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Críticas de: helen
helen |
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(Madrid, España)
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| 1226 | Películas valoradas |
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| Media de sus votaciones:
6,5
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May (2002)
Lucky McKee
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| 9 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
29 de Noviembre de 2007 |
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Esa es la frase que mejor resume el argumento de May ¿quieres ser mi amigo?. Curiosísima película premiada en Sitges y dirigida por un tal Lucky McKee, un extraño híbrido entre terror estilo Carrie, thriller psicológico, sangriento gore y drama, salpicada por muchas gotas de un humor negro muy negro. Una especie de Amelié versión gore (como dice Iván Sainz) y algo de Frankenstein…
Estrenada en España en 2002 sin apenas publicidad, pasó sin pena ni gloria por las carteleras. Me llamó la atención pero la dejé pasar, hasta que la vi hace unos días. La película trata sobre una niña infeliz llamada May, que debido a su ojo vago tenía que llevar un parche de pirata (eso marca, eh), y los niños se reían de ella. May no tenía amigos, así que la pirada de su madre le regaló una horrorosa muñeca con la que jugar, a la que contarle sus cosas, una muñeca que nunca podría sacar de su urna de cristal porque era muy delicada. Así creció May, con la única compañía de su intocable muñeca, su única amiga.
Tras la breve introducción vemos a May, que vive sola, tiene un trabajo como ayudante de un veterinario, se hace su ropa y vive atada a su muñeca, a la única amiga que había tenido y se sentía muy sola, necesitaba que alguien la quisiera, no importaba si era hombre o mujer porque ella sólo quería sentirse querida. Así fue como se enamoró perdidamente de Adam, un estudiante de cinematografía que trabajaba de mecánico, pero no cuaja, “porque tía, eres demasiado rara”. Así que prueba suerte con Polly, su ninfómana lesbiana compañera de trabajo, pero tampoco parece que pueda ser la pareja perfecta.
Cansada de no sentirse correspondida un día tuvo una idea ...
-¿vamos a ser buenos amigos ahora que has visto mi congelador?
-Joder tía, ¡estás como una cabra! No pienso ser tu amigo.
Angela Bettis (hizo de Carrie en una serie televisiva, y participó en Inocencia interrumpida, La bendición y La masacre de Toolbox) está absolutamente impresionante. Es capaz de mostrar toda una serie de cambios de ánimo, personalidades y terrores.
En resumen, esta película tan rarita como su protagonista es un soplo nuevo para el panorama del cine del terror. No cuenta nada nuevo. Pero pica la curiosidad, es imaginativa y sorprendente. Si no tienes amigos, constrúyelos. Así de simple. Dedicada a todos aquellos que alguna vez se han sentido raros o sin amigos. Vean May y se sentirán aliviados.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: May, a pesar de ser una psicópata, en ningún momento pierde la dulzura, el candor, y siempre resulta deliciosa, no es más que la víctima. No importa que mate, es tan dulce que no pasa nada, además el asesinado no merecía la pena.
Tiene momentos verdaderamente inquietantes (como la escena de los niños ciegos y la urna rota de la muñeca), otros divertidísimos (los intentos de seducción de Polly, que parecen sacados de una línea caliente: “Hola muñeca. Estoy sola en casa con mi bata…”) y otros francamente desagradables (como la orgía de sangre final).
helen 
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Por amor al arte (2003)
Neil LaBute
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| 8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
11 de Enero de 2008 |
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Evelyn es una estudiante de arte, atractiva y temperamental, que está entregada en cuerpo y alma a preparar el proyecto final para su tesis. Adam es su novio y está loco por ella. Está dispuesto a cambiar cualquier rasgo de su persona con tal de gustarle más a Evelyn. Si él antes era un chico más bien aburrido y algo anodino, ahora ha ganado en atractivo y ha empezado a hacerse popular en el campus universitario. Sin embargo, el cambio físico y emocional de Adam no ha agradado a sus amigos, y pronto tendrá inesperadas consecuencias para todos, pues los amigos de Adam no están muy de acuerdo con las intenciones de Evelyn de "cambiar" a su novio.
Neil LaBute es un genio. Incluso haciendo películas mediocres. La crítica lo ha tratado muy bien en sus cinco películas anteriores: En compañía de hombres, Amigos & Vecinos, Persiguiendo a Betty y Posesión. Presentada en el festival de Sundance, Por amor al arte parece una comedia/drama romántica cualquiera; es más, en algunos momentos tuve la impresión de estar viendo un capítulo de Friends. Pero todo es pura fachada. Toda la película, además del tan comentado final, tiene un trasfondo existencial que le haría pensar hasta al más despreocupado.
Atrevida, rompedora y llena de matices. El director no se limita a hacer un retrato de las relaciones amorosas (y amistosas) de hoy en día, sino que las hace estallar en pedazos, además de tirar por los suelos los ideales y los deseos vinculados a las ansias de libertad y de correspondencia con los otros, al anhelo de verdad y amor, así como a la noción de que la seducción es un arte.
Cuatro actores de los que la reina indiscutible es Rachel Weisz; Paul Rudd aguantando con dignidad el tipo en el papel más difícil de todos; y Gretchen Mol y Frederick Weller cumpliendo bien en sus roles secundarios. El guión es del propio director y se basa en una obra de teatro dirigida por el propio Neil LaBute que fue estrenada en Londres en el verano de 2001 con el mismo reparto. Pero el buen hacer del director es patente: por muchos diálogos que haya el lenguaje narrativo es plenamente cinematográfico.
Una de mis películas favoritas. Película de culto desde su estreno, es una historia contemporánea de amor, sexo y arte enmarcada en una ciudad universitaria, sobre cuatro personajes: pijos, alternativos, esperanzados, crueles, manipuladores... y todos los adjetivos más que el espectador pueda imaginar. Pretenciosidad y egoísmo aparentes, que encierran mensajes abiertos de hipocresía e individualismo y... Imprescindible verla.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Mención aparte merece ese final, una bofetada que te tira de la butaca, donde todas las piezas encajan, la forma de las cosas se hace presente y te deja ciertos matices de los que más vale no saber nada.
helen 
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Centauros del desierto (1956)
John Ford
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| 19 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
6 de Enero de 2008 |
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Tres años después de la finalización de la guerra de Secesión, Ethan Edwards vuelve a su querido hogar formado por su hermano Aaron, su cuñada Martha, sus dos sobrinas Lucy y Debbie y un muchacho medio mestizo llamado Martin. Lucy está prometida a un joven muchacho llamado Brad, cuya familia vive cerca, mientras que Laurie, la hermana de Brad, está enamorada de Martin.
John Ford ya había filmado numerosísimas obras maestras cuando decidió rodar un western, que lejos de convertirse en uno más en su colección, supondría su película más ambiciosa. La sencillez de los recursos cinematográficos empleados para narrar historias sobre los personajes mientras transcurre la acción principal hace que la película transmita un estilo que nadie consiguió imitar con tanta maestría. Sin una sola palabra, sabremos que Ethan fue un combatiente confederado, que tuvo una relación con Martha, la mujer de su hermano, que Martha lo sigue amando...
John Wayne busca a los comanches que secuestraron a su sobrina Natalie Wood, pero no sabe si prefiere encontrarla viva o muerta. Así de sencillo. El personaje de John Wayne, el inmortal Ethan Edwards, es uno de los más ricos y complejos que ha dado el cine. Alguien que prefiere las balas antes que las palabras, pero que esconde una humanidad inmensa. Sutilmente misteriosa, ahí estan los hilos entre John Wayne y su cuñada, que sugieren que la razón profunda de la búsqueda reside en que “tío” Ethan podría ser en realidad el padre de la chica, por lo que su obsesión por matarle tendría origen en la culpa. John Ford no es indulgente con sus personajes, escépticos fantasmas que deambulan por el tiempo y el espacio.
La expresividad que transmiten los actores y cada escena es impresionante, cada matiz, cada lectura... Destacan especialmente los agresivos colores de la fotografía y el guión de Frank Nugent, basado en la novela de Alan LeMay. Violenta y hermosa a la vez, Centauros del desierto (por una vez el título en español mejoró al original, The Searchers), es una película maravillosa, desde cada aspecto técnico hasta la última línea del guión.
Obra maestra, película trágica y rotunda. Trasciende su condición de western para volverse un drama épico a toda regla. Cierto, habrá quien la sitúe directamente en el terreno del racismo, pero es pura poesía.
helen 
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Matar a un ruiseñor (1962)
Robert Mulligan
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| 11 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
18 de Diciembre de 2007 |
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Pocas veces una brillante novela –como la que se inspira esta película, una de mis favoritas- ha sido tan bien llevada a la pantalla. Matar a un ruiseñor es más que un drama judicial de carácter racial ambientado en los años 30. El protagonista es abogado, pero ante todo, un ser humano. Y es que, en nuestros tiempos, es posible ser las dos cosas, aunque no sea cosa común. Y padre. La educación subyace detrás de un argumento apasionante.
La grandeza radica en la apasionante historia, que narra la historia desde el punto de vista de los niños. Es su visión lúcida e inocente, que ven cómo su padre viudo se la juega en nombre de la justicia y es repudiado por ello. Gregory Peck interpreta a Atticus Finch –el único personaje entrañable que le valió un Oscar-, el honesto abogado de un joven negro acusado de violar a una muchacha blanca, durante los años de la Depresión. Todos hemos querido un padre como Atticus. Y quien mejor que Gregory Peck para interpretarlo. Atticus, viudo, intenta educar a sus hijos, transmitiéndoles la perspectiva razonable de las cosas. Si a la historia le faltaba fuerza, ésta se la da la voz de fondo de la hija, desde su timidez y desde un lejano futuro.
La novela, ganadora del Pulitzer -única obra de su autora, Harper Lee- fue respetuosamente adaptada por el también oscarizado Horton Foote, y mi estimado director Robert Mulligan realiza un gran ejercicio de estilo en el que, más que la letra, respeta los climas, el aire de ese pueblo en el que se respira verdad a pesar de haber sido reconstruido en estudio. Un clásico con grandes personajes que supuso el debut de otra estrella, Robert Duvall, como hombre mudo clave en la trágica historia. Produce Alan Pakula y musicaliza Elmer Bernstein. Y si no ganó el Oscar a la mejor película fue porque competía con Lawrence de Arabia, quizá un mal año para estrenar una obra maestra de tal sencillez.
"Una página dulce... y amarga... ¡arrancada de la vida misma!". Pocas veces he visto un eslogan tan certero. Conforme vamos creciendo, recordamos estas lecciones de vida. Gregory Peck siempre dijo que se trataba de su película favorita. Y la mía. Pocas películas enseñan tanto sobre la integridad humana, el sentido del deber, la honestidad, la justicia, la familia, y la importancia de vivir en comunidad y de aportar algo a la misma.
Concluyendo con una cita: "Ver Matar a un ruiseñor hoy es más que ver una película, es todo un ejercicio espiritual para sanear el alma en este mundo veloz en el que los peajes de los atajos se pagan con la inocencia, un precio extremadamente caro..." (El especialista).
-El spoiler no es tal, falta de espacio-
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Unos chiquillos revoltosos pero buenos, momentos llenos de tensión, un mensaje de denuncia y un universo de cuento de hadas. Scout y Jem comparten con un melindroso compañero de juegos un mundo de fábula, dentro del que a un vecino solitario le han dado el papel de ogro. Y aquí viene la explicación de su metafórico título. Sí, "matar un ruiseñor" es tan terrible como entregar a la justicia a ese vecino que ha salvado a los niños.
helen 
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Atrapado en el tiempo (1992)
Harold Ramis
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| 9 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
2 de Febrero de 2008 |
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Phil, hombre del tiempo de una cadena de televisión, es enviado un año más a Punxstawnwey, a cubrir la información del festival de El día de la marmota. En el viaje de regreso, Phil y su equipo se ven sorprendidos por una tormenta que les obliga a regresar a la pequeña ciudad. A la mañana siguiente, al levantarse, Phil escucha en el radiodespertador el mismo programa que la mañana anterior...
"They say we're young and we don't know
We won't find out until we grow
Well I don't know if all that's true
'Cause you got me, and baby I got you..."
2 de Febrero. ¡Bienvenidos excursionistas! ¡Hoy es el día de la marmota! El hombre del tiempo acude con su productora al perdido pueblecito de Pensilvania, donde se celebra el día de la Marmota, animal que anuncia el clima que habrá en el año. Tras pasar la noche allí, queda atrapado en el 2 de febrero, y el mismo día se repetirá una y otra vez, dándole la oportunidad de corregirse hasta a aprender a vivir. Y a fuerza que tendrá que hacerlo.
Tras el desconcierto de las primeras semanas, Bill Murray saca partido a la monotonía hasta conseguir un día perfecto. La cara de Bill Murray no se ha hecho famoso por Lost in translation. Es por Phil Connors. Es el dueño absoluto de la función. Esa mezcla de hombre afable y capullo del siglo con cara de idiota requiere a un gran actor para no caer en el ridículo.
Atrapado en el tiempo es una de las mejores comedias de los 90. Una metáfora en estado puro, una perfecta comedia sobre segundas oportunidades, beneficiada con un estupendo guión que mezcla realidad y fantasía de manera notable. Un clásico de comedia moderna por méritos propios, construido a la vieja usanza, con una estructura sólida y un desarrollo casi insuperable. Danny Rubin escribe una historia original y muy de cuento de hadas, Harold Ramis dirige con soltura, elegancia y humildad, y los magníficos comediantes que son los actores se encargan del resto.
Un día diferente. La vida de viaje. Un director, Harold Ramis, con gran talento para las comedias (recordemos Una terapia peligrosa). Sorna, humor negro y una bonita historia de amor, no tan típica como podría esperarse, sino mucho más real.
La vida es repetirse. Como dice Santiago, "que la vida es, en buena medida, alienante repetición, lo hemos barruntado más de una vez, pero rara vez un film ha conseguido expresarlo de forma tan convincente". Atrapado en el tiempo te hará reír, pero también te hará pensar en tu vida. Si le estas exprimiendo todo su jugo, y si si merece la pena vivir todos los días inmerso en la rutina. Phil tardó casi una eternidad en darse cuenta. ¿Cuanto tiempo necesitaría gente como Phil?, ¿cuanto tiempo necesitaría yo?.
helen 
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