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Críticas de: Miquel
Miquel |
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(Palma de Mallorca, España)
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| 4172 | Películas valoradas |
| 1170 | Críticas |
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| Media de sus votaciones:
6,7
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| Críticas: 1170 |
Página: 222 |
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Kid Galahad (1937)
Michael Curtiz
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| 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
20 de Noviembre de 2008 |
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Primera de las seis colaboraciones del realizador Michael Curtiz con el actor Humprhey Bogart. El guión, de Seton I. Miller (“Robín de los bosques”, Curtiz, 1938), se inspira en un relato breve, de Francis Wallace, publicado en “The Saturday Evening Post” (2-V-1936). Se rueda en los Warner Studios. Gana la Copa Volpi (mejor actriz, Davis) del Festival de Venecia. Producido por Samuel Bischoff para la Warner, se estrena el 26-V-1937 (EEUU, preestreno).
La acción dramática tiene lugar en Miami (Florida), New London (Coneticut) y NYC (NY), en 1936-37. Nick “Nicky” Donati (Robinson), mafioso y manager de boxeadores, no consigue asentar la marcha del negocio porque los pupilos no atienden sus órdenes. Por indicación de su amante, Louise “Fluff” Philips (Davis), toma a su cargo la promoción como boxeador, con aspiraciones a ganar el campeonato de los pesos pesados, del joven y apuesto camarero Ward (Morris), al que hace llamar Kid Galahad. Nick es de reacciones primarias rápidas, se enoja con facilidad y se deja llevar por sus sentimientos. “Fluff” es joven, apasionada, inteligente, juiciosa y sensata. Sabe controlar los sentimientos y tomar decisiones no inmediatas. Ward es tranquilo, sumiso, disciplinado, fuerte y ambicioso.
El film suma drama, romance, crimen y boxeo. Es un trabajo memorable sobre el trema del boxeo y los ambientes oscuros y sucios que lo rodean. En él se inspiran obras posteriores, como “Cuerpo y alma” (Rossen, 1947), “El ídolo de barro” (Robson, 1949) y “Más dura será la caída” (Robson, 1956). Ofrece un vibrante enfrentamiento de Bogart y Edward G. Robinson y uno de los mejores papeles de la primera etapa de la actriz Bette Davis, entonces (1937) de 29 años.
Curtiz presta especial atención a los aspectos visuales del film, sobre todo a las secuencias de los combates en el ring, resueltas brillantemente con planos largos, planos elevados, encuadres del público gritando y juegos rápidos de planos y contraplanos. La narración visual es dinámica, rápida y trepidante. El ritmo, vivo e intenso, se poya en el uso de buen número de elipsis, que agilizan la exposición y le confieren frescura y ligereza. Se apoya también en unos diálogos concisos, lacónicos, casi telegráficos y rotundos, construidos según el estilo habitual de la Warner en los años 30. Curtiz retrata con fuerza singular los celos, el rencor, el arrepentimiento, los afanes de venganza, el miedo y el revanchismo. La cinta incorpora una fuerte carga emocional (amor, amistad, odio, lealtad, afecto...). No falta la representación del exilio, una de las constantes del autor, que la concreta en este caso en el alejamiento de Nick de su tierra natal (Coneticut) y su abandono precipitado de Miami. Son notables las interpretaciones de Robinson, Davis y Bogart. La tensión dramática sigue la línea ascendente de un crescendo muy bien administrado.
(Sigue en el spoiler sin revelar partes del argumento)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Trata el tema de la difusión de la afición del boxeo entre las mujeres, la influencia de la imagen pública sobre las reacciones populares, las relaciones de boxeo y corrupción, el contraste entre la vida rural y la urbana, las relaciones entre boxeo y mundo rural (del que proceden Nick y Ward), entre boxeo y población ítalo-americana, etc. Pone de manifiesto el peso de la censura y de sus normas en el cine de finales de los años 30. Así se explica el tratamiento que se da a los personajes de Nick y Louise a causa de su relación de pareja no casada. Adviértase que Louise, cuando va a la casa de la madre de Nick para ver a Galahad, dirige el taxi de NYC a la “Grand Central” (Grand Central Terminal), donde toma el tren para New London, alejada unos 200 km. de NYC. Al llegar a esta localidad, toma otro vehículo para acercarse a la granja de la Sra. Donati.
La música, original de Sanford Green, Heinz Roemheld y Max Steiner (no acreditados), aporta una partitura breve, de carácter orquestal, que eleva el tono del relato y le confiere aires de solemnidad, trascendencia y tragedia. Añade dos canciones ajenas: “The Moon Is In Tears Tonight” (M. K. Jerome y Jack Scholl), que canta Bette Davis, y “Swing For Sale” (Saul Chaplin), que acompaña la fiesta en la casa de Nick y Louise. La fotografía, de Tony Gaudio (“La carta”, Wyler, 1940), en B/N, ofrece barridos de cámara, crea secuencias llamativas (combates) y construye composiciones de gran dinamismo y excelente puesta en escena (fiesta de Nicky). Muestra influencias expresionistas.
Film bien realizado, bien interpretado, grato y entretenido.
Miquel 
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Mujercitas (1949)
Mervyn LeRoy
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| 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
18 de Noviembre de 2008 |
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Film producido y dirigido por Mervyn LeRoy (1900-1987) (“Quo vadis?”, 1951). El guión, de Sally Benson, Andrew Solt, Sarah J. Mason y Victor Heerman, adapta la novela autobiográfica “Little Women” (1868), de Louise Mary Alcott. Se rueda en los MGM Studios. Nominado a 2 Oscar, gana uno (dir. artística en color). Producido por LeRoy para MGM, se estrena el 10-III-1949 (EEUU).
La acción dramática tiene lugar en una localidad indeterminada de Nueva Inglaterra y en NYC, durante la Guerra Civil (1961-65). Cuatro hermanas, de diferente manera de ser y de distintos caracteres (Meg, Josephine, Amy y Beth), de edades comprendidas entre los 13 y los 19 años en 1865, crecen, maduran y se preparan para afrontar la vida, mientras el padre, pastor episcopaliano, asiste en cuarteles, hospitales y en el campo de batalla a soldados de la Unión. En la casa vecina vive el joven Laurie (Lawford). Se encuentran en una situación económica muy ajustada. Meg (Leigh), la mayor, es presumida, romántica y responsable. Josephine (Allyson) es indómita, vitalista y espontánea. Amy (Taylor) es egoísta, altanera y cariñosa. Beth (O’Brien) es aficionada a la música, tímida y generosa. La madre, Marmee (Astor), se esfuerza en ayudar y educar a las hijas y es caritativa con las personas más necesitadas que ella. Laurie es rico, simpático y revoltoso.
El film suma drama, familia y romance. El guión ofrece una correcta adaptación de la novela, aporta una buena definición de caracteres y refleja con habilidad la vida familiar de las chicas. La producción se apoya en una esmerada dirección artística (Cedric Gibbons), un acertado análisis de época, una brillante decoración de escenarios (Edwin B. Willis) y un buen diseño de vestuario (Walter Plunkett). La novela había sido objeto de diversas adaptaciones al cine: Butler (1917), Knoles (1918) y Cukor (1933). Es posterior la adaptación de Armstrong (1994). Se considera que la mejor de las cinco es la realizada por Cukor.
La cinta ofrece un retrato costumbrista de época de cierto interés. Trata el tema de las relaciones entre hermanas, de éstas con los jóvenes del lugar y otros, con la madre, el padre y otros familiares, como la tía March. Presenta un cuadro alegre, festivo y bullicioso, al que se añaden trazos dramáticos de gran emotividad. No evita algunas situaciones de un subido sentimentalismo y envuelve el metraje en un tono edulcorado. Salpica la acción con toques de humor ligero y juvenil.
(Sigue en el spoiler sin revelar partes del argumento)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: De acuerdo con el texto de la novela, el film hace algunas propuestas caducas sobre la educación de los hijos. Propone que las chicas han de velar por la mejora de sus cualidades y aptitudes corrigiendo los defectos que les afectan (vanidad, tendencia a enojarse, egoísmo, etc.). Nada se propone sobre la potenciación de las cualidades personales, el fomento de las capacidades críticas, el aprendizaje de habilidades sociales, la formación del criterio propio, el desarrollo de la iniciativa y la autonomía personal, el despliegue del libre pensamiento, etc. Resulta hiriente la referencia a los modales masculinos de Jo, consistentes en su gusto por correr, saltar cercas, escribir novelas, mandar, organizar ensayos de teatro, etc. También es rechazable el uso de la humillación pública en clase como medio de estímulo personal.
La cinta no explica cuál de las hermanas es la menor, pero sugiere que ésta es Beth. En la novela la menor es Amy. En la película el papel de Amy corre a cargo de una Elizabet Taylor de 17 años, mientras el papel de Beth, lo interpreta una Margaret O’Brien de 12 años. Las interpretaciones son sólidas, en especial las de Leigh, Allyson, Taylor y Astor.
La música, de Adolph Deutsch (“Lo que el viento se llevó”, Fleming, 1939), aporta una partitura de melodías bailables populares (valses, polcas y marchas), de cortes de románticos y de toques dramáticos. La fotografía, de Robert Plank (“Levando anclas”, Sidney, 1945), en color (technicolor), ofrece composiciones intimistas propias de álbum familiar o postal navideña.
Miquel 
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Río sin retorno (1954)
Otto Preminger
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| 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
5 de Noviembre de 2008 |
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Único western del realizador Otto Preminger. El guión de Frank Fenton (“Escrito bajo el sol”, Ford, 1957) desarrolla un argumento original de Louis Lantz. Se rueda en los parques nacionales Banff y Jasper (Alberta, Canadá) y en los platós de Fox Studios (escenas con proyecciones posteriores). Producida por Stanley Rubin para la Fox, se estrena el 30-IV-1954 (EEUU).
La acción dramática tiene lugar en la población imaginaria de Council City, el río llamado por los indios Río-sin-retorno, sus márgenes, su cauce y un campamento de buscadores de oro. La acción se desarrolla (1898-99) en tiempos de la fiebre del oro. Tras varios años de presidio por matar por la espalda a un pistolero que iba a dar muerte a un amigo, Matt Calder (Mitchum) acude a un campamento de buscadores de oro para hacerse cargo de su hijo Mark, que quedó solo al morir su madre poco tiempo antes. Se establecen en una zona deshabitada, en territorio indio, agrícolamente rica, próxima al cauce del río. Ambos salvan a Kay (Monroe) y Harry Weston (Calhoum), pareja de novios, cuando habían perdido el control de la balsa con la que viajaban río abajo. Kay es cantante y bailarina de saloon, es tierna, maternal, sincera, peleona, vitalista e independiente y tiene un corazón de oro. Matt es sencillo, natural, poco hablador, oculta en su interior heridas de un pasado oscuro y triste y siente una gran ilusión por enseñar a su hijo Mark a luchar para salir adelante en la vida. Mark, de 9 años, es espabilado y muestra gran interés en aprender. Harry, tahúr irredento, es codicioso, egoísta, desconsiderado y oportunista.
El film suma drama, aventuras, acción y western. Es el único western de Marilyn Monroe y el único de Preminger. Es también la única colaboración para la gran pantalla de Monroe y Preminger. Destaca por la mágica visualidad que le imprime Preminger con la ayuda de los paisajes naturales de los parques nacionales de Alberta (Canadá). Destaca, además, por la excelente interpretación dramática que entrega una Marilyn alejada de los estereotipos de la niña boba y bien impuesta en el rol de mujer autónoma, decidida, independiente e indómita. La buena química que tiene con Mitchum y el trato maternal que dispensa al pequeño Mark, confieren a su actuación naturalidad y frescura. Marilyn luce una gracia y un magnetismo que le permiten desarrollar en escena una interpretación llena de sensualidad, erotismo y sexualidad.
La obra ofrece momentos intensos y variados de suspense, en los que intervienen indios en pie de guerra, animales salvajes, la angostura del cauce, la velocidad de las aguas, enfrentamientos con cazadores furtivos, etc. Preminger hace uso de las sutilezas que tanto le complacen y que resultan patentes en el simbolismo del árbol que Matt corta al principio (olvido del pasado), el abandono de los zapatos de color rosa de Kay (decisión de emprender una nueva vida), los paralelismos entre la fuerza tumultuosa de las aguas y el drama humano, etc.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Los principales temas que aborda la película son la venganza a toda costa, las relaciones padre/hijo, las funciones de enseñanza/aprendizaje, las disfunciones del imperio de la codicia y el libertinaje, los efectos perversos de la afición compulsiva al juego, el valor de la naturaleza, la tierra y la vida natural, los errores y limitaciones de la justicia humana, etc. El humor se hace presente a través de las frecuentes divergencias entre Kay y Matt, la filosofía pedestre y obvia de Matt (“Es mejor un pescado pequeño que un plato vacío”), la larga secuencia de preguntas del niño y sus ocurrencias, etc. Algunas escenas fueron retocadas por Jean Negulesco, por iniciativa del Studio, para incrementar la sensualidad del film. Son escenas destacadas la del forcejeo previo al beso, la del beso y la posterior del contacto sexual forzado (fuera de pantalla), la del masaje en la espalda de Kay cubierta con una manta, la del canto de Kay en el saloon de Council City, la final, etc.
La música, de Cyril J. Mockridge (cortes instrumentales) y de Lionel Newman (canciones), aporta una partitura vibrante, dinámica y alegre, de tonos country, con emotivos solos de guitarra, acordeón y piano. Se oyen las bonitas canciones compuestas para el film “One Silver Dollar”, “River of No Return”, “Down In the Meadow”, “I’m Gonna File My Claim”, etc. La fotografía, de Joseph LaShelle (“El apartamento”, Wilder, 1960), pone en relación el paisaje natural y el desarrollo de la acción. Sitúa a Marilyn en el centro óptico de las imágenes y en el centro cromático de las mismas. Combina con habilidad dos colores fríos predominantes, el azul y el verde. Verdes son los paisajes y las aguas del río. Azules son el cielo y los tejanos ajustados de Kay. Las escenas de estudio montadas con proyecciones posteriores, vistas con los ojos actuales resultan artificiosas y anticuadas.
Miquel 
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Tú y yo (1957)
Leo McCarey
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| 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
29 de Octubre de 2008 |
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Film de Leo McCarey, remake del realizado por él 18 años antes bajo el título de "Love Affair" (1939). Escrito por Delmer Daves, Donald O. Stewart y Leo McCarey, desarrolla un argumento original de Leo McCarey y Mildred Cram. Se rueda en escenarios naturales de Villefranche-sur-Mer (Alpes Marítimos, Francia) y NYC y en los platós de Fox Studios. Es nominado a 4 Oscar (fotografía, vestuario, canción y música). Producido por Jerry Wald para la Fox, se proyecta por primera vez en público, en sesión de preestreno, el 2-VII-1957 (EEUU).
La acción dramática tiene lugar a bordo del trasatlántico "Constitution", en uno de sus viajes de Europa a EEUU, en unas imaginarias islas atlánticas francesas, en NYC y en Boston, a lo largo de unos 2 años (1955-57). El conocido playboy Nickie Ferrante (Grant) viaja en el mismo trasatlántico que la joven Terry McKay (Kerr). Se conocen, entablan amistad y caen enamorados a causa de un fulminante amor a primera vista. Él viaja para casarse con una rica heredera norteamericana, Louis Clark (Patterson). Ella viaja para reunirse con su amante, el empresario Kenneth Bradley (Denning). Él es simpático, ingenioso y culto. Bajo la máscara de superficialidad y frialdad de playboy, oculta un espíritu sensible y enamoradizo. Ella es elegante, guapa, ingeniosa y alegre. Ambos disponen de un sutil y festivo sentido del humor.
El film suma drama, comedia y romance. Es el remake de "Love Affair" (1939), de Leo McCarey. Se realiza para añadir al film original la emoción y la fuerza del color y el scope. A un ritmo pausado, desarrolla un relato que sobresale por su finura, delicadeza, equilibrio y sentido del drama. Sin caer en sentimentalismos superficiales y vanos, el autor confiere al film una gran elegancia y oportunas sutilezas, similares a las de la cinta original. Equilibra bien la siempre difícil suma de comedia y melodrama. Decae un tanto el interés a lo largo de la segunda mitad, cuando se alarga el intercalado de canciones, a las que se dedica más tiempo que en la versión original. La secuencia final exhibe un lirismo y una sensibilidad admirables.
Trata con cariño a los ancianos y a los niños. Propone un trato normal de las personas con discapacidad, merecedoras de una vida en la que puedan desarrollar plenamente sus facultades y capacidades. Apuesta por el amor verdadero, que es generoso, sacrificado y no conoce ni límites, ni barreras, ni condiciones. La primera parte de la obra rebosa humor, especialmente conseguido cuando los protagonistas tratan de huir de la atención general, las murmuraciones, las fotografías y los malentendidos, y cuando llegan al puerto de NY. Dos momentos destacan por la profundidad y agitación de los sentimientos que proyectan: la espera en el piso 102 del Empire State y la escena final.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Son convincentes las interpretaciones de Grant y Kerr, así como la del actor español Fortunio Bonanova en el papel de Courbet. La caracterización de Kerr como joven casamentera se aleja mucho de los cánones actuales (vestuario, peinado, look, etc.). Resulta chocante, por innecesaria, la escena de Nickie y Terry en la capilla de la casa de la abuela Janou, explicable (no justificable) por la militancia católica de McCarey.
La música, de Hugo Friedhofer ("Gilda", Charles Vidor, 1946), aporta una partitura orquestal de 15 cortes, que combina pasajes románticos y dramáticos. Alcanzó en su momento gran aceptación popular y queda en la memoria colectiva como una de las bandas sonoras clásicas de los años 50. Añade la canción "An Affair To Remembrer" y las composiciones "Continué", "The Tiny Scout" (coro infantil) y "You Make It Easy To Be True" (coro vocal masculino). La fotografía, de Milton Krasner ("Eva al desnudo", Mankiewicz, 1950), en color y scope, presenta perspectivas amplias y abiertas (Océano Atlántico), subraya el humor visual, destaca las miradas, caricias y besos (fuera de campo) de los protagonistas, no oculta la cómica fealdad de los cuadros de Nickie, acaricia el tipismo del puerto de Villefranche, se ufana del colosalismo de NY y evita reiterar (poco razonablemente) la imagen de la silla de ruedas.
Miquel 
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Crónica negra (1972)
Jean-Pierre Melville
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| 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
21 de Octubre de 2008 |
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Decimotercer y último largometraje de Jean-Pierre Melville (1917-1973). El guión, escrito por el realizador, desarrolla un argumento original del mismo. Se rueda en exteriores de París y Saint-Jean-de-Mont (Costa atlántica) y en los platós de Studios de Boulogne (Boulogne-Billancourt), con un presupuesto modesto. Producido por Robert Dorfmann para Corona Cinematografica y Paris Films, se estrena el 1-X-1972 (Francia).
La acción dramática tiene lugar en Paris y en Saint-Jean-de-Mont entre el 23/XII/1971 y el 10/II/1972. La banda de Simón (Crenna), amigo del comisario Edouard Coleman (Delon), atraca una sucursal bancaria de una pequeña localidad turística de la costa atlántica. Posteriormente interceptan y sustraen una partida de droga (cocaína) en poder de una banda rival. Uno de los malhechores, Marc Albouis (Pousse), resulta herido de bala. Los otros dos asaltantes son Paul Weber (Cucciola) y Louis Costa (Conrad). Simón regenta, con la colaboración de Cathy (Deneuve), la sala de fiestas de noche “Simon’s”, de Paris. Es duro, codicioso, ambicioso y desconsiderado. El comisario Coleman es tan duro y frío como los malhechores.
El film suma acción, crimen organizado, policíaco y thriller. Desarrolla una narración austera, estilizada y depurada, exenta de adornos y de elementos superfluos. Busca la simplificación y la síntesis. Hace uso de elipsis, sobreentendidos y supuestos, que focalizan la atención en lo esencial del relato y le confieren sobriedad y ligereza. Presta minuciosa atención, como es costumbre en Melville, a la preparación y ejecución de las acciones del grupo criminal. El ritmo de la cinta es pausado.
Al realizador, le interesa, sobre todo, la exploración de la ambigüedad moral de los protagonistas y las equivalencias entre la policía y los atracadores. La lucha de la policía contra los criminales no se identifica con el enfrentamiento secular entre el bien y el mal. Los criminales son fríos, carecen de sentimientos, maltratan a quienes se cruzan en su camino, son sanguinarios y crueles. La policía, personificada en la figura del comisario Coleman, actúa de manera similar. Otros referentes temáticos del film son la exploración de las debilidades humanas, la preocupación por la muerte, la amistad masculina, la lucha entre el sentido del deber y los sentimientos de amistad, la tensión entre realidad y apariencias, la ambigüedad sexual (travestido enamorado del comisario). Los personajes dudan, sueñan, actúan y albergan miedos, frustraciones y esperanzas. Se comportan como seres humanos inmersos en una realidad cotidiana, ordinaria y corriente. Los diálogos son breves, escasos y casi lacónicos. El realizador muestra la atracción que siente por la tragedia. Destaca la secuencia del asalto a la oficina bancaria y el cruel interrogatorio (sólo insinuado) de Louis Costa. El film destila la gélida frialdad que anida en el espíritu de los criminales y de la policía.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Melville, considerado como uno de los precursores de la “nouvelle vague”, toma su apellido artístico del autor de “Moby Dick” (Herman Melville). Admirador del cine americano de los años 30, del que recibe gran influencia, se consagra en los años 60 como especialista del género policíaco y se erige en referente del cine negro francés.
La música, de Michael Colombier, aporta una partitura breve, que contiene fragmentos jazzísticos (de saxo y de piano solo), descriptivos (la desesperación de Cathy) y festivos (baile de fantasía del espectáculo del night club). Añade la canción “Cést ainsi que les choses arrivent”, con letra de Charles Aznavour y música de Colombier, a cargo de la vocalista Isabelle Aubert. La fotografía, de Walter Wottitz, mueve la cámara con diligencia y nervio, hace uso frecuente del zoom, busca los mejores encuadres y se sirve ocasionalmente de la cámara al hombro. Crea imágenes claras, de perfiles bien definidos y colores matizados. Se recrea en el rostro de Deneuve y en la descripción del travestido. El uso de maquetas resulta demasiado evidente en la secuencia del tren en marcha.
Miquel 
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