: su compenetración al planear el cobro del premio provoca situaciones hilarantes, como David Kelly atendiendo al encargado de entregar el ansiado cheque (-¡no ha dicho una mentira en toda su vida! -todas las que nunca dijo las está diciendo ahora) o de verdadera ternura, como el improvisado discurso de Jackie dedicado a Michael en el funeral. Los secundarios -Susan Lynch, Fionnula Flanagan, James Nesbitt- acompañan muy bien.
Se nota que la película es irlandesa. El costumbrismo, los personajes, los paisajes de Aran hermosamente fotografiados por Henry Braham, y la música celta que lo invade todo.
Divertida y entrañable, llena de vida y esperanza, Despertando a Ned es una de esas películas que se ven con una sonrisa perenne en los labios. No importa que sea inverosímil, ¿acaso que nos toque la lotería no lo es? Dedicada a todos aquellos que siguen creyendo en la suerte.
helen 
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Millones (2004)
Danny Boyle
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| 7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
27 de Abril de 2008 |
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Empezando de nuevo tras la muerte de su madre, Anthony, de nueve años de edad, se muestra siempre pragmático, mientras que su hermano pequeño Damian, dos años menor que él, emplea la imaginación, la fantasía y la fe para que su confuso mundo tenga un sentido. Una bolsa llena de billetes cae de los cielos a pies de Damian y lleva a los niños a una aventura imperecedera que les hace darse cuenta de que el verdadero valor de las cosas no tiene nada que ver con el dinero.
Una peli con mensaje. Desde el título, desde el cartel, desde la sinopsis... Danny Boyle se sale totalmente de sus registros -aunque tampoco es que suela seguir un estilo concreto- y nos sale con una película fabulescamente moral, bonita e infantil. O mejor dicho, para ver con ojos y espíritu de niño, como los inmensa mirada del protagonista. Y por eso no gustará a todos, pero a mi me ha encantado.
El argumento no puede ser más peregrino: un niño huérfano de madre, con padre amable pero que trabaja mucho y un hermano más listo que el hambre, que se acaba de mudar, juega solo y se sabe de memoria la vida de los santos... de hecho hasta charla con ellos. Y un día, el milagro sucede. Una bolsa repleta de billetes como regalo del cielo. Como Un millón en la basura. Y es que al prota no se le ocurre otra cosa que repartir el botín entre los pobres. Tiene fe. Su hermano en cambio, un tiburón de las finanzas, tiene los pies en la tierra. Esto va a traer cola...
Me gusta que Boyle pase de los convencionalismos y se meta en extravagancias. Todo el principio con la mudanza, santa ¿Bárbara, Águeda?, la ambigua presencia de la madre, las almohadas... La película está bien contada, sin que sepamos muy bien en qué género estamos metidos. Hay un poco de todo: comedia, fantasía, drama, suspense... También hay espacio para la paranoia y el surrealismo, combinados con unos efectos visuales estupendos -y la canción final- que nos hacen sonreír.
Efectivamente, el protagonista infantil es de lo mejorcito que se ha hecho desde El sexto sentido. Tanto de guión como de interpretación. Recordad la escena de los teléfonos. Los dos hermanos se compran dos móviles de última generación, videollamada incluida. Están a pocos metros y el pequeño dice "te veo muy borroso en el teléfono". Es que eso es sabiduría y cariño. O la escena de San Pedro y su explicación del milagro de los panes y los peces. Desternillante.
Boyle nos cuenta otra vez lo de siempre, nos habla de los eternos dilemas morales y la manera en que se puede reaccionar a ellos. La vida es una continua elección. Que lo de la madre esté muy sobado... pues a mí se me cayó la lagrimilla, no pude evitarlo. Que el final parezca un anuncio publicitario... a mí me puso una sonrisa en la cara. Como Damian, Millones es encantadora, si sabes verla con los ojos adecuados.
helen 
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La guerra de Charlie Wilson (2007)
Mike Nichols
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| 7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
10 de Marzo de 2008 |
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A principios de los ochenta, un congresista americano al que le gustaba pasarlo bien, una mujer de la alta sociedad de Houston a la que le gustaban las buenas causas, y un agente de la CIA al que le gustaban los retos, conspiraron para realizar la mayor operación secreta de la historia. Joanne Herring, una de las mujeres más ricas de Texas y virulenta anticomunista, convenció al congresista Charlie Wilson para que ayudara a los muyahidines afganos, consiguiendo fondos y armas para expulsar a los soviéticos de Afganistán. El compañero de lucha de Charlie en esta dura batalla fue el agente de la CIA Gust Avrakotos.
Yo no entiendo de política. Ni aunque me la expliquen desde la historia. La guerra de Charlie Wilson no me atraía mucho de entrada –typical american, guerra fría, Pakistán, Uzbekistán, Afganistán, el que sea, el Mike Nichols de Primary Colors, actores de renombre… allá vamos.
Después de una primera parte bastante aburridilla –cabezada incluida, y no era la hora de la siesta-, la película va tomando un cariz algo más interesante, sobre una guerra que que no está en los libros. No tan patriota como parecería a simple vista, pero no acaba de rematar. Una historia desmesurada que parece más bien, pues eso, el argumento de una película.
La dirección es buena, los diálogos son muy acertados, el ritmo, adecuado, los intérpretes, de lujo… Pero el resultado es muy artificial. ¿comedia política? ¿historia real dramatizada? La mirada norteamericana es cínica, eso que el destino del mundo se decide en un despacho coqueto, pero la autocrítica es muy insuficiente. Me falta sutilidad y un poquito de humildad.
Para recordar, la primera conversación de Tom Hanks con Philip Seymour Hoffman. Auguramos un ácido encuentro cara a cara, pero las sexys secretarias de Hanks nos importunan a cada momento. Y Hoffman sabe lo que tiene que hacer. Una escena divertidísima, brillante, y con ritmo. Soltura y mucho morro. Y una sorpresa en el regalo.
Tom Hanks está bien, algo espeso, pero como de costumbre interpreta su papel sin esfuerzo alguno. Philip Seymour Hoffman es un crack, y su personaje, todo un regalo para que lo borde. La película merece la pena sólo por verle a él. Y Julia Roberts, ¡ay, Julia! Sosa, muy sosa.
¿Te hace pensar? Un poquito. ¿Se olvida con facilidad?, lo típico, un mes o dos. La guerra de Charlie Wilson contada por Charlie Wilson. Me siento orgulloso de mí mismo, todos me aclaman con los ojos arrasados de lágrimas. Yo también amo a América.
Lo mejor, la compañía. Gracias chic@s.
helen 
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Los ángeles perdidos (1948)
Fred Zinnemann
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| 7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
30 de Noviembre de 2007 |
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Los ángeles perdidos, 1948, Fred Zinnemann. Una peliculita clásica de esas que no se recuerdan mucho pero que encandilan a padres y abuelos nostálgicos. La descubrí por casualidad y me gustó porque no es una película bélica, aunque hable de la guerra, y porque no es un panfleto propagandístico americano típico de la época, aunque al principio se mencione que la película pudo rodarse en Alemania gracias a la generosidad (sic) del ejército americano.
La película retrata a las más crueles víctimas de las guerras: los niños. Millares de niños que han sido arrancados de sus hogares y recluidos en campos de concentración; no son más que números, sin nombre, ni lugar de procedencia, ni familia ni nada. Víctimas anónimas que tras su liberación, no saben adónde ir, tienen miedo...
Difícil tarea devolverlos a sus hogares. Un joven soldado (Montgomery Clift en su debut) intentará ayudar a uno de ellos, un niño (también debutante) que sólo dice "no lo sé" y que parece haberlo olvidado todo. En su búsqueda, intentará encontrar a su familia, le enseñará inglés e intentará adoptarlo... Mientra su madre, aún sabiendo que es muy posible que su hijo esté muerto, sigue buscándolo sin tregua, porque ya no le queda nada.
Con un final de esos de lágrima fácil (por supuesto de emoción contenida y alegría), se trata de una película muy típica, fácil de adivinar, con alguna referencia al sueño americano. Aún retratando los horrores de la guerra (los niños perdidos, que ya no saben ni cómo coger una cuchara, histéricos, desesperados...), esa visión es bastante ligera, especialmente comparado con la crudeza de filmes posteriores. Momentos poco creíbles (el aprendizaje del niño del inglés), momentos tiernos, otros dramáticos, que implican al espectador (todos le decimos a la pantalla ¡no subas al tren!, ¡no subas al tren!) que componen una película bonita y bien hecha. Para amantes de las historias tiernas que se han contado miles de veces.
helen 
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Candilejas (1952)
Charles Chaplin
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| 6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
15 de Septiembre de 2008 |
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Londres, 1914. Calvero, una vez gran cómico del teatro, se dirige borracho a su vieja casa. Cuando llega, un desagradable olor le hace reaccionar de repente. No proviene de sus zapatos, como piensa en un principio, si no que se trata de un olor a gas, que parece venir de detrás de una puerta cerrada con llave. Calvero consigue entrar y encuentra a Terry inconsciente. Lleva a la joven a su apartamento del ático y la reanima, le pregunta entonces por qué quiere suicidarse. La muchacha explica que siempre había soñado con convertirse en una gran bailarina, pero que sus piernas están paralizadas. Calvero jura conseguir suficiente dinero para ayudar a la joven. Vuelve a los escenarios, donde su anticuado número es recibido con oleadas de silencio. Ahora es el turno de Terry de animar a Calvero a seguir viviendo y, entretanto, ésta recobra la movilidad de sus piernas. Contratada por el cuerpo de baile del Empire Theatre, Terry logra que el director contrate a Calvero. El empresario no reconoce al famoso cómico por el disfraz de payaso y lo despide.
El gran dictador es la sátira más genial de la historia del cine. Tiempos modernos es desternillante y certera. Luces de la ciudad es una poesía bellísima. El chico, un prodigio de ternura. Casi toda la obra de Chaplin es maestra. Y Candilejas... Es la que yo elijo, quizá porque es melancólica como yo. Candilejas habla de la vejez, de la vida, del amor... del artista. Un testamento de toda una vida.
Pobre Calvero. Ha sido famoso, pero está en decadencia. Mejor dicho, está en las últimas. No tiene ocupación en esta vida. Y sin embargo, enamorado de Terry, encuentra una razón para dejar de ser un fracasado. Sabe que no es para él, pero no le importa. La protege y alienta hasta que Terry alcanza el éxito, mientras que a él no le queda otra que unirse a unos músicos callejeros y tocar con ellos a la puerta de los bares. Una despedida subconsciente del cine americano. Y vaya canto de vida, basta con oír el primer discurso de Calvero.
Charles Chaplin, rey de la comedia y del gag, se despide de la razón de su vida con una amargura y un melodramatismo que pocas veces han llegado a ser tan bellos. Tristeza, melancolía o risas y alegría. Nostalgia a los artistas que alegran la vida y la llenan de color. Chaplin habla más que nunca y nos deleita con la maravillosa partitura del propio Chaplin, Raymond Rasch y Larry Russell.
Al final Calvero triunfa, con Buster Keaton. La vida fue puro teatro.
"Entre candilejas te adoré
entre candilejas yo te amé
la felicidad que diste a mi vivir
se fue;
no volverá, nunca jamás
lo sé muy bien."
(José Augusto)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Esa mirada de tristeza que cuando ve que no tiene público... que no es un sueño...
helen 
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