38 de 43 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Me esperaba lo mismo de siempre, alienígenas que o bien esclavizaban a los terráqueos y viceversa, o que venían en son de paz pero luego resulta que era un truco y te sodomizaban con una buena espada láser para luego ser derrotados, o bien una fritanga más del tipo Blade runner, Matrix o Alien Nation, dónde no está claro quiénes son los buenos y quiénes los malos. ¡Pues vaya!, nada de eso es lo que yo he visto en Distrito 9.
Lo que he visto ha sido una película que se ríe de los convencionalismos del género alien para adentrarse en nuevos campos con los que crear escuela. Juega a crítica social denunciando el apartheid, pero lo hace desde la castaña, desde la anarquía. No le importa profundizar demasiado porque consigue hacer partícipe al espectador en el primer instante. Más que una crítica es un chiste, una burla a todas las pseudo películas sci-fi de contenido político, ideológico o filosofal. Los bichos son unas risas y se han ganado por derecho el título de vagos del universo. En vez de querer conquistar la Tierra, lo único que desean es vivir a su bola, y son tan necios y vagos que los tienen que sacar los humanos de su nave espacial tras un mes orbitando Johannesburgo. Brutal.
Como peli de acción funciona. Si alguno intenta ver más allá Distrito 9 le defraudará. De todas las presentadas este año como mejor película, es la que más me ha gustado. No ganará claro, vencerá la mierda esa de Avatar en vez de una película que ha conseguido rodar un final que para sí quisieran muchas superproducciones de medio pelo. Y cuando digo final me refiero al último minuto. No hacía falta mucho más para cerrar un notable film que tiene más de gamberrada seria que de ciencia ficción al uso. Notable.
94 de 156 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Me equivoqué. Me quedé flipado. Me dejó perplejo la propuesta. Y estaba sobrio.
Veamos... la clase de toda la vida. Nueve años en el mismo aula y con la misma gente. Había soportado durante aquellos años a un gordo empollón que se sentaba delante (nueve años viéndole la nuca) y me daba codazos cada vez que intentaba copiarle en un examen. Igual desde los siete hasta los quince años. Creo que a los diecisiete se dejó barba. Da igual.
Luego tenemos al bastardo putilla que piensa que lo hace todo mejor que tú y siempre es un buen momento para demostrártelo. Nueve años con ese imbécil. Terminó la carrera de derecho en ocho años. ¿Se cansó de competir?
Luego conviví con el que se sacaba los mocos, el chulo putas, el saco de las ostias, el pijo, la cuadrilla de malos, los frikis, el chivato (un cabrón que me hizo la vida imposible), el abusón. Etc...
Todos estaban allí. Algunos con faldas y tetas. En aquella isla. No hubiera llamado a Chuck Norris en esta ocasión. No hacía falta. Me los hubiera cargado uno a uno. Con saña. Disfrutando del momento. Y por supuesto, no hubiera sido tan rápido con las pipiolas. Ya que estamos...
Pues eso. Una gozada para cualquier cerebro enfermo. Una película estúpida y friki a más no poder que, en contra de lo obvio, me resultó muy muy muy entretenida. Buena idea.
48 de 64 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Cómo bien afirmaba Guillermo Toledo en uno de sus monólogos a cámara, cuando una mujer te tiene agarrado por los huevos primero se pasa de un estado normal a la depresión, de la depresión a la neurosis y de la neurosis a la locura más absoluta. Cierto. Todo ese camino se recorre bien en la película, sin demasiados aspavientos y con algo de surrealismo que no queda mal. El ritmo es grandioso y apetecible porque a pesar de contarnos una historia sobre un vendedor del Corte Inglés, no se desvía nuestra atención de la apática propuesta. Saca todo el jugo posible a la historia. Gerrikaetxebarria realiza un trabajo notable con el guión y le da más cuerpo del que alguno cree. Tras la fallida 800 balas Álex de la Iglesia recupera el terreno perdido con un película entretenida y con una puesta en escena como nadie más sabe hacerlo. Lo único malo del film es su título.
40 de 48 usuarios han encontrado esta crítica útil.
"No es resultado de un sondeo, sino de un sentimiento personal: Jean Renoir es el cineasta más grande del mundo."
François Truffaut.
Maravilloso film de Jean Renoir. Boudu se ha convertido ya en uno de mis héroes por antonomasia. Es un vagabundo, sí, pero afortunado. No le importa la vida miserable que lleva porque él es libre como nadie. Irónicamente, al perder al chucho que era su mejor amigo, decide lanzarse al Sena ejerciendo ese uso de la libertad para poner fin a su vida, pero el señor Lestingois no lo permitirá y lanzándose al rescate proporcionará a Boudu una muestra de los encantos burgueses.
Boudu representa el ideal de su especie. El arquetipo de vagabundo anarquista y loco a su manera que hace y deshace a su antojo. El pulso también ácrata que le imprime Renoir a la cinta me dejó perplejo. Los actores parecen poseer una total libertad de movimientos dentro del limitado encuadre. Nunca unos espacios tan cerrados me han parecido tan abiertos. Observar cómo se mueve Boudu es desternillante la mayoría de las veces.
Los diálogos son exquisitos y poseen una acidez y un sarcasmo aplastantes. La hipocresía, mostrada de manera elegante y creíble, es uno de los ejercicios más difíciles de transmitir en el cine, en el teatro, en la vida...
Boudu es impetuoso, simpático, verdadero, anarco, chistoso, vago y cruel. Nunca me había topado con una caracterización tan buena, y desde hoy, Boudu formará parte de mis ídolos cinematográficos.
Tanto la secuencia del coche en el parque como la de la mesa y el billete de lotería me hicieron soltar tales carcajadas que no recuerdo cuando fue la última vez que una película consiguió sorprenderme de esta manera. Parece obvio que la genética ha realizado su trabajo con Renoir hijo. Brillante película en la que se confunden el brío anarquista del rodaje del director con el brillo acrata y filosófico del señor Boudu.
Recomendable para cualquiera con ganas de reír y para amantes del cine en general. 9.5
-¿Y qué es lo que vende en este almacen?
-Libros. Soy librero. ¿Sabe vd. leer?
-Bueno, un poco. Sólo las mayúsculas.
35 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Estoy completamente seguro de que ni James Cameron ni Peter Jackson ni Steven Spielberg han visto Incidente en Ox-Bow. Si la hubiesen visto, se habrían dado cuenta de que no se necesitan más de dos horas de metraje para contar una historia de las buenas, con una hora y doce minutos es suficiente, sin contar con que el único efecto especial que aparece es un movimiento de cámara con dos disparos fuera de campo.
Lo que en realidad quiero comentar es que la vean, pasarán una hora de Cine muy agradable. Posee una fuerza, un empuje y una narrativa muy alejada de los cuentos para lelos que se gastan Cameron y cía. Una historia fría, directa que no se pierde ni en tramas paralelas o Toros sentados. Una técnica con la cámara de quitarse el sombrero: encuadres, primeros planos, travellings... portentosos!! Los diálogos son sentencias, bravuconadas, arrebatos y mofas, más que habladas escupidas hacia el interlocutor, con una fuerza y una pasión que consiguen engancharte desde el principio a uno de los mejores westerns de la historia. Y sí, yo también creo que este sea el western favorito de Eastwood. No me extraña nada.