Home page
Si te gusta Filmaffinity no olvides recomendarnos a tus amigos.
Cuantos más seamos, mejor será el servicio.
English language
Vota películas y encuentra recomendaciones según tus gustos Gijón 2008 | Seminci 2008 | Recomiéndanos | Pasos a seguir | Tours | Home | ENGLISH
Críticas de: La Maga

La Maga
(Salamanca, España)
3660Películas valoradas
182Críticas
2Listas
Media de sus votaciones: 6,2 (ver sus estadísticas)
Votaciones | Votaciones a categorías | Críticas | Listas | Enviar mensaje

Ordenadas por:
Críticas: 182 Página: 2
<<1[2]34510203037>>
La última noche (2002)
Notable
Spike Lee
15 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Muy buena 23 de Abril de 2007
Spike Lee puede descansar tranquilo gracias a su última película, su primera y única obra maestra que, paradojas del mundillo cinematográfico, ha sido abandonada al circo de los leones sin apenas promoción y nula resonancia crítica. Si Spike Lee ya había demostrado su talento de sobra en títulos como “Fiebre salvaje”, “Malcolm X” o “Haz lo que debas”, con “La última noche”, alejado ya de toda temática exclusivamente afroamericana, compone una entrañable historia de redención, al mismo tiempo que le regala a su amada New York el más bello poema posible en estos tiempos apocalípticos en que vivimos (antológico el diálogo frente a la Zona O).
Además, para contentar a sus detractores, desaparece todo signo panfletario característico en su filmografía, y sustituye su habitual dogmatismo por un relato en el que la humanidad, y la falta de ella, resulta ser la base primordial de los personajes, y el motor de su mensaje: después de la caída, es posible levantarse. La cinta está basada en la novela original de David Benioff, y su trama, con un punto de partida aparentemente nimio, se desarrolla alrededor de las últimas 25 horas (de ahí el titulo original, 25th hour) de un camello antes de ser ingresado en la cárcel durante un período de siete años.
Monty Brogan está a punto de caer derrotado. Se avecina una tragedia en forma de rejas, palizas, violaciones y destrucción total de la personalidad. Por eso, acepta con resignación su culpa, y comprende que sólo queda una escapatoria posible: cambiar, curar el alma herida, y empezar a construir una nueva - linda metáfora del ll-S. Para ello, será indispensable aclarar las sospechas que apuntan a su novia como delatora, comprobar que la amistad no es un globo que se hincha (dos amigos: un asesor financiero de Wall Street - excelente Barry Pepper -, y un profesor de literatura inglesa en la universidad obsesionado con una alumna), y acabar con todo pasado vinculado a la mafia, además de con las posibles repercusiones que esto pueda acarrear a su padre, propietario de un pub irlandés.
Spike Lee logra atrapar al espectador de principio a fin. No puede evitar enamorarse de su antihéroe (Edward Norton, el mejor actor de su generación, borda otro papel complejísimo), su admiración por Scorsese resalta más que nunca (precioso el homenaje que le rinde durante el monólogo frente al espejo), y sorprende la contención dramática de sus diálogos, que recuerda a Paul Thomas Anderson.
El fichaje de Rodrigo Prieto (Amores perros, 8 mile) a cargo de la fotografía eleva el film a la escala de puro cine norteamericano. Nunca unos golpes dolieron tanto, ni un perro estorbó tan poco.
La Maga
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
Dogville (2003)
Buena
Lars Von Trier
18 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Muy buena 11 de Mayo de 2007
Lars von Trier, uno de los artífices del movimiento Dogma ´95, provoca y cautiva en su última película.
El cineasta danés Lars von Trier, culpable de obras tan deslumbrantes y desgarradoras como el musical Bailar en la oscuridad o el dramón Rompiendo las olas, cautivó al público y la crítica de Cannes en la pasada edición a pesar de no recibir un solo premio. Algunos hablaron de posiblemente la mejor película del año, sentencia que me dispongo a corroborar aquí y ahora por varios motivos.
Corrupción y venganza
Érase una vez un pueblo afincado en lo más profundo de los Estados Unidos de América. Una princesita llamada Grace (Nicole Kidman, en estado de gracia como la protagonista) huía de sus perseguidores, y a punto de desvanecerse por culpa del cansancio y el frío, Tom, un joven educado y culto, le ofrece, como portavoz del pueblo de Dogville, su ayuda para esconderse. A cambio, sólo tendrá que hacer algunas tareas para ganarse la confianza de sus habitantes, pero con ello descubrirá el mundo real y la mezquindad del ser humano. Lo que desconocen es que Grace porta un secreto.
A lo largo de un prólogo y nueve capítulos, en un escenario que recuerda a las representaciones teatrales de Bertold Bretch, Lars von Trier vuelve a reinventar el cine en la primera parte de una trilogía con la que se dispone a seguir ahondando en la condición humana. Un narrador omnisciente acompaña al carácter arquetípico de los personajes tratando de que el espectador capte las determinadas inclinaciones morales de cada uno en una búsqueda de necesaria complicidad. Poco a poco, nos adentramos en este cuento moral y alegórico en el que la línea que separa el bien del mal es tan frágil, que nos balanceamos del sacrificio a la inocencia preguntándonos si real menteel alma humana es capaz de regenerarse tras explotar y degradar a otra.
Film político y comprometido de final arrebatador, una obra maestra universal que, a pesar de ser un ejercicio minimalista de contención abstracta e invisible, alcanza el suficiente ardor simbólico como para llevar nuestros sentidos (y sentimientos) hasta extremos que rayan en lo irracional.
Orgullo, cobardía, celos, lujuria, sentido de culpa, amor desinteresado, utilización de las personas para fines propios, esclavitud, compasión, cólera, tolerancia, necesidad de recibir...
La Maga
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
Las reglas del juego (2002)
Interesante
Roger Avary
15 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Notable 2 de Abril de 2007
Roger Avary (Pulp Fiction) provoca, retrata, acierta, y sobre todo, no deja indiferente.
En aquel éxito rotundo de taquilla y premios que consiguiera el peculiar Quentin Tarantino por la vanguardista Pulp Fiction, mucho tuvo que ver la labor de su guionista, Roger Avary, que debutó en la dirección con Killing Zoe (1994), una obra hiperviolenta que todavía permanecía muy apegada a su predecesora. Con Las reglas del juego, Roger Avary pule su estilo, disecciona una realidad actual bastante evidente y abandona sus defectillos en aras de una mayor preocupación por la historia y sus personajes.
Bret Easton Ellis
Si hay un escritor capaz de describir y machacar el denominado american way of life, ése es Bret Easton Ellis. Sus héroes no se encuadran precisamente en el eje del bien, sino que son un producto de las alambicadas rutinas y excesos del mundo capitalista, en el que el dinero y la satisfacción de los placeres son la primera y única aspiración. Ahí están Golpe al sueño americano (1987) y American Psycho (2000), adaptaciones cuando menos interesantes. En la última que nos ocupa, Las reglas de la atracción, vuelve a darle un nuevo giro de tuerca a sus temas, esta vez pasados por el filtro universitario.
Triángulo amoroso
El realizador utiliza diversos re cursos, unos de cosecha propia (retroceso y vuelta a empezar de las secuencias...) y otros (pantalla dividida en dos, imágenes veloces...) provenientes de, en efecto, ese nuevo tipo de cine que está empezando a perfilar y afianzar algunos de sus rasgos. Las sensaciones son variables, desde las reminiscencias de La naranja mecánica (1971) y Pulp Fiction (1994), hasta Réquiem por un sueño (2000) o el lirismo de Las vírgenes suicidas (1999). Con todo este arsenal de virtudes, ante todo, se nos llama la atención, se nos golpea y hace reflexionar a la salida de la proyección.
La fiesta del culo del mundo, Vístete para que te follen o La fiesta del fin del mundo son los escenarios de nuestros tres protagonistas: Sean Bateman, un moderno gigoló, desalmado, perverso, que ya no se identifica con los va lores tradicionales y renace cuando el amor se cruza por su camino; Paul, un gay preocupado por dar una imagen seria, provocadora y seductora, pero que en el fondo necesita de emociones tan primitivas como el cariño; y Lauren, la representación de la pureza, y la justificación de la libertad. El resultado, una disección escalofriante y verosímil del vacío absoluto de la juventud.
La Maga
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
La ganadora (2005)
Interesante
Jane Anderson
12 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Buena 3 de Junio de 2007
El inicio del marketing masivo es el contexto del que parte Jane Anderson, debutante en el cine, que no en el largo - suyos son los telefilmes Si las paredes hablasen 2 (2000) y Normal (2003) - para condensar una parte de la América existente en la era de la sociedad de consumo. Una época llena de loterías, patrocinios, catálogos populares e investigaciones de mercado en la que te decían, con el televisor como objeto catalizador y demiúrgico, lo que debías comprar, lo que necesitabas.

Inspirada en hechos reales (The prize winner of Defiance, Ohio: How my mother raised 10 kids on 25 words or less), con lo que eso conlleva de fantasía en Hollywood, Anderson naufraga durante media hora en busca del estilo respetuoso e incisivo que le permita reflexionar acerca del machismo imperante en los 50, cuando las mujeres todavía no eran aceptadas en los lugares de trabajo y las amas de casa se convertían en maestras de la palabra. Tras su realización televisiva (secundarios de brocha gorda - una Laura Dern desaprovechada -, puesta en escena repetitiva, ausencia alarmante de lo musical…), acaba convirtiendo sus carencias en la base de una atmósfera malsana con la que convertir a su protagonista en heroína, trasunto de lo que resultaría mezclar a la escritora Dorothy Parker y a la actriz Doris Day. Seguramente, una mujer como Evelyn Ryan habría dirigido hoy una agencia de publicidad, escrito su propia columna o diseñado su propia línea de ropa, pero en aquellos años representaba la connivencia recatada con la que una parte de la población femenina seguía parapetando los parámetros de desigualdad de género, el conservadurismo más abyecto. Puro melodrama clasista (Kinsey, La sonrisa de Mona Lisa, Lejos del cielo…), germen del posterior progresismo norteamericano. Anderson consigue el distanciamiento necesario para que el espectador analice lo ganado, y despierta en el hombre “evolucionado” un instinto feminista de supervivencia, de indignación ante los roles aceptados con resignada abnegación.

Aquí es donde entra en juego Julianne Moore, que en un momento esplendoroso de madurez, consigue emocionarnos convirtiéndose en una mujer de felicidad independiente, que puede parecernos tonta, pero que detrás de esa aparente ingenuidad, es un ejemplo de superación, talento, optimismo y amor por la vida. Con lo que ganaba en los concursos, logró sacar adelante a diez hijos y un marido (magnífico Woody Harrelson, consigue humanizar al malhechor) negado por su cretinismo y superado ante tamaña y desbordante vitalidad. Una mujer que dejaba a un lado con gracia la adversidad y la mezquindad, y cuya bajo cursilería, se escondía una integridad moral a prueba de hecatombes, representante de cualidades que deberían ser globales (en todos), la sublimación virginal de la mujer empeñada en abarcar y organizar el mundo desde el hogar, que le permitiera ser recordada con el filtro de una realidad soñada a través de la nostalgia biográfica de sus hijos, eternamente agradecidos.
La Maga
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
A dos metros bajo tierra (Serie de TV) (2001)
Notable
Alan Ball (Creator), Rodrigo García, Michael Cuesta, Daniel Attias, Jeremy Podeswa, Kathy Bates, Michael Engler, Alan Poul, Daniel Minahan, Miguel Arteta, Nicole Holofcener
13 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Excelente 18 de Junio de 2007
Ácida, anormal, cáustica, conmovedora, enriquecedora, excepcional, excitante, fresca, hilarante, inconmensurable, inolvidable, inquietante, intensa, irrepetible, imprescindible, irónica, literaria, mágica, maravillosa, original, perturbadora, perfecta, provocadora, única, eterna…

Bajo el sello característico de las producciones HBO (Los Soprano), Alan Ball recogió el espíritu crítico de su American Beauty para crear en el 2001, año kubrickiano por excelencia – sugestiva coincidencia -, una serie (de ficción) fuera de serie. Tras cinco años, afirmo que no sólo nos encontramos ante una obra maestra de la TV universal, una de las cimas de su historia, sino ante una obra de arte que va más allá de cualquier disciplina, comparable a un Padrino, un Quijote o una Gioconda.

Porque hay que haber vivido mucho para plasmar la realidad con tanta sabiduría; porque cada uno de sus capítulos o tragicomedias contienen tal sensibilidad y sinceridad que diseccionan de raíz los cimientos y actitudes de nuestra falsa e hipócrita sociedad occidental; por su punto freak, su intensidad emocional, su profundidad analítica, su belleza formal, su estructura narrativa y su talento interpretativo; porque chorrea inteligencia y desprecia sutilmente a los estúpidos que insisten en ser infelices o hacer infelices a los demás; porque jamás hablando de la muerte se dijo tanto sobre la vida; por su fe en una parte del ser humano; porque expresa todo lo que pensamos y no nos atrevemos a decir; porque huye de tópicos, estereotipos, tremendismos, sensacionalismos y lecciones morales; por su banda sonora; por sus puntos de vista, tantos como franjas de edad; porque me ponen las invasiones bárbaras de la familia Fisher y compañía, todos ellos son ángeles caídos que no creen en el sueño americano, outsiders que luchan por no ingresar en la maquinaria del sistema (para ellos hay vida más allá del éxito); por su apoteósico y antológico final (coronado por el Breath you de Sia), como si de la muerte de un hijo se tratara, con el aroma de Borges, la compasión y el desahogo de Chaplin; por el puñetazo que da sobre la convivencia de las personas; porque termina como la vida misma, con asuntos inconclusos, preguntas sin respuesta e inmortales recuerdos bañados por algunas lágrimas; por convertir el sufrimiento en alegría por vivir; porque crecer, evolucionar es creer en la otra cara de la existencia; porque algunos tienen la Biblia, y otros, tenemos A dos metros bajo tierra.
La Maga
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
<<1[2]34510203037>>

OFERTAS DVD
 
Roswell: Primera Temporada Completa
27,15 €
 
Se ha Escrito un Crimen: Temporada Dos Completa
25,83 €
 
Roma Ciudad Abierta
5,14 €
 

Añade FilmAffinity a tus webs favoritas | Preguntas más frecuentes | Política de privacidad
© 2002-2008 Filmaffinity - Movieaffinity   Todos los derechos reservados.