|
Desde el inicio y apoyada en la inexpresividad tan estudiada de ese actor peculiar, extraño como es Bill Murray, la hija de gran Coppola nos va introducir en el mundo de dos personas desplazadas, desubicadas en una sociedad, en un pais extraño. La mirada por supuesto es irónica pero también fria alejada de cualquier compromiso.
La película se va desarrollando con esa misma friadad que preside la dirección, es como si pareciera que la directora renuncia a volcar sobre los personajes algo de calor, algo locura, esto puede traer el peligro de que a mitad del metraje nos desentendamos de la historia, afortunadamente tanto Bill Murray como Scarlett Johansson logran sacar petróleo y aunque solo sea por ellos uno disfruta de determinados momentos (muy buena la escena del karaoke).
Lost in Translatión se queda en una comedia estraña algo desubicada a la que en mi opinión le falta asumir algo de riesgo, algo de intensidad pero que apunta maneras y que al menos produce inquietud algo poco común en el último cine americano.
granon 
|