27 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Me surge la duda de si los elementos esperpénticos en esta película surgen de forma desinteresada o están situados estratégicamente.
Tras cada discurso, el esfuerzo del espectador por escucharlo + comprenderlo, es supremo y acaba uno con las neuronas reventadas, de modo que si la siguiente escena no tiene mucho gancho se te cae la cabeza y duermes como cualquier diputado el día que no hace pellas. Es por ello que parece que Robert Rossen, en el momento preciso, te muestra a John Derek, ese actor de perfil griego, rostro simétrico, mirada montgomery y labios eróticos, en pañales. Y tu yo etéreo, que en esos momentos se disponía a alzar el vuelo, cancela el despegue sobresaltado al ver al tronchamozas con dodotis. Y de nuevo te sumerges en la trama. Grande Rossen.
Si esto ocurriese en una película de Ben Stiller, el hecho pasaría inadvertido para el espectador, pero en estas pelis viejas resultan sorpredentes, por inesperados, y le dan un toque muy sabroso. Recuerdo una peli en blanco y negro del Kurosawa, muy clásica y tradicional, muy seria, de esas que no dicen tacos y todo el mundo habla respetuosamente y tal, en la que aparecía paseando un pibe con un ovni incrustado en la cabeza.
Total, que mientras en “Lo que el viento se llevó” pasan tres cosas en cuatro horas y media, en ésta pasan quince a toda hostia y con enganches de este estilo friki-cómico. Además, hay mucho secundario relevante, protagonistas que evolucionan, muchos montajes de esos que aparecen mezcladas imágenes de periódicos con imágenes de la plebe, que molan un web, interpretaciones bien definidas y frases lapidarias que molan dos webs. Muy, muy bien.
170 de 320 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Sentirse orgulloso de un film como éste denota un hecho más que preocupante del que no me atrevo ni a hablar por miedo a darme cuenta de su alcance real.
¿Conoce usted a alguien que sea irónico, hijoputa, frío y gilipollas los 86.400 segundos del día?
Pues eso.
Es una leyenda urbana que el cine español esté dominado por socialistas. Los niños en el cine no dan asco, la chiquilla lo hace genial. El guión matiza y empuja con maestría una historia sensacional. La fusión en frío y a bajo precio está a la vuelta de la esquina.
Los efectos especiales están muy bien hechos.
Bueno... puede ser, para ser española... tal vez, no digo que no, pero de poco sirven más que, como he leído por ahí acertadamente, para camuflar un poco la bazofia.
La dicción. La puta dicción. Cualquier actor de cualquier película de Paco Martínez Soria, interpreta mejor que cualquier actor de esta película. Llorarán muy bien después de restregarse una cebolla por el gepeto y gesticularán de puta madre, ponen cara de pena muy guay, sí. Pero no saben hablar. Mucho menos susurrar. Un actor español susurrando es una sádica tortura. Y los huecos de silencio entre la frase de uno y la respuesta del otro me llevan inevitablemente a mi niñez, en el salón de actos del cole, el pesebre, Julito Aimar hacía de ángel, y Luis Prieto de pastor... también se sabían sus frases de carrerilla... qué tiempos.
Eso sí, hay que ser justos: Ariadna sartenazo Gil es una pedazo de actriz. Me di cuenta el martes por la tarde, cuando pisé la luna por tercera vez. A Álex angulo le vendría bien el mismo sartenazo para espabilar la torrija.
Ya puestos, me encantaría ver una película hecha bajo el odio facha, a ver si sacan a los maquis bebiendo litronas en el monte, leyendo libros de Kant y departiendo acerca de la obra de Andy Warhol mientras mean sobre una cruz y violan a una monja.
Qué asco de política, qué asco de país.
Eh!, que hay más gente aquí, señores, eooo eooo... ¿hola? ¿estoy sólo o es que son todos chimpancés?
Querido cine español: váyase a tomar por culo. Mundillo de la farándula española en general: vamos, que nos vamos.
Para que no se diga, dejo en el spoiler unos consejos para aquellas chicas que desean formar parte del mundo del celuloide.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
Algoritmo estándard para llegar a ser una actriz consumada en España.
1. Presenta un programa basura para niños tontos en la tele, o interpreta un papel en una serie nacional bochornosa.
2. Planta... digo, haz pinitos en alguna engañosa obra de teatro de poco calibre junto a alguna vieja gloria venida a menos.
3. Enseña las tetitas en tu primer papel de reparto.
4. Enseña el parrús o aparece follando en tu primer papel protagonista.
5. Llora y haz de roja en una película (con Echanove a ser posible)
Enhorabuena, ya eres una consumada y afamada actriz dramática del copón. Bette Davis te envidia desde el más allá. Con un poco de suerte te llamarán de Hollywood para interpretar a una chicana en Wyoming. Y en la primera fiesta farlopera Billy Zane te pondrá mirando a Sevilla, es decir, mirando a México, que a él, lo mismo le da que le da lo mismo. De ahí a la alfombra roja sólo hay dos mamadas. Ánimo. Eso sí, no regreses a la piel de toro buscando tu dignidad, porque la hemos cocinado con orujo, telecinco y azafrán.
50 de 80 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Aunque el micropunto amarillo no le iba a la zaga.
Es lo que mantiene viva la película durante todo su metraje: saber qué va a montar el tío que se ha comido el ajo.
Reir. Ese es el objetivo de la película, y al igual que en las competiciones de gimnasia (por lo menos en las de la Play), si partes de una puntuación máxima de 7, y lo haces perfecto, te quedas en 7.
Y es que el filme no traspasa las fronteras del género para ser una gran película, como hicieran "El apartamento" o "Atrapado en el tiempo", por poner dos ejemplos, y se queda en eso, en una película que hace reir.
Si tiene un 6, es por lo personal. No me gusta la escatología, y durante algunos minutos se pierde por esos derroteros.
En fin, buena película; de esas comedietas que últimamente, y de vez en cuando, sacan los británicos aportando algo fresco al panorama cinematográfico y que alcanza una buena aceptación internacional (full monty, 4 bodas y un funeral...).
Los ingleses son gente extraña. Igual te exportan a Sid Vicious que a Lady Di, o a Mr Bean que a Shakespeare... Y algo tienen en común, por difícil que parezca... les ves y en seguida dices: "otro puto inglés".
49 de 78 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Sean las particiones disjuntas y complementarias: impar (elemento de sexo masculino) y par (elemento de sexo femenino) y sean G, T, P, M y F, los 5 subconjuntos en los que se divide el conjunto universal E = {alumnos de un instituto norteamericano}.
Las descripciones por comprensión de estos conjuntos son:
• Conjunto G = {Alumnos y alumnas guapos y guays}.
Si x es impar, entonces x es pijo, creído, chulo y buen jugador de football. x bebe latas de cerveza en el coche.
Si x es par, entonces x es pija, creída, putilla y muy tonta. x se maquilla en los baños continuamente y sostiene la cerveza del elemento par. Si en un bache, por culpa de la lata, se le rompe una uña, el elemento par puede darse por muerto.
Para todo x de G e y de T, x desprecia y humilla a y.
Si x es impar y se relaciona sexualmente (es decir, se morrea) con un elemento par de P, entonces x odia a muerte a todo elemento impar de P.
• Conjunto T = {Alumnos y alumnas empollones y pringaos}.
Si x es impar, entonces x es tonto, patoso, empollón, gafotas y viste gersey de pico. x no bebe latas de cerveza en el coche, porque ni bebe ni tiene coche.
Si x es par, entonces x es tonta y mal peinada. x sí se maquilla en los baños, aunque no continuamente. "Por lo menos x no tiene bigote como las españolas", piensa el resto de norteamericanos...
Para todo x de T e y de G, x es despreciado y humillado por y, pero no le importa y no piensa hacer nada al respecto. Por tanto: Columbine = conjunto vacío.
Si x de T es impar y se relaciona sexualmente (es decir, estudian juntos) con un elemento y par de su mismo conjunto T, entonces x e y acaparan todas las bromitas de mal gusto de los elementos de G.
• Conjunto P = {Alumnos protagonistas}.
Conjunto compuesto exclusivamente por dos elementos, x (impar) e y (par).
x es culto pero no empollón. Tampoco se le da mal el football. Es bueno. Podría pertenecer si quisiese al conjunto G. No humilla a los elementos del conjunto T, incluso guarda con ellos cierta relación, aunque no se vea mucho en pantalla, no vaya a ser que de imagen de perdedor y decepcione a toda la sala del cine. Pero sobre todo, x es simpaticón y gracioso. Y goza de un enorme mundo interior. Sería capaz de ver Ladrón de bicicletas entera y entenderla. Fiu, fiuu.
y está igual de buena que los elementos pares de G, o por lo menos tiene el mismo par :), pero lleva la falda un poco más corta, y sería capaz de aguantar en el cadillac con su chico una reposición subtitulada de Ladron de bicicletas con tal de que le demuestre que puede ir al cine y aguantar sin meterla mano.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
• Conjunto F = {Amigos de los protagonistas}.
Si x es impar, entonces x es mal estudiante, muy feo y escucha heavy. No se come una rosca y fuma hierba. Tiene un gran corazón.
Si x es par, entonces x es cursi y empollona y tiene el corazón más grande que el elemento anterior. Disfruta de los triunfos amorosos del elemento par de P, pues ella no goza de tal suerte hasta el final de la película, en la fiesta, cuando prueba la marihuana del elemento impar de F y terminan en el coche de P fornicando como locos (estos sí).
• Conjunto M = {Maestros}.
Este conjunto no se divide en pares e impares, sino en comprensivos (c) o rotenmellers (r). Los primeros son liberales, sin salirse del fascismo norteamericano. Sí, eso existe; el conjunto no es vacío. Los segundos son muy feos y tocan la campana. Todo c de M se lleva mal con r de M. Ni unos ni otros son capaces de dar a estos niñatos engreídos y mimados una buena hostia de las que me daban a mí los curas con la mano abierta. De mi colegio salieron tres o cuatro alumnos asesinos, pero sólo mataron a una persona por cabeza. Pecata minuta comparado con estos que entran con lanzallamas en el Burger King.
El elemento x de P se lleva muy bien con cualquier elemento c de M, se me olvidaba.
La terna ordenada (G, *, ^) tiene estructura de grupo abeliano, mientras que (P, *, ^) no posee estructura de anillo, entre otras cosas, porque la operación (^) no cumple la ley de composición interna. No me queda espacio cibernético para demostrarlo, es una pena.
De todas formas, esta peli está un peldaño por encima de las otras, por alguna extraña, misteriosa, sorprendente y desconocida razón.
35 de 50 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Cuando una película es buena de verdad, no hace falta dar muchas exlicaciones. Hay cosas que saltan a la vista, y ésta, que sólo posee cualidades, no necesita de opiniones de expertos. Tampoco somos tan gilipollas.
Otras requieren un punto de vista, una polémica, una interpretación. En esta todo encaja y se hace bien sin necesidad de jugar al escondite. Pues ya está.