|
|
|
Críticas de: Vivoleyendo
Vivoleyendo |
 |
(Huelva, España)
|
| 1131 | Películas valoradas |
| 568 | Críticas |
| 4 | Listas |
|
| Media de sus votaciones:
6,8
(ver sus estadísticas)
|
|
|
|
|
|
|
2046 (2004)
Wong Kar-Wai
|
| 19 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
8 de Diciembre de 2007 |
|
|
Hay recuerdos que jamás se pueden olvidar. Recuerdos que, con punzantes agujas, graban un tatuaje indeleble en los estratos más profundos de la memoria. Que dirigen nuestros pasos inciertos. Cuando poseemos esos recuerdos de los que tratamos de huir, nos engañamos con la ilusión de que avanzamos hacia el futuro, cuando en realidad nunca dejamos de avanzar hacia el pasado. De regresar a aquello que podía haber sido y nunca fue.
Nada marca tanto en esta vida como ese Gran Amor perdido. Nada tatúa en el alma un dibujo más bello ni más triste. Y ese dibujo persigue siempre, sin tregua, mostrándose a nuestro corazón como el Único y Absoluto. Insustituible.
Cuando el Gran Amor se te ha escurrido de las manos y no te queda de él más que esa sublime filigrana incrustada en el corazón, grabada dolorosamente a punzadas con tu propia sangre en un diseño irrepetible, sabes que, hagas lo que hagas el resto de tu vida, el dibujo no se borrará ni podrás cambiarlo por otro. Ni podrás recuperar lo perdido. Jamás.
El protagonista de este delicioso drama sensual de melancolía y de pérdida lleva el más hermoso tatuaje en el corazón, que es todo lo que le queda de su Gran Amor. El viaje hacia el resto de su vida es semejante al del tren de su novela titulada "2046". Un viaje perpetuo hacia el lugar donde nada cambia, donde los recuerdos permanecen intactos. Es caminar por el vacío con resignación, sin expectativas, con serena elegancia, permitiendo pasar una jornada tras otra sabiendo que no hay nada que esperar, que el dibujo nunca se borrará y que ningún otro vendrá a reemplazarlo, ni siquiera a desplazarlo ni un milímetro. El corazón permanecerá intocable, mientras el cuerpo se consume en la vana ilusión de otros cuerpos, otros abrazos que mitiguen el dolor del vacío. Compañía para matar esa soledad que ahoga. Corazones rotos, esperanzas vanas. Porque él no puede amar a otra que no sea Ella.
Él no engaña a nadie. Es un alma en pena, solitaria hasta el dolor, que viaja en un tren sin retorno que constantemente vuelve hacia atrás, hacia el punto de partida.
Otras mujeres, todas bellas, ensalzadas por la majestuosa lírica de la imagen que cobra entidad. Todas ellas hermosas en medio de unos ambientes cerrados, oscuros. Siempre la penumbra, siempre las idas y venidas por pasillos estrechos, habitaciones pequeñas, calles vulgares iluminadas pobremente. Metáfora de una existencia gris pero de apariencia exuberante, condenada al desamor.
Y la música. La casta diva. Nat King Cole. Melancolía suprema y eterna, nostalgia incurable.
Impecable poesía repleta de una sensualidad desbordante, de puros sentimientos contenidos, de desencuentro, desengaño, heridas infligidas que no se cierran...
Un viaje a ninguna parte. Al mismo sitio. Al punto de partida. Sin llegar nunca. Regresar a la nada.
Vivoleyendo 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
Mystic River (2003)
Clint Eastwood
|
| 17 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
22 de Julio de 2008 |
|
|
No es posible sondear hasta dónde pueden llegar las heridas infligidas a los cimientos de un niño.
Nunca se cierran.
Tres chavalines de once años. Un rapto. Un árbol joven deshojado y mancillado.
Estás jugando inocentemente en la puerta de tu casa, y eres demasiado joven aún para ser muy consciente de que las calles no son seguras en ninguna parte. Ni siquiera la tuya.
Uno se marchó en aquel coche, los otros dos se quedaron fuera.
Pero, en realidad, ¿quién se quedó fuera?
El tiempo pasa, el barrio es el mismo, los niños han crecido y han ido haciendo sus elecciones y tomando sus decisiones. Son los mismos, pero con la carga de más años, con todo lo que los años conllevan. Responsabilidades, familia. Hijos. Amor, esperanza. Dolor. Uno se quedó para siempre en aquel coche, los otros dos siempre lo contemplarían marcharse y perderse en una amenaza a la que ellos también, de alguna forma, estaban condenados.
El pasado vuelve, nunca se marcha. Y regresa para demostrar que no perdona. Es muy astuto y ha ido dejando unas huellas que no se han borrado y que siguen salpicando a través de las décadas.
Y alguien pagará por ello.
Todos pagarán por ello.
De nuevo mi inconmensurable Eastwood me conduce de la mano por otra de sus maravillas fílmicas. Tratando de lleno una trama repleta de drama y de suspense soberbiamente desarrollados, me muestra como una bofetada y como un escalofrío creciente una historia sobre traumas en carne viva, sobre rencillas y odios que terminan por estallar, sobre pérdidas irreparables, sobre silencios culpables, sobre coincidencias fatales, sobre dudas obsesivas, sobre errores aplastantes, sobre certezas abrumadoras, sobre conciencias que nunca se podrán acallar.
Sobre el sufrimiento de vivir cuando te han robado tu infancia. Cuando has perdido al ser que más amabas. Cuando tu mundo se ha derrumbado. Cuando te sientes tan solo que el silencio crepita a tu alrededor.
La fotografía es tan hipnótica, a veces tan etérea y volátil con esos fundidos magistrales y esos planos magníficos, que acaricia la vista. La música, tan impresionante y delicada como sólo alguien con la sensibilidad de Eastwood sabe mimetizar en sus películas. Un reparto de actores sensacional y sublime, gigantes a las órdenes de un gigante. Y un guión que absorbe y machaca desde la primera a la última secuencia. Cargado de unas nubes oscuras que acechan en la lejanía, siempre dispuestas a cubrir el cielo. Cargado de una cadencia a veces verdaderamente poética. Cargado de todas esas cosas que nunca se llegan a decir cuando tenían que haberse dicho. Cargado de miradas de amor, de despedida, de culpa y de miedo.
Vivoleyendo 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
La vida es bella (1998)
Roberto Benigni
|
| 26 de 37 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
8 de Mayo de 2007 |
|
|
Me faltan palabras para describir esta maravilla. Roberto Benigni me ha demostrado ser uno de los mejores directores de cine de todos los tiempos. Con ésta, su ópera prima, ha roto todos los moldes de calidad y de BELLEZA en el cine. Si existe la película perfecta, tal vez ésta sea la que más se aproxime, porque jamás he visto una historia tan maravillosa, ni tan bien ideada, ni tan sorprendente, ni tan entrañable, ni tan mágica... Y así podría seguir hasta el infinito.
La manera en que la fantasía y la magia impregnan la vida cotidiana, primero en un pueblo de la Toscana, y después en un campo de concentración nazi; la manera en que un hombre dotado de una desbordante imaginación consigue llenar su vida y la de sus seres amados de pura felicidad, amor, esperanza; la asombrosa manera en que logra proteger a su familia de la terrible amenaza que se cierne sobre ellos.
Esta es una película que nos habla de que la esperanza y la imaginación son el camino para remontar todas las desdichas. Nos anima a no perder la sonrisa, a apurar la vida al máximo, a AMAR sin restricciones, a recurrir a la magia de un gesto o un detalle que sirva para hacer feliz a alguien. Es un canto a la superación, a la capacidad de resistir el miedo con la mejor cara para dar fuerzas y esperanzas a nuestros seres amados cuando están en peligro. Y también una oda a la paz, haciéndonos ver, con su tierna ingenuidad, el absurdo de las guerras y de los odios y de las ideologías que atentan contra la integridad humana.
Se nos muestra que los milagros se pueden hacer realidad si tenemos la fe suficiente, si el amor es lo bastante fuerte.
Todo se desarrolla con una naturalidad apabullante tocada por lo milagroso; es algo así como un realismo mágico tan bien desplegado y tan magistralmente desarrollado, con el humor y el dramatismo tan perfectamente dosificados y complementados, que una se lleva toda la película con la boca abierta de la sorpresa y con las risas mezcladas con el llanto.
Y eso es un PADRAZO y un MARIDAZO.
Imprescindible. Absolutamente bella. Un hermosísimo cuento agridulce ambientado en tiempos de guerra. No puedo verle ningún fallo.
Me quedo con la escena en la que llegan al campo de concentración y Guido se pone a "traducir" lo que dice el oficial alemán. ¡Estaba riéndome y llorando al mismo tiempo! Excepcional.
Vivoleyendo 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
Dogville (2003)
Lars Von Trier
|
| 25 de 35 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
19 de Septiembre de 2007 |
|
|
Todo lo que he visto me recuerda a ese cuento del lobo que se disfrazaba con una piel de cordero para engañar a sus víctimas. O quizás sea mucho más complejo que eso. Me recuerda a un relato que escuché en otra película en el que un violador pedía perdón a su víctima mientras cometía su atroz acto.
El ser humano es la única criatura del mundo que se destruye a sí misma a conciencia.
Lars Von Trier propina un mazazo brutal a los cimientos de la sociedad. Muy lejos de ofrecer algún atisbo de esperanza o de posibilidad de redención, nos muestra los infectos suburbios interiores de la estructura social, en los que los peores impulsos de la condición humana se hallan acechantes, aguardando tras un hipócrita barniz de aparente cordialidad y bondad el momento de abalanzarse sobre la presa ideal.
Dogville es un pueblo simbólico. Utilizando una cámara inquieta y activa, con imágenes de documental, y representando el pueblo de una forma meramente esquematizada, como un plano, la puesta en escena se revela como una de las más originales que he visto. Con la genialidad de la sencillez, descubrimos que no son necesarios unos escenarios grandiosos ni representados al detalle. Se apela a nuestra imaginación visual para recrear en nuestra mente las calles, las casas y los panoramas que se observan desde las ventanas. Una técnica adoptada del teatro, en el cual se nos presupone una aceptación previa de un esfuerzo imaginativo por nuestra parte para "ver" los ambientes, apenas esbozados en el escenario con unos cuantos objetos que sugieren los espacios y los lugares. Recurso brillantemente empleado en la película. De hecho, parece ser que Von Trier reivindica la vuelta a los orígenes escénicos, a la simplicidad de la puesta en escena destinada a exigir un esfuerzo por parte del espectador, el cual tenderá a crear y ampliar en su mente lo que apenas se insinúa ante sus ojos.
Si a este peculiar recurso le añadimos unos actores que interpretan con genialidad, entonces realmente descubrimos que se puede prescindir de toda parafernalia escénica.
Teniendo asumido ya que Von Trier no busca distraernos con una hermosa fotografía ni cambios de escenarios, sino centrarse por completo en la esencia de la sociedad que disecciona, nos envolvemos totalmente en una trama que va creciendo por momentos hasta convertirse en un verdadero gigante que oprime aplastantemente nuestra conciencia.
Hablaba antes de que la sociedad es un lobo con piel de cordero, un animal de apariencia afable que oculta a una bestia carnívora y voraz. Como todas las fieras voraces, anda en busca de una presa. Y esa presa la encuentra en los seres que de alguna forma relucen por sí mismos, brillan porque poseen esa cualidad tan frágil, envidiada y odiada: la integridad.
Sigo en el spoiler.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: La mayoría de las comunidades humanas no pueden soportar que alguien les haga mirarse a su propio espejo y contemplar la degradación de sus propias almas. Ése es el peor pecado que puede cometer alguien: ser íntegro y que los demás en comparación se sientan ignominiosos.
En alguna parte leí que la sociedad puede perdonar todo, menos que le muestren la verdad que no quiere ver.
En la comunidad analizada por Von Trier, al principio se quiere dar la imagen de ecuanimidad y generosidad. Pero como todas las comunidades, desconfían de los recién llegados y les piden a cambio de su hospitalidad ciertas retribuciones, con lo cual la idea de que ofrecen su "generosidad" espontáneamente y desinteresadamente se pulveriza. En este mundo cruel nada se da gratis, nada se da a cambio de nada.
Y mientras la presa elegida y acogida se ofrece mansamente y devotamente a sus anfitriones, con la falsa ilusión de haber encontrado un hogar, éstos demostrarán con creces que si hay algo que la sociedad no aguanta es que le restrieguen su ficticia fachada, su falta de humildad y su afán por destruir todo lo que encierra principios, belleza y honestidad.
Una de las peores cosas que le puede suceder a una comunidad es que le originen necesidades que antes no tenía. Cosas que antes nunca se había planteado, se convierten de repente en un imperativo, en una exigencia, y todo simplemente porque alguien que tiene un corazón grande ha ofrecido su mano y lo que han hecho es cogerle todo el brazo hasta el hombro.
No se me quita de la cabeza la imagen de un ser que te dice lo mucho que te ama y que te aprecia, mientras sostiene sobre tu cuello un cuchillo con el que empieza a rajarte suavemente la piel. Te dice palabras hermosas al oído, con tanta dulzura que pese a todo confías en esa persona, aceptas todo lo que hace porque crees en lo que dice. Y mientras te va degollando lentamente, con exquisita delicadeza, tú piensas que lo que hace está bien hecho, porque esa persona es más sabia que tú, tiene la solución para todo. Y esa persona se convence a sí misma de que eliminarte es lo mejor que puede hacer, porque tú eres una criatura demasiado bella y enigmática para que se pueda soportar tu dolorosa presencia.
Eso es lo que hace la sociedad. Como aquellos dioses de la antigüedad que castigaban a las personas de las que se sentían celosos porque éstas poseían cualidades que envidiaban, la sociedad acaba por engullir todo aquello que brilla con su propia luz.
Experimenten toda la crudeza de la historia que va alcanzando un clímax casi intolerable que acaba por desembocar en un desenlace aún más revulsivo y sorprendente.
Y una cuestión final. Reflexionen sobre las reacciones que les provoque el final. ¿Son satisfactorias, con un malsano sentimiento de desquite, o aún más desalentadoras? ¿O todo eso a la vez?
Dedicado a D.
Vivoleyendo 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
Mi vida sin mí (2003)
Isabel Coixet
|
| 22 de 30 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
4 de Enero de 2008 |
|
|
Sí, un tema manido, dirán muchos. Qué original es esta Coixet, parece que le va el morbo de lo triste bla bla bla bla... Pues, ¿sabéis lo que os digo? Que a vuestro alrededor, más cerca de lo que creéis, hay personas que se encuentran en una situación parecida a la de Ann.
Un día como otro cualquiera estás haciendo lo que sueles hacer y empiezas a encontrarte mal. Vas a urgencias, te hacen pruebas y resulta que tienes cáncer con metástasis, y el proceso es tan fulminante que ese sufrido médico que tienes delante te pronostica apenas dos, tres meses de vida.
¿Demasiado truculento y macabro para una película, dirían algunos? ¿Poco creíble? ¿Acaso todos los días no le pronostican la muerte a bastantes personas? Sin ánimo de ser agorera, podría pasarle a cualquiera... Nadie está exento.
Presenciamos el veloz declive progresivo de una mujer de veintitrés años. Veintitrés. Como quien dice, poco más de dos décadas atrás era un nuevo pedacito palpitante que fue creciendo y en el que varias personas fueron vertiendo ilusiones y esperanzas. Dos décadas que se pasan en un suspiro, aprendiendo apenas los pasos para transitar por este mundo tan inexplicable y complicado. Y ese pedazo de vida joven pero que ha tenido que madurar deprisa, a su vez trae nuevos pedacitos de vida, y avanza junto a los pedazos que la rodean, formando ese círculo misterioso de corriente eléctrica invisible llamado amor.
Pero nadie ha dicho que la vida sea justa (la Tierra gira indiferente al dolor de sus criaturas), y la Naturaleza echa las cartas. Y te toca la carta más temida, la que nadie quiere: la Muerte.
A partir de ahí, tu suerte está echada. La Muerte vendrá a buscarte, e intuyes el momento en que vendrá, y será demasiado pronto. Aunque, bien mirado, ¿no es casi siempre demasiado pronto?
Ahora te toca decidir qué vas a hacer. Lamentarte, rodearte de la pena de tu familia y amigos, soportar su compasión y su desesperación mientras te consumes en tu autoconmiseración... O afrontar tu final con la cabeza bien alta. Plantándole cara al terror que sientes, guardarte tu temor y mirar a la vida que te queda con nuevos ojos, de un modo en que nunca la habrías mirado si no supieras que te estabas muriendo. Vas a hacer cosas que nunca habrías hecho. Y una de ellas es preparar una existencia en la que tú no estés y enviar mensajes desde la tumba.
Desgarrador, sencillo, entrañable, cercano y valeroso viaje de una madre, de una esposa, de una hija, de una amante y de una amiga que camina hacia su final con la mirada serena, con un propósito firme y un amor inmenso e infinito que anida en ese cuerpo que se apaga, en ese espíritu que resplandece.
Tal vez la memoria de los demás es lo que, de alguna forma, nos mantiene vivos cuando ya nos hemos ido.
Vivoleyendo 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
| |
|
Asus M51VA portátil 15.4 |
 |
La mejor relación potencia/precio. Para absolutamente todos los usos, destaca por su diseño imitación de carbono, PAD numérico del teclado, impresionante conectividad y sistema de seguridad por huella dactilar. |
| |
| Precio: 899,00 € |
| |
|
|