¡¡Señores al tren!! Seagal se sube al tren, joder, por favor paren, que yo me bajo.
Vamos a ver, yo no es que tenga nada contra Seagal, a mí me da igual que este tío sea una persona bochornosa con un ego arrogante subido de tono, pero por favor debemos saber diferenciar claramente:
“Película entretenida”, pues no. Eso no es cierto. Entretenida no viene de entre tren o trenes, o entre tren de ida, entretenida es distraída y ya me dirán a mi quién puede distraerse estando Seagal deambulando todo el rato por el medio, o sea, chupando cámara y jodiendo las escenas.
Esta película podría ser buena si al menos hubiera sido interpretada por alguien con un poquito más de presencia, aunque hubiera sido Alan Ladd por ejemplo, bueno, que tonterías digo, si hubiera sido Alan Ladd la película sería un clásico; quiero decir que si esta película hubiera sido protagonizada por Wesley Snipes sería una película aceptable.
Como dice un respetable usuario, después de Alerta Máxima en barco y luego en tren, en avión ya no puede ser porque se le adelantó el Pasajero 57, por tanto en preparación estará…
“Alerta Máxima 3, Peligro en el Transbordador Espacial Challenger”. La NASA enviará a Marte un Transbordador Espacial pilotado por una veintena de monos; durante el trayecto los monos se rebelan contra Cabo Kennedy y secuestrarán el vuelo, pero por suerte Steven Seagal que viaja a bordo (ya que se ha confundido de aeropuerto, de vuelo y de otras cosas), aprovechará para luchar contra ellos y restablecer la misión.
La verdad: esta película es una tontada como un piano con ruedas. Los tíos que salen, como diría Harold Lloyd: son más tontos que el perrito de aguas de mi madre.
Hugh Grant es un personaje difícil de aguantar, es cierto. Pero... ¿Y Andie? ¿Y Kristin?
¿Por qué la veo cada vez que la echan por la tele? Pues probablemente por la razón que la ve todo el mundo y aguanta hasta el final sin liarse a tiros con todo cristo.
¡¡¡Por el final!!!
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
¿Se dedican a algo estos tíos? ¿No da la impresión que los personajes han aparecido en el planeta Tierra exclusivamente para el devenir de las cuatro bodas y del funeral de otro de los gilipollas? ¿Qué hacen cuando no tienen boda o funeral?
Mientras unos se casan y otro se muere de asco los demás ven pasar el tiempo esperando que les llegue el turno ¡Y les llega!
Hugh está enamorado de Andie y de su pelo Lóreal pero al final se va a casar con Cara de pato. Ella, Andie, está enamorada de él pero se casó con un tío borde que le triplica la edad. ¿Por qué coño? Por dinero evidentemente, se supone. ¡Pero entonces ella se divorcia y va a ver a Hugh el día que se casa! ¡¡¡Será puta putíiiiiiiiisima!!! ¡Joder tía! ¿No has tenido tiempo antes de quedar con él un día, cacho puta? Si no le quieres joder, y joder a todos los invitados inclusive y toda la boda completa, no le digas que estás libre como un taxi justo cuando va a casarse con la otra, espera por lo menos a otro momento, hostias. Claro, el tío deja a Cara de pato plantada en la chapel porque prefiere mil veces a Andie. Andie es así de egoísta y de jodida y de cabrona y no piensa más que en su interés. La tenías que cagar, Hugh.
El caso es que llegamos al final; la coronación de todo esto: Chapel of love. Suena la banda sonora de los créditos finales y yo me mondo, disfruto y me emociono. ¡Lo vivo! El maricón encuentra maricón y son superfelices. Salen en la foto haciendo cariñitos y riéndose. La hermana de Hugh, la enana fea, encuentra al maromo americano que quería y se casa con él ¡¡Y son felices!! ¡Y ríen! El grandullón tontorrón que anda siempre quejándose y pidiendo a todas que si quieren casarse con él... ¡Encuentra por fin a una prima lejana que se enamora de él al instante y son felices! ¡Y ríen! Y, claro, Hugh con sus fotos con los retoños... Riéndose con Andie, la asquerosa.
Y sigue la música: "Vamos a la capilla"... "Vamos a casarnos"...
Genial. De verdad.
El sumun es Kristin con la foto a tamaño real con el príncipe Carlos. ¡Pues claro que sí! Carlos, si es que me caes estupendamente. Carlos, eres un icono. No vas a ser Rey, eso seguro, la cabronaza de tu madre no se muere sólo por joderte; te vas a morir tú antes. Yo, lo siento, además caes de pena a la gente... Pobre príncipe, nadie te perdona que no quisieras acompañar a Lady Di a hacer las tonterías supinas que se la ocurrían cada dos por tres.
Kristin es el único eslabón con la vida real. No consigue a Hugh, de quien estaba enamorada y evidentemente no consigue a Carlitos.
Pues eso.
Chapel of love. Es inútil resistirse.
No es mala película, lo malo es que no está conseguida por alguna razón, una razón que se me escapa. Hay en ella un trabajo muy elaborado para que conozcamos bien a los protagonistas. Se nos presentan entre imágenes tristes de parques solitarios, de calles frías, de gente hastiada..., no sé de qué pero gente demasiado agobiada. Los personajes requieren su presentación detallada tal vez porque está basada en un atraco real; éste, como es lógico, se realiza al final y el resto de la película es la preparación.
Es una preparación detallada, minuciosa, en la que tenemos a McQueen volcado en el trabajo y a su novia tratando de convencerlo de que no lo haga; una muchacha que ve en ese asalto un final, un final más triste aún que el presente que viven. El jefe del tinglado es un hombre lleno de odio que arrastra de una infancia torturada por una madre borracha. Un amigo de éste, que curiosamente presenta un perfil amariconado aunque no se descubre así, debe soportar su desprecio continuo porque ambos tuvieron una relación pasada que cala en el presente y que hace que el jefe se mofe de él y le desprecie continuamente.
Y el último del clan es un desecho de la sociedad, un hombre sin condición de ciudadano que sufre trastornos claustrofóbicos.
Así pues, este conjunto humano, de circunstancias y de intereses, mueve y condiciona el asalto final, y para todos este asalto es liberador, es un asalto que la sociedad y el resto del mundo se lo han puesto delante para que terminen sus torturas emocionales que, está claro, ya no pueden soportar más.
Entrañable y muy amable película sobre el periodismo. El eje de esta comedia es el ejercicio de la profesión sin la base sólida de los estudios universitarios y el punto polémico que suscita. Estamos de acuerdo. Pero Clark Gable es un redactor jefe superchusquero con muchísimos años de experiencia..., y eso también vale, señores.
Clark Gable se gana al respetable con sus gestos y sus pasos tras Doris Day. DD sale como siempre, su mismo peinado, su falda larga de siempre, la misma cara también y de nuevo se cruza con un espabilado que, aprovechando la coyuntura, se hará pasar por otro, como cuando está con Rock Hudson. Pobre mujer, la de cortes que se lleva. El caso es que luego les gusta. Doris, es improbable que alguna vez nos crucemos en el camino, pero yo no te engañaría.
Enséñame a querer es una previsible película que marcha como la seda con algún leve pero muy válido retazo social.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
La experiencia también cuenta.
-Vas a ponerte a hacer el artículo sobre el crimen del portorriqueño. Pero no iba solo como has dicho, le acompañaban cuatro compinches.
-No. Se ha demostrado que iba solo.
-... Le acompañaban cuatro compinches: la pobreza, la marginación, la desesperación y la rabia.