Una película palomitera para pasar un buen rato en el cine con el aire acondicionado. Nuevo acierto de Smith a la hora de escoger papel. Es más comedia que acción y los efectos están francamente bien aprovechando la moda de los superhéroes. Theron también da un toque sensual y romántico y la cinta en sí me ha parecido bastante completa sin llegar a ser un peliculón como "Soy leyenda". Merece la pena.
No he visto todavia una película de Justin Long que no sea buena. Nos encontramos ante un tipo de humor grosero, insolente, exagerado... pero igualmente efectivo. Recuerda a las primeras comedias de Jim Carrey, tipo "Dos tontos muy tontos". El elenco de cómicos es bueno, sobre todo destacando una de las mejores actuaciones de Zahn y Long. No esperen ver nada mas, ni nada menos que pasar un rato de humor, de chorradas tras chorradas, que estoy seguro que alguna carcajada les dará. La recomiendo mejorando muchas otras comedias mas taquilleras y mas tontas que la presente.
Resulta agradable, no original y basa su éxito en una patente química entre el guaperas y repugnante Dempsey y la guapa y estupenda Monaghan. El argumento es "La boda de mi mejor amigo", en versión masculina, en ese sentido decir que se echa de menos la presencia de un enfrentamiento interpretativo entre el limitado Dempsey y otro actor por lo menos conocido, cosa que si pasaba con Cameron y Julia. No tiene mucha comedia, mucho romanticismo y canciones bonitas de actualidad. Los personajes no sabemos ni a que se dedican aparte de a encontrar pareja y ser feliz, pero en este tipo de pastelones es lo que se lleva. A las chicas les encantará de hecho entiendo su éxito, y los chicos la aguantarán.
No se esperaba mucho y el resultado no dá mucho. Encontramos a la estrella de la comedia americana Wilson haciendo lo de siempre, el resultado la audiencia lo sabe de antemano, solo se lleva un par de carcajadas de propina, y la sensación de haber visto la misma película una y otra vez. Lo dicho no merece la pena y solo la recomiendo para muy fans de Owen Wilson que no realiza mal trabajo.
La película en general, dice lo que se espera de ella. Cierto es que el momento de comedia alocada pasa muy rápido y queda ese dulzón romanticismo que la hace la última media hora muy pesada. El guión se sustenta en el atractivo del reparto y lo adecuado que se encuentran los intérpretes en sus respectivos papeles. Hasta eso todo es bueno, lo malo, una Queen Latifath desaprovechada, la simpleza del guión, la poca carne que muestra y lo políticamente correcta que resulta, haciendo al espectador no ver nada nuevo. Para pasar el rato pero no merece mucho la pena, si no fuera por Díaz y Kutcher, carne de video.