Críticas ordenadas por utilidad
Movie added to list
Movie removed from list
An error occurred
7
24 de noviembre de 2009
24 de noviembre de 2009
28 de 37 usuarios han encontrado esta crítica útil
El mayor acierto de la película es combinar el espectáculo visual con una trama que no toma por débil mental al espectador medio. Vale, no es una reflexión tarkovskiana acerca de la esencia de la humanidad y el origen del bien o el mal, pero ni falta que le hace. Me quedo con Proyas. Los robots transmiten una naturalidad de movimientos francamente reseñable, y Sonny, el chatarra protagonista, acaba empatizando con la audiencia a pesar de su cara de lata gelatinosa. Si hasta Smith está acertado en su papel de poli renegado con trauma incurable.
Una de las mejores de ciencia ficción “comercial” de los últimos tiempos. Le sobra alguna que otra gansada para lucimiento del la bronceada estrella, pero eso se da por descontado, y tampoco chirría tanto. Y el diseño del Chicago futurista, es la bomba. Para disfrutar sin demasiadas profundidades metafísicas.
Una de las mejores de ciencia ficción “comercial” de los últimos tiempos. Le sobra alguna que otra gansada para lucimiento del la bronceada estrella, pero eso se da por descontado, y tampoco chirría tanto. Y el diseño del Chicago futurista, es la bomba. Para disfrutar sin demasiadas profundidades metafísicas.
2 de noviembre de 2010
2 de noviembre de 2010
19 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
Mi película favorita del no siempre inspirado Huston y una de las grandes obras del género negro. Me encantan su linealidad, su sencillez y la perfección de su mecanismo narrativo. Sin aclaraciones cargantes, sin saltos cronológicos ni desarrollos paralelos. Un golpe directo y demoledor. Desde el principio, el asunto no pinta bien, pero hay cosas inevitables.
Como la vida misma, con personajes en apariencia arquetípicos pero tan ricos en matices que cada vez que la contemplamos podemos ver casi una nueva película. Contiene algunas frases míticas como la que Herr Doctor dedica a la policía, esa que ‘cuando menos te lo esperas se pone del lado de la ley. Y ahí está el gran Hayden, hierático y rudo pero, dentro de su ‘concepción errónea de la vida’, un tipo íntegro, con principios.
Un puñado de canallas y perdedores a los que el destino da la espalda. El riesgo que corren es enorme y el precio a pagar, demasiado alto; solo los elegidos lo afrontarán con dignidad. Al fin y al cabo, el crimen también tiene sus reglas y hasta los pistoleros a sueldo alcanzan el paraíso. Sin embargo, nada sale gratis, ahí radica su clasicismo, en la carga moral de la película.
Como la vida misma, con personajes en apariencia arquetípicos pero tan ricos en matices que cada vez que la contemplamos podemos ver casi una nueva película. Contiene algunas frases míticas como la que Herr Doctor dedica a la policía, esa que ‘cuando menos te lo esperas se pone del lado de la ley. Y ahí está el gran Hayden, hierático y rudo pero, dentro de su ‘concepción errónea de la vida’, un tipo íntegro, con principios.
Un puñado de canallas y perdedores a los que el destino da la espalda. El riesgo que corren es enorme y el precio a pagar, demasiado alto; solo los elegidos lo afrontarán con dignidad. Al fin y al cabo, el crimen también tiene sus reglas y hasta los pistoleros a sueldo alcanzan el paraíso. Sin embargo, nada sale gratis, ahí radica su clasicismo, en la carga moral de la película.
Calhern, Whitmore, Hagen, Lawrence, Jaffe... geniales; Marilyn, testimonial, pero digna. Qué narices, todos lo bordan, empezando por Huston.
3
24 de octubre de 2009
24 de octubre de 2009
44 de 70 usuarios han encontrado esta crítica útil
La introducción es memorable. En sólo diez minutos, y con apenas un par de palabras, la película es capaz de condensar toda una vida. Y además, emocionar.
Pero a partir del momento en el que el anciano arranca a volar, acompañado del insufrible chinito scout, la cosa se convierte en una sucesión de tonterías enfocadas claramente a un público infantil. Bien podría haberse titulado “Cebolleta Jones y la última perrada”. Los animalitos parlanchines me resultan particularmente cargantes y la historia es absurda. No sé qué pinta toda esa tropa en medio de la selva ni qué relación puede tener con lo que la historia cuenta en los primeros minutos. Bueno, sí que lo sé, lo que ocurre es que el guión es malo. Montones de vaselina de vivos colores. La incuestionable perfección que ha alcanzado la animación infográfica hace ya años que dejó de sorprender. Y eso no es suficiente; al menos para mí.
Llama la atención que parte de la crítica especializada se obnubile en los últimos tiempos sólo con dos tipos de películas, o bien las gansadas pretenciosas y pedantes tipo “Anticristo”, o infantiladas multimillonarias como las que nos obsequia Pixar de unos años a esta parte. A lo mejor ahí radica el verdadero significado de la expresión “enfant terrible”. A esos que hablan de Proust, Chaplin o Magritte, les recomiendo que se hagan una analítica. Integral.
Pero a partir del momento en el que el anciano arranca a volar, acompañado del insufrible chinito scout, la cosa se convierte en una sucesión de tonterías enfocadas claramente a un público infantil. Bien podría haberse titulado “Cebolleta Jones y la última perrada”. Los animalitos parlanchines me resultan particularmente cargantes y la historia es absurda. No sé qué pinta toda esa tropa en medio de la selva ni qué relación puede tener con lo que la historia cuenta en los primeros minutos. Bueno, sí que lo sé, lo que ocurre es que el guión es malo. Montones de vaselina de vivos colores. La incuestionable perfección que ha alcanzado la animación infográfica hace ya años que dejó de sorprender. Y eso no es suficiente; al menos para mí.
Llama la atención que parte de la crítica especializada se obnubile en los últimos tiempos sólo con dos tipos de películas, o bien las gansadas pretenciosas y pedantes tipo “Anticristo”, o infantiladas multimillonarias como las que nos obsequia Pixar de unos años a esta parte. A lo mejor ahí radica el verdadero significado de la expresión “enfant terrible”. A esos que hablan de Proust, Chaplin o Magritte, les recomiendo que se hagan una analítica. Integral.
17 de julio de 2011
17 de julio de 2011
42 de 66 usuarios han encontrado esta crítica útil
Otra de esas películas en las que no sintonizo con la mayoría de la gente. Me dice poca cosa. No cabe duda de que presenta a un puñado de personajes con los que resulta muy fácil empatizar, que Nicholson se luce en el papel que le catapultó de forma definitiva a la fama, que en el manicomio aparecen algunos de los actores que nos han acompañado en multitud de filmes hasta hoy, entonces perfectos desconocidos (Lloyd, DeVto, Dourif). No es menos cierto que la enfermera interpretada por Louise Fletcher es antipática, odiosa; o que el final sigue mostrándose sorprendente.
Pero no me acabo de creer la historia, Forman no me transmite la sensación de angustia y opresión que creo que la situación requiere. Además, la encuentro demasiado larga y considero que Nicholson tiene un excesivo protagonismo. Creo que, como toda película de culto, está sobrevalorada.
Pero no me acabo de creer la historia, Forman no me transmite la sensación de angustia y opresión que creo que la situación requiere. Además, la encuentro demasiado larga y considero que Nicholson tiene un excesivo protagonismo. Creo que, como toda película de culto, está sobrevalorada.
3
7 de febrero de 2010
7 de febrero de 2010
22 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un marine en silla de ruedas…mmm. Bueno, su arma es su cerebro, pero tampoco viene mal para que el público empatice con un disminuido.
Soldados con encefalograma plano cuyo único objetivo es hacerse con un preciado mineral, aun a costa de Pandora, planeta diseñado por Greenpeace, esa multimillonaria multinacional de la que hasta sus fundadores salieron huyendo.
Por supuesto, el oficial jefe es un hijo de perra sin sentimientos, un facha de mierda con cerebro de mosquito.
También está la científica rarita, con pinta de enrollada, la tía Sigourney.
A los diez minutos, ya tengo la sensación de que esto lo he visto en mejor: en ‘Bailando con lobos’, en ‘La selva esmeralda’ en ‘Los últimos días del edén’, en ‘Un hombre llamado caballo’, hasta en ‘El planeta de los simios’ o en ‘El último samurai’. Y con actores de verdad.
Desde luego, Pandora es hostil. En 2 minutos, al avatar protagonista le atacan todos los depredadores de la galaxia. Demasiados por m2 para que el entorno sea sostenible, pero en una peli da mucha emoción. La naturaleza no es tan placentera, amigos.
Soldados con encefalograma plano cuyo único objetivo es hacerse con un preciado mineral, aun a costa de Pandora, planeta diseñado por Greenpeace, esa multimillonaria multinacional de la que hasta sus fundadores salieron huyendo.
Por supuesto, el oficial jefe es un hijo de perra sin sentimientos, un facha de mierda con cerebro de mosquito.
También está la científica rarita, con pinta de enrollada, la tía Sigourney.
A los diez minutos, ya tengo la sensación de que esto lo he visto en mejor: en ‘Bailando con lobos’, en ‘La selva esmeralda’ en ‘Los últimos días del edén’, en ‘Un hombre llamado caballo’, hasta en ‘El planeta de los simios’ o en ‘El último samurai’. Y con actores de verdad.
Desde luego, Pandora es hostil. En 2 minutos, al avatar protagonista le atacan todos los depredadores de la galaxia. Demasiados por m2 para que el entorno sea sostenible, pero en una peli da mucha emoción. La naturaleza no es tan placentera, amigos.
Los aborígenes, espigados, azules y aficionados al bodyart, son lugareños 2.0, con monturas plug and play (de la escuela del Dípilon); una suerte de midiclorianos hippies con sex appeal. Incluso cuando matan a un animal, rezan para que su espíritu se funda con Eywa. Hay amores que matan.
Ahora sí, qué mala es la tecnología. Paradójicamente, sin ella no existiría ‘Avatar’; ni el mundo tal como lo conocemos. La cuestión es: ¿estaríamos dispuestos a renunciar a nuestro nivel de bienestar para conservar virgen este planeta u otro? Por los ecologistas militantes que conozco, me temo que ellos serían los menos dispuestos a hacer sacrificios al respecto. Dime de qué presumes…
Consideraciones ideológicas al margen, la película es aburridísima, el argumento parece diseñado para un capítulo de ‘Kalimero’, aquel pollito fascistoide de mi niñez, y las frases fruto de un jardín de infancia. De hecho, una de las mejores es la del combate final: -Ven con papá.
Ahora sí, qué mala es la tecnología. Paradójicamente, sin ella no existiría ‘Avatar’; ni el mundo tal como lo conocemos. La cuestión es: ¿estaríamos dispuestos a renunciar a nuestro nivel de bienestar para conservar virgen este planeta u otro? Por los ecologistas militantes que conozco, me temo que ellos serían los menos dispuestos a hacer sacrificios al respecto. Dime de qué presumes…
Consideraciones ideológicas al margen, la película es aburridísima, el argumento parece diseñado para un capítulo de ‘Kalimero’, aquel pollito fascistoide de mi niñez, y las frases fruto de un jardín de infancia. De hecho, una de las mejores es la del combate final: -Ven con papá.
Dicen las malas lenguas que cuando le preguntaron por el argumento a Cameron, se limitó a responder: -Bueno, luego yo ya, si eso yo ya, luego ya…
No se puede negar que los efectos especiales están logrados. Solo faltaría, con semejante presupuesto.
No se puede negar que los efectos especiales están logrados. Solo faltaría, con semejante presupuesto.
Más sobre Shinboneniná
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana
