22 de 35 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Todas sus imagenes son tan bonitas que valdría la pena ver esta peli incluso sin sonido alguno.
Por otro lado, sus diálogos son tan buenos y los breves interludios con jazz sinfónico (de Gershwin, nada menos) son tan entrañables que valdría la pena oir la película incluso si ésta no tuviese imagen alguna...
Vamos, que la peli está muy bien, a pesar de que salga la Meryl Streep (que es una de esas actrices que dan un poco de rabia, pero aquí hace de ex-esposa lesbiana y es un papel que le queda bien, igual que Arnie queda bien haciendo de robot).
18 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Quién lo iba a decir que entraríamos en el siglo XXI y todavía serían necesarios cantos a la inteligencia y los michelines.
Supongo que es normal que, si obligamos a estudiar a los jóvenes hasta los 16, estos asocien estudio con submisión, pero la verdad es que empollar como locos es para muchos la única manera de huir de una vida de mierda en talleres subsubsubcontratados en condiciones fácticas de esclavitud.
Enfrente de un cole de mi barrio pintaron un graffitty que decía "MUJER: REBÉLATE Y ESTUDIA" y lo limpiaron enseguida y me dió penita, porque era uno de mis garabatos vandálicos favoritos...
Por otro lado, algo chungo estamos haciendo con las cabezas de las jovencitas para que vivan obsesionadas por su peso y quieran parecerse a los esqueletos que salen en el catálogo de ropa Mango a pesar de que yo les he dicho una y otra vez a todas las que se me han puesto por delante que me gusta mucho más el clásico modelo de belleza pneumática del Playboy de toda la vida.
Si tienen ustedes alguna hija adolescente, mi consejo de hoy es que la aten a una silla y la obliguen a ver esta peli... No es que sea nada del otro mundo, pero trata estos dos temas de forma entretenida y educativa y se llevó varios premios molones (al menos me suena que se llevó algo en Sundance).
10 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Aunque suene blandengue no deja de ser cierto de que a veces hay belleza en las cosas pequeñas, y también es cierto que muchas cosas bellas nos pasarían desapercibidas sinó fuese por estos cineastas raros que se arman de paciencia y filman primerísimos planos de burbujas, cristales, gotas de agua, chorretones de lava, aros de humo... pero sobretodo bichos, muchos bichos: cangrejos, renacuajos, periquitos, arañas, camaleones, cucarachas, pollitos, medusas...
Algunas imágenes de esta peli están rodadas en oasis de naturaleza alejados de la industrialización, pero otras podrían ser cotidianas y no por eso dejan de sorprender:
Usted mismo puede echar una gotita de leche en un vasito de agua y ver aparecer los remolinicos blancos, pero si lo ve ampliado en una pantalla de varios metros le aseguro que la cosa impresiona bastante más.
Y no son pocos los críticos listillos que califican estas pelis de poesía y abstracción... Pero no tienen ni puta idea, vamos a ver: Un primer plano de un ojo de un sapo no es poesía, y los resplandores y difracciones de un salto de agua no es abstracción, sino todo lo contrario: es la jodida realidad tal cual, filmada con cariño y proyectada con música; y sin embargo el resultado parece ser mucho más bello que los resultados de los intentos humanos de crear belleza artificial en forma de poemas, cuadros, ficciones y chorradas oxidadas.
No sé, si les parece que me pongo demasiado cursi lean este tocho (de la sección de prosas de Listo.tk), que dice lo mismo pero adornado con tetas y culos.
El caso es que estos franceses ya nos dejaron con la boca abierta hace unos años con Microcosmos, que era un peli sobre hormiguitas y cucarachas sin ninguna voz humana que distrajese: sólo bichos y música clásica.
Su regreso es quizá un poco más comercial, pues sale un cocinero zulú monologando para introducir cada escena, pero el buen hombre no da demasiado la vara, no se pone demasiado místico ni demasiado didáctico y lo que dice incluso tiene su gracia.
Se nota que, a diferencia de la mayoría de documentalistas, Claude Nuridsany y Marie Pérennou no sufren obsesión por educar al espectador ni por salvar el planeta: sólo quieren proporcionarnos placer visual. Y vaya si lo consiguen.
29 de 50 usuarios han encontrado esta crítica útil.
A las compañías aereas les interesa propagar el rumor de que volar es menos peligroso que ir en coche porque muere menos gente en accidentes aereos que en las carreteras.
Pero aunque este argumento sirva para tranquilizar a los pasajeros de letras, en realidad hay que tener en cuenta que mucha gente nunca ha subido en un avión y que, en todo caso, los que suben en avión lo hacen mucho menos a menudo que montar en coche. No sé si me explico.
Digamos que también muere poca gente troceada por psicópatas caníbales con máscaras de cuero y eso no significa que no valga la pena mantenerse alejado de los psicópatas caníbales con máscaras de cuero.
Vamos, que la probabilidad de morir en un avión es una probabilidad condicionada al hecho de volar en avión... y, aunque les pese a los responsables de Relaciones Públicas de Iberia, la esperanza de vida de cualquier persona decrece de repente cuando decide elevarse por encima de las nubes.
Y luego hay que tener en cuenta que la probabilidad de morir en una catástrofe aerea no es nada comparada con la probabilidad de que te "pierdan" las maletas o te vendan algo que no existe (ellos lo llaman "overbooking", que queda más fino).
Y luego encima tenemos el rollo de los terroristas, la madre que los parió.
Mi enorme capacidad de empatía no me impide darme cuenta de a) que en el fondo son buenos y lo hacen con buena fe, b) que morir y matar puede verse como algo heróico si ya desde pequeño te han educado para ser un pelele, y c) que, si algo bueno se puede decir de los islamistas radicales, es que al menos son coherentes con sus creencias (sobretodo si los comparamos con la mayoría de romancatólicos, que se supone que también creen en una vida mejor después de esta pero generalmente se acojonan cuando se acerca la dama de la guadaña); pero me gustaría aprovechar la presente para recomendarles a todos los terroristas que leen este blog (ya sabéis vosotros quienes sois, pillines) que desempolven los discos del John Lennon e imaginen un mundo de paz y amor, sin fronteras ni religiones, y que, por si acaso el Corán o la Bíblia fuesen inexactos, intenten portarse bien y hacer amigos en este mundo.
Bueno, el caso es que la peli de Paul Greengrass (también conocido como Hierbaverde Pablo) es lo más terrorífico que he visto en tiempo. Qué horror. No es que sea mala, es sólo que resulta terrorífica y estresante desdel primer minuto al último. Incluso sabiendo el final (va, un spoiler: el avión se estrella) te pone de los nervios.
Después de ver esto ya no pienso volver a pillar un avión en mi puta vida.
A mí no me pillarán.
28 de 48 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Sin lugar a dudas, se trata de La Historia de Fantasmas Definitiva.
O al menos, eso espero.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
Cuando cumplí 13 años me regalaron un libro de cuentos sobre fantasmas.
El primero trataba sobre un señor que conocía a otro señor un poco raro y al final del cuento resultaba que el señor raro había muerto en un brutal accidente mucho antes de que el prota se encontrase con él, o sea que en realidad había estado charlando con un fantasma y no se había dado cuenta...
Pensé "jo, qué fuerte, un fantasma" y seguí leyendo:
El segundo cuento trataba sobre un señor que conocía otro señor que que era un poco raro y al final resultaba que el señor raro ya estaba muerto desde antes de que empezase el cuento, o sea que se trataba otra vez de un fantasma.
Comparé los títulos y los autores de los cuentos y resultó que eran diferentes... Sólo coincidía el argumento.
Y el resto de los cuentos del libro también eran más de lo mismo. Algunos eran más antiguos, otros más modernos, pero al final siempre resultaba que uno de los señores que parecían estar vivos estaba muerto.
No presté atención a ninguna otra historia de fantasmas hasta que dieron El Sexto Sentido por la tele...
¡Menuda vuelta de tuerca la del Shyamalan este!
¡Para sorpresa de todos, Bruce Willis protagoniza una impecable parodia del rollo fantasmil!
¡El prota -en lugar de conocer un señor que parece estar vivo y resulta estar muerto- es él mismamente el que cree estar vivo pero al final resulta estar muerto!
Después de esto, parecía que el tema no daba más sí; pero entonces vino Alejandro Amenábar, también conocido como el Hitchcock español, se concentró un rato y pensó "¡yo puedo ir todavía más allá!" y rodó una peli en la que tooodos parecen estar vivos y tooodos son un poco raros y misteriosos (y el espectador listillo ya se pregunta cuál de ellos va a ser que está muerto)... y al final resulta que tooodos están muertos.
Sin lugar a dudas, se trata de La Historia de Fantasmas Definitiva, ahora sí que ya no hace falta que hagan ninguna más.
Nota: un excelente, con la condición de que realmente den el tema por concluido.