Imagina que sufres un grave accidente de coche en una carretera helada. El vehículo ha quedado casi sepultado bajo la nieve y tú atrapado en él. Crees que nadie te encontrará y que morirás congelado. Pero, de repente, alguien te salva y, además, se trata de una enfermera que te auxilia personalmente para cuidar de ti y que tengas una pronta recuperación.
¿Bonita historia, verdad? Hasta que descubras "Misery". Habría que preguntarle entonces a Paul Sheldon si hubiera preferido perecer o ser rescatado por la psicópata Annie Wilkes.
"Misery" es una de las películas de intriga con más tensión que he visto nunca. Recuerdo que una profesora de literatura del instituto la eligió para explicarnos en qué consistía la técnica del "flashback". Quizá no sea la más adecuada sobre el tema, pero me gustó y cada vez que la vuelvo a visionar me sigue pareciendo estupenda (y eso que no he leído la novela de Stephen King).
Kathy Bates se llevó el Oscar merecidamente, pero no olvidemos a James Caan. Su papel es difícilisimo al estar impedido y con una movilidad muy reducida, debiendo actuar sobre todo a través de gestos faciales. Aun así, consigue que el espectador empatice con él, se angustie como él, tenga su misma perspectiva y sienta cada uno de los golpes terroríficos que recibe. Todavía creo estar recobrándome de ello, pese a haberla visto un montón de veces.
También son muy coherentes las averiguaciones que su personaje va realizando durante el encierro en aquella habitación, prácticamente un escenario teatral. No así las casuales del sheriff Buster, que le restan credibilidad al guión.
Mi nota: 8,8
1 - Se parte de un argumento sin sentido, con tres personajes principales que nada tienen que ver con el cierre de un internado: Una joven recién llegada - ¿problemática? - para comprobar que todo está en orden, una perturbada y la cocinera.
2 - Se sitúa en los Alpes franceses para que tengamos una mayor sensación de aislamiento. Esto estaría bien si no fuera porque ya se utilizó para "El resplandor".
3 - Se dota a la cocinera de un acento extranjero para olvidarnos de su mala interpretación.
4 - Se maquilla a la perturbada como una auténtica loca al estilo de Jack Nicholson, con la diferencia de que ella no le llega ni a la suela del zapato.
5 - Se desnuda varias veces a Virginie Ledoyen para mantener algo de interés en la película.
6 - Se mezclan la desaparición de niños con la de unos gatitos.
7 - Se narra fatal la historia, no sabiendo cuál es el proceso de investigación que sigue Anna en sus indagaciones sobre los niños "que nunca duermen".
8 - Se tarda más de una hora en empezar con el misterio y el ¿terror?.
9 - Se introducen cuatro pequeños sustos - previsibles, no obstante - para que el espectador despierte de su letargo.
10 - Se juntan todos los ingredientes y ya tenemos "El internado"
Todos aquellos que critican esta película deberían leer ahora la novela de Thomas Harris, la cual parece precipitada, confusa y con elementos superfluos que sólo contribuyen a alargar sus páginas. Por ello es de agradecer que Peter Webber haya suprimido banales asuntos que aparecen en el libro (como el de los cuadros pertenecientes a la familia Lecter). Bastan las señales que se explican en la película para que Hannibal localice a quienes tanto daño le hicieron en su niñez. Para qué más. Webber va directo al grano y eso es lo que le importa al espectador.
Lógicamente en la novela puede aclararse de manera mucho más definida cómo surge cada uno de los rasgos que caracterizan al psicópata caníbal, aunque esto también está bien reflejado en "Hannibal, el origen del mal": Su nacionalidad, la máscara, su afición por Bach, su destreza para el dibujo, sus conocimientos anatómicos, etc. Quizá no soy tan objetivo porque Lecter es uno de mis personajes preferidos del cine. Es curioso que un criminal como él pueda engancharte en cada uno de sus asesinatos, todo debido a su personalidad y arte a la hora de planificar sus fechorías. Aquí es donde nos muestra su inteligencia para matar, con crímenes al menos espeluznantes y bien meditados (la muerte de Dortlich es, para mí, la más fuerte de todas).
Por lo demás, la ambientación de la época es magnífica, todos realizan excelentes interpretaciones y se consigue el clima de tensión e inquietud necesario para recrear la perfidia de Lecter, justificada e incluso humanizado en esta película.
Sólo un pequeño reparo que el libro sí mejora (ver spoiler)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
Queda muy bonito y muy peliculero que sea Hannibal el que encuentre a Lady Murasaki tras escaparse del orfanato. Pero en realidad es ella, junto a su esposo Robert Lecter, la que recoge de ese infierno al muchacho para educarlo en Francia.
El colaborador más gamberro y políticamente incorrecto de Buenafuente, José Corbacho, se une a su amigo Juan Cruz para relatar la vida de unas personas con las que todos nos podemos identificar, bien en propia persona o por conocer a otras parecidas a los personajes de "Tapas". Una gente bien diferente, pero que debe, de un modo u otro, afrontar sus problemas de la vida cotidiana.
Buen debut de ambos directores, con una duración que evita que la cinta se alargue en exceso, interpretaciones destacadas y momentos agridulces contados en forma de drama, pero también en clave de gran comedia (con apariciones fácilmente reconocibles de todos los colegas de Corbacho en "El Terrat": Edu Soto - El Nen -, David Fernández, Raúl Cimas, Jordi Évole - El follonero -...).
Únicamente se le puede reprochar que el sonido a veces flojee, como consecuencia de su bajo presupuesto.
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spoiler:
Mención especial al plasta obsesionado con Bruce Lee (me recordó a Buba, de "Forrest Gump", y su fijación por las gambas), al cocinero chino y a Manolo, el del bar (memorable su momento con la prostituta interpretada por Rosario Pardo, cuando ésta le recita la alineación del Depor mientras están en plena faena sexual)
Basada en la novela homónima de Isaac Asimov, "Viaje alucinante" es una película que puede continuar siendo vista con un interés fascinante, pese a los avances de la medicina. Seguro que más de un cirujano encontró su vocación al ver esta cinta en su infancia. No es para menos.
Con unos efectos especiales asombrosos para la época la historia narra las peripecias de un equipo médico reducido en un submarino, con el objeto de introducirse en el torrente sanguíneo de un científico, descubridor de una fórmula vital como secreto de Estado. El profesor ha sufrido un atentado y sólo puede ser operado desde el interior de su cerebro. En el experimento les acompañará, por razones de seguridad, un agente interpretado por Stephen Boyd, ya que se teme que uno de los tripulantes trate de sabotear la intervención quirúrgica.
"Viaje alucinante" tiene a su favor que, aunque en un principio pudiera parecer lo contrario, no es desagradable de ver - y lo dice alguien que cambia de canal cuando dan imágenes de un quirófano en la TV -, además de contar con un gran asesoramiento sobre la anatomía del cuerpo humano, ser entretenida, didáctica, reflexiva desde un aspecto filosófico y, sobre todo, plantea una ciencia ficción llena de suspense.
Este suspense se vive casi en tiempo real, el mismo del que disponen contra el reloj los expedicionarios para lograr su meta, los cuales se adentran en un medio desconocido sin opción de prepararse adecuadamente para su misión.
La película pierde enteros cuando Fleischer traslada al exterior la acción, pero afortunadamente el 90% del guión transcurre dentro del científico, con giros imprevisibles que te atrapan en la butaca y escenas impresionantes (como el ataque de los anticuerpos).
Mi nota: 8,6
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spoiler:
Le bajo la puntuación por esa última razón expuesta arriba, así como porque se adivina enseguida que el "topo" es el Dr. Michaels (Donald Pleasence)