En primer lugar: excelente película, de una intensidad infrecuente en el cine actual, como también es infrecuente que aquélla proceda de las tensiones psicológicas entre personajes. Eastwood demuestra también talento visual en la concepción de planos, como el travelling ascendente que retrata la toma de conciencia de Penn del asesinato de su hija, o el travelling de alejamiento desde un coche imaginario al final de la película, en un brillante empleo del paralelismo.
En segundo lugar: la postura moral que prefiero en el cine es la amoral, que es aquélla donde las cuestiones éticas no aparecen. Ésta es una postura diferente de la inmoral, donde el autor justifica, defiende o simpatiza con situaciones, actos o personajes éticamente inaceptables. En el caso de Clint Eastwood, mi intención es dejar la duda en el aire.
spoiler:
"Mystic River": el personaje de Sean Penn, que, ciego de ira, comete un asesinato sin conocer a ciencia cierta la culpabilidad de la víctima, se libra al final de cualquier cargo de conciencia.
"Medianoche en el Jardín del Bien y del Mal": El personaje de Jude Law, que intenta cometer un asesinato injustificado, se santifica tras su muerte. El de Kevin Spacey, que lo comete en defensa propia, se demoniza.
"Sin Perdón": tras incidir en lo execrable de cualquier asesinato, incluso en el oeste, el protagonista es elevado al rango de héroe en la matanza final.
"Los Puentes de Madison": el personaje de Meryl Streep, no sólo ve cómo su adulterio es justificado mediante la manipulación emocional, sino que al final es santificada por su "sacrificio".
"Un Mundo Perfecto": el personaje de Kevin Costner ve cómo su muerte lo purifica de dos asesinatos por los que, ya en vida, no sintió nunca ninguna responsabilidad.