Me siento raro, sí. Porque a mí me gustó. Puede que sea que tengo ya el gusto por los suelos, sí, o puede ser que tras la desastrosa tercera parte, esto lo vea como una revitalización de una saga que no dejaron morir cuando debía. El caso es que se ha hecho bien en no volver a repetir la fórmula de las narices que ya cansaba. Ya no pega un robot persiguiendo a John Connor, y si lo llegan a hacer, aparte seguro que habría sido algo aún más mierdero.
Tenía pocas esperanzas puestas en la película, y eso unido a las palomitas, hace que mis defensas estén bajas, por lo que el montón de guiños y homenajes a tiempos mejores me hacen esbozar una sonrisa amplia. El momento "You Could Be Mine" me humedece los ojos. Y aunque los guionistas se creen James Cameron y no lo son, aunque algunas de las frases supuestamente guays chirrían, otras no tanto.
El argumento estoy seguro de que es sobre todo un enlace entre las anteriores pelis y lo que va a ser la guerra en el futuro, así que bien, dentro de lo que cabe. La ambientación... vale, no era lo que se esperaba, visto el futuro como James Cameron lo pintó. Y chirrían los peinados perfectos y los dientes blanquísimos, pero ese tipo de cosas últimamente se ven demasiado. Y John Connor no es el John Connor que molaba, no. Cede su protagonismo a Marcus Wright, que acaba cayendo bastante simpático. Hay personajes que sobran, como la novia/mujer de Connor o la niña.
Pero es un blockbuster, una peli de guerra. Y muy bien hecha, muy espectacular, mucha acción, cosas que deberían resultar esperpénticas como las motos-terminator pero que no cantan demasiado en el desparrame general... y encima, viniendo de un tipo llamado McG, que encima es director de "Los Angeles de Charlie", pues poco se puede esperar de él, pero sorprende, la verdad. Quién lo iba a decir.
Vamos, que no es una maravilla, pero es un remonte tras la anterior cagada. Es sobre todo un montón de homenajes que introducirán una nueva saga de Terminator. Y yo, como fanático de las dos primeras que soy, los homenajes a estas, cuantos más, mejor. Lo siento, pero soy así de simple y raro.
20 de 39 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Serie española que ya se ha convertido en un clásico de la televisión, dios sabe por qué. Las tramas se repiten desde hace la pechá de tiempo, la fotografía acaba resultando horrenda con esos tonos verde-azulados que adquiere el pelo de los personajes (es donde más se nota), y acaba por resultar cansina de narices.
Lo más curioso es el cambio que pegó desde que el poder ejecutivo saltó del PP al PSOE. El cambio ideológico de la serie fue tremendo, y como son los protagonistas tan campechanos, tan de a pie, pues sirven un poquillo para hacer ganar votos a tal o cual partido. Supongo que seguirá en antena bastantes años más (hace bastante que no la veo, pero creo que ya ha acabado el franquismo en la serie, ¿no? Así que lo dejarán cuando se acerque peligrosamente a la época actual, o lo mismo, en un absurdo giro de guión, llega la familia hasta un futuro dominado por los robots, que aquí la peña le gusta jugar a ser Lynch y acabar con diarreas mentales del copón), y tomará la ideología del partido que gobierne....
Recomendaría las primeras temporadas, no por nada, sino porque son más originales, y son las que realmente engancharon a la gente. Poco más, porque la serie acaba por ser caca de la vaca.
19 de 37 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Hay un montón de cosas en este curioso mundo que escapan a mi comprensión. Entre otras cosas, ¿por qué dicen que cuando tiras de la cadena, el agua gira en tal o cual sentido según el hemisferio donde estés? Yo probé el otro día, y el agua simplemente bajó, así que supongo que estaré en el ecuador. Tampoco comprendo por qué un CD de música es más caro que una edición especial en DVD. No entiendo por qué las pelis épicas chustazas que no triunfan ni en USA, siguen haciendo caja por estos lares. No comprendo el cine de Europa del Este, y por esa razón lo suelo valorar mal, que no creo que tenga otros valores aparte de una extraña trascendencia o qué sé yo. Y tampoco comprendo cómo puede ser un remake cuyo guión está casi totalmente fotocopiado de una peli la mar de mala (pero sobrevalorada, como clásico que es), un filme la mar de bueno.
La cosa es que como si nada, un ladrillo de hora y media se acaba convirtiendo en una estimable obra de 2 horas. ¡Cágate! O sea que ahora resulta que si rehaces algo y le metes 20 minutos de relleno, ¡mejora! O lo mismo no es por eso, pero da igual. La cosa es que la ambientación es mucho mejor, la fotografía no destruye las retinas como si lo hacía el de ninguna forma elegante blanco y negro (y no se crean que muy amplia gama de grises) de la original. La banda sonora consigue cumplir su cometido de acompañar cada situación (y destacando todo el tramo final, simplemente genial). Luego está el ritmo. Sin que sean numerosas las escenas de acción (hay 3 o 4, creo), no llega a aburrir, todo el desarrollo de la trama se hace muy entretenido, en especial lo que se refiere a la relación entre los personajes de Bale y Crowe. Y luego están las interpretaciones. Madre mía, ¡qué maravilla! Hablaría de los secundarios, que hacen un gran trabajo, pero es que no puedo, es salir Batman y Gladiator en pantalla, y comerse con patatas todo. A Bale se le tiene reconocido como un grande ya, y Crowe también lo es (aunque ahora, como hay incidentes personales, que no profesionales, a la gente le gusta ya descalificarle, llamándole 11888, o Gladiador Con Teléfono, o moñadas así que no nos deberían importar al valorar una interpretación, sobre todo si es tan buena). Crean unos personajes grandiosos (en especial Russell), y establecen una relación con más química que la simetría cis-trans.
Acabaré diciendo que no me gusta comparar películas, pero como hay que poner a parir un clásico en pos de un remake, lo hago, que eso sí que mola. Si en la de Delmer Daves unos impulsos irrefrenables obligaban a apartar la atención (por eso no sé hasta qué punto es igual el guión), la de Mangold atrae, entretiene, y mola. La relación entre protagonista-antagonista es gigantesca, simplemente. Y se desarrolla con mucha fluidez (vuelvo a hablar de la original para decir que, en aquella, en mazo momentos era imposible entender las decisiones de tal o cual). Total, que es muy recomendable. Puede que alguien se aficione al western por esta peli y todo.
9 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Pues eso, que como los cómics de la línea Ultimate de Marvel, esta peli es una actualización tomándose todas las libertades que les salga del nabo de esa obra maestra que es "La ventana indiscreta". Y qué puedo decir, que si esas tonterías me gustan, pues esta también, a pesar de todo lo que tiene.
Para empezar, por actualización nos encontramos con el rejuvenecimiento de personajes: ahora los protas son adolescentes, y se pasan todo el rato haciendo referencias a cosas modernas: que si la cuenta de X-Box Live!, que si el iTunes, el YouTube... Vamos, esas tonterías. Igualito que los Ultimate X-Men, vamos. También evoluciona hacia terrenos más visitados, comerciales y que aseguran un éxito en taquilla (o vamos, eso creo yo). Tiene toques de peli de aventuras teen, con el trío protagonista que se lo toma todo como un juego, está formado por dos chicos y una chica, cada uno con sus personalidades, y con romance y enfados entre ellos.
Pero vamos, qué le voy a hacer, a mí me ha gustado. Para empezar, los personajes me caen simpáticos, empezando por el prota, encarnado por Shia LaBeouf. Me parece la mar de entretenida, sin demasiados bajones apreciables. Y me encanta la naturalidad con la que avanza. Se aprecia bien el gradual cambio de comedia y juego que tienen los chavales, que va evolucionando en una obsesión cada vez mayor, y en un mayor terror e inseguridad. Y además prescinde de giros extraños e incomprensibles de última hora que se cargan toda la estructura, lo cual es de mucho agradecer. De hecho, ese detalle de no tomar al espectador por un idiota en esta época de giros sorpresivos, es uno de los motivos de mi nota. Las interpretaciones del correcto no pasan, eso sí, pero vamos, en esta época de pelis que deben provocar tensión, pero que la única tensión es la de tus músculos al agarrar la tele, el reproductor de DVD o lo que sea para estamparlo contra el suelo, es suficiente. Y el señor Morse, aunque no imponga lo que debería, me cae bien.
Total, que no le llega a la suela de los zapatos a "La ventana indiscreta", pero es que tampoco lo intenta. Sólo pretende ser un grato entretenimiento, haciendo un poco de refrito, y adaptando una gran historia para el público adolescente. Cambia las suficientes cosas como para que no se diga «Vaya puta copia mal hecha», y es mejor que muchas de las pelis para adolescentes de la actualidad.
9 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Esta peli está protagonizada por un tío realmente invencible. Más que eso, es hasta invulnerable, y las únicas heridas que se le aparecen, se le van a los 5 minutos, como si de Lobezno se tratase. Uno de sus muchos enemigos es un tío saltimbanqui volador que, si no fuera por que no escupe ningún adhesivo ni tiene una lengua extensible, podrías decir perfectamente: «Ostias, el Sapo de la primera de los X-Men». Por lo tanto, algo de "Die Hard" si que tiene, y también algo de "La jungla".
Bromas aparte, se confundieron de saga. En realidad, esto es la tercera entrega de "Transporter". Lo que pasa es que Statham se encontraba ocupado, y uno dijo: «Oyes, que el Willis y el Jason tienen un aire, ¿que no?». E hicieron el cambio. Cuando, después de hacer toda la peli, se dieron cuenta de que no se parecían una mierda, pues cambiaron el título por otro que también vendiera. Y lo lograron. Un nombre que vende mucho más. Si todos recordábamos a John McClane como un tipo bastante realista, que sudaba, que se pasaba toda la peli lleno de mierda, vacileta despreocupado y que hacía parecer posible su tarea... pues como que ya no. Su ausencia de dolor, su regeneración instantánea de heridas que ahora sólo aparecen en plan cameo, sus caídas desde todo tipo de altura que parecen no afectarle, sus acrobacias evasivas de cualquier explosión, etcétera, dejarían en evidencia incluso a dioses como Zeus (y no, no me refiero a Samuel L. Jackson, sino al padre de Apolo, el del Monte Olimpo, el de «No me toques los cojones que te meto un rayo por el culo»). Encima, ya no es un poli resacoso y sarcástico, sino un padre de familia que no puede con sus responsabilidades, divorciado, con hijos que no le hablan, serio, que sólo ve el lado oscuro de la vida, y que apenas es capaz de soltar un par de chascarrillos. ¡Y encima está calvo y va con ropa de calle de lo más habitual! Lo cierto es que dudo que este filme sea una crítica a los estragos que hace la maduración en el carisma, así que este punto no es que sea negativo, sino infernalmente malo. Es cargarse una saga.
Y aparte de eso, ¿qué tenemos? Pues a un secundario con bigote Cantinflas que resulta un tanto odioso, un malo más que soso, y acción a tutiplén, sí, pero de lo más inverosímil jamás visto. Coches voladores, peña invencible, destrucciones de todo menos del protagonista, peleas con mucha cámara lenta, un vacile a las leyes de la física, más coches voladores, peña que vuela... Y en el papel, un argumento tan incomprensible como falto de interés, y algún diálogo en plan «Yo también puedo hacer conversaciones intrascendentes, ¿quién se habrá creído el Tarantino?». Y poco más.
Total, que es muy entretenida (con bastantes bajones producidos por la destrucción sin sentido y la invencibilidad de McClane), pero que debería suspenderla por violar una mítica saga de esta vil forma. Pero claro, eso sería bastante hipócrita. Suerte que el prota es Willis, que aún es carismático aunque no haga de McClane, que si no...
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
A mí que me devuelvan a la de ya, a ese poli que, mientras un grupo de terroristas tenían unos pisos más abajo a 30 rehenes, entre los que estaba su mujer, sólo decía: «Joder, ¿qué es esto?» al intentar comerse un donut durísimo. A mí que me devuelvan a Al Powell y su «¡¡AIBA!! Me cago en la leche puta, ¿Qué es esto?», y a Samuel L. Jackson y su racismo. A mí que me devuelvan a Alan Rickman y a Jeremy Irons. A mí que me devuelvan el dolor, las heridas, el humor, la parodia (el FBI y sus ganas de controlar la situación).
Y que me quiten montones de misiles, los 6D6 que salvan en el último momento a los protas como si de un juego de rol de mesa se tratara, tíos invencibles cuyas heridas no pasan de ser un guiño a anteriores entregas, esas ganas de no mostrarse sangre y que provocan que las heridas de bala sean una basurilla y el lenguaje, para niños chicos. Que me quiten a ese frikazo asqueroso, aunque esté interpretado por Kevin Smith y que, cómo no, por la razón de ser friki sea el maestro de la informática. Y que me quiten planes tan rebuscados e imposibles de seguir, y encima con guiño incluído a "V de Vendetta".
Vamos, John, sal ya mismo de Matrix, que tu auto-imagen residual calva no nos gusta, y tampoco tus imposibilidades.