|
|
Críticas de: Tony Montana
Tony Montana Sevilla - España 
|
|
Barry Lyndon (1975)
Stanley Kubrick
|
| 12 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
6 de Enero de 2006 |
|
|
Bueno, para mí Barry Lyndon es una auténtica genialidad. Su fotografía es, creo yo, la mejor realizada nunca en cine. Eso basta con ver la escena de la cena familiar donde Barry arroja vino al capitan Quin... iluminación natural apoyada por velas. Las interpretaciones son para mí la mayor muestra de lo que eran los actores kubrickianos: hieratismo total. Unos personajes que se mueven lentamente en pantalla, como dejando caer la lentitud y la pesadez de la época retratada. Ryan O'Neal hace aquí su mejor interpretación, pues sabe ser dulce o despreciable según convenga. Marisa Berenson me parece que encarna perfectamente a la condesa de Lyndon, un personaje sometido a su marido. La banda sonora es sencillamente soberbia. Como gran conocedor de la música clásica, y viendo en qué epoca transcurre, no podía esperarse menos de Kubrick. De esta película no puedo olvidarme de algo que me tiene fascinado: el uso de los zooms. El juego que le da Kubrick a las imágenes mediante el uso de zooms, para acercar o alejar según lo que hay que mostrar, es sencillamente digno de estudio. Las composiciones de plano son algo súmamente extraordinario. Sólo hay que ver que la gran mayoría de planos parecen auténticos cuadros realizados por pintores del siglo XVIII. Esta película tiene el que es para mi el mejor guión con que contó el maestro, junto con Espartaco y Senderos de gloria. Al principio nos da la sensación de que vamos a ver una peli de aventuras, pues el guión esta estructurado en 3 partes bien diferentes. Pero conforme avanza la cinta y Redmon comienza a labrarse un sitio en la sociedad de la mano de Chevallier, vemos como se desarrolla una vorágine de sexo, dinero y soberbia que acabarán por destrozar a los protagonistas. A través de mostrar las andanzas de este joven, Kubrick nos muestra un perfecto fresco de lo que era el siglo XVIII, con las guerras como fondo de toda la historia, y las intrigas políticas y cortesanas, aunque todo ello para contarnos un viaje al lado más ruin y despreciable del ser humano. Menos mal que Kubrick no puedo llevar a cabo el proyecto de Napoleón, por que a cambio nos entregó esta infravalorada joya.
Tony Montana 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
El Laberinto del Fauno (2006)
Guillermo del Toro
|
| 10 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
12 de Octubre de 2006 |
|
|
El laberinto del fauno es de esas clases de películas que no obtendrá ningún premio grande ni grandes alabanzas de la crítica, ni será recordada durante años, por dos sencillas razones: es española, y no es un drama ni nada por el estilo. O al menos en apariencia. Es una película que demuestra que cuando se quiere, y se tiene experiencia con los especialistas, y Del Toro la tiene, con un presupuesto a la española, se pueden hacer auténticas maravillas, demostrando que lo de Alatriste fue falta de experiencia y que no se saben hacer las cosas en este nuestro país.
Del Toro deja en un segundo plano al fauno y su laberinto para centrarse en contar las historias de los personajes en una situación tan conflictiva como la posguerra, con un guión que no da concesiones al público, ni deja nada mascadito, dejando todo a la imaginación del espectador, que es quien debe encajar las piezas, y descubrir si lo que vive Ofelia es verdad o es un sueño, y lo más importante, no es una historia infantil con moralina, y que cuenta con unos personajes totalmente creíbles, y hace que el espectador se plantée si realmente sucedió. Quien espere encontrarse con hadas relucientes, un fauno gracioso y una guerra de pega, que se quede en casa, y porque es una película dura, muy dura, mostrando el lado más amargo de la guerra, el maltrato del fascismo con la gente y las torturas, y porque Del Toro no se ahorra escenas truculentas. Consigue crear una atmósfera más terrorífica que fabulosa, y a ello contribuye un reparto sencillamente soberbio, del que destaco a Sergi López, que da una lección de interpretación y de sadismo auténtico, siendo por momentos una especie de Amon Goeth falangista. Maribel Verdú. Ivana Baquero, Álex Angulo... y hasta Ariadna Gil.
Pero básicamente, la historia que cuenta es la posguerra, y la evasión de la niña en forma de fábula. El fauno es un mero mcguffin, y, aunque por momentos se peque de cierto maniqueísmo siendo los rojos muy buenos y los fachas muy muy malos, la historia cuenta de forma muy acertada la trama de los maquis y los falangistas, y todo ello desencadena en un final que me ha parecido al mismo tiempo lo mejor y lo peor de la película. Es bueno porque es totalmente abieto en el sentido de que es el espectador quien decide lo que ocurre, pero al mismo tiempo peca de rídiculo visualmente...
Artísticamente, el referente más claro yo creo que es Tim Burton. Un diseño de producción, y una fotografía abrumadores. Una música que va con la imagen como anillo al dedo, insinuando más que atronando, y una dirección notabilísima. El montaje es brillante, a destacar especialmente en las secuencias de persecución, que te dejan el corazón en un puño. Y repito lo que dije antes, no es una película de fábula, es una película sobre la guerra, una durísima reflexión sobre vencedores y vencidos, y que no deberían verla niños. Y una cosa tenglo clara si no hay tongo: Sergi López, ganador del Goya
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Vaya Federico Luppi... parecía el padre de Sirenita... ese final cutrísimo es para mí lo único que empaña la película
Tony Montana 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
El baile de los malditos (1958)
Edward Dmytryk
|
| 9 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
28 de Octubre de 2007 |
|
|
Dmytryk es un director que nunca he llegado a entender cómo ha gozado de tantísima fama por sus cintas de cine negro, bélicas y westerns de diverso carácter. Siendo un plagiador nato de argumentos, y sin ser capaz de dejar su sello nunca, se le reivindica como un gran director. Incomprensiblemente, siempre contó con repartos espectaculares a los que el resto de la película, como su trabajo o el guión, nunca estaban a la altura. Aquí vuelve a suceder eso, y confirma su total incompetencia para afrontar grandes retos, y que nuevamente es incapaz de contar una historia con una buena base y con unos mimbres que otros grandes directores de la historia ni soñaron conseguir. Mezclando historias de una forma tan artificiosa como lo hacía recientemente Babel, todo da al traste al no conseguirse transmitir la sensación de locura de la guerra que pretendía el director, y que, por tanto, hacen que la cinta sea fallida en casi todos los aspectos.
Con un marcado carácter antibelicista, la cinta intenta, a modo de falso díptico, dar dos puntos de vista diferentes de un mismo conflicto, pero no logra profundizar en la creación de dos formas diferentes de concebir la batalla más que a base de tópicos. El guión, al abarcar demasiados hechos en poco tiempo, no consigue dar sensación de fluidez, haciendo que la historia avance a trozos, rompiendo la premisa básica de cualquier guión, causa-efecto. Una cinta con muchos cortes, y con unas elipsis que abarcan demasiados años, en los que no se explica el desarrollo de los personajes. Nunca se logra situar al espectador en el verdadero conflicto, dándonos apenas un par de escenas bélicas de una débil recreación, para situar después a los personajes en continuas diatribas filosóficas sobre la guerra, el honor y la cobardía. Dmytryk no entendió que todos sabemos que la guerra es una mierda, lo que no entendió es que sus personajes tienen que entenderlo y transmitirlo. En un último intento, el director recurre a la baza del melodrama para intentar dotar algo de sentimiento a una historia abocada al fracaso por el mal uso de los grandes instrumentos con los que contaba.
Los tres personajes protagonistas están construidos a brochazos, sin quedar perfectamente definidos. Nunca llegamos a comprender sus acciones, sobre todo en el caso de los americanos. ¿Realmente cuál es su opinión sobre la guerra? ¿Por qué Clift, notablemente mermado tras su accidente, está tan torturado? ¿Dean Martin, si tan cobarde es, por qué se pasa toda la película con esa cara de felicidad?. El personaje que mejor construído está es el de Brando, pero, a pesar de ello, sigue siendo demasiado contradictorio, poco perfilado, lo cual no es óbice para que realice una portentosa interpretación, aunque salteada con los clásicos tics del Actor's Studio. Clift y Dean Martin, por el contrario, andan perdidos, y sólo Maximiliam Schell está a la altura de Brando. Decepcionante.
Tony Montana 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
Dead Set: Muerte en directo (TV) (2008)
Yann Demange
|
| 8 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
6 de Junio de 2009 |
|
|
Cuando terminas de ver Dead Set tienes una impresión bien clara: se les ocurrió mezclar GH con zombies y se quedaron en eso, no escarbaron más allá de quedarse con lo evidente, que los fans de Gran Hermano son unos carroñeros que únicamente buscan carnaza, y el productor, de forma evidente en la serie, se la da. Una decisión valiente, pero la falta de ingenio hace que, en definitiva, no vaya más allá de mezclar el reality, la forma en que los fans de la telebasura devoran la vida de sus fans, y la estética de 28 días después, con homenajes al cine de Romero (crítica a los medios, a los policías, la forma en que la estructura de la sociedad destruye las relaciones entre personas) y a Amanecer de los muertos . Respeta el entramado zombie de pe a pa, podemos hablar casi de un decálogo que resume todo lo que nos ha dado el género desde La noche de los muertos vivientes, pasado por el tamiz del toque documental-realista-verista que pretende tener aquí, algo que ya vimos en la muy mediocre El diario de los muertos. Es interesante la exploración que hace de la relación entre la sociedad actual y el poder de los medios de comunicación, y el modo en que los grandes hermanos son el centro totémico de nuestro mundo actual, generando el culto absurdo y simiesco de todo ello, pero no tiene profundidad suficiente para considerarla una obra de más enjundia, pues se queda en medio de dos aguas, provocando un relativo desinterés mientras se va viendo.
Se presentan personajes cuyas historias no se llegan a desarrollar, y justo cuando parece que van a hacer algo se los cargan; estereotipos planísimos, como el de Pippa, el productor o el gay; trampas de guión de principiante, como parar a los personajes a la mínima excusa para que se los carguen o encontrarles un refugio en mitad de la nada; los personajes están realmente mal conectados, con lagunas emocionales enormes provocadas por todos estos errores que da como resultado que no consigamos entender qué les pasa por la cabeza a los personajes. Se repiten siempre los mismos patrones en cada capítulo, cayendo en la monotonía, que únicamente se rompe cuando los personajes tienen que salir de la casa a buscar medicinas a un hospital, casualmente el capítulo más ameno, puesto que hay más variedad en el planteamiento. Al final se nos transmite la sensación de aceleración, de prisa por acabar, de quitarse de en medio la serie para no rematar la faena con unos guiones más cuidados y una duración mayor. Y hay también cierto aire rimbombante, de importancia y gravedad mesiánica, que impide tomarse en serio la serie. Da la sensación de pretender ser la obra definitiva sobre zombies, atacando a la banalidad de la tv, y se echa en falta algunos toques ligeros. Siendo británica, el humor debería haber sido una parte importante, para relajar una tensión que es imposible mantener constantemente, lo que hace que haya muchos bajones de ritmos por los ya comentados fallos de guión que provocan un estancamiento en la historia.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: ¿A qué viene que la prota esté teniendo una aventura y después no se le da juego en su relación con su novio? ¿Por qué Pippa y el productor se tiran casi toda la serie metidos en la sala de invitados y la historia no avanza? ¿Por qué Alex y Riq no hacen nada más que avanzar, pararse y volver a avanza, casi un bucle iterativo? ¿Por qué se insinúa que Alex se enamora de Riq cuando se llevan a matar y no ha habido ningún motivo para ello, aparte de no darle juego en ningún momento en el siguiente capítulo?
Tony Montana 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
Fargo (1996)
Joel Coen, Ethan Coen
|
| 7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
7 de Agosto de 2006 |
|
|
os Coen durante las últimas dos décadas, se han dedicado a narrar historias de perdedores y de personajes que asumen perfectamente el rol de balas perdidas que tan buen resultado suele dar si se trata con seriedad el tema. Lebowski, Barton Fink o Jerry Lundengaard son personajes arquetípicos de los Coen, sumergidos en un mundo donde son meras motas de polvo, y suelen estar a merced de los elementos, y de seres superiores que se podría decir que se dedican a hacerle la vida imposible. Este es el tipo de personajes que pueblan el universo de estos dos genios, aunque aquí nos encontramos con una especie de contrapunto, un personaje que personifica la bondad, la honradez y la entereza de la mejor manera, y es el personaje de Marge. Pudiendo parecer en algunos momentos de la cinta como un persona crédula o limitada intelectualmente, acaba alzándose con el título de personaje inteligente y avispado, una especia de Dale Cooper femenino.
La trama no hacía presagiar una gran cinta,como mucho un entretenido thriller de asesinatos y policías, pero la magia de los Coen con la pluma y su ingenio a la hora de colocar la cámara en el sitio adecuado, aparte de un uso soberbio de la partitura de Carter Burwell, hacen que ver esta pequeña cinta se convierta en un disfrute al que es difícil ponerles pegas. Retrata ésa América profunda que todos conocemos por las películas, las de los paletos y gente de pueblo despreciados casi siempre por la gente de las grandes ciudades, y tratados casi como paletos. Y es también esa América profunda arraigada en la segunda enmienda, capaz de conseguir un arma de la manera más sencilla, esa América violenta que cada día sale en las noticias porque se ha descubierto un nuevo asesinato a manos de un desalmado. Una crítica mordaz sobre la violencia en la sociedad, de forma muy peckinpahsiana, aunque de forma menos extrema que el alcoholizado realizador. Y por supuesto, la estupenda galería de personajes que presentan los Coen en todos sus grandes films, inolvidables, estrambóticos, desvirtuados, y que son como un resumen del americano medio, un mundo donde la mentira es uno de los medios habituales para alcanzar lo que se pretende.
Una de las bases sobre las que se sustenta este monumental trabajo es en la tarea de los actores. Todos realizan unas soberbias interpretaciones, siendo casi imposible destacar a uno solo de los intérpretes. El psicópata Stormare, de mirada terrorífica, y Steve Buscemi, excéntrico y "raro, más raro que el resto de la gente" como la brutal pareja de secuestradores, William H. Macy como el perdedor Lundegaard, realizando una interpretación patética y la grandiosa y olvidada Frances Mcdormand, tierna y cándida, aunque inteligentísima, supieron componer unos personajes que quedan clavados en el espectador debido a su tratamiento por parte de esos dos genios de Minnesota.
Tony Montana 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|