Que nadie espere encontrarse una película con una gran historia, personajes bien definidos ni nada por el estilo. Es estretenimiento puro, acción muy vistosa y un ritmo que no para de crecer minuto a minuto. Sin más. Sn pretensiones. Sin otro objetivo que hacer pasar un buen rato frente a la pantalla. Eso sí, para quienes disfruten del género, claro está.
Adaptación de un manga de Tooru Shinohara y remake de un clásico de comienzos de los '70. Es una coproducción Japón-Hong Kong con mayoría del reparto de origen chino (de hecho está rodada en ese idioma), pero con una protagonista japonesa, Miki Mizuno, una clásica del cine serie B y Z nipón que se pordiga en papeles de chica dura de pelar.
Nami tiene todo lo que puede desear. Un buen hombre con quien está a punto de casarse y formar una familia, una vida acomodada y pasional... Pero todo se va al traste una noche en la que una banda de criminales (y bastante perturbados, por cierto) irrumpe en su casa y obliga a Nami a asesinar a la hermana de su prometido. Además de ganarse el odio de su novio, le lleva a la cárcel donde se convertirá en una máquina de matar. En su mente, un solo objetivo: venganza.
Se nota que se adapta de un comic. Su estética es precisamente la de un comic, sobre todo es la múltiples escenas de acción donde las coreografías incluyen vuelos, poderosos golpes que envían al oponente varios metros por el aire, acrobacias imposibles y una violencia extrema. Y ahí recae el principal atractivo de la cinta. Un guion sencillo a más no poder, violencia total y acción sin límite que va en aumento a medida que avanza la historia. Por cierto, como reza el cartel de la película, incluye muchos duelos entre mujeres.
Hay dos partes. En la primera mitad, Nami debe sobrevivir a la cárcel. Palizas de otras presas, abusos sexuales del director, combates organizados donde las reclusas luchan para el disfrute de los guardias y donde Nami aprende a pelear. La segunda parte del film, comienza con Nami fuera de prisión, y convertida en una asesina sin escrúpulos que busca venganza. Uno a uno comienza a dar caza a la banda que arruinó su vida en el pasado. Ya no es Nami, ahora es Sasori.
Esta película está basada en la historia real del escritor de ciencia ficción Taku Mayumura cuya esposa murió de cáncer en 2002. Al ser diagnosticada le dieron un año de vida, pero tras escuchar del médico que la risa era la mejor terapia, Taku decide escribir un cuento diario para ella. Está claro que la cosa funcionó: casi 5 años.
La pareja protagonista no me ha convencido demasiado y no por sus actuaciones. Me refiero a la química, no la visto. Tsuyoshi Kusanagi (Ballad) hace un papel correcto, sin destacar pero bien. Mucho mejor ella (Yuko Takeuchi), cuyo rol de mujer enferma que se agarra a la vida es, sin duda, de lo mejor de la cinta. La historia de amor es realmente bonita en su contenido, aunque se echa en falta algo más de chispa entre la pareja.
La primera mitad de la película me ha encantado. Salvo la falta de mayor química entre los protagonistas, la historia de amor, el sutil sentido del humor y el modo en que se trata la enfermedad, sin entrar en sentimentalismos baratos, son de agradecer. Y todo esto va acompañado de la ciencia ficción, siempre presente en los cuentos y en la imaginación del escritor. De cuando en cuando, algunos cuentos se representan a través de unas escenas cuya estética llama la atención y es realmente original, con unos efectos especiales muy sencillos pero simpáticos.
La segunda mitad pierde algo de fuerza, se vuelve almibarada y comienza a abusar del sentimentalismo. El final, que ya se conoce desde el comienzo de la película, algo cursi, si bien es cierto que no podía ser de otra forma.
Para terminar, mencionar la fotografía, muy cuidada y con una gan paleta de colores, y tambien la banda sonora, muy bonita. Una película hermosa que vale la pena ver.
La historia comienza con un macabro crimen en el que fallece un matrimonio en presencia de su hijo adoptivo Bin. El niño queda entonces a cargo del ex de la fallecida, casado con Seo-ni (Han Eun-jung). La pareja vive también con la hermana pequeña de Seo-ni, Yoo-rin (Hyomin, miembro del grupo K-Pop T-ara) y todos se mudan con Bin a la casa donde sucedieron los crímenes.
La presencia del niño supone un interesante elemento para una cinta de terror. Más allá de esto, Ghastly no aporta nada nuevo. Algunos sustos, un crío que recuerda al niño de "La Profecía", personajes que van cayendo uno tras otro de un modo bastante predecible y un final que no sorprende demasiado.
Una película entretenida, sin más, cuya originalidad es más bien escasa. Se podría decir que cumple con las expectativas de una película del género. Bien rodada y con suficiente calidad para hacerla visible, pero sin esperar encontrarse con algo sorprendente. Destacan las actuaciones. La cantante Hyomin no desentona en su papel, la protagonista tiene el carisma suficiente para un rol de estas características y el niño... El chaval hace un papel verdaderamente bueno. Su personaje exige diferentes registros (traumatizado por las muertes, acosado en el colegio, jovial y simpático, con muy mal genio ) y supera con nota todos ellos.
En su día vi el trailer y desde entonces he estado esperando esta película que apuntaba muy alto en lo que se refiere a las escenas de acción. La realidad es que las peleas poseen un ritmo y una vistosidad que merecen ser señaladas. El resto de la cinta, poca cosa.
Dos amigas que se dedican a la moda, acuden a una entrevista para un trabajo de promoción de coches. Pero la realidad es que son engañadas y captadas por un grupo que lleva una web de contenido pornográfico. Una de las chicas resulta ser hermana de Tae-hoon (Jung Suk-won), un militar que está a punto de ser enviado a Afganistán. Al enterarse de la desaparación de su hermana y con la ayuda de una amiga de ésta (Jeon Se-hong, Baby and me), comienza una búsqueda contrarreloj en la que se enfrentará el solito a toda la banda y en la que tendrá que encontrar a su hermana antes de que debute en la web online.
A partir de algo tan sencillo, da comienzo una trepidante historia llena de acción y enfrentamientos cuerpo a cuerpo (no pegan ni un solo tiro) donde se suceden los golpes con todo tipo de armas contundentes y cortantes, las llaves, luxaciones y un sinfín de mamporros hasta que nuestro héroe, como si se tratara de un videojuego, avanza eliminando malos hasta llegar al super-villano final. Sin más, una película efectiva y sin pretensiones que entretiene y permite pasar hora y media de acción total.
Las incontables secuencias de acción son sin duda el elemento más destacable de la cinta. Entretenimiento puro y duro. Pero que nadie se espere ver un guión redondo o giros argumentales o grandes sorpresas. Desde el minuto uno, se sabe cómo va a terminar todo.
La banda sonora no está mal. El volumen de la música aumenta a medida que lo hace la intensidad de los golpes. Queda bien.
En lo que se refiere a las interpretaciones... ¿qué puedo decir? Los malos demuestran que son muy malos. El protagonista es completamente inexpresivo y ha conseguido un papel que se le adapta como anillo al dedo: un tipo duro y serio que más que hablar, actúa repartiendo estopa. Las chicas están mejor, al menos son creíbles.
"The tibetan dog" es la primera coproducción chino-japonesa de animación de la historia. El equipo técnico lo componen básicamente japoneses, con un guión y ambientación chinos. Está basada en una popular novela china.
Un niño de 10 años se va a vivir al Tibet con su padre tras morir su madre. El cambio es radical. Abandona la ciudad para mudarse a las extensas llanuras tibetanas, rodeado de ganado y con poquísima población. Hace frío, la comida es diferente y extraña y su padre, el médico de la zona, no parece especialmente contento con la llegada del crío.
Pero en el Tibet descubrirá una raza de perro gigante (mastín tibetano), especialmente uno de pelaje dorado y recién llegado al igual que él, con el que inicia una intensa relación de amistad. La paz del lugar se rompe con la aparición de una criatura que comienza a asesinar al ganado y la gente...
Por la calidad de la animación se nota la mano japonesa en el proyecto. El Tibet como escenario es un buen lugar para la historia y aunque sea algo simple en su planteamiento, a mí me ha gustado. Bueno, la verdad es que si me ponen un perro como protagonista, cualquier película gana un punto en mi valoración (lo sé, es poco objetivo). Además, aunque casi todos los perros que aparecen son mastines tibetanos, también hay un shih-tzu y yo tengo 3 de esos... ;)
Es interesante ver el modo de vida tibetano, con sus tiendas, sus costumbres, sus ropas... Me recuerda bastante a lo que aparecía en El perro mongol.
La primera mitad de la cinta es algo infantil. Si los perros hablaran sería una peli Disney... Todo cambia en la segunda mitad, más acción, aventuras, tensión...
La leyenda china que se cuenta en la película, está bien. Pero yo me quedo con el mensaje que se lanza: "Muchos hombres ven a los perros como compañeros. Los perros ven al hombre como un amigo".
He visto una versión en chino subtitulada, pero me hubiese gustado mucho verla en japonés.