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Críticas de: nachete
nachete |
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(málaga, España)
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| 3432 | Películas valoradas |
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| 33 | Listas |
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| Media de sus votaciones:
5,9
(ver sus estadísticas)
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Dreamgirls (2006)
Bill Condon
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| 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
4 de Agosto de 2007 |
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Bill Condon continúa su periplo como biógrafo cinematográfico de algunas de las personalidades más relevantes (y en cierto modo oscuras) de la América del siglo XX. Así, tras ahondar con esmero y tacto en las vidas de James Whale y Alfred Kinsey, le toca el turno a unas de las formaciones musicales femeninas más célebres, las Supremes. Esta vez la cosa no es oficial, imagino que por desavenencias con Diana Ross, pero sigue funcionando gracias a la firme narrativa de Condon y el espléndido trabajo de los actores. La interpretación de Jennifer Hudson ha sido ya suficientemente alabada, así que prefiero centrarme en la de otra negra damisela que compone un personaje adorable y hermoso: Anika Noni Rose es su nombre, y la relación que establece en el film con Eddie Murphy, pese a no ser exactamente original, me parece conmovedora y lo más interesante de la función. Una función con múltiples pistas.
En la primera de ellas, la mayor, podemos encontrar un verosímil tratado sobre la integridad artística y las inmorales artimañas de las casas discográficas. Es una crítica eficaz y afilada, narrada al modo de Hollywood y un poco previsble, pero finalmente convincente. Ideal para proyectarla en una reunión de ejecutivos de Gestmusic. En otra pista de tamaño inferior podemos vislumbrar la moral de la época retratada desde un punto de vista artístico, con ese tiburón blanco aniquilando sin piedad el honor de los pequeños (y verdaderamente importantes) artistas negros. Como en Kinsey, observando a un personaje concreto se puede captar la forma de pensar de una determinada generación. Finalmente, hay una tercera pista, que engloba a las otras dos y que, paradojas del destino, luce menos vistosa que las demás. Me refiero a la parte musical (musical de género, no de temática), integrada por composiciones nuevas que no terminan de brillar en todo su esplendor y que, en algunos casos, resultan incluso decepcionantes.
Vista globalmente, Dreamgirls no alcanza ni la emoción de Dioses y monstruos ni la agudeza de Kinsey (quizás su filme más logrado), pero tampoco supone un paso atrás en su carrera. Es, simple y llanamente, un divertimento chispeante y levemente crítico sobre la música, el arte, la amistad y el poder, que también agradará a los aficionados a las biografías musicales y las curvas de Beyoncé.
Lo mejor: Eddie Murphy y Anika Noni Rose.
Lo peor: algunas canciones demasiado sosas y/o edulcoradas.
nachete 
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De latir mi corazón se ha parado (2005)
Jacques Audiard
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| 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
28 de Julio de 2007 |
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Fue la gran triunfadora en la última edición de los César y viene precedida de estupendas críticas en el país vecino. Bien, no es para tanto… pero tampoco está nada mal. Audiard supera su anterior Lee mis labios (no lo tenía difícil: era una obra atractiva pero muy irregular) atreviéndose con un remake de Fingers (Melodía para un asesinato, James Toback, 1978), que no he visto. Por tanto: comparaciones, ninguna. Tomemos la obra tal cual está, sin rendir cuentas a nadie. ¿Qué me gusta de ella? Principalmente, su protagonista. Esta es una película movida por la fuerza de su personaje principal: él lo es todo, y si él falla, fallo todo lo demás. Pero no falla, porque Romain Duris logra una interpretación ajustadísima de ese nuevo antihéroe moderno con el que nos gustaría identificarnos: atormentado, seductor, romántico, frágil, un poco cabrón. Pero también me gusta la forma que tiene Audiard de filmar la realidad que lo circunda, de sembrar de oscuridad un recorrido que es emocional y cognoscitivo a un tiempo. Audiard (y su guionista habitual) dibuja muy bien esa complicada relación paternofilial basada en la necesidad y el rechazo mutuos, aunque no logre evitar caer en algún lugar común innecesario.
Equiparar el latido del corazón con el ritmo vertebrador de una pieza de Bach y el pulso nervioso/pausado de la narración no es el único mérito del film: se entra con suavidad y desconfianza en él, pero luego cuesta salir. Gracias, sobre todo, a Duris y el resto del reparto (Niels Arestrup está para quitarse el sombrero), al buen quehacer de Audiard y a la labor de Stéphanie Fontaine (las escenas de violencia se benefician de una oscuridad muy bien planteada) y Alexandre Desplat. Y aún aceptando que no hay nada especialmente sobresaliente en este remake aparte de su buena factura (porque no lo hay, esto es así y punto), este termina si no cautivando, sí al menos cayendo simpático y entrañable. Además, el conflicto que plantea (la forma de huir de un presente incómodo marcado por la ilegalidad -el Padre- para volver a un pasado que aún deja oír sus ecos sobre los acordes de un viejo piano -la Madre) se resuelve con sutileza en un plano-metáfora eficaz y perturbador (que no desvelaré por eso de la validación).
Lo mejor: Romain Duris.
Lo peor: no logra trascender su material de partida.
nachete 
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Nadie puede vencerme (Nadie puede vencernos) (1949)
Robert Wise
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| 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
27 de Julio de 2007 |
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Retrato clásico, casi minimalista, del Sueño Americano, además de íntima oda a los perdedores y los perros apaleados por la vida, The Set-Up no es sólo una brillante película de boxeo, sino también un ejemplo perfecto de eso tan americano que llamamos afán de superación, el no rendirse jamás ante las adversidades, no doblegarse por los demás, luchar por lo que uno cree y demás tópicos del cine deportivo. En el fondo el film de Wise es muy sencillo, muy obvio en su mensaje, pero está tan bien interpretado por Robert Ryan y tan bien dirigido por el propio Wise que todas sus debilidades aparecen empequeñecidas ante el resultado final.
La introducción, sin ir más lejos, es un ejemplo perfecto de dominio del tempo y el espacio cinematográficos (esa presentación de personajes sin cambiar de plano), y la escena del combate es una lección de cine en toda regla, con su primoroso montaje y su tensión visual, palpable en cada golpe. Y luego está el final, emocionante y sombrío. The Set-Up no es un producto de artesanía más: es un bronco poema sobre el honor ejecutado con una solvencia técnica fuera de toda duda; un poema que nos brinda la oportunidad de presenciar una bella resurrección escenificada con desgarro y sutileza: el personaje de Ryan resurge de sus cenizas cual Ave Fénix en esa Dreamland de pesadilla (con punto de fuga hacia la Esperanza).
Lo mejor: el final.
Lo peor: algunos lugares comunes.
nachete 
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La guerra de los mundos (War of the Worlds) (2005)
Steven Spielberg
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| 5 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
20 de Agosto de 2007 |
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Impresionante. Tenía tantas esperanzas depositadas en Spielberg que temía que al final acabara decepcionándome. Afortunadamente no ha sido así, porque esta pavorosa huida hacia delante está tan bien contada y con tanta fuerza, que a uno sólo le queda dejarse llevar por los juegos de magia del mejor prestidigitador del mundo y disfrutar. Película oscura, pesimista en grado sumo, avasalladoramente física, te arrastra con la fuerza de un tornado a través de su narrativa tensa, siempre ascendente, a veces trágica y casi siempre poética (la belleza de la muerte y la destrucción, la locura y la desesperación de las masas, tan bien narradas por Welles) y de su impactante y magnético empaque visual.
Spielberg hace (de nuevo) fácil lo difícil, filma secuencias prodigiosas de elaboración casi imposible como quien resuelve un crucigrama, saca provecho a los espacios cerrados mediante el estudio del espacio y, sobre todo, logra sumergirnos en el interior del infierno que viven los protagonistas con absoluta normalidad, transmitiéndonos un terror auténtico y perturbador que deja en ridículo a otras producciones del mismo tipo. También hay momentos de intimidad y emoción dignísimos, y otros que se arrastran lamentablemente por la vertiente sentimentaloide marca de la casa. Peaje minúsculo para poder disfrutar de un espectáculo de ciencia-ficción terrorífica que va un paso más allá en intenciones y resultados que cualquier otra obra del género y que debería de una vez por todas acallar a los que arremeten contra el autor de Tiburón alegando siempre los mismos motivos. Esto es Cine, con mayúsculas.
Lo mejor: el primer contacto con los invasores.
Lo peor: prestar demasiado metraje al integrista ciudadano que interpreta Tim Robbins.
nachete 
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¡Goool 2! Viviendo el sueño (2007)
Jaume Collet-Serra
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| 4 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
18 de Agosto de 2007 |
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Alguien debería decirle a Collet-Serra que deje de aceptar todos los proyectos alimenticios que le llegan a las manos. Lo de La casa de cera estuvo bien porque le permitió demostrar su valía técnica y desfogarse con violencia gráfica de primera división, pero lo de ¡Goool 2! ya entra de lleno en el terreno de lo lamentable. Siendo su director catalán tenía la esperanza de encontrar una especie de malicioso subtexto culé bajo esta historia de superación y ascenso profesional ubicada en el club blanco, pero nada de nada (si acaso al contrario, una loa indisimulada a dicho club presente en una planificación artificiosa que resalta el carácter épico de los jugadores, convirtiéndolos en poco menos que héroes mitológicos para un público necesitado de estrellas). El resultado final, por desgracia, no lo salva ni la sorna de Alessandro Nivola ni detalles tan simpáticos como ver a Rutger Hauer como entrenador del Real Madrid. Imagino que su modelo principal era Un domingo cualquiera, cinta que funcionaba siempre a medio gas pero que al lado de esta parece una obra maestra absoluta. Por desgracia, Serra ni huele los logros de la peli con Pacino.
El problema no está en la dirección del catalán (aunque la gramática visual de los partidos esté más cerca de un spot publicitario que de la brutalidad ritualizada de Oliver Stone), sino en un guión al que llamarlo así es hacerle un gran, inmenso favor. No me voy a meter con la ridiculísima y extremadamente cursi subtrama del hermano perdido (el Currito de Los Serrano paseándose por un Madrid que parece una favela del puto Sao Paulo), pero sí con ese cobarde reparo a la hora de afrontar el día a día de los deportistas de élite (¿por no manchar la imagen del club merengue?), saldado con un par de tópicos recurrentes y una actitud elusiva, infantil y moralizante a la hora de enfocar la vida de lujo y poder que se traen estos tipos entre manos (para entendernos, nada que ver con las fiestas de zorras y cocaína del film de Stone). El caso es que a los 15 minutos ya sabes TODO lo que va a suceder en adelante, y eso, por supuesto, no mola nada. Por lo demás, lo que uno esperaba encontrar en un producto así está presente: goles imposibles del protagonista al más puro estilo Oliver y Benji, fantasmadas yanquis fuera de lugar (la sonrojante persecución en coche), muchos futbolistas o similares jugando a ser actores, duelo final en la cumbre (sorprendentemente carente de intensidad) con la Copa de Europa en juego y un tufillo a autobombo del club blanco que tira pa’tras.
Lo mejor: la intención (conseguida sólo a medias) de Collet-Serra de espectacularizar un deporte tan poco espectacular como el fútbol.
Lo peor: que habrá secuela.
nachete 
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