|
|
|
Críticas de: FERNANDO BERMEJO
FERNANDO BERMEJO |
 |
(Barcelona, España)
|
| 1869 | Películas valoradas |
| 235 | Críticas |
| 0 | Listas |
|
| Media de sus votaciones:
6,7
(ver sus estadísticas)
|
|
|
|
|
|
|
Hijos de los hombres (2006)
Alfonso Cuarón
|
Su valoración:  |
25 de Septiembre de 2007 |
|
|
Las novelas antitutópicas (o distópicas), aquellas que, retratándonos una futura sociedad apocalíptica, nos plantean serias y críticas reflexiones acerca de lo que nuestros errores del presente pueden acarrear en un porvenir no muy lejano, son y han sido una parte muy importante de la ciencia ficción, género literario injustamente devaluado debido a que en muchas ocasiones es asociado erróneamente y casi en exclusividad a superficiales aventuras interestelares trufadas de prodigios tecnológicos. “1984”, “Eumeswil” y “Fahrenheit 451” son clásicos de la literatura universal que nos aportaron una visión desencantada de las 3 grandes utopías ideológicas del siglo XX, comunismo, fascismo y liberalismo respectivamente; “Un mundo feliz” hacía lo propio con el genetismo; y películas como Mad Max y Akira propusieron espantosos colapsos posnucleares.
Basada en una novela homónima de P. D. James, escritora archiconocida fundamentalmente por sus obras policíacas, Hijos de los hombres, al igual que Blade Runner, THX 1138, Metrópolis o Gattaca, se encuadra en este tipo de historias desencantadas con el mañana, y dibuja un mundo inquietantemente próximo, muy similar al nuestro, en el que el ser humano se encuentra al borde de la extinción a causa de la esterilidad de la especie. El director mexicano Alfonso Cuarón nos traslada al año 2027, Reino Unido, y se vale de una agobiante intriga futurista, que gira en torno al alumbramiento de un ser humano tras 20 años sin partos, para, mediante un ejercicio moderado de la hipérbole anticipatoria, visualizar algunas de las preocupaciones más acuciantes de nuestra sociedad: los masivos flujos migratorios irregulares, las consiguientes políticas antiinmigratorias y sus consecuencias, la evolución del activismo altermundialista, y la represiva política antiterrorista.
Lejos de la estética habitual de la mayoría de filmes de ciencia ficción, y en sintonía visual con otras excepciones dentro de el género como son Código 46 y Cuando el destino nos alcance, el último trabajo de Cuarón se decanta por la moderación en los efectos especiales, por una ambientación lúgubre y por el uso de la cámara al hombro, opciones que sin duda imprimen una alta dosis de realismo a la película, haciéndola más cercana al espectador y por ende más turbadora. Lástima que su fantasioso colofón, escogido con toda seguridad para aportar un hálito de esperanza a la narración, desentone con esa crudeza expositiva que hace de la película una obra de visionado casi obligado.
FERNANDO BERMEJO 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
Freeze Frame (2004)
John Simpson
|
Su valoración:  |
24 de Septiembre de 2007 |
|
|
Presentada en la edición del 2004 del Festival de Cine Fantástico de Sitges, y proyectada de forma efímera en algunas salas españolas, Freeze Frame es una película de intriga de bajo presupuesto que cuenta con un reparto reducido y con una estética sórdida y opresiva, estética poco sorprendente a tenor de su cercanía a títulos tan sonados como Seven, Saw y El silencio de los corderos, o las más independientes Pi o El maquinista. La película tiene en sus numerosos giros de guión una de sus principales bazas, aunque éstos son demasiados y, en ocasiones, inverosímiles. También destaca levemente la construcción huraña y obsesiva que del protagonista hace Lee Evans. Con todo, Freeze Frame es una película intranscendente que únicamente entretiene y sólo interesa en su introducción.
FERNANDO BERMEJO 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
El secreto de Anthony Zimmer (2005)
Jérôme Salle
|
Su valoración:  |
21 de Septiembre de 2007 |
|
|
En su primera película, el joven director francés Jérôme Salle, además de su buen gusto por el cine de suspense más clásico, ha demostrado poseer un estilo ágil y un agradable sentido del ritmo. El secreto de Anthony Zimmer tiene todo lo que un buen thriller al uso debe tener: tiros, persecuciones, femme fatale, comprometidos equívocos, suplantaciones y agentes secretos. Un buen aliño, vistoso y de narración fluida, que entretiene eficazmente, y que, si lo comparamos con producciones españolas en la misma onda (La caja Kovak, por ejemplo), nos demuestra por contraposición que el cine francés sí tiene la capacidad de realizar con garantía de éxito productos de género al más puro estilo hollywodiense.
FERNANDO BERMEJO 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
El color del crimen (Freedomland) (2006)
Joe Roth
|
Su valoración:  |
17 de Septiembre de 2007 |
|
|
Como Crash, El color del crimen es una película que aúna el drama policial y la tragedia racial con el fin último de reflexionar, bajo una óptica más o menos crítica, sobre los conflictos raciales en los EEUU; pero, a diferencia de la oscarizada película de Paul Haggis, el largometraje de Joe Roth posee, en lo que atañe a las relaciones entre los personajes, importantes lagunas argumentales y una confusa precipitación inicial que en nada facilitan una correcta fluidez. Película excesiva, tanto en su premura formal y verborreicos diálogos como en algunas de sus interpretaciones, que, pese a contar con un atractivo reparto y un giro interesante (ambas desaprovechadas virtudes, todo sea dicho de paso), deja a uno la sensación de hallarse ante un telefilme de lujo, ideal para una tedia sobremesa dominguera.
FERNANDO BERMEJO 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
Declaradme culpable (2006)
Sidney Lumet
|
Su valoración:  |
17 de Septiembre de 2007 |
|
|
A sus 82 años, y tras el fiasco de Gloria, del que parecía no iba a recuperarse jamás, S. Lumet nos ha vuelto a demostrar con creces que es muy capaz de entretenernos sin perder un ápice de trascendencia. Lo ha hecho desde un terreno que conoce a la perfección, el cine judicial, con una película que podría considerarse el reverso de 12 hombres sin piedad, pero que posee con ésta más coincidencias de lo que parece inicialmente. Y es que, si bien Declaradme culpable opta por un agridulce tono cómico, las conclusiones que de ella se desprenden son similares, por no decir idénticas, a las que la apesadumbrada y solemne ópera prima del octogenario cineasta extraía en su día: los jurados populares son maleables, y por ende dubitativos e injustos. Como rezan dos de los abogados de la película, “un jurado que ríe es un jurado que no ahorca”, y con Giacomo DiNorsio los miembros del jurado rieron, y mucho…
FERNANDO BERMEJO 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
|