Síguenos a través de Facebook y Twitter
Tu página de cine
Críticas de: Tony Montana

Ordenadas por:
193 críticas (Ver todas por título) Página: 10
<<1789[10]111213203039>>
La ruta del tabaco (1941)
Buena
John Ford
16 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Notable 17 de Agosto de 2007
El cine de John Ford se compone de pequeños detalles, escenas sin aparente importancia, que son al final las que perduran en la memoria colectiva. Ahí están la pelea en la boda de Centauros del desierto, los ladrones leyendo cómo cuidar a un bebé en Tres Padrinos, o el apretón de manos de El hombre tranquilo. En La ruta del tabaco encontramos varias escenas así, de esas que le arrancan al espectador alguna carcajada o alguna lagrima en el momento menos esperado, y que, al acabar, dejan un buen sabor de boca, a pesar de que se trate de una de las llamadas "menores" del genio de Maine. Y es que, sin ser de sus grandes obras, es una película de Ford. Eso se ve desde el comienzo. Esos planos del solitario camino, ese lirismo arrebatador, que tan bien sabía representar Ford, demostrando cómo el paso de los años ha hecho mella en la zona, donde ya no queda más que polvo.

Alguien dijo que el cine de John Ford cuenta la historia de los irlandeses. Aún siendo el cronista oficial de la historia norteamericana hasta la mitad del siglo XX, siempre tuvo presente su origen, y en su trilogía sobre la pobreza, no hace otra cosa que narrar los sucesos de la gran hambruna que sufrió Irlanda en el siglo XIX, y que acabó con su familia en el nuevo mundo. Por ello, todo su cine está impregnado de una sensibilidad que sale de la propia experiencia, y más aún estas tres películas. Pero para Ford, nunca una historia es lo demasiado triste como para dejar de lado el humor. Es la gran clave de la película, porque, narrando una historia tan dura y sombría, lo hace con su candidez habitual, con personajes entrañables, y diálogos cómicos, dando lugar a unas situaciones que en algún momento podrían llegar a parecer escatológicas. Pero, a pesar de todo, nunca deja de ser lo que Ford siempre ha contado, historias sencillas de personajes.

La película es un auténtico lucimiento para Charles Grapewin, un actor que nunca es lo suficientemente reconocido. Él solo lleva el peso de la película en todos los ámbitos. Con una interpretación muy fordiana, sabe darle el punto exacto entre comedia y drama para hacer creíble y entrañable su personaje. Una interpretación simplemente brillante. Todo el reparto es un muestrario el cine fordiano, lo que podríamos llamar irlandeses, locos, sueltos entre ellos, inadaptados, ya sea a un lugar o a una época. Y Ford es el único que sabría hacer algo así sin resultar caricaturesco o bufonesco. Es, probablemente, el único director que ha conseguido que en sus películas la cámara nunca esté, si no que sea el espectador el que sienta directamente la historia. Estamos realmente ahí, en esa pequeña granja desahuciada, y no la vemos através de una pantalla. También destacar esa brillantez plástica que consigue Ford siempre. Ya pueden ser los claroscuros de Centauros del desierto o el primer plano de Tom Joad en Las uvas de la ira, conseguía hacer poesía de la imagen, sin necesidad de barroquismos y efectismos. La sencillez hecha cine.
Tony Montana
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (2007)
Interesante
Andrew Dominik
26 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Muy buena 31 de Octubre de 2007
En la historia del western, varias cintas se han salido de su tangente para intentar crear un punto de vista diferente sobre las diferentes leyendas y mitos del oeste americano, y reinterpretar la historia a su manera y han intentado ofrecer al espectador algo a lo que no estaban acostumbrado, con más o menos éxito, y pusieron su granito de arena para el género más importante en la historia de este medio. Esta va un pasito más allá y se sitúa en un nivel más allá dentro del western, moviéndose de forma sinuosa entre el drama intimista y el western crepuscular, regado con gotas de expresionismo que dotan a la cinta de un lirismo abrumador, pero que no se queda en un mero ejercicio esteticista, dándole un toque fascinante y renovador a una historia mil veces contada.

Andrew Dominik disecciona al héroe en todas sus vertientes, analizando punto por punto el carácter del Robin Hood moderno, que aquí tiene más aristas de las que la gente le presume, descubriendo que la mayoría de las leyendas decepcionan, y que de héroe o leyenda a villano no hay más que un paso. Todos parecen ver en Jesse a un moderno Prometeo que roba a los poderosos para dárselo a los pobres, pero él mismo sabe, y Ford se dará cuenta con el paso del tiempo, que no es más que un ser humano, con sus numerosas debilidades. La película es la narración de ese proceso, de un personaje aparentemente frágil y honesto, pero que en el fondo se descubre a sí mismo como un cobarde. Presentado al comienzo como un ente casi fantasmagórico, el director va desnudando también el alma de Jesse James hasta hacerle vulnerable, y quitarle ese halo mágico que parecía rodearle en la primera secuencia. Es también una visión pesimista del mundo, de la decepción y la desconfianza como motor de todo, y es que aquí lo importante no son los asesinatos, si no lo que estos luego originan.

Pudiendo ser acusada de tediosa, plúmbea y barroca, es innegable que el estilo que ha escogido Dominik para su película es sorprendente para un western, de una lentitud asfixiante, densa, como si toda la película se tratase del último jadeo de un moribundo, construida a base de detalles, de miradas, de silencios, de risas. Dominik pone en escena un guión confuso por momentos, y que adolece de falta de continuidad en algunos momentos, y de falta de desarrollo en ciertos aspectos, pero que, conforme avanza la historia y el espectador ata cabos, funciona como un mecanismo de relojería. El interés del relato no está en ver cómo asesina Ford a James, pues el suspense se borra de un plumazo con sólo leer el título, si no qué cúmulo de circunstancias llevan al aniñado ladrón a asesinar a su héroe, y cómo lo maneja el director, haciendo de esta película algo más que un mero western, siendo heredera de Centauros del desierto y Sin Perdón en el estudio intimista del personaje protagonista, de todos sus miedos y sus inquietudes.
Tony Montana
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
Pickpocket (1959)
Notable
Robert Bresson
19 de 24 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Interesante 3 de Abril de 2007
Truffaut tenía más razón que un santo al afirmar que era absolutamente necesario haber visto una película, al menos, 2 veces para juzgarla de forma oportuna. Y esto es lo que me ha pasado con esta película. La primera vez que la vi, acabé conmovido por la historia de este ladronzuelo impulsado a robar por sus propias creencias y de un planteamiento tan Dostoievskiano. Pero acabo de verla hace exacasamente 15 minutos por segunda vez y me ha dejado un agridulce sabor de boca. Lo que la primera vez me pareció novedoso e interesante, muy renovador, ahora me ha parecido tópico, y pesado en algunos momentos de la película, que tienen un toque bastante pretencioso por momentos.

La premisa básica para ver esta película es conocer el estilo Bresson. La desnudez estética y argumental está aquí más presente que nunca, con un planteamiento aparentemente sencillo y unas imágenes que transmiten realismo por los cuatro costados, con una fotografía muy cuidada, para dotar de un naturalismo notable a la cinta. La historia parte de una base interesantísima, y a la que Woody Allen le debe mucho con su Match Point. La necesidad de crear seres superiores y la eliminación de la mediocridad para que la sociedad avance, y si es necesario, el crimen puede ser considerado una virtud. Pero una película no puede vivir únicamente de ideas, y ese es el gran cáncer de esta película, que se queda sólo en la idea y se olvida del desarrollo de la historia. Unos personajes secundarios desdibujadísimos, con una historia que, al centrarse únicamente en Michel, deja de lado otros aspectos de la historia que le darían más entidad a la trama, que al final acaba flaqueando. Y por momentos, la historia es bastante previsible, siendo el final una de las cosas más chapuceras que he visto en muchísimo tiempo.

Lo mejor, sin duda alguna, las escenas de robo que, aunque puedan pecar de algo inverosímiles, son una auténtica lección de cine, con unos primeros planos totalmente detallistas que te demuestran lo que es el adiestramiento de los ladrones, con cierto recuerdo al Oliver Twist más clásico. La dirección de actores es bastante pobre, con un protagonista bastante frío y poco creíble, y un resto de secundarios que tienen papeles de escasa enjundía dramática, salvando únicamente a Marika Green, que hace de su desdibujado personaje algo con entereza. Además, sólo por ver su cara merece la pena ver la película. Como último detalle, no me queda más que apuntar el mediocre uso que hace de la música, con unas transiciones muy pobres. En fin, un presunto clásico que habrá influído mucho en el cine posterior, pero que está sobrevaloradísimo.
Tony Montana
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
Fuera del cuerpo (2004)
Interesante
Vicente Peñarrocha
18 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Buena 26 de Marzo de 2006
Esta película fue un verdadero descubrimiento para mi. Fui a verla casi como un favor, y al final acabé encantado. Una película notable para lo que resulta ser el cine español, y que sale de la mediocridad del conjunto que los directores noveles suelen ofrecer.

A pesar de pecar de pretenciosa en algunos momentos, el guión está bien llevado, aunque flojea un poco en las partes dramáticas. Peñarrocha conjuga un clasicismo a rajatabla con unas escenas de cámara al hombro durante algunos momentos que al principio pueden chirriar, pero que al final uno adiverte que era lo que el director pretendía crear: la diferencia entre la realidad y la ficción, separadas en esta cinta por una delgada línea que el propio protagonista no sabe diferencia a veces. El director sabe como conseguir que el protagonista se encuentre cómodo e incómodo conforme a la situación que le toque vivir, dándole la oportunidad de cambiar su ruinosa vida con un guión marcado, jugando constantemente con sus sentimientos. Y le hace una pregunta al espectador: Si te dieran control total sobre tu vida, la posiblidad de cambiarlo, ¿ Qué harías ?

Ciertamente, algo que me sorprendió de forma estupenda fue el reparto. José Coronado esta estupendo, al igual que Goya Toledo, a quien no tenía en demasiada estima, y que aquí tiene una vena cómica poco explotada hasta ahora. Pero realmente el que más me sorprendió fue un maravilloso Gustavo Salmerón, que realmente parece desquiciado dentro de su papel de guardia civil perdedor y asqueado de la vida. Está sensacional en cada plano, permitiendo al espectador identificarse, y reírse al mismo tiempo, reirse de este tipo que no sabe qué hará ni en cinco minutos. A partir de esta película empecé a seguirle la pista a este actor, y desde entonces, sólo en un par de películas me ha dejado mal sabor de boca. En el resto, estupendo siempre.

Quizás no pase a los anales de la historia por su calidad, pero si convendría echarle un vistazo como una película con ganas de renovación dentro del maltrecho cine español, tan falto de novedades como de talento.
Tony Montana
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
Los niños del paraíso (1945)
Notable
Marcel Carné
17 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Excelente 2 de Abril de 2006
Había oído hablar a Truffaut sobre Los niños del paraíso, que era para él la mejor película francesa jamás hecha. Yo pensaba que sería, con ese título, un drama sobre la infancia estilo Cero en conducta o Los 400 golpes, y quizás una película corta. Pero luego lo que me encontre fue una película sobre la vida a través del teatro, algo así como Lo que el viento se llevó a la francesa, desgarradora, y larga, muy larga.

La película es un teatro, una forma de ver la vida muy teatral, que juega con la ambigüedad de las obras teatrales, y de cómo cuesta separar vida y teatro, más aún cuando este es tu vida. Y una gran visión romántica, y casi obsesiva del amor. Y una película ambientada " en el pasado ", pues continuamente juega con la importancia que el pasado juega en nuestras vidas, y que a veces es imborrable aunque lo intentemos.

La película subraya continuamente esa idea de drama teatral que es la vida, donde todos formamos parte de un guión escrito por alguien, y en este caso, ese papel lo desempeña el criminal Lacenaire, un personaje cuya importancia nunca llegué a entender en la trama hasta los últimos 15 minutos, que es cuando se revela su verdadera tarea. Los personajes mueven la propia historia con sus decisiones, con su forma de ser, y así nos presenta a varios arquetipos del teatro en la propia vida: el joven romántico, un inocente soñador atrapado entre dos mujeres, como es Baptiste, el ambicioso, Frederik Lamaitre, un personaje carismático que realmente interpreta papeles durante toda la película, y que aprovecha lo que le pasa en la vida real para incluirlo en las representaciones teatrales. Entre estos dos personajes surgirá una relación de amistad- rivalidad por el amor de Garance, a la que podría denominar como " femme fatale inconsciente ", pues realmente maneja a los protagonistas, sobre todo a Baptiste, como quiere, y es su objeto de obsesión, aunque ella no pretende serlo, dándole un carácter ambiguo.

A partir de aquí, lo que comenzó como una especie de comedia sobre el teatro, se va transformando en un auténtico drama, al entrar en la trama la parte de amor y celos, aunque ciertamente, no exenta de algunos puntos cómicos totalmente geniales, como el director de Los funámbulos y sus multas, o los geniales autores de la obra que representa Frederik. Algo así como ocurría en Candilejas, con auténticos momentos de sentimiento que le llegan al espectador a lo más hondo, con planos que, sin necesidad de diálogos, dicen más que algunas películas enteras. Y otro aspecto es el recién citado de los diálogos. Auténticos prodigios, cada frase podría formar parte de un estudio, de una tesis, por su riqueza, por su calidad, y que me recordaron a los geniales dialogos de Mankiewizc en Eva al desnudo.

Únicamente puedo recomendarsela a todo el que no la haya visto, por que realmente se le harán cortas las 3 horas que dura, y, al igual que me ocurrió a mi, saber que se ha visto una parte de la historia del cine.
Tony Montana
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
<<1789[10]111213203039>>
Añade FA a tus webs favoritas | FA en el Facebook | Recomienda FA a tus amigos/as | Preguntas más frecuentes | Politica de privacidad
© 2002-2011 Filmaffinity - Movieaffinity   Todos los derechos reservados.