Esta cinta va del secuestro de un tren del metro de Nueva York. Pues bien, le recomiendo que haga una cosa. Vaya al metro (si no existe en su ciudad, vaya a la estación de tren más próxima), y montese en la primera línea que pase. No lleve libro ni MP4 o similar, y quédese en el tren durante unos 100 minutos aproximadamente. Es posible que se aburra mucho, pero aún así se lo pasará mejor que viendo esta mierda.
Ágora es una historia sobre pasiones. La pasión de una mujer por la ciencia; la pasión de los fanáticos por la divinidad; la pasión de dos hombres por una mujer. Es una historia que refleja la pasión de un gran director siente por el cine. Y cualquier apasionado al cine no se verá decepcionado con esta película.
Un punto fuerte y otro débil tiene este film.
El fuerte: que es muy entretenido; la película empieza con un un ritmo inicial que no decae, sino que al contrario, gracias a la intriga del guión, va en aumento paulatinamente.
El débil: una trampa demasiado enrevesada, un farol inverosímil, un giro con una salida hacia ninguna parte, un vuelta de tuerca pasada de rosca.
En una escena el protagonista sugiere un título muy largo para su obra. La otra persona le contesta "Es demasiado".
En otra, al protagonista le dicen que el actor que le interpreta es divertido. Él replica "Yo también soy divertido", y la otra persona le contesta, "No, no lo eres".
Sin duda, el crítico más justo para esta película es su propio autor, Charlie Kaufman.
Y no sólo el villano: el archivillano también, y el científico aliado del villano, y las criaturas del villano, y por supuesto las tres hermanas (sobre todo la pequeña, qué delicia). Todos los personajes de esta obra tienen un carisma especial y la convierten en un divertido y encantador entretenimiento imprescindible para los amantes del cine de animación.