Revisión onírica del cuento de Caperucita Roja a través de varios relatos dentro de otro relato que a su vez es un sueño dentro de la trama con la que empieza la película. Como todo cuento infantil, este esconde una moraleja, una enseñanza didáctica para los niños. El gran acierto de "En Compañía de Lobos" lo constituye el hecho de que las formas liosas de narrarlo y las vicisitudes en escenarios oníricos de los protagonistas están plenamente justificadas por el mensaje moral que nos muestra.
La lección que se desprende cae de cajón: No os apartéis del sendero, no os adentréis en el bosque que mil peligros os acechan. El objetivo final de esta consigna sale a la luz pensando un poco después del visionado. Porque a los autores de esto se la refanfinfla que los niños sean buenos y no se expongan a peligros. Lo que queda absolutamente claro en todo este despropósito argumental, lleno de barroquismos escénicos innecesarios y terrores primarios que no dejan de ser imbéciles es que gran parte de las mentes pensantes del largometraje iban hasta arriba de setas alucinógenas.
Y lo que sale de un colocón así, o es muy bueno (cosa extraña), o es una patraña (caso de este film). Las risas que te echas cuando vas todo puesto están cojonudas entre colegas, pero no deben salir de ahí. De ahí que, definitivamente, lo que quieren estos tipos es que la gente no salga del camino establecido, que no se meta en los recovecos oscuros del bosque ¿Por qué? La respuesta es clara: porque en esos lugares escondidos es donde ellos han encontrado su yacimiento de psyllocibes y no quieren que nadie más se las quite. Y una mierda. Iros todos a buscar setas tranquilos, los lobos están más acojonados de vosotros que vosotros de ellos. Y robadles el fruto psicoactivo del detritus a los que hacen mal uso del mismo y disfrutad. Y no rodéis pelis como esta.
spoiler:
La ESCENA:
En uno de los cuentos, una mujer pierde a su errante marido en el bosque la noche de bodas. Pasan los años y ella ha rehecho su vida, con hijos y todo. Un buen día, vuelve el errante, que en vez de decirle "miénteme, dime que me has esperado todos estos años" se pone hecho un basilisco. Se transforma chapuceramente en lobo y antes de que pase a la acción, aparece el marido justiciero ¿O se los cargaba a todos? semejante cúmulo de estímulos psicodélicos me dejó tocada la memoria.