Tengo 30 años, soy cinéfilo desde siempre, veo películas de todas las nacionalidades, épocas y géneros, y sin embargo el séptimo arte no deja de sorprenderme. La Soga era uno de mis títulos pendientes, ¡y qué rabia no haberla visto antes, pardiez! Me siento como el que descubre un tesoro siglos después de que éste hubiera sido enterrado. No ha pasado tanto desde que La Soga se estrenase, pero 62 años después de que eso ocurriera, en un rincón del mundo llamado Málaga, un joven amante del cine ve ésta película y vuelve a asombrarse, inquietarse y apasionarse con ella tal como lo hicieron aquellos que la vieron seis décadas antes. Y supongo que cosas como estas son las que forman parte de la magia del cine.
Sensaciones personales a parte, La Soga se desarrolla en varios planos secuencias (yo he contado 4 cortes, por lo tanto estaríamos hablando de cinco planos) en una sola localización. Como he leído en otra crítica, no es teatral, La Soga es CINE, así, con mayúsculas, y la cámara es casi un personaje más de la trama (la parte en la que la sirvienta está a punto de abrir el mueble, alucinante). Y el guión es un lujo, puro caviar, con diálogos brillante y un subtexto que anima a debatir sobre el bien, el mal y la propia naturaleza del ser humano.
Alfred, en mi lista de películas favoritas ya estaban Psicosis, Los Pájaros, y a partir de ahora está también La Soga. Gracias genio.
He querido esperar a que acabara la serie para hacer mi comentario sobre ella y así poder ser más justo. Y lo voy a hacer, voy a hacer lo más justo posible. Porque a pesar de todos sus fallos, de todas la incongruencias, de cada pregunta sin resolver y de ese final tan polémico, LOST siempre será ya para el resto de mi vida una de mis series favoritas. Por cómo me ha entretenido durante sus seis temporadas, por cómo me ha intrigado, por cómo me han enamorado sus personajes, por cómo me ha emocionado… Por todo ello, puedo decir que LOST es una de esas creaciones del mundo imaginario que te marcan, que te hacen cambiar, que te llegan al corazón y se quedan ya por siempre en tu memoria, y que te hacen pensar que hay veces en la vida que te sientes mejor cuando cruzas la barrera que separa la ficción de la realidad y te quedas en el otro lado.
Luego todo termina, vuelves al mundo real y sientes que no es sólo la serie la que ha terminado, sino también una etapa de tu vida, y que algo de ti se ha ido con ella.
Por fortuna, siempre nos quedarán esos flash-backs…
Para finalizar, dar las gracias a Giacchino nuevamente por emocionarnos con su música, a todo el elenco de actores por dejarse la piel para convertirse en nuestros amigos e influir en mí como muchas personas reales nunca lo harán, y a los creadores de LOST por dejarnos participar en una aventura irrepetible, mágica e inolvidable.
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spoiler:
Respecto al final de la serie, yo tengo mi propia teoría. No creo que todos estuvieran muertos desde el principio, como se ha comentado por ahí. La aventura de la isla es real, y es el universo paralelo donde todos llevan una vida distinta el limbo donde se han quedado los personajes al morir (muchos en la isla, otros tras salir de ella). Y una vez todos consiguen reunirse en ese limbo, puede ir al cielo (avanzar, como dice el padre de Jack). Es mi teoría y es cuestionable. Pero sinceramente, piensen lo que piensen, yo ya he tomado mi elección.
A pesar de la estupidez de guión (a Balagueró y Plaza todo el talento que les sobra como realizadores les falta como escritores), ésta secuela consigue darnos lo que promete: llevarnos por una montaña rusa hacia el infierno; y aunque es sensiblemente peor que su predecesora (no tiene la gran interpretación de Manuela Velasco; no están los vecinos; ausencia de originalidad en el planteamiento al tratarse de una secuela...) vuelves a disfutar tanto (o a pasarlo tan mal) como con el visionado de la REC original.
REComendable de nuevo, para todos aquellos que quieran volver a pasarlo de miedo (y nunca mejor dicho).
Ésta es una de esas películas que yo denomino "películas ALL". ALL de "todo", porque lo tiene todo para ser una gran película (una calidad técnica casi insuperable -fotografía, montaje, efectos visuales, y sobre todo maquillaje, excelentes-; unas interpretaciones memorables -junto a Brad destacan la madre de Benjamin, nominada al oscar, y un entrañable capitán de barco-; y un guión que da pie a esas actuaciones y que además deja algunas frases antológicas -y nos remitimos de nuevo a la madre y al capitán para hallar esas frases-), y sin embargo, en lugar de una gran película, lo que es El curioso caso de Benjamin Button es una película Aburrida, Lenta, y Larga (vamos, una "película ALL").
Curioso caso éste el de David Fincher, que demostró en su momento ser de todo menos aburrido con sus extraordinarias Seven y El club de la lucha, y que si embargo ahora vuelve a reincidir con una "pelicula ALL" tras la soporífera Zodiac. Habrá que seguir investigándole. Pero sólo una oportunidad más señor Fincher.
- Por hacer turismo en España.
- Porque saben que en España a los "amiguetes" se les subvencionan muy bien para hacer cine y ellos querían coger su trozo de la tarta.
- Porque ya están algo mayores y tienen demencia senil.
- Willis quería liarse con la Echegui porque la vio en La Juani y le puso palote y Weaver con Jaenada porque le vio en Camarón y... No, no cuadra.
- Mabrouk El Mechri es en realidad un terrorista y les obligó a hacerlo porque sino mataría a toda su familia.
- Les dijeron que sería un drama intimista orientado a los grandes festivales europeos y durante el rodaje fue cuando le hicieron el cambiazo.
- Les amenazaron con sacar a luz sus películas porno de la juventud (ya sabemos que todas las estrellas tienen al menos una).
- Los productores se gastaron todo el dinero en ficharles y al resto del reparto y equipo técnico les pagaron a base de bocadillos de mortadela con aceitunas (made in Spain).
En fin, que fueran cuales fueran los motivos, lo que sí es seguro, es que tú no tienes ni uno solo para ver esta bazofia.