Eso debió decir el gran Austin 3:16 cuando vio el esperpento que había protagonizado.
El delirante argumento solo podía dar paso a lo que se ve en la pantalla: guión muy predecible, estereotipos de héroes y villanos, diálogos increíblemente tontos que intentan parecer irónicos o graciosos, banda sonora cansina, y a veces un poco de mal rollo ante las situaciones que se ven. Y al final todo está disfrazado de “crítica a la morbosidad” que sin duda es lo que más risa da.
No creo que al público aficionado al wrestling (que es para los que está dirigido este subproducto) que disfruta (¿y quién no?) cada semana viendo como las superestrellas se destrozan en el ring si quiera le importe el hecho de que estar contento y riendo ante la violencia está mal. Es bastante ridícula la moraleja si además vemos que la empresa que la produce es la WWE. ¿Por qué la WWE se está auto-criticando?
Y antes de que lo olvide… la película como toda patriotada gringa que se precie, es completamente xenofoba (spoiler).
spoiler:
Frases como “¿para qué quiero a un estúpido guatelmateco?, ya tenemos a dos mexicanos” , el hecho de que los presos hayan sido sacados de cárceles latinas, el hecho de que al final solo queden vivos los 2 gringos, de que a la mexicana la matan como a un perro, de que al mexicano lo matan como a un perro además de inutilizarlo cruelmente durante toda la película, que el primer muerto haya sido un árabe (y ni si quiera llega a concursar), y que el héroe en realidad sea un héroe militar yanqui encerrado en El Salvador; todo eso muestra la clara ineptitud de los guionistas actuales. ¿Tan difícil es hacer un guión interesante, coherente y no insultante?