11 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Posiblemente, la peor película que he visto en mi vida.
Me pregunto cómo puede estar nominada a los Asian Film Awards a la mejor película.
Me pregunto cómo casi la nominan a los Oscar como mejor película extranjera.
Y me pregunto cómo puede ganar la Palma de Oro en Cannes...
No hay por dónde cogerla. Un delirio constante. Diálogos sin sentido. Tediosa y dolorosamente lenta. Estática. Personajes a cual más absurdo. Guión irracional. La cura perfecta contra el insomnio.
He leído algunas buenas críticas a esta película. Se dice que rompe con el concepto de cine convencional, que su lentitud es como una experiencia budista (¿?), que en su excentricidad y absurdez está su genialidad (lo juro, lo he leído), que es onírica (aquí les doy la razón, produce somnolencia) y que se trata de cine espiritual... En fin, no soy ningún experto, pero opino que es infumable.
La cámara siempre fija, sin importar que los personajes no estén en plano. Hay ocasiones que enfoca a un punto y no pasa nada durante largos e interminables segundos. La ausencia de banda sonora, si exceptuamos el continuo canto de los grillos (enlatado, seguro), es otro elemento más a añadir a la colección.
Las actuaciones, por llamarlas de alguna manera, son... Bueno, en realidad no son. Se trata de personajes planos, sin personalidad y sin sentido. Se lleva la palma (además de la de Oro) el hijo pródigo, que regresa a casa años después convertido en mono. Vamos, lo normal... Tal vez en la cultura tailandesa, todo tenga su significado. Para mí, ninguno.
Y lo peor de todo, es que ésta llegará a los cines de España. Así vamos. Nos dejamos fuera joyitas como "Confessions" o muchas otras y distribuimos este engendro que gustará a un puñado de personas y que (apostaría algo) hará que unos cuantos abandonen la sala antes de que termine.
9 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil.
No he leído la novela de Haruki Murakami en la que se basa, así que no comentaré nada acerca de la adaptación a la gran pantalla. Eso sí, no deja de ser curioso que haya sido un vietnamita el encargado de hacer dicha adaptación, Tran Anh Hung (El olor de la papaya verde). Creo que ha hecho un gran trabajo.
La película tiene un ritmo pausado. Eso, unido a sus dos horas y cuarto de metraje puede convertirla en un título pesado para una importante cantidad de público... Para mí, no ha sido así. Por otro lado, están los personajes. Más de uno está algo desequilibrado y varios tienen una personalidad poco definida. Sin embargo, todos ellos me han resultado atractivos... Mucha gente en el cine hablaba y se reía con algunas escenas (pese a no para nada una comedia), parecían aburrirse. Yo disfruté la película de principio a fin.
Por esta vez, no comentaré nada de su argumento, sólo diré que habla de sentimientos y de relaciones humanas. De amor y de pérdidas. De recuerdos y deseos. Nostalgia.
Destaca por encima de todo, la fotografía. Absolutamente embriagadora. El colorido de sus secuencias en exteriores es sencillamente maravilloso, visualmente es impresionante. Los paisajes y colores se convierten en un protagonista más. Como también lo es su gran banda sonora, a cargo del guitarrista de Radiohead, Johnny Greenwood. Cada una de las piezas de la banda sonora encaja perfectamente con la escena a la que acompaña. Me ha llamado especialmente la atención el uso que hace del volumen en algunas secuencias.
¿Y qué decir de los actores? Todos brillantes. Mención especial para Rinko Kikuchi (Mapa de los sonidos de Tokio) que está genial como Naoko. Hay que ver. A sus 30 años interpreta a una chica de 20 y por momentos parece una adolescente... Como ya dije al comienzo de esta reseña, algunos personajes están poco definidos. Sin embargo, todos tienen un papel importante y todos ellos tienen se relacionan de un modo u otro con Watanabe, interpretado por Kenichi Matsuyama (el gran "L" en la saga Death Note). Watanabe es el nexo en común con todos los demás roles y su personaje está perfectamente retratado.
Imagino que en la novela se explicará. Yo me he quedado con las ganas de saber por qué se llama "Norwegian Wood" si no se menciona para nada Noruega ni nada por el estilo. He visto que es una canción de los Beatles (gomen, shirimasen...) que también figura en la banda sonora. A lo mejor van por ahí los tiros. ¿Alguien me lo aclara?
En definitiva, visualmente una hermosísima película, cuya historia, pausada en su desarrollo, también me ha gustado. Eso sí, ojo con quienes se aburran fácilmente con el cine sin mucho ritmo...
Sin duda, uno de los títulos más esperados de este 2011, con un reparto de lujo dentro del género de acción oriental... pero no ha llenado mis espectativas.
Liu Jinxi (Donnie Yen) lleva una vida tranquila junto a su mujer Ayu (Wei Tang) y sus dos hijos en un pequeño pueblo. Cuando él solito acaba con dos peligrosos malhechores que llegan a su pueblo, el gobierno envía a un detective (Takeshi Kaneshiro) para investigar y esto afectará a su actual forma de vida...
Los personajes están muy bien construídos destacando sobre todo al detective que, como viene siendo habitual, está estupendamente interpretado por Takeshi Kaneshiro. Este personaje es el que me ha gustado más en esta película, tanto por su personalidad, como por la originalidad de su trasfondo. El uso de la acupuntura es un elemento que resulta tan curioso como vistoso. Y hablando de originalidad, la escena donde reconstruye la pelea en la tienda apareciendo como espectador de lujo en mitad de la lucha, es de lo mejor que he visto últimamente.
Las escenas de acción, así como las coreografías de las peleas, tienen la calidad que se les supone. Espectacular la persecución por los tejados. Hasta aquí los motivos para darle un 7.
A partir de aquí poco más destacable. Una buena cantidad de metraje en mitad de la cinta demasiado lenta, que corta el ritmo de la narración y, sobre todo, un final que no está ni mucho menos a la altura de lo que merece. Un cúmulo de despropósitos...
Resumiendo, muchas cosas buenas pero algunas muy malas. Me ha gustado, aunque tras la larga espera para ver esta peli esperaba algo más.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
Si no la has visto, no sigas leyendo...
Los minutos finales son un cúmulo de despropósitos...
- Donnie Yen se corta el brazo a sí mismo y los malotes le dejan tranquilo (¿?)
- El malo maloso, cuyo cuerpo es inmune al filo de las espadas (¿?), se ve afectado fácilmente por agujas de acupuntura.
- La muerte más cutre de un villano que he visto en mi vida: un rayo atraído por una aguja de acupuntura. Sí, y qué más...
El efecto mariposa o teoría del caos, o cómo todo está interconectado y cada cosa que hacemos supone cambios importantes a miles de kilómetros... o decenas de años después. ¿Puede una canción salvar a la humanidad de un trágico destino?
Para muchos puede ser una excentricidad o incluso una tomadura de pelo. Una película sin duda extraña que no pasa desapercibida y que a mí, me ha parecido una genialidad. Y todo gracias a los 5 últimos minutos, un final tan sorprendente y original que entraría dentro de mi TOP 5 de mejores finales (bueno, si tuviera dicho TOP, seguro que estaría dentro...).
Pero empecemos por el principio... ¿de qué va todo esto? Una difícil pregunta...
Año 2012. Un enorme meteorito está a punto de caer sobre la Tierra. El fin del mundo conocido está a 5 horas vista.
Año 1975. Un grupo musical punk japonés graba la que será su última canción, "Fish story", un tema que probablemente nadie escuche jamás...
Año 1999. Según las profecias de Nostradamus, el fin del mundo está cerca.
Año 1982. Por fin, alguien escucha la canción "Fish story" y su misterioso minuto de silencio durante un solo de guitarra.
Año 2009. Un grupo de personas viaja en ferry a Hokkaido.
Año 1953. Se traduce un libro del inglés al japonés.
Continuos saltos en el tiempo para contar una serie de historias intimistas, donde lo más importante son los personajes y sus relaciones. Por separado, todas tienen su interés. Juntas, son las piezas de un rompecabezas sin sentido. Por mucho que uno se esfuerce en tratar de deducir de qué va todo esto, no hay respuesta. Simplemente sigues viendo la película con la esperanza de que no sea una broma, esperanza que se diluye a medida que pasan los minutos... hasta que por fin, todo encaja.
Fish story me ha dejado un gran sabor de boca. Todo está calculado al milímetro, un derroche de imaginación y frescura del cine nipón. Y todo amenizado con una estupenda banda sonora y actuaciones más que correctas. Caras desconocidas en el cast, pero cumplidoras. Un guión redondo.
No se puede contar más sin romper la magia de la teoría del caos.
Sigo pensando que los coreanos hacen demasiadas películas sobre psicópatas y asesinos en serie. Reconozco que tienen mano para crear la atmósfera y la tensión necesarias, dotan a sus películas de ritmo y cuentan con muy buenos actores. Sin embargo, les falla algo muy importante: el final. Entre otros muchos ejemplos, citaré Truck, buen guión, actuaciones sólidas y calidad técnica, con un final francamente mejorable. Midnight FM supera la media, pero tiene un final un tanto predecible.
En todo caso, está muy bien hecha y es francamente entretenida. Midnight FM (el título de un programa de radio) trata de música de películas, comentadas por la presentadora y donde el oyente puede llamar y dar su opinión.
Una famosa locutora de radio (una magnífica Soo-ae) lleva un programa nocturno. Es madre soltera y su hija no puede hablar pese a que ha sido operada varias veces. Por eso decide ir a Estados Unidos y operarla allí. En su último programa antes de mudarse, recibe la llamada de un extraño (Yoo- Ji-tae) durante la publicidad. Ha secuestrado a su familia y los matará uno por uno si no sigue con el programa, pone las canciones que él le dicta y hace todo lo que le pida...
El planteamiento y los personajes me han gustado. Enseguida me metí de lleno en la historia y se mantiene la tensión en todo momento. Pocos personajes pero muy bien definidos e interpretados (incluyendo la niña muda). La escena inicial del psicópata irrumpiendo en la casa es estupenda y la idea de "secuestrar" el programa de radio, muy original. También quiero destacar las escenas de acción, donde se demuestra una vez más que el cine oriental está a la altura de Hollywood.
Cuenta con todos los ingredientes para ser una gran peli, y lo es durante una buena parte. Pero como ya he avanzado, en mi modesta opinión la segunda mitad flojea un poco en su guión (no así en intensidad y tensión), volviéndose predecible en algunas escenas. Lástima...
Seguramente será del agrado de buena parte del público. Es un thriller de calidad y muy entretenido.