Iba sin saber lo que vería y quedé muy sorprendida con el papelón de los tres protagonistas y el magnífico papel secundario de esa pedazo de actriz que hace de madre: María Alfonsa Rosso.
Quizás criticaría que hay un exceso de drama, pero a favor destaco otras escenas que llegan muy hondo y me hicieron llorar a moco tendido o reirme de corazón. Esperanza Pedreño tiene una vena artística que me dejó los pelos de punta, creo que esta muchacha tiene un gran futuro como actriz.
Yo sacaría como moraleja que hay personas imprescindibles para sanarnos y devolvernos a la vida porque a veces no vivimos sólo sobrevivimos, porque una vida sin amor (sea del tipo que sea: Relación, amistad, padres e hijos...) no es vida sino un dejar pasar el tiempo.
spoiler:
Me quedo con la escena del encuentro del bebé, lloré sin poder evitarlo, fue tan bonito lo que expresó Milagros y con tanto sentimiento. Rosario despierta ahí de su eterno letargo, creo que es ahí cuando "una palabra tuya basta para sanar".