Película sobre contagios masivos, enfermedades y exterminio de la población. Normalmente con estas premisas lo más normal es que dejen una cajita en la entrada del cine donde ponga “deposite aquí su cerebro” y así poder sentarte y disfrutar a tope viendo como van cayendo uno tras otro. Lo cierto es que “Contagio” huye de este recurso, que podría haber sido el más fácil, y parece querer decirnos: no depositen todavía sus cerebros en la cajita, voy a hacer que lo utilicen. El problema es que se aleja tanto de estos tópicos, que llega a caer en otro problema: no tiene nada que realmente conecte, no engancha. Es (y no solo en su estética, de la que ahora hablaré) una película muy fría.
El guión resulta un poco vago, y da la sensación de querer centrarse más en la investigación de la vacuna que en los efectos de la enfermedad en sí. Por este motivo, creo que le falta humanidad, y pasa ante nuestros ojos con bastante indiferencia.
En la parte técnica, la película está bien hecha. La acción es ágil aunque bastante leve, y ninguna escena se alarga más de la cuenta ni deja demasiado lugar al romanticismo. La fotografía es sobria, nada poética, dejando una sensación fría y urbana. La música electrónica está usada de forma inteligente, y solo en los momentos adecuados, dando agilidad a la acción, y dejando una sensación de vacío y crudeza en otros momentos. En resumen toda la película desprende un aire sobrio y frío.
Lo que menos me ha gustado en el Spoiler…
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spoiler:
Que putada, llevaba tiempo sin verle el pelo a Gwyneth Paltrow, y van y se la cargan a los 10 minutos…
Tiene más bien poca gracia, pero eso casi me da igual. Lo que me molesta es que se tengan que hacer productos como este en el cine español, imitando los modelos americanos como si ese fuese el único camino a seguir, o el mejor.
Parece que últimamente los directores noveles españoles gustan de imitar el cine americano, especialmente en géneros como el terror, las comedias adolescentes y ahora también en chorradas como esta. Será cosa de la globalización, supongo.
Pues yo ¿qué queréis que os diga? Creo que hay otros caminos a seguir y que películas como ésta no hacen más que desviar del buen camino a una industria con cada vez menos personalidad y a un espectador cada vez menos exigente.
Hoy en día, con esto de la tele digital y los tropecientos mil canales de que disponemos es fácil ver documentales de ciencia, pero hasta hace unos años, al menos en nuestro país no era así. Para una persona con algo de curiosidad como yo, lo mejor de que disponías eran los famosos documentales de animales de la 2, que a mí nunca me han gustado. Vaya, que no es que tenga nada en contra de los bichos en cuestión, pero me gustaría ver otro tipo de documentales, porque ya está uno muy saturado de ver como se aparea el elefante africano. Sí, es cierto, a mí lo que siempre me ha apasionado es la ciencia, esa gran olvidada en la tele. Y así, gracias a mi infinita curiosidad y a Internet comencé a consumir documentales de ciencia de todo tipo. Muchos de ellos me fascinaron, especialmente algunos producidos por la BBC, la mejor facturando series documentales, hasta que un día, por casualidad me topé con Carl Sagan y una serie documental de los 80 llamada Cosmos. Es imposible trasladar en estas líneas las sensaciones que me transmitió esta serie cuando la vi por primera vez, y como cambió mi forma de ver el mundo que nos rodea. Cosmos es desde entonces mi serie favorita, por encima de cualquier otra serie de televisión o película, y ya descansa como una reliquia en el mejor rincón de mi salón.
Cosmos es, ante todo una serie didáctica. Pero lo que la hace inolvidable es la forma como nos enseña el mundo, las explicaciones tan cercanas, la maravillosa ambientación, la música… Todo ello hace que nos acerquemos a la ciencia sin miedo, con ganas de entenderla, mirando y admirando todo cuanto nos rodea. ¡Qué maravilloso es montarse en nuestra nave imaginaria y surcar planetas y galaxias! Cuántos momentos inolvidables contiene la serie: el calendario cósmico, la evolución de las especies, la cuarta dimensión… Lo mejor de todo es que después de 30 años, la serie sigue sin ser superada. Es cierto que estéticamente puede estar algo desfasada, pero prácticamente todo su contenido sigue vigente hoy en día. En cualquier caso, en la versión remasterizada del año 2000, Sagan aparece al final de algunos capítulos aportando nuevos datos y descubrimientos.
Lo reconozco, admiro profundamente a Carl Sagan, admiro su obra y su visión del mundo. Su vida entera estuvo dedicada a la ciencia, y a dar respuesta a las preguntas que el hombre siempre se ha hecho. Por desgracia Sagan murió sin poder dar respuesta a casi ninguna de estas preguntas, pero hizo una gran labor, y a mí, como a otros muchos “curiosos” nos ayudó a acercarnos a la ciencia y a buscar las verdaderas preguntas, las importantes, las prioritarias. Gracias Carl.
Se hace complicado valorar esta película desde mi posición de agnóstico. La creencia en el más allá, la comunicación con los muertos… son temas en los que no creo, o que no suelo plantearme, y no quiero que mi valoración de la película se vea influida por ello. Dejando al margen esto, no puedo hablas más que maravillas de la película. Tal vez no tenga la contundencia de otras de sus obras contemporáneas, pero todo en ella me ha parecido mágico.
Las tres historias fluyen en un tempo lento, la verdad, no cuentan mucho ya que el guión es leve, aunque no quiero decir con esto que me parezca malo. Los tres personajes principales son tremendamente humanos y es sencillo identificarse con ellos. Cierto es que el final es “extraño” e incluso que peca de mediocridad, pero también es cierto que es difícil transmitir más sensaciones en una película. El cine de Clint Eastwood es pura poesía, cuente lo que cuente existe un halo de magia que rodea a cada escena, a cada plano. Quizás sea la maravillosa fotografía, o quizás el sublime uso de la música, tal vez sea ese tempo lento, humano, con el que narra la historia… el caso es que el viejo Clint lo ha logrado una vez más. Ha vuelto a hacer otra película que transmite, que emociona, que llega al alma. Y ya van unas cuentas.
Esta película no pude dejar a nadie indiferente, yo la acabo de ver y he quedado completamente aturdido, no entendía absolutamente nada y necesitaba respuestas. Tras leer la interpretación que muchos hacen (la del sueño de Diane), parece que todo cuadra, y quedo bastante satisfecho con la explicación, pero es tal el impacto de esta película, que volveré a verla para intentar comprenderla mejor. Independientemente de que se entienda o no, la sensación que queda es la haber visto una gran película, un rompecabezas que se apodera de tu mente, y que difícilmente renunciarás de ver de nuevo. Y si una película consigue eso, merece un sobresaliente. Un saludo.