|
La vi cuando tenía 13 años y me pareció mala. La veo ahora, con 41, para divertirme un rato recordando viejos tiempos, y me parece peor.
Definitivamente, Fiebre es, ha sido y será, la peor película de todos los tiempos. Travolta no me da morbo, sino más bien, pena. La Newton-John el paradigma de la rubita-barbie tan amada por la clase media mass-media americana y mundial, y los otros no valen la pena ni nombrarse. Tiene un argumento más sencillo que el cuento de El lobo y los cabritillos (sin ánimo de ofender al autor de éste, que sin lugar a dudas tenía, por lo menos, un poco de humor negro). Para mentes ingenuas de escasa cultura, dadas a las discotecas, al falso glamour, y a la chulería de caricatura, podrá ser buena película; para mí es un soberano BODRIO.
En mi modesta opinión, Fiebre de Sábado Noche se adelanta a los tiempos que vendrán, una época descafeinada de ideología generacional, de un culto a la estética -desde mi punto de vista, hortera-, a las modas de dos días y medio, a la coca y a las discotecas. Parece ser la punta del ovillo de algo que más tarde daría en llamarse Michael Jackson.
Fiebre es el mejor decálogo que se ha hecho hasta ahora para el aspirante a chulo de origen paleto, sin dos gramos de cerebro y unas hormonas aparentemente bien puestas en su sitio (que ya sabemos lo que pasa con las hormonas cuando no hay cerebro, aunque la película quiera mostrarnos lo contario).
Merece la Palma de Oro al MAYOR bodrio generacional que se ha filmado hasta la fecha.
Malasangre 
|