Balas Sobre Broadway es una divertidísima película ambientada en los años veinte que mezcla con una soltura impresionante y en clave de comedia unos ingredientes tan dispares como son en principio teatro y gángsters.
David Shayne es un escritor originario de Pitchburg que lleva un buen tiempo viviendo en Nueva York con su pareja en busca del éxito de alguna de sus obras teatrales. Aunque ese éxito parece no llegar nunca, David se considera un artista fiel a sus principios y con posibilidades para conseguir la fama; así que para que no se repitan los anteriores fracasos profesionales por los que ha tenido que pasar, decide y se promete tener el control absoluto sobre la dirección de la que sea su próxima obra. Como el joven autor no quiere que de nuevo le ocurra que entre presiones y chantajes, los productores, actores y actrices terminen modificando sus textos y desvirtúen su trabajo, David se ha puesto por principio una norma, no ceder nunca más; así conseguirá llevar su arte al público tal y como el autor lo concibe.
Pero cumplir esa promesa en el difícil mundo de Broadway es muy, pero que muy complicado; y mucho más delicado es aún si la mafia te hace una de esas ofertas que como bien diría Don Vito "no podrás rechazar". Así que como no podía ser menos, David accede a las peticiones de los gángsters a cambio de una mejor financiación para su obra; y la petición a la que accede no es otra que darle un papel a la amante del jefe de la banda, una inculta y chabacana cabaretera de Broadway a la que siempre sigue algún guardaespaldas con muy pocos modales.
Así que entre rudos gángsters (y no tan rudos), ajustes de cuentas, actores de capa caída, viejas glorias y muchas "sorpresas", David tendrá que arreglárselas para estrenar la que será su nueva obra, una obra en la que tiene puesta todas sus expectativas.
Ésta fue la original propuesta de Allen para el año 1993; una cinta que con un guión fluido y magistral nos engancha literalmente durante los 100 minutos que dura su metraje. Si unimos a su buen desarrollo un genial y muy adecuado reparto, una recreación de la época y del ambiente de Broadway increible, y la frescura habitual de Allen, tenemos un cinta más que notable.
Ya pueden ir apuntándosela pues; y si les gusta el teatro pues doblemente recomendada.
14 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Ahora que los que han perdonado mi imbécil jueguecillo de palabras en el título han tenido la bondad de seguir leyendo mi crítica, procederé a valorar esta enorme frikada procedente de tierras neozelandesas.
Ovejas asesinas parte sin duda de una de las ideas más freaks y pintorescas que nos ha dado esto que algunos solemos llamar séptimo arte cuando nos da por ponernos serios (y digo freak con el permiso de las pelis de la Troma, claro está). La situación que se nos propone no es otra que la de unas ovejas que siembran el pánico a lo largo y ancho de una enorme granja de Nueva Zelanda. -"¿Ovejas sembrando el pánico?"-, preguntarán ustedes. Pues sí; porque por culpa de los experimentos genéticos que han estando realizando en la zona los dueños de esos pobres animalitos en busca de una mayor rentabilidad de cara al mercado, ha surgido una extraña generación de "ovejas-zombies" sedientas de sangre.
Tiene huevos la idea ¿eh?, gore con ovejas... huele a serie B de lejos y lo es; la diferencia está en que esta vez hay un poco más de presupuesto de lo acostumbrado en este tipo de películas y eso se nota en la calidad técnica del conjunto. Vamos, que la cinta es menos cutre que la mayoría de las "joyitas" que no tragamos los amantes el gore más bizarro, pero sin embargo flojea en algo fundamental; en el humor.
Y es que, aunque la película tenga varios puntos cómicos realmente graciosos y parta de una idea tan fresca y cachonda, su ritmo cómico sufre muchísimos altibajos. Así que teniendo en cuenta que la mayoría de nosotros cuando se pone a ver un producto de semejantes características no busca otra cosa que reírse, no puedo darle más de lo que se merece. Ni aún teniendo todo mi carisma de su parte; solamente me puedo permitir darle un 3 de nota.
Poco más me queda por decir al respecto; no creo que el irregular guión permanezca en mi recuerdo, pero seguro que sí lo hará la simpática idea que en su día nos propuso Jonathan King.
Saquen su lado Freak y disfruten como cerdos con estas ovejas*.
PD: No podía evitar terminar con ese juego de palabras aún más penoso si cabe*; así no me extraña que siempre haya sido la oveja negra de la familia*...
11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Que pena que a veces no seamos capaces de dar ni un solo paso en busca del perdón; ni siquiera aunque lo tengamos cerca, en la puerta de enfrente o a golpe de teléfono; a veces ni siquiera teniendolo a nuestro lado compartiendo el calor de una misma almohada... Alvin Straight se echó a la carretera como pudo porque sentía que si esperaba un poco más podía ser demasiado tarde.
¿Cuántos serían capaces de hacer lo que Alvin en vez de quedarse llorando sumidos en un inútil mar de autocompasión?
¿Y cuántos directores lo son de contarnos una historia tan preciosa como simple con semejante franqueza y maestría?
Me da que la misma respuesta vale para ambas preguntas.
Maravillosa sin más; su música, su sencillo guión, su tono, sus interpretaciones...TODO. Genial Lynch (de nuevo); y genial la crítica de mi alma gemela "Una_de_Ellos" al respecto (Ya que en gran parte es la que me dió ese empujoncito para verla y la que ha inspirado la mía).
Los demás disfrútenla. Y no esperen más para hacer lo mísmo que yo. Nunca es tarde para hacer este camíno hacia las estrellas.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
Por cierto, muy buenos los toques de humor que se cruzan en el camino de Alvin; como el de la mujer desquiciada que atropella ciervos, o la escena en la que parece que va a recoger a la autoestopista y pasa de ella saludando con la mano, sonriente. Esos pequeños detalles hacen aún más grande si cabe esta cinta.
El sexo, la guerra, la moralidad, el asesinato, Bergman, el amor, la filosofía, el surrealismo, la cobardía, los homenajes, Eisenstein, Napoleón, la madre Rusia, la mordacidad, la cinefilia, los diálogos, los personajes, Dios, el talento, los arenques, el amor ideal y la carne, la muerte, el destino de Europa, el guión, unos abrigos estrafalarios, la literatura, más homenajes, Diane Keaton, el tonto del pueblo, los gags, la irreverencia, la autocrítica, el absurdo, el trigo, la inteligencia, el brillo, los judíos, los monólogos mirando a cámara, el pacifismo, frases y más frases memorables, escenas aún más sublimes, los gags, el ingenio, la frescura, la risa del tío de Boris...
¿Quién nos iba a decir que detrás de algo tan aparentemente absurdo podía esconderse tanta inteligencia?. Allen nos sirve las pequeñas y grandes cosas de este mundo disfrazadas de tonterías; y mientras lo hace nos divierte como pocos. Si te gustan las buenas comedias y no la has visto aún, deberías apuntarte esta recomendación personal.
Cine del más divertido, de ese que te repara anímicamente aunque hayas pasado un día auténticamente malo. Resulta evidente que el genio del neoyorquino por entonces despuntaba más que nunca, y que con su humor único y característico, nos quiso invitar a que dijésemos entre risas, "- ¿Y qué más da todo?, habrá que disfrutar de la vida ¿no?."
Pues ya saben; La Última Noche de Boris Grushenko... ese podría ser un buen comienzo.
20 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil.
No voy a darle el aprobado en esta ocasión al señor Allen, sinceramente no puedo. Un Final Made In Hollywood me ha resultado una película demasiado pesada y reiterativa como para permitirme ponerle un cinco...
... aunque no sea una mala película...
... ni aunque tenga unos muy buenos momentos que de por sí solos valgan realmente la pena, no puedo...
... es demasiado pesada, demasiado cansina... a medida que han ido pasando los minutos se acrecentaba la incómoda sensación de estar viendo una historia alargada sin motivo que caía en una especie de bucle a base de utilizar un mismo argumento una y otra vez; no puedo...
... me quema caer en la conclusión de que Allen se ha llevado media película contándome que a Val Waxman no le entraba en la cabeza como iba a poder dirigir una película producida por el amante de su ex-mujer, ni el cómo pudo dejarle solo, y que en la otra hora restante me haya contado el mismo chiste del director de cine que se queda ciego y debe disimularlo, 20 veces... no puedo... al tercer tropezón me canso...
... por mucho que retrate con frescura la industria del cine y arremeta contra la fauna que se mueve por Hollywood; por mucho que haga un fresquísimo relato de lo absurdo que resulta a veces el cine visto desde dentro...
... ni siquiera por mucho que se empeñe en autorretratarse con sarcasmo y en hacer guiños irónicos basados en su propia carrera como director; no puedo...
... lo mismo es efecto del poco gancho del reparto; o lo mismo no...
... lo mismo ha sido porque me cuesta tragarme el giro de guión que me cuenta lo de la ceguera psicosomática...
... que sé que Allen tira mucho de lo absurdo cuando quiere y que la ceguera es una buena metáfora para hacer una crítica sobre cómo anda el panorama, pero es que no sé... no me convence esta cinta...
... y es que no sé si el raro soy yo, de veras; pero os aseguro que cuando me cuentan el mismo chiste 8 veces seguidas, me canso... tanto hasta el punto de perder el interés de lo que pueda venir detrás de cuando se cansen de contármelo, y de no poder sonreír ni siquiera haciendo un esfuerzo; por eso mismo espero de corazón que ustedes la disfruten más cuando la vean, porque yo personalmente...
... no puedo.
PD: Me ha interesado más su contexto que su hilo argumental. ¿Donde se quedó la chispa Allen?