Sharon stone es aquí, realmente una femme fatale, por la quien alguien se arriesga a “enamorarse” aun a costa de su propia muerte.
La fatal utiliza su cuerpo como señuelo, con él provoca. Intriga, miente y manipula utilizando como armas la belleza y la sexualidad, se basa en una novela que escribe, que le sirve para obtener beneficios. Su elección moral tiene como núcleo su objetivo de ascensión social: el poder, la manipulación, el lujo, y sobre todo su propio placer satisfecho. Por ello está dispuesta a arriesgarse con una determinación única en el cine. Domina el arte de la seducción. La femme fatal convence así al "incauto" oponente masculino para que actúe según sus fines. La mirada es la herramienta fundamental de esta mujer ante el hombre al que pretende hechizar con sus gestos, sus palabras y, en múltiples ocasiones, sus historias.
Hay mujeres fatales en:
Femme Fatale (2003)
Moulin Rouge (2001)
Nikita (1990)
Fuego en el cuerpo (1981)
Perdición (1944)
La última seducción (1994)
El ángel azul (1930)
Carmen (2003)
La dama de Shangai (1948)
Rebeca (1940)
Niágara (1953)
Lolita (1962)
Tener y no tener (1945)
El cartero siempre llama dos veces (1946)
Eva al desnudo (1950)
spoiler:
Una atractiva escritora que lo va llevando uno al límite del placer sádico. Catherine Tromell; mujer hermosa ambiciosa e intrépida, inteligente y cruel, que muestra sus intenciones únicamente en el último momento. Es ambigua, sabe jugar con este sentimiento. Utiliza su belleza y su sexualidad como armas para lograr lo que desea mediante la seducción.
La fatal utiliza su cuerpo como señuelo, con él provoca. Intriga, miente y manipula utilizando como armas la belleza y la sexualidad, se basa en una novela que escribe, que le sirve para obtener beneficios.
La obsesión del hombre hacia la fatal es tremendamente intensa. El hombre mira a la mujer egoísta, interesada y sensual. Está dispuesto a jugar con fuego y ella lo enciende. El hombre percibe la fatalidad, pero se niega a ignorar a esta figura inalcanzable que le desafía. Muestra por unos instantes lo que decía Buñuel “ese oscuro objeto del deseo” entre dos piernas hermosas. La trampa del ratón. Catherine Tramell incluso puede decidir el final de su elección en su elemento: la cama.