Interesante película de terror lastrada por su burdo, obvio y reiterativo mensaje pseudo político. De cualquier modo, tanto los concienciados de cuarto de hora, como los buenos aficionados al cine de terror, quedaran más que satisfechos con esta ochentera producción que podríamos encasillar en el subgénero de, “alienígenas hospedados en seres humanos”, no en vano está firmada por un John Carpenter en plenas facultades, que para la ocasión escogió a un cachas protagonista, que desconozco de donde ha salido y a que se ha dedicado tras asomar la gaita por esta película.
La clásica música made in Carpenter y los, aunque sencillos, efectivos efectos especiales, acaban de redondear una más que digna película de terror.
Absolutamente recomendable.
Sin ningún lugar a dudas, la mejor película de boxeo jamás filmada, con un inconmensurable Paul Newman en la piel del mítico Rocky Graziano y plagada de múltiples escenas que por derecho propio, formas parte del imaginario popular.
Cita ineludible.
Es más que posible que mi ignorancia, me impida ver las virtudes de esta película, pero por mucho que exprima mis neuronas, solo veo un castañazo infumable, farragoso e incomprensible, sobre un idiota, rodeado de idiotas, en una historia idiota, al parecer dirigida a un grupo de iniciados, entre los cuales, afortunadamente no me encuentro.
Producción polaca sobre dos hermanos vistos en las escenas iniciales como el uno mas bien imbécil asumiendo riesgos innecesarios cruzándose con un coche en un paso a nivel delante de un tren en marcha (además de coleccionista de armas antiguas), y el otro recriminándole tan entupido comportamiento. Ambos dirigiendo una empresa de servicios de Internet, el primero inmovilista en la gestión de la misma y el otro recién llegado de Florida intentando intentando hacerle ver la necesidad de innovar para no perder el tren de tan agresivo mercado.
Durante un viaje en tren de cercanías, el sensato sale como todo un hombre en defensa de una joven que esta siendo agredida y humillada por cuatro descerebrados adolescentes gamberros, y el que creíamos bravo revelándose como un cobarde de manual mientras agreden al hermano y lo arrojan del tren en marcha con próxima parada en un hospital en estado de coma.
Todo esto y circunstancias familiares a modo de presentación durante los primeros minutos de su corto metraje (apenas 80 minutos), para a continuación tomar el camino metafórico / aburrido / bostezante, alejado por completo del interesante thriller (las pocas gotas que salpican la historia son todo un risible despropósito) que tal presentación podía llegar a presuponer, entrando en un pretendidamente trascendente juego de culpas, alusiones veladas y miradas torvas en torno al cobarde comportamiento del soplagaitas de marras; cosa a la que desde un punto de vista metafórico intelectual de baratillo, quizás haga disfrutar a algún entregado a la causa (algo he leído por la red de que un hermano representa a Europa y otro a America, boutade intelectualoide que me ha quitado las ganas de encontrarme mas majaderías festivaleras de seguir escarbando), pero que desde luego el que esto escribe no la ha encontrado el mas mínimo interés ni enjundia (y mira que lo he intentado para no quedar como de costumbre como un paleto cinematográfico).
Ah!, se me olvidaba, buena acogida en festivales varios.
Quizá como producto lanzado directamente a DVD, que nos contara la historia de tres amigos que en la década de los 60 y tras salir de la cárcel se inician en el tráfico de heroína y sus desavenencias con mafiosos italianos de la competencia, pudiera haber tenido un pase en una tarde tonta como 50000 gilipolleces de parecida factura, pero lo que clama al cielo, no es solo la utilización descarada y vergonzosamente equivoca del tremendo éxito de la magnífica película de Brian de Palma, para vender la moto a incautos consumidores (entre los cuales me incluyo), sino que haya alguien que alabe o trague con esta grandísima mierda e intente justificarla de algún modo, llegando a darse el alucinante caso de que algún minucioso y voluntarioso buceador de IMDB y compañero de reseñas, se haya tomado la molestia de diseccionar minuciosamente en tono sesudo tan infausta porquería.