¡Forza Italia! Una muy bella película. La inteligencia del personaje de Roberto Benigni es magistral, sobre todo por el amor que le tiene a su hijo. Y esto le permite presentarle al niño, una perspectiva muy divertida de una vida en la cual esta pasando el fantasma de la guerra. Sin embargo como alguien dijo: se trata de una fábula, si; pero muy bien contada.
spoiler:
Se disfruta mucho de la película viéndola en italiano. Se disfruta mucho a un Benigni interpretando a un camarero.
El final es ciertamente emotivo: el niño al fin vio el tanque que su padre le prometió avanzando hacia él… como la inocencia avanza en nuestra niñez, acompañándonos hasta que nos damos cuenta en la edad adulta de que nuestros padres hicieron por nosotros lo mejor que pudieron, aún con sus limitaciones y supeditados hacia sus capacidades… pero siempre con el amor que nos tuvieron y con el cual nos protegieron.
Bendita infancia.
Benditos padres.