El inicio de la película recuerda demasiado a “Twin Pick” por el paisaje y por la música. Después se aleja muchísimo de la maestría de David Lynch, de tal manera que me ha recordado una de esas novelas baratas que se vendían en los quioscos y que relataban historias del oeste, Marcial Lafuente Estefanía era un maestro en esto, Corín Tellado en novelas de romance, y no recuerdo ningún nombre de la serie FBI. Sustituían a la buena literatura y consiguieron que en España mucha gente leyera. Esta película es un thriller de tono menor pero que consigue en el espectador ese encantamiento por seguir una historia que le ocurre a otra gente. Guión normal, con algunos bajones en el interés, fotografía correcta, con algunos virajes en gris, música adecuada, con alguna imitación como ya he citado, y una interpretación muy correcta sin que estos intérpretes puedan optar al oscar por su trabajo en esta película. El director lo amalgama bien y lo sirve en la pantalla con bastante cuidado de no engañar al espectador. Película de las que se ven y se olvidan.
Cuando alguien tiene que tomar las riendas de su vida puede encontrarse con que esta se ramifica por vías atractivas pero inseguras. Las drogas y el sexo aparecen como opciones cómodas y uno puede adentrarse en ellas hasta hundirse. Un buen amigo puede ser la tabla de salvación. Esto es lo que les ocurre a estos dos jóvenes con deseos de triunfar, de ser felices. Solo que uno acepta lo que es y como es, y el otro está en vías de descubrirlo. Básicamente la película se centra en la iniciación a las drogas, pero sobre un guión muy sólido, el director nos va llevando de la mano para que conozcamos mejor a sus personajes. Lo hace en un tono de comedia, huyendo de tragedias y sentimentalismos, pero con mucha sinceridad. En toda la película se nota que el director quiere a sus personajes, especialmente a Shane y Vincent, y por eso cuida que los dos actores den en todo momento lo mejor que hay en ellos. Formalmente, la película se aparta del lenguaje cinematográfico clásico, pero no rompe tapias, no desprecia unos buenos planos y una buena iluminación, de tal forma que uno ve la película con mucho agrado.
Una vez puta, toda la vida puta. ¿Qué es lo que realmente quiero? Si lo se ¿qué hago para conseguirlo? Hay que lanzarse, hay que arriesgarse y querer a la gente que te quiere. Es el tema de la película, la sinceridad con la persona que quieres y, sobre todo, contigo mismo. Se trata de encontrar un punto de madurez en la persona al que hay que aferrarse y convertirlo en el centro de tu vida. Hay que arriesgar en la búsqueda del amor. Y hay que arriesgar en la realización de una película si no quieres que todo quede en un intento. Los protagonistas consiguen mantener el interés del espectador, en particular si este es gay.
El guión es de lo más flojo y superficial, pues que un tío buenorro, con mucho éxito, cuyo ideal de hombre es justo lo contrario de lo que encuentra y, en principio, se enamora, es de cuento. Las situaciones son absolutamente vulgares, trabajo, gimnasio, casa, cama y restaurantes. Eso si, en todos los lugares solamente encontraremos gente gay, hasta la gente que se encuentra por la calle, los que toman el sol en el parque, los comensales de los restaurantes y hasta los camareros. Solo Susan, su amiga de color, es heterosexual y busca una relación estable. Para darle un toque de cine algo independiente, el director se inventa unas reflexiones en voz alta del protagonista, en calzoncillos y sentado en un sillón. Estas reflexiones, que siempre son las mismas, sobre su hombre ideal, están rodadas en blanco y negro, y se repiten una y otra vez hasta hacerse pesadas. Además, la cámara y los planos, sabiendo que el protagonista esta buenorro y en calzoncillos, apenas muestra nada de su fisonomía. La interpretación de todos los actores es absolutamente nefasta, hasta el punto que van envarados cuando andan, como si de malos aficionados se tratara y el director no se diera cuenta.
La película esta construida sobre un guión fresco, amable, original y solo superficial en cuanto que de lo que trata es de hacer pasar un rato agradable al espectador con una historia de amor gay. Los actores, principales y secundarios son así mismo muy agradables y son muy conscientes de lo que están haciendo. No son buenos actores pero está claro que se dejan dirigir y dan todo lo que el director pretende para contar la historia. Tema: el amor; el tema que siempre ha funcionado en el cine, sea occidental u oriental, o del cono sur, y da igual cual es el sexo de los que se enamoran. El cine admite todo planteamiento sobre cualquier tema y su realización es libre. Es el espectador, cada uno de los espectadores, el que tiene que decidir si le ha gustado o no, y después hay una serie de críticos, muchas veces llevados por no se sabe bien que criterios, los que deciden si es buena o no la película. Usted véala, después dígase si le ha gustado o no, y sus por qué, y si tiene interés lea las críticas con las que puede estar o no de acuerdo. Para los que me lean: entre mis películas favoritas y que he visto un montón de veces están “2001: una odisea del espacio”, “Ciudadano Kane” o “Rashomon”, pero también he visto un montón de veces “Casablanca” y “Pretty Woman” y esta peliculita no me importaría verla algunas veces más.